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DEBATE ABIERTO, la página de Roberto Pérez Betancourt

Resultados de Elecciones en EE.UU.: Piedras en los zapatos de Trump

Resultados de Elecciones en EE.UU.: Piedras en los zapatos de Trump

Roberto Pérez Betancourt

  • -Demócratas ganan mayoría en Cámara de Representantes
    • Presidente Trump sufre rechazo del electorado estadounidense

   El gobierno del presidente Donald Trump sufrió importante revés en las elecciones de medio término efectuadas el martes en Estados Unidos, cuando mayoritariamente los votantes prefirieron a candidatos del Partido Demócrata en la Cámara de Representantes, que luego de ocho años pasó a ser controlada por los rivales del usufructuario de la Casa Blanca.

  Este resultado, difundido por todas las agencias de prensa,  significa piedras en los zapatos de Trump, obstáculos para el desempeño futuro de este y un mensaje desalentador para sus aspiraciones de ser reelegido en el año 2020. 

  El propio Donald Trump había proyectado públicamente que  los comicios serian  especie de plebiscito de los dos años transcurridos de su gobierno y esperaba que le resultara favorable para catapultarlo en sus aspiraciones de  prolongar cuatro años más su mandato presidencial, lo que ahora parece más lejano.

  Tras conocer resultados numéricos irreversibles, Trump escribió en su cuenta de Twitter:  “tremenda victoria”, restándole importancia al suceso, aunque en realidad analistas de todas las tendencias subrayan que significó un revés para el criticado mandatario   en el ámbito político inmediato y mediato;  en particular un golpe contundente a su megalomanía manifiesta,  a sus proyecciones xenofóbicas y excluyentes, habida cuenta la nueva composición de la cámara baja incluye mayor número de mujeres y personas de diversidad sexual.

  Aunque los Republicanos lograron  mantener ventaja en el Senado, perdieron el control total del Poder Legislativo del que gozaron durante dos años, lo que significará dificultades  en el desempeño del gobierno de Trump, pues no podrá ya  pasar sus proyectos de leyes con la facilidad que lo ha estado haciendo,  aunque podrá conservar la facultad de nombras magistrados.

  Sin embargo, la nueva situación frenará la aprobación congresional  de cualquier medida restrictiva en inmigración, como el  muro con México que pretende levantar Trump, así como sus aspiraciones de  endurecer acciones contra inmigrantes  o desmantelar la reforma sanitaria de Obama.

   El influyente diario español El País, anota en su edición de hoy en relación con la nueva situación creada en la política estadounidense: “Los progresistas podrían impulsar un ‘impeachment’ al presidente, paralizar su proyecto de un muro con México o reclamar sus declaraciones fiscales”.

    Observadores hacen notar  el hecho de que numerosos votantes, que apoyaron a Trump y a los Republicanos en los comicios de 2016, en esta ocasión cambiaron sus preferencias, en tanto se observó un mayor número de afiliados al Partido Demócrata que asistieron a las urnas, en relación con anteriores  cifras de abstención.   

  A partir de la nueva situación en el balance partidista del Congreso, los Demócratas podrían entorpecer las decisiones ejecutivas e incluso indagar con mayor profundidad en las críticas que recibe el Ejecutivo y en particular en sus negocios multimillonarios que formalmente dirigen los hijos del controversial mandatario, lo que podría derivar en  algún proyecto de revocación de su mandato.

La Constitución concede a la Cámara la votación inicial de cualquier proceso de destitución. Debe ser aprobada por una mayoría simple, lo cual teóricamente sería factible dado el control demócrata del hemiciclo. Sin embargo, para establecer un juicio político contra Trump se necesitan las dos terceras partes del voto de los 100 senadores, es decir 67 de estos, pero  los demócratas no cuentan ni con los curules suficientes ni con el apoyo de los republicanos para poder lograrlo.

  Solo ha habido dos impeachments a un presidente en la historia de Estados Unidos, ambos del Partido Demócrata: en 1868 a Andrew Johnson y en 1998 a Bill Clinton. Ambos procesos fueron aprobados por la Cámara de Representantes pero rechazados por el Senado.(TVY)(07/11/18).

 

 

 

EE.UU. sufre nueve derrotas consecutivas en la ONU por bloqueo contra Cuba

EE.UU. sufre nueve derrotas consecutivas en la ONU por bloqueo contra Cuba

Roberto Pérez Betancourt

A quien no quiera caldo se le dan tres tazas, reza un viejo refrán, y en esta oportunidad fueron nueve los brebajes de la derrota tragados por los representantes del gobierno estadounidense en la Asamblea General de la ONU, el jueves último, donde sus ocho venenosas proposiciones de enmiendas al proyecto de Resolución cubana contra el bloqueo fueron rechazadas por amplia mayoría del plenario que, a contra pelo de las malas intenciones norteñas, por vigesimoséptima ocasión consecutiva aprobó el documento cubano por 89 votos a favor, solo 2 en contra y cero abstención, el cual insta a suprimir la política de genocidio que durante casi 60 años han aplicado las administraciones estadounidenses, y que hoy recrudece el actual usufructuario del sillón imperial, el multimillonario Donald Trump.

Este año no fue un revés, sino nueve los archivados por la administración de Trump, quien puede añadir un nuevo récord a su ensarta de dislates desde el sillón imperial, desde donde aprobó la “estrategia trumpiana” con la intención absurda de ejercer chantaje absoluto en la ONU y obligar mediante coacción a los estados miembros a sumarse a las agresiones ilegales contra las familias cubanas.

Como el año anterior, esta vez multiplicado por nueve, el síndrome de los aplausos martilló la sien del usufructuario del la Casa Blanca cuando atronaron los “claps” para saludar la votación que una vez más situó en la picota pública a la nación más poderosa del mundo en su enfrentamiento con un país pequeño del Caribe, pero inmenso en el reconocimiento público de su lucha por la igualdad y la justica social, y que ha sufrido daños materiales valuados en 933 mil 678 millones de dólares por las agresiones sistemáticas padecida por varias generaciones de cubanos. 

Presidente cubano Miguel Díaz Canel-Bermúdez:"Estamos contentos porque es un día muy significativo; es un día de victoria" Así aseguró el mandatario en la sede de la Misión cubana en la Federación de Rusia, poco después de conocer sobre los resultados finales de las votaciones a favor de la Resolución contra el bloqueo presentada por Cuba en las Naciones Unidas La fría noche moscovita de este jueves se tornó en calidez de pueblo de convicciones profundas y entrañables sentimientos de amor patrio. La delegación cubana en este país, encabezada por el Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, parecía transportada a la humildad de nuestro pueblo, a la emoción de nuestros hermanos en la Isla, al abrazo apretado que en nombre de tantos tuvo lugar durante esta jornada en las Naciones Unidas, cuando Cuba, una vez más, obtuvo «tremenda victoria».

Poco después de arribar a la Federación de Rusia, primera estancia de su periplo internacional, el Presidente Díaz-Canel y la delegación que lo acompaña, junto a representantes diplomáticos aquí presentes, acudieron a la residencia de la Misión cubana para compartir emociones y enviar, desde esta tierra amiga, un mensaje de confianza y optimismo a nuestro pueblo. “Estamos contentos porque es un día muy significativo; es un día de victoria”, aseguró el mandatario cubano, con voz firme, pero en la que se podía apreciar la intensa emoción que impregnaba sus palabras.

Acabamos de arribar a Moscú, donde por cierto vive el pueblo que primero nos ayudó en la lucha contra el bloqueo, y hemos tenido la grata noticia de que alcanzamos una contundente victoria en las Naciones Unidas, lo cual a su vez se convierte en una derrota para los Estados Unidos, manifestó el mandatario a la prensa que lo acompaña en este periplo internacional. «Una vez más el mundo reconoció la causa cubana y defendió a Cuba, porque el mundo sabe que tenemos una causa justa», valoró. Sus reflexiones nos dejan entonces las verdaderas dimensiones del extraordinario suceso acontecido en Nueva York: «Cuba es una isla pequeña, pero en dignidad es tan grande como el mundo, porque el mundo está con Cuba».

En un momento como este se piensa en Fidel, en Raúl, en nuestro pueblo y en la Revolución, aseguró. «Por ellos es que ha sido posible esta victoria», enfatizó. Justo es reconocer el papel de nuestros diplomáticos, hijos de la Revolución cubana–dijo-, «que han defendido con dignidad, entereza, pasión y mucha valentía nuestra Revolución, nuestros preceptos y nuestros deseos de ser un pueblo que viva sin bloqueo para podernos desarrollar de manera más libre». « ¡Viva Cuba!» Fueron sus palabras finales, y el« ¡Viva!» atronador de los allí presentes dejó en todos profundas emociones. La letra inmensa del Himno Nacional resonó entonces en el acogedor espacio y si ayer estábamos convencidos de que íbamos a ganar esta contienda, hoy la victoria es total… de ella también nuestra Cuba se enorgullece. (TVY)(RPB)(Con información del sitio digital Granma)

ONU: Crónica de Actualidad anticipada

ONU: Crónica de  Actualidad anticipada

Roberto Pérez Betancourt

Este 31 de octubre y en días sucesivos, las primeras páginas y las glosas  internacionales de la inmensa mayoría de los medios de difusión masiva en el mundo reiterarán  una noticia, que no por recurrente dejará de poseer el valor informativo de la actualidad, cuando la Asamblea General de la ONU vuelva a votar masivamente a favor del proyecto de Resolución: “Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por el Gobierno de los Estados Unidos contra Cuba”.

  Es una victoria esperada, a pesar de las triquiñuelas, maldades, sobornos, amenazas, trampas y otras armas empleadas por la actual administración del presidente Donald Trump en vano intento de revertir la historia.

  En 2017 el resultado de la votación fue una paliza descomunal  contra la soberbia y el genocidio que la actual administración estadounidense se empecina en sostener contra Cuba a través del bloqueo económico comercial y financiero. El resultado del la votación en el pleno de la ONU sobre la  Resolución que condena esa política imperial fue de  191 por 2.

  Las 191 “carreras” fueron anotadas por  miles de millones de ciudadanos de igual número de países. Las dos anémicas de EE.UU. por los dedos de una embajadora cortada a la imagen de su benefactor desde la Casa Blanca, y un títere movido por hilos desde el mismo escenario: Israel, ya seguramente usted sabía…

  Antes, el discurso del canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla contenía toda la verdad y la razón de un pueblo que durante 60 años ha soportado y resistido esa política hostil, y que a pesar de los males afrontados no claudica en su afán irrenunciable de seguir siendo libre y soberano.

  Este año, Trump ha movido todos los hilos posibles para evitar el contundente golpe, precisamente víspera a las elecciones parlamentarias en Estados Unidos, las que igualmente absorben su atención e intentos de cambiar la óptica de los votantes, para lo cual se aprovecha de la gran marcha de inmigrantes centroamericanos hacia territorio norteño, haciendo ver el “peligro” que entraña para los ciudadanos estadounidenses la entrada en su país de esa “ola de asesinos, delincuentes y malparidos”, términos despectivos que sin encomendarse a Dios, quizás al Diablo,  suele utilizar el rubio de ademanes y acciones neo fascistas.

   Volverán los asalariados de Washington a repetir este año las falacias del anterior en relación con el respeto a los derechos humanos, cuando emitieron declaraciones irrespetuosas, ofensivas e injerencistas  contra Cuba y contra el gobierno cubano, asunto que en días recientes retomaron, tratando  infructuosamente  de revolver y tergiversar, acudiendo a ilegales métodos, incluso en el propio seno de la ONU, y que en su momento tuvieron la debida respuesta de la delegación antillana.

   “Estados Unidos, donde se cometen flagrantes violaciones de los derechos humanos que suscitan profunda preocupación de la comunidad internacional, no tienen ni la más mínima autoridad moral para criticar a Cuba, un país pequeño, solidario, de amplia y reconocida trayectoria internacional; un pueblo noble, trabajador y amistoso”, refutó el Canciller Rodríguez Parrilla en 2017.

    Allí el jefe de la diplomacia cubana caracterizó al imperio, responsable de la mayor parte de las guerras que se libran hoy en el planeta y que asesinan inocentes, y es el factor decisivo de inestabilidad mundial y de gravísimas amenazas a la paz y a la seguridad internacional, pisoteando el Derecho Internacional y la Carta de las Naciones Unidas.

  Cuando los entonces presidentes de Cuba,  Raúl Castro Ruz, y de Estados Unidos, Barack Obama, anunciaron el 17 de diciembre de 2014 un acercamiento razonado entre ambas naciones, el mandatario estadounidense  calificó al bloqueo como fracasado y obsoleto, ineficaz respecto a sus objetivos, causante de daños al pueblo cubano y de aislamiento al gobierno de los Estados Unidos.  Después lo describió como inútil para hacer avanzar los intereses estadounidenses; fallido, sin sentido, inviable y una carga para los ciudadanos, lo calificó. Pero nunca se reconoció al bloqueo como una violación flagrante, masiva y sistemática de los derechos humanos de los cubanos,  ni se reconoció a este como un quebrantamiento del Derecho Internacional o un acto de genocidio, según la Convención de Ginebra; ni se renunció a sus fines de avasallamiento de nuestro pueblo.

 No obstante, Barack Obama  entonces declaró reiteradamente su decisión de emplear sus facultades ejecutivas y de trabajar con el Congreso para levantar el bloqueo.
Un reflejo práctico de esta voluntad fue el voto en abstención de los Estados Unidos, en 2016, de esta resolución.

  Con la llegada de míster Trump a la presidencia del Imperio y su contubernio con la extrema derecha anticubana de Miami, cambió radicalmente la política de acercamiento a Cuba, lo que evidencia cuan inestable pueden ser las relaciones con una nación que durante más de 200 años ha intentado anexarse a la Mayor de las Antillas.

  El 16 de  junio de 2017 el presidente  Donald Trump proclamó al bloqueo como un eje fundamental de su política anticubana y anunció un grupo de medidas dirigidas a su endurecimiento.

  En un discurso anticuado y hostil, propio de la Guerra Fría, y ante un auditorio compuesto, entre otros, por rancios batistianos, anexionistas y terroristas, el gobernante estadounidense retomó gastadas alegaciones sobre supuestas violaciones de los derechos humanos en Cuba para justificar el fortalecimiento del bloqueo.

   “El presidente Trump no tiene la menor autoridad moral para cuestionar a Cuba. Preside un gobierno de millonarios destinado a aplicar medidas salvajes contra las familias de menos ingresos y los pobres de este país, las minorías y los inmigrantes. Sigue un programa que alienta el odio y la división. Pregona un peligroso excepcionalismo y supremacismo, disfrazado de patriotismo, que provocará más violencia. Ignora la voluntad de los electores: dos tercios de los estadounidenses y también de los cubanos residentes en los Estados Unidos apoyan el fin del bloqueo.

Las políticas vigentes en los Estados Unidos dañan a los ciudadanos, impera la corrupción de la política, secuestrada por los llamados «intereses especiales», es decir, los intereses y el dinero corporativos; la falta de garantías de educación, salud y seguridad social, las restricciones a la sindicalización y la discriminación terrible de género”, así dijo el Canciller Rodríguez Parrilla en la ONU el año pasado, y agregó:

  “Merecen condena el uso de la tortura, el asesinato de afroamericanos por la policía, las muertes de civiles por sus tropas, el uso indiscriminado y racialmente diferenciado de la pena de muerte, el asesinato, la represión y vigilancia policial de inmigrantes, la separación de familias y la detención o deportación de menores y las medidas brutales con que amenaza a los hijos de inmigrantes ilegales que crecieron y se educaron en los Estados Unidos.”

  Como expresó el Presidente Raúl Castro Ruz, el 14 de julio de 2017, «reafirmamos que cualquier estrategia que pretenda destruir a la Revolución, ya sea mediante la coerción y las presiones o recurriendo a métodos sutiles, fracasará. [...] Cuba tiene la voluntad de continuar negociando los asuntos bilaterales pendientes con los Estados Unidos, sobre la base de la igualdad y el respeto a la soberanía y la independencia de nuestro país, y de proseguir el diálogo respetuoso y la cooperación en temas de interés común con el gobierno norteamericano.

«Cuba y Estados Unidos pueden cooperar y convivir, respetando las diferencias y promoviendo todo aquello que beneficie a ambos países y pueblos, pero no debe esperarse que para ello Cuba realice concesiones inherentes a su soberanía e independencia [...] o que negocie sus principios o acepte condicionamientos de ningún tipo, como no lo hemos hecho nunca en la historia de la Revolución».  Fin de la cita.

   Sí, este 31 de octubre y en días sucesivos, la noticia correrá a través de los sitios en Internet y las redes sociales, se hará cintillos en otros medios de prensa, o ocupará  discretos lugares en aquellos medios cuyos perfiles editoriales suelen plegarse a las exigencias del Imperio. Pero aparecerá, porque la Actualidad no es valor informativo referido  únicamente a la última sensación de la moda o del espectáculo burlesco o político, también tiene que ver con la reiteración de un récord de dimensiones olímpicas y mundiales: será la vigesimoséptima ocasión (27) ocasión en la que la gran trompetilla del universo caerá sobre la maldad y la sinrazón, encarnadas en esta oportunidad por un émulo de Nerón, cuya soberbia y megalomanía volverán a padecer con el “síndrome de los aplausos”, una vez que atruenen tras la votación que condene el Bloqueo  en la gran sala de las Naciones Unidas. (Con archivos del autor)

 

 

 

 

 

Camilo, siempre Camilo

Camilo, siempre Camilo

                                           

 Roberto Pérez Betancourt

Camilo Cienfuegos ha rebasado la dimensión del tiempo. Para la historia de este ser humano no existe pasado. Él es siempre presente, condición existencial que conjuga la renovada  generación cada 28 de octubre, cuando millares de hombres que van creciendo se acercan al mar para rendir homenaje a un señor de barbas y sonrisa al que ellos no conocieron personalmente,  ni sus padres tampoco, y quizá  ni hasta sus propios abuelos, pero todos saben de él, de sus hazañas y sueños, y  contagian de amor, expresado con palabras de niño bueno:

-¿A dónde vas con esas flores tan lindas?

-Voy a la playa. Son para mi amigo Camilo. ¿Tú lo conoces?...- responde el pequeñín de pañoleta, en diálogo que cumple 59 otoños renovados.

  El viernes último, en Matanzas y en toda Cuba, volvió a repetirse la escena multitudinaria de homenaje a Camilo, siempre Camilo…

  El inolvidable Comandante de la ancha sonrisa es el símbolo del recuerdo a un héroe eterno de la patria, que a través de varias generaciones se ha mantenido vivo en la memoria, alimentada con mil anécdotas de su quehacer humano y guerrillero, como uno de los pilares fundamentales de la gesta armada que derrocó a la tiranía pro imperialista del dictador Fulgencio Batista  el primero de enero de 1959.

  La humilde extracción social de Camilo, sastre de oficio, su temperamento jovial y su inolvidable sonrisa con la que ganaba amigos desde el primer encuentro, lo convirtieron desde muy temprano en uno de los más carismáticos dirigentes de la Revolución Cubana.

  Nació Camilo en la Ciudad de La Habana, el seis de febrero de 1932, y desde

muy joven comprendió que el entorno de la pseudo república no le ofrecía porvenir

alguno, por eso viajó a la ciudad de Nueva York con solo 21 años de edad, en

busca de mejores oportunidades económicas para su familia.

  Pero el ambiente que el joven emigrante  encontró  en la Gran Manzana muy

pronto lo convenció de que la situación social que afrontaba en su patria exigía

acciones  que fueran más allá de intentar esfuerzos individuales para  sobrevivir.

  Se trataba de un problema de todos, y como tal había que afrontarlo, con el

concurso  de muchos, unidos en  una causa cuya materialización fuera capaz de

revertir la explotación  a que eran sometidos los obreros y campesinos y alcanzar un sistema político de verdadera justicia social.

  En 1955, Camilo fue detenido y deportado a Cuba.  De retorno a la patria se

incorporó a las luchas estudiantiles y resultó herido en una manifestación de protesta.

  Preso,  torturado y fichado por los sicarios del régimen dictatorial, el joven rebelde  tuvo que retomar el camino del exilio  en Nueva York hasta que allí supo del proyecto que encabezaba el líder cubano Fidel Castro, encaminado a  organizar una expedición armada en México con el propósito de desembarcar en Cuba y emprender la lucha insurreccional contra la dictadura.

  Aquella iniciativa entusiasmó a Camilo, pues encajaba en sus ideales, u de inmediato partió para integrarse como uno más de los 82  expedicionarios del yate Granma, que el dos de diciembre de 1956 desembarcara en las costas cubanas.

  El valor y la audacia de Camilo fueron factores claves en su desenvolvimiento

guerrillero en la Sierra Maestra para  cumplir misiones decisivas en el desarrollo de la guerra, y en abril de 1858 fue ascendido al grado de Comandante, el más alto de la guerrilla.

  Por órdenes de Fidel Castro, junto al también comandante Ernesto Che Guevara,

Camilo emprendió la invasión desde Oriente hasta Occidente para llevar la guerra

a los llanos.

  El tres de octubre, al frente de su columna guerrillera numero dos Antonio Maceo, arribó Camilo a la provincia de Las Villas. Aquí participó en  combates decisivos para el ulterior curso de la guerra,  y  su valor ejemplar hizo que el pueblo espontáneamente le otorgara el título honorífico de Héroe de Yaguajay, localidad que ocupó tras duros combates.

  Amigo inseparable de Che Guevara, Camilo tuvo el privilegio de recibir altos elogios de este, que no se caracterizaba precisamente por prodigar adjetivos.

Che lo llamó El Señor de la Vanguardia, en reconocimiento al arrojo impetuoso,

característico de aquel al que  consideraba su hermano de armas.

  Tras el triunfo armado de la Revolución, Camilo  fue nombrado Jefe del Estado

Mayor del Ejército Rebelde y desempeñó tareas muy importantes durante los 10

primeros meses de 1959.

  El 28 de octubre, después de cumplir la  misión  encomendada por Fidel de

neutralizar y arrestar en Camagüey al traidor Hubert Matos, la avioneta en la

que retornaba Camilo a La Habana desapareció durante el mal tiempo  sin dejar

rastros.

   Las horas que siguieron a la noticia fueron de gran tensión para los cubanos.

Todos anhelaban  que Camilo apareciera. Pero los esfuerzos fueron inútiles. El

Guerrillero de la sonrisa hermosa,  símbolo del pueblo uniformado, se perdió en

el mar y fue a morar eternamente en  el recuerdo agradecido de su pueblo, allí

donde habitan los que tienen el raro privilegio de ser inmortales.

  Este año 2018 se cumple el aniversario 59 de aquel suceso que consternó a

todos los cubanos.

 

26 de octubre de 1959, últimas palabras de Camilo

           

  Las palabras de Camilo Cienfuegos en la gigantesca reunión de un millón de

cubanos frente al Palacio Presidencial, fueron las últimas que pronunció ante el

pueblo.

  Camilo habló a la multitud para denunciar  la serie de bombardeos que

propinaban a La Habana aviones provenientes de los Estados Unidos, y que se

habían intensificado desde el 10 de octubre de 1959 hasta el 26 de ese mes, día

en que pronuncia su discurso:

  10 de octubre: Fue secuestrado en pleno vuelo por individuos armados con  

pistola y granadas un avión DC-3 de Cubana de Aviación procedente de La Habana  

y obligado a aterrizar en Miami. El avión no fue devuelto. El costo es de 90  

000.00 pesos de la época.

  11 de octubre: Un avión procedente de Estados Unidos bombardea el central  

“Punta Alegre”, en el municipio Chambas, Ciego de Ávila, causando graves daños  

en la casa de máquinas. El hecho se repite una semana después.

  21 de octubre: Resultaron muertos dos hombres y heridas 47 personas durante un   bombardeo a La Habana realizado por el terrorista Pedro Luis Díaz Lanz, quien 

 además lanzó propaganda contra el gobierno. El avión era un B-25, matrícula  

N-9876-C y estaba basificado en el aeropuerto de Pompano Beach, a 35 millas de  

Miami, Estados Unidos. El costo es de 108 411.00 pesos de la época.

  21 de octubre: Una avioneta procedente de Estados Unidos bombardeó el central 

 “Violeta” (”Primero de Enero”), en Ciego de Ávila.

  21 de octubre: Un avión procedente de Estados Unidos bombardeó el central  

“Punta Alegre” (”Máximo Gómez”), en el municipio Chambas, Ciego de Ávila.

  22 de octubre: Muere una persona y otra resulta herida por el bombardeo desde 

 un avión B-26 sobre el Central “Punta Alegre” (”Máximo Gómez”), en Chambas,  

Ciego de Ávila. El costo es de 27 593.00 pesos de la época.

  25 de octubre: Un avión procedente de Estados Unidos ametralló un tren de  

pasajeros en la provincia de Las Villas.

  26 de octubre: Resultó herido grave un periodista al ser atacada la redacción 

 del periódico “Revolución” con una granada. La explosión causó daños  

materiales al inmueble.

  26 de octubre: Un avión procedente de Estados Unidos bombardeó el central  

“Niágara” (”Manuel Sanguily”), en Pinar del Río, destruyendo la casa de un  

obrero. Dos días después una avioneta bombardeó el central “Violeta” (”Primero  

de Enero”), en Ciego de Ávila. El costo es de 5 000.00 pesos de la época.

  Su breve discurso del 26 de octubre de 1959, poco después de estos sucesos,

puede considerarse su testamento revolucionario, pues dos días después el avión

en el que había viajado de La Habana a Camagüey desapareció en el mar:

Tan altos y firmes como la Sierra Maestra son hoy la vergüenza, la dignidad y el

valor del pueblo de Cuba en esta monstruosa concentración frente a este Palacio,

hoy revolucionario, del pueblo de Cuba.

Tan alto como el Pico invencible del Turquino, es hoy y será siempre el apoyo de

este pueblo cubano a la Revolución que se hizo para este pueblo cubano.

Se demuestra esta tarde que no importan las traiciones arteras y cobardes que

puedan hacer a este pueblo y a esta Revolución, que no importa que vengan

aviones mercenarios tripulados por criminales de guerra y amparados por

intereses poderosos del gobierno norteamericano, porque aquí hay un pueblo que

no se deja confundir por los traidores; aquí hay un pueblo que no le teme a la

aviación mercenaria (…) Porque sabemos que este pueblo cubano no se dejará

confundir por las campañas hechas por los enemigos de la Revolución, porque el

pueblo cubano sabe que por cada traidor que surja habrá mil soldados rebeldes

que estén dispuestos a morir defendiendo la libertad y la soberanía que

conquistó este pueblo Porque para detener esta Revolución cubanísima tiene que

morir un pueblo entero, y si esto llegara a pasar serían una realidad los versos de Bonifacio Byrne: “Si desecha en menudos pedazos/ se llega a ver mi bandera algún día…/ ¡nuestros muertos alzando los brazos/ la sabrán defender todavía!”…

(…) que no piensen los que envían los aviones, que no piensen los que tripulan

los aviones que vamos a postrarnos de rodillas y que vamos a inclinar nuestras

frentes. De rodillas nos pondremos una vez, y una vez inclinaremos nuestras

frentes, y será el día que lleguemos a la tierra cubana, que guarda veinte mil

cubanos para decirles: ¡Hermanos, la Revolución está hecha, vuestra sangre no

cayó en balde!

 

 

 

Trump: amenazas y Bloqueo contra Cuba, de la prepotencia al ridículo

Trump: amenazas y  Bloqueo contra Cuba, de la prepotencia al ridículo

Roberto Pérez Betancourt

La administración de míster Donald Trump desempolva viejas trampas contra la nación cubana en desquiciado afán de confundir a los pueblos del mundo para evitar lo inevitable: que el venidero 31 de octubre, una vez más, la Asamblea General de las Naciones Unidas condene el genocida bloqueo económico, comercial y financiero que las  administraciones estadounidenses han sostenido durante 60 años contra las familias cubanas, en vano intento de rendirlas en su heroica resistencia soberana.

  «Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos contra Cuba», reza el título del proyecto de Resolución  ante los pueblos del mundo, documento  actualizado que  con abrumadora aceptación ha adoptado el pleno de esa organización mundial año tras año.

  Es el mismo alegato que un presidente norteño, míster Barack Obama, aceptó  al ordenar   a su representación diplomática que se abstuviera  de votar  contra él en la ONU, admitiendo de hecho el contenido de la denuncia, que demuestra el carácter genocida, extraterritorial y profundamente antihumano que padece el pueblo de la Mayor de las Antillas.

  En este contexto, la opinión internacional ha quedado estupefacta al conocer la denuncia del Canciller Bruno Rodríguez Parrilla en su conferencia de prensa el miércoles último, donde evidenció  con claridad las malas intenciones  del señor Trump  mediante una ridícula maniobra dedicada a intentar que se debilite el consenso mundial en contra del Bloqueo, que EE.UU. eufemísticamente llama embargo.

  Recordemos: si algo ha caracterizado a la administración del rubio presidente estadounidense  ha sido la prepotencia en sus recurrentes declaraciones, acciones y gestos desde la tribuna imperial, donde quiera que la erija, los cuales que recuerdan a los que hace más de 80 años un  individuo gris, de baja estatura y bigotico corto, ensayaba frente al espejo en un apartado rincón de su habitación en Berlín para después replicarlo ante multitudes a las que sus ademanes enérgicos  de psicópata maniático llegaron a confundir, al punto de  lanzarlas a la aventura letal de la Segunda Guerra Mundial.

 El símil es válido para el actual usufructuario del trono imperial. Mientras lanza diatribas sobre el rearme nuclear para intimidar al mundo con  una conflagración capaz de borrar a la especie humana del Planeta, y provoca la reacción lógica de Rusia en el sentido del necesario rearme  ante las amenazas del emperador, se ocupa, además, de impartir órdenes de parar  militarmente la avalancha de migrantes hambrientos que le  llegan desde Centroamérica, al tiempo que agita a su grupo de nerviosos diplomáticos en la ONU a fin de que encuentren la forma imposible de revertir la votación en la ONU a favor de su bloqueo, el de Trump, recrudecido  con las peores entrañas  de  afán esquizoide.

  Pero no es todo. Trump sabe que noviembre puede significarle la hecatombe política a su Partido Republicano en las elecciones parlamentarias donde  puede caer estrepitosamente y situar al Poder Ejecutivo como a barco a la deriva en un  mar de contradicciones, cuyas consecuencias incluso podrían derivar en un juicio político contra el mandatario  para sacarlo del ojo del huracán que ha creado en su país.

 

Al desnudo las malas intenciones imperiales

 

Las palabras de  Rodríguez Parrilla en la aludida conferencia de prensa llegaron a la teleaudiencia cubana a través de la TV Nacional. En ellas  explicó que las enmiendas elaboradas por la representación estadounidense  abarcan básicamente aspectos relacionados con los objetivos de desarrollo de la agenda de Naciones Unidas 2030 y elementos asociados a los derechos humanos, asunto en el que el Gobierno norteamericano se empeña en desacreditar a Cuba, sin éxito.

  Lo más interesante –dice Rodríguez Parrilla– no es solo el contenido de las enmiendas propuestas, sino un documento que circula disimuladamente por el Departamento de Estado norteamericano, firmado por el subsecretario adjunto, Gonzalo Gallegos, que busca disuadir a los países miembros de la ONU sobre el voto que emitirán el próximo 31 de octubre en la Asamblea General.

   También señaló Rodríguez Parrilla que desde 1997 la Asamblea General de la ONU se había rehusado a considerar las acusaciones infundadas sobre el tema de los derechos humanos en Cuba. Lo más significativo –afirmó– es que en las enmiendas presentadas por Estados Unidos se utiliza el mismo contenido de las resoluciones mencionadas que han sido rechazadas por la Asamblea General.

  Trascendió que Estados Unidos intentó utilizar la misma técnica disuasiva en noviembre del 2006, pero ese año se aprobó una moción contraria a las proposiciones norteamericanas.

   Hoy, cuando vemos los documentales donde aparece el señor Adolfo Hitler alzando las manos  como si invocara a  demonios, trazando con sus brazos  amenazantes líneas guerreras dirigidas al infinito, no podemos reprimir cierta semejanza con los extravagantes gestos de un individuo que  siente su ascendencia de ario puro y cuenta, además, con una fortuna personal que no tuvo aquel cabo obsesionado por poseer la cruz de hierro.

  Observemos a Trump y su  carácter, evidenciado en acciones reiterativas desde que fuera candidato presidencial. Una vez llegado al trono ha multiplicado la clara prepotencia de sus actos, acentuando las sospechas por parte de psiquiatras y psicólogos de que algo anda mal en este individuo. Cada día  nos recuerda  más al megalómano causante de la muerte de más de 40 millones de seres humanos en apenas un quinquenio. El  mundo no puede darse el lujo en repetir  esa historia.

Pero el Mundo si reiterará en la ONU, el 31 de octubre, la ya tradicional trompetilla en forma de avalancha de votos contra la maldad y el crimen genocida para apoyar a Cuba en su justo reclamo contra el Bloqueo.

 

La importancia de ser mamá

La importancia de ser mamá

 Roberto Pérez Betancourt

La mujer, fuente de vida, es clave para el crecimiento demográfico  que Cuba necesita, por eso, todo cuanto contribuya a estimular los embarazos deseados (*),   la protección, atención y cuidado de la gestante, así como de los hijos, beneficia a la sociedad en su conjunto, de ahí la creciente prioridad que el Estado cubano presta a este tema, como ha declarado el presidente Miguel Díaz Canel-Bermúdez.

Las estadísticas demográficas muestran que Cuba se incluye entre los países de superior envejecimiento  poblacional.  Hoy más del 20 por ciento de la ciudadanía  cuenta más de 60 años de edad;  la tasa de natalidad desciende y la de defunciones baja, lo que redunda en la  disminución de la fuerza laboral activa, fenómenos que ralentizan el desarrollo económico progresivo, vital para el país.

  La mujer, fuente de vida, es  clave para multiplicar la especie y compensar  la situación descrita. Lógicamente, se necesita que el Estado continúe brindando  mayor protección a las féminas embarazadas y estimule la procreación a través de disposiciones socioeconómicas  que propicien la disposición de las familias a tener hijos, asuntos en los cuales  laboran las instituciones correspondientes.

 

La mujer, la salud y la gestación

 

  No basta con políticas oficiales consecuentes con la necesidad de estimular los embarazos deseados. Es indispensable que ellas, las futuras mamás, adquieran superior conciencia sobre  cuidar su salud y la de sus futuros hijos,  desterrando prácticas personales nocivas.

En  toda Cuba, las embarazadas disponen de amplias posibilidades de asesoramiento médico gratuito para cuidar su salud y la del niño que están gestando. Cuentan con leyes y  disposiciones administrativas  que les brindan facilidades personales, licencias retribuidas por maternidad, atención médica especializada, así como  cuidados integrales  individualizados para gestantes que por razones  especiales los necesiten,  incluida  alimentación e  internamiento en establecimientos médico-asistenciales.

La adecuada nutrición de la mujer antes, durante y después del embarazo es fundamental para tener niños sanos.

Los requerimientos de nutrientes aumentan considerablemente durante el embarazo y la lactancia. Una mujer que llega desnutrida o se desnutre en el embarazo puede tener complicaciones durante este y el parto, así como posibilidades de tener un hijo de bajo peso al nacer (menor a 2500 g). Estos niños tiene más posibilidades de crecer y desarrollarse con retraso, contraer infecciones y morir (el riesgo aumenta cuanto menor sea el peso del nacido), tener bajas reservas de micronutrientes, lo que puede llevar a enfermedades como la anemia, deficiencia en Zinc o de vitaminas así como riesgos a desarrollar enfermedades cardíacas, hipertensión, obesidad y diabetes de adultos.

Al igual que la desnutrición, el  abuso de determinadas sustancias nocivas puede contribuir a problemas en el desarrollo cognitivo, motor y conductual durante la niñez.

 Si una madre no está en óptima salud durante el periodo prenatal (el tiempo durante el cual está embarazada) y/o el feto está expuesto a drogas diversas,  el niño tiene más probabilidades de problemas en el desarrollo o en la salud, o incluso de muerte. El entorno que la madre proporciona para el feto/embrión es crítico para su bienestar bastante después de la gestación y nacimiento.

Tabaco y alcohol, enemigos del embarazo

 Expertos insisten en que fumar cigarrillos durante el embarazo puede tener múltiples efectos perjudiciales en la salud y desarrollo de la descendencia.

 Entre las consecuencias más comunes se incluyen los nacimientos antes de llegar a término, peso bajo al nacer, muertes fetales y neonatales, problemas respiratorios, y el síndrome de muerte súbita, así como un riesgo elevado de impedimento cognitivo, trastorno de déficit de atención con hiperactividad, y otros problemas conductuales. En un estudio publicado en la Revista Internacional de Cáncer (International Journal of Cancer), los niños cuyas madres fumaron durante el embarazo experimentaron un aumento del 22% del riesgo de desarrollar un linfoma no hodgikiniano.

  Lo más aconsejable es  no consumir alcohol en absoluto durante el embarazo, porque ese mal hábito puede causar el desorden de espectro de alcohol fetal, el cual generalmente consta de anormalidades físicas y cognitivas en el niño, tales como deformidades faciales; extremidades, cara y corazón defectuosos; problemas de aprendizaje; inteligencia por debajo de la media; y discapacidad intelectual.

A estos consejos se  une el acervo familiar, los conocimientos que se transmiten de generación en generación y que recomiendan  buenos hábitos de vida.

Sin embargo, a pesar de todo el arsenal disponible, es triste observar que incluso en las propias consultas ginecológicas y pediátricas hay mujeres que se empecinan  en echar humo como si fueran chimeneas.

 Todas ellas debieran conocer una nueva información  proveniente del  Instituto Nacional de Ciencias de Salud Ambiental de Carolina del Norte,  publicada por la revista científica Science, la cual afirma que  las mujeres embarazadas fumadoras pueden alterar el ADN de sus hijos, es decir, la herencia genética. Precisan los expertos que los bebés nacidos de madres fumadoras tienden a ser más pequeños, con alteración de la función pulmonar y una mayor incidencia de defectos de nacimiento.

 Especialistas señalan que incluso cuando arriban a adultos, estos individuos presentan problemas de salud y de comportamiento, son más propensos a sufrir asma, adicción a la nicotina y el abuso de sustancias.

 A pesar de lo mucho que se ha dicho y documentado sobre los perjuicios del mal hábito de fumar y de la ingestión de bebidas alcohólicas, todavía  son vicios que merman en más de 10 años la expectativa de vida de las féminas que no toman conciencia a tiempo sobre los males que pueden padecer.  Lamentablemente se observa un incremento de esa mala costumbre entre las féminas y jóvenes. ¿Vale la pena arriesgar tanta la salud propia y la del hijo por nacer por el efímero y supuesto placer de fumarse un cigarrillo o beberse unas cuantas copas de alcohol?

La mujer, la futura madre, merece todo el respeto y la atención de su entorno familiar y de la sociedad en su conjunto. Especialmente merece el respeto propio, el que ella se debe a sí misma, y el que tiene la obligación de brindarles   a los hijos que procrea. Este respeto se gana con la debida  conciencia sobre la trascendente importancia de ser mamá.

 

(*)El embarazo humano dura unas 40 semanas desde el primer día de la última menstruación o 38 desde la fecundación (aproximadamente unos 9 meses). El primer trimestre es el momento de mayor riesgo de aborto espontáneo; el inicio del tercer trimestre se considera el punto de viabilidad del feto (aquel a partir del cual puede sobrevivir extraútero sin soporte médico).

  (con informaciones científicas y archivo del autor)

Viaje al seno de las palabras

Viaje al seno de las palabras

Roberto Pérez Betancourt

Mi nieto más pequeño ha hecho un barquito de papel de periódico y me propone subirnos a él y navegar por el ancho mar, como dice una canción que le gusta, y sin pensarlo dos veces agrega: “Ya estamos viajando, abuelo”,  y  mueve la frágil embarcación entre las patas de sillas y mesas sin dejar de imaginar lugares y mencionar  palabras y palabras, incluidas algunas cuyo significado obviamente no comprende y otras del tipo “palabrotas”, que ha escuchado en la escuela, en la calle y vaya usted a saber en dónde más, incluida la propia casa…

  Y así, mientras navegamos en nuestra barca de letras me viene a la mente el   uso de las  llamadas malas palabras,  asunto que desde tiempos pretéritos ocupa la atención y las opiniones de maestros, periodistas y literatos, con variopintos puntos de vistas, expresados  por conservadores  o  innovadores de la lengua.

  Recuerdo a Miguel de Cervantes, autor español elogiado en todos los tiempos. En situaciones precisas él incluye  vocablos que,  en otros contextos, serían calificados  de obscenos o por lo menos de mal gusto.

  Sin dudas  la vida cotidiana  es la más fantástica de las aventuras imaginables, me digo a mi mismo,  mientras escucho al nieto gritar: “¡Al abordaje!”, y enseguida alertarme: “¡Cuidado, abuelo, que puedes caerte!”.

  La verdad es que cualquiera tropieza y cae, también en el hablar cotidiano, pero la conversación entre pensantes: el diálogo simple, el saludo,  incluso  la discusión de temas candentes, y la despedida,  no necesitan vestirse  con interjecciones mal sonantes,  mucho menos  si quien intenta comunicarse es un dirigente, un maestro o un estudiante.

 No me refiero  a  “aceres”,  “cúmbilas”,  “consortes”, “pasmaos” y otras palabras y giros lingüísticos  que han pasado a formar parte del habla entre ciertos grupos etarios, como ayer fueron, por ejemplo, “yénica” y “monina”. 

 Incluso en otros países, hasta suelen identificar al cubano por el empleo  de tales semantemas coloquiales, los cuales, aunque  a algunas personas les suenen mal,  necesariamente no connotan alguna grosería u obscenidad, y se interpretan como parte del lenguaje sicológico, donde una sola palabra bien puesta equivale a  una oración  capaz por sí misma de transmitir emociones y sentimientos fuertes.

  Abundan  también los practicantes de lo que podríamos llamar  “grosera  jerga callejera”, que pretende  denotar, machismo, rudeza, desenfado y reto. Incluye  a hembras y varones incapaces de hilvanar una oración sin citar recurrentemente al órgano sexual masculino, aunque lo hagan con cierta ingenuidad, porque se acostumbraron a apuntalar así su imagen  pública “de gente dura”.

  Está científicamente probado: lenguaje y pensamiento van unívocamente  unidos, son formadores del carácter,  es decir, de  acciones  reiterativas de los seres humanos, de los que ya crecimos y sobre todo de los que están creciendo, a quienes tenemos el deber de aconsejar y enseñar, en el aula y en el hogar, con paciencia e inclusión, y también con argumentada firmeza.

  Recuerdo que sobre todo esto a veces conversamos con los alumnos en clase, donde rememoramos algunos modernos diálogos de películas y seriales españoles, en los cuales ciertas palabras para nosotros  éticamente prohibidas en los medios de difusión, como las descriptivas del trasero humano y los pechos femeninos, para ellos son normales y hasta graciosas, y las dicen y repiten sin miramientos.

  Pero la verdad, no tengo explicación para este “¡Coño!”, con rabia, que ahora mismo grita mi nieto, porque el barquito de papel acaba de naufragar en un  charco de agua derramada desde la mesa del comedor.

--¡Niño!, ¿qué cosa es esa?

 Y él, sin encomendarse a Cervantes,  responde.

--Nada, abuelo: nos ahogamos…

 

Semántica genocida

Semántica genocida

Roberto Pérez Betancourt

Durante casi 60 años los sucesivos gobiernos estadounidenses han utilizado el término embargo para referirse realmente a su política genocida contra el pueblo cubano, mediante la cual han causado daños multimillonarios directos e indirectos a la economía de la nación isleña, donde millares de personas han perecido o sufren por falta de elementos esenciales para salvar sus vidas o aliviar dolencias, como consecuencia de acciones que niegan la posibilidad de adquirir medicamentos en la vecina nación, o incluso en otros países, como parte del escandalosa extraterritorialidad aplicada a la sanción impuesta a los cubanos por el “delito” de no ceder a las pretensiones hegemónicas de su vecino más cercano.

Al calificar la agresión como embargo, se intenta enmascarar su verdadero significado, que los cubanos y numerosos expertos justamente tipifican con el nombre de Bloqueo económico, comercial y financiero. Recordemos que en un sentido amplio el término embargo implica una declaración judicial por la que determinados bienes o derechos de contenido o valor económico quedan afectados o reservados para extinguir con ellos una obligación pecuniaria ya declarada (embargo ejecutivo) o que, previsiblemente, se va a declarar en una sentencia futura (embargo preventivo). Su función es señalar aquellos bienes, que se creen propiedad del ejecutado, sobre los cuales va a recaer la actividad ejecutiva, para evitar que salgan de su patrimonio y acaben en manos de terceros.

Las sanciones arbitrarias aplicadas por Estados Unidos a Cuba en realidad constituye una bloqueo, término de agresión militar, que aplicado a Cuba implica esfuerzos propios y coacción extraterritorial para evitar que suministros, información o ayuda proveniente de cualquier parte del mundo lleguen a la nación caribeña Como bien indican expertos, los bloqueos son la piedra angular de toda campaña militar y una opción valiosa en las guerras económicas contra una nación contraria.

El bloqueo económico que Estados Unidos impone a Cuba es cada vez más impopular dentro de la propia nación estadounidense. Pero en realidad ya no funciona el intento semántico de confundir y ocultar el verdadero significado genocida del bloqueo, que las sucesivas administraciones estadounidenses han insistido en nombrar embargo. Aumentan los críticos entre la propia derecha estadounidense por impedir a las empresas de ese país acceder a un mercado potencial estimado hoy en de cerca de cinco mil millones de dólares, según expertos.

Al mismo tiempo, analistas resaltan el daño que el bloqueo causa a los intereses de Washington en América Latina, en países de otros continentes y en particular a los propios productores e inversores estadounidenses, a quienes se les sigue negando el derecho a establecer vínculos contractuales y relaciones comerciales con entidades cubanas.

Al respecto, congresistas estadounidenses reiteradamente han intentado romper esa barrera artificial asentada en el odio y la prepotencia, que la actual administración del señor Donald Trump pretende justifica una vez más mediante maniobras politiqueras que intentan tergiversar la realidad cubana, e incluso a través del chantaje directo a países a los que amenaza con suspenderles cualquier tipo de ayuda y vínculos comerciales sin no se pliegan a las exigencias extraterritoriales del bloqueo.

Cuba está a sólo 90 millas de la frontera y es un mercado natural para los agricultores y ganaderos estadounidenses. Al igual que la Guerra Fría que creó el bloqueo se debe poner en los libros de historia, estiman algunos congresistas norteños.

No por recurrente, el bloqueo económico comercial y financiero de Estados Unidos contra Cuba deja de ser noticia cada año, cuando asciende el récord mundial del terrorismo de Estado aplicado por la nación más poderosa del planeta contra un pueblo pequeño en territorio, pero inconmensurable por su grandeza de voluntad y resistencia.

Es una práctica prepotente, que no escucha la mayoritaria voluntad del mundo, expresada reiteradamente en la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (ONU) en contra de los intentos norteamericanos de aislar y asfixiar al pueblo cubano.

Solo en el período que media desde abril del año 2017 hasta marzo de este año la cifra de daños a Cuba suma cuatro mil 321 millones 200 mil dólares, según Informe de Cuba en virtud de la resolución 72/4 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, titulada «Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba», que la nación caribeña volverá a presentar el 31 de octubre en esa sede mundial.

A pesar de los chantajes renovados, de las amenazas directas e indirectas, la comunidad internacional espera que el cierre de octubre traiga para el señor Trump nueva frustración de sus pretensiones hegemónicas y un fracaso más en la ONU, donde los aplausos de la comunidad internacional a los cubanos volverá a ensordecer la prepotencia imperial de rubio usufructuario del trono imperial en la Casa Blanca, temeroso porque las elecciones parlamentarias en su país, en noviembre próximo, podrían revertir el escenario político doméstico en sus propias narices.