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DEBATE ABIERTO, la página de Roberto Pérez Betancourt

Cuba: Siglo y medio de luchas libertarias con todos y para el bien de todos

Cuba: Siglo y medio de luchas libertarias con todos y para el bien de todos

Roberto Pérez Betancourt       

   Este 10 de octubre, aniversario de  la proeza histórica del levantamiento armado liderado por Carlos Manuel de Céspedes, “Padre de la Patria”,  en  amanecer de esperanzas y compromisos  en el ingenio bayamés La Demajagua,  marca el inicio de 150 años de luchas libertarias del pueblo cubano por alcanzar su definitiva independencia y soberanía, logradas el primero de enero de 1959, cuando la tropa de revolucionarios patriotas de la Sierra y el Llano derrocó a la tiranía servil pro estadounidense que oprimía al pueblo, y sentó  bases para enrumbar hacia un régimen  de plena justicia social, que hoy sigue defendiendo el derecho de todos los cubanos de edificar una sociedad como la soñó el Apóstol José Martí: “Con todos y para el bien de todos”.

  Cuando los esclavos de aquel mítico ingenio despertaban en la penumbra de los barracones para disponerse a emprender la diaria faena en los campos de caña, se sorprendieron ante el  inusual tañido de la gran campana del central que los convocaba. En el sitio exacto, el amo  Carlos Manuel de Céspedes hizo un anuncio diferente ese día. Con la pasión contenida en su verbo alto y resuelto exclamó: “Ciudadanos, ese sol que veis alzarse por la cumbre del Turquino viene a alumbrar el primer día de Libertad e Independencia de Cuba".

  Repiquetearon los bronces al convite de la insurrección armada. Los negros se miraron unos a otros, sorprendidos. Los blancos miraron a los negros y quizás por vez primera, para algunos, la emoción  de aquel instante borró los pigmentos  de la piel para ver a  seres  semejantes, igualados en el despertar de la conciencia libertaria. Lo cierto es que ese momento histórico marcaba el inicio de la gran lucha que a lo largo de muchas décadas conduciría a un primero de enero de 1959, cuando Fidel Castro, al frente del relevo de la tropa alzada aquel día en el alto oriente cubano, proclamaría el triunfo definitivo de las armas de la Revolución  frente al despotismo y al neocolonialismo para emprender  otra gran batalla en la que aún los cubanos estamos enfrascados: la consolidación de la victoria, hacia un estado de plena justicia social.

  Han transcurrido 150 años del alzamiento insurreccional en La Demajagua. En rigor, aquel empeño de Céspedes cristalizaba  anteriores esfuerzos  de quienes, en diferentes escenarios dentro de Cuba, y en el exterior,  laboraban para lograr de  España un reconocimiento que les permitiera participar de manera activa de la vida política y económica de la Isla.

  La expulsión de los cubanos de las Cortes Españolas, había  demostrando la  imposibilidad de llegar a acuerdos por la vía de las negociaciones y abría al entendimiento la única vía que quedaba: la lucha armada.

   Correspondió a Carlos Manuel  de Céspedes,  hacendado bayamés, romper las hostilidades frente al colonialismo español, anticipándose al momento  conciliado entre los  conspiradores, quienes buscaban una salida a la opresión económica que la metrópolis imponía a la Isla, sumiéndola en el estancamiento y el inmovilismo, factores propiciatorios del yugo, derivados de la experiencia ibérica ante la insurrección y liberación colonial de otras naciones americanas.   

  En el documento programa firmado por Céspedes donde se  exponían las razones del levantamiento armado, conocido también como  Manifiesto del 10 de Octubre, expresaba: "Cuando un pueblo llega al extremo de degradación y miseria en que nosotros nos vemos, nadie puede reprobarle que eche mano a las armas para salir de un estado tan lleno de oprobio. El ejemplo de las más  grandes naciones autoriza este último recurso".

  Iniciadas las acciones en la región que actualmente ocupa la provincia de Granma, posteriormente se extenderían  a Camagüey y  Las Villas.  Fue larga y cruenta aquella primera etapa de la lucha por la independencia: 10 años en los que el mundo asistió a la epopeya de los humildes reunidos en torno a los intereses surgentes de la burguesía cubana,  empeño inspirado en el fervor patriótico de la estrella refulgente sobre el fondo rojo, y en la ambición de ser por sí mismos dueños de sus destinos. 

 

Tributo a Céspedes

 

 El ejercicio de la real soberanía de la patria  es el mejor de los tributos que el pueblo cubano puede rendirle a Carlos Manuel de Céspedes. 

   Al destacar los méritos del bien llamado “Padre de la Patria Cubana”,   Eusebio Leal, historiador de la Ciudad de La Habana,  ha  afirmado que fue un hombre de profunda cultura, humanista, soldado, caballero y fundador.

   Céspedes devino símbolo de  la dignidad y la rebeldía del pueblo.

   Para  el profesor Eduardo Torres,  Céspedes fue un hombre de gran amplitud de pensamiento. Realizó estudios superiores de derecho en España, recorrió varios países de Europa y se nutrió del saber más avanzado de su época.

   Venerable maestro de la logia masónica Buena Fe, en Manzanillo, Céspedes cultivó las relaciones conspirativas con jóvenes miembros de diferentes centros de esa fraternidad, inspirados en el pensamiento de libertad, igualdad y fraternidad, con una concepción democrática popular inclaudicable.

    Desde el principio de su alzamiento, en la manigua Céspedes supo que la política del Gobierno de Estados Unidos se dirigiría a apoderarse de Cuba, por ello se opuso resueltamente a los movimientos anexionistas y alerto de que cada día el pueblo cubano tendría que valerse de sus propias fuerzas.

    El temple indoblegable del patriota se puso a prueba cuando el enemigo español intentó el chantaje tras haber capturado a su hijo Oscar, pero Céspedes no cedió, y en viril gesto que trascendería al mundo, expresó: "Hijos míos son todos los que mueren por la independencia de Cuba".

   De ese ejemplo también se nutrió  la inspiración que José Martí, apóstol de la Independencia cubana,  organizar y desatar la guerra necesaria que en 1995 condujo a la derrota del colonialismo español.

   Y entre los muchos méritos de Céspedes, quien fue capaz de amar intensamente, cultivar las artes y devenir pionero de la difusión ajedrecística en Cuba, destaca su fidelidad a los ideales y a la unión, incluso cuando fue depuesto como presidente de la República en Armas.

   Con solo un revolver y seis balas, Carlos Manuel de Céspedes enfrentó a las huestes españolas en su combate final de San Lorenzo, Sierra Maestra, desde donde trascendió a la historia,  para seguir inspirando con su inmortal ejemplo de rebeldía al pueblo y a la nación que fundó.

  El año 2018 cierra el siglo y medio de luchas libertarias, pero no significa el final de la epopeya. La vida, maestra de tantas cosas, nos indica que las actuales y futuras generaciones de cubanos han de proseguir con la pupila abierta, como alertara aquel joven abogado, Rubén Martínez Villena, pues el gigante vecino del norte no ceja en su ambición  igualmente sesquicentenaria de apropiarse del suelo antillano  y hemos de andar bien apretados en el empeño de seguir sosteniendo en alto la bandera de independencia que izara Céspedes y que Fidel, en relevo generacional,  llevara hasta la cúspide del altar patrio de donde no ha de bajar jamás. (TVY)(08/10/18)

 

 

La tropa de Che, de tránsito hacia la inmortalidad

La tropa de Che, de tránsito hacia la inmortalidad

 Roberto Pérez Betancourt

    El ocho de octubre de 1967, en un sitio de la geografía de Bolivia nombrado Quebrado del Yuro,  hombres sembradores de conciencia  libraron una desigual batalla frente a  fuerzas armadas de la oligarquía explotadora, y al caer en combate iniciaron un luminoso tránsito hacia la inmortalidad.

Comandada por Ernesto Che Guevara, la pequeña tropa guerrillera arribó a las cinco y media de la mañana a la confluencia de las quebradas del Yuro y San Antonio, bajo el asedio de dos mil soldados orientados a liquidar a los revolucionarios, según revelaron estaciones radiales chilenas.

Un delator nombrado Pedro Peña había puesto a los efectivos militares tras las huellas de la columna insurrecta, en la que viajaban enfermos, se supo posteriormente.

Por órdenes de Che, tres grupos de combatientes se empeñaron en romper el cerco. A la una y media de la tarde los soldados divisaron y atacaron a los guerrilleros en la zona de la Quebrada del Yuro. 

Las mismas fuentes relatan que el fuego se generalizó en el flanco derecho.  Pombo y Urbano decidieron pedir instrucciones a Che, pero cuando  Aniceto fue al puesto de mando no encontró al Jefe, que había sido descubierto y perseguido con saña. Che había  caído herido con el arma inutilizada, capturado y llevado a la Higuera, donde al día siguiente sería vilmente asesinado.

Al tenderse la tarde, los cuerpos del boliviano Aniceto y los de los cubanos  Olo Pantoja y René Tamayo ingresaban en el selecto grupo de mártires de la humanidad, tras ser abatidos por las balas enemigas.

Aniceto Reinaga Gordillo había nacido en  Colquechaca, Bolivia,  provincia   de Potosí, el 26 de julio de 1940, por lo que contaba solo 27 años de edad.

Hijo de mineros, Aniceto se graduó de maestro en 1961 e integró el Comité nacional ejecutivo de la Juventud Comunista Boliviana. Se incorporó a la guerrilla en diciembre de 1966, donde enseñó el idioma quechua a los combatientes y permaneció fiel a su ideal, a pesar de que su organización lo conminó a abandonar la lucha armada. 

René Martínez Tamayo (Arturo en la tropa guerrillera), había nacido en Mayarí, actual provincia de Holguín, Cuba,  el dos de febrero de 1941. Al morir contaba 26 años de edad. Cuando se sumó a la guerrilla, en diciembre de 1966, era el más joven de los cubanos y llevaba consigo la experiencia de su lucha guerrillera en la Sierra Maestra.

José María, el hermano mayor de René, también experimentado en las montañas cubanas, igualmente perecería combatiendo en Bolivia.

Orlando (Olo) Pantoja Tamayo, vino al mundo en el poblado de Maffo, actual provincia de Santiago de Cuba, el dos de octubre de 1933 como cuarto hermano de una familia de siete. Al ser abatido  en combate tenía 34 años de edad.

Conocedor en carne propia de las penurias que impone la explotación capitalista a los humildes, Pantoja se incorporó a la lucha política en Cuba desde las filas del Partido Ortodoxo, liderado por Eduardo Chivás y fue un activo opositor al golpe de estado protagonizado por Fulgencio Batista el 10 de marzo de 1952, que instauró una sangrienta dictadura pro imperialista.

En su sitio natal se sumó Olo al movimiento Revolucionario 26 de Julio que comandaba Fidel Castro. En octubre de 1957 se incorporó a la lucha armada en la Sierra Maestra, donde se destacó, al punto de granjearse la confianza de alguien tan exigente como el Comandante Che Guevara.

Después del triunfo revolucionario, Pantoja ocupó responsabilidades en el Ministerio del Interior.

Al cumplirse este ocho de octubre 40 años de la desaparición física  de estos inmortales patriotas latinoamericanos, en Bolivia,  donde  permanecieron  sus restos hasta que fueron trasladados a Cuba, vibra hoy en el accionar revolucionario de  actuales generaciones, continuadoras de la lucha por la dignidad del hombre, en procura de consolidar el poder del pueblo. (TVY)(Fuentes: Ecured, Diario del Ché; sitios digitales en Internet y archivos del autor)

 

 

 

Dolor, impunidad y alerta

Dolor, impunidad  y alerta

Roberto Pérez Betancourt

Cuarenta y dos años  después del impacto terrorista que conmocionó al pueblo de Cuba y al mundo entero, al saber del  sabotaje a la nave de Cubana de Aviación(**), tras despegar del aeropuerto de Barbados, el seis de octubre de 1976 (*), todavía los familiares de los 73 pasajeros que iban a bordo no se han repuesto del dolor causado por lo que para ellos sigue siendo la increíble ausencia de sus seres amados. 

  El mar tragó los cadáveres de  57 cubanos, incluidos todos  los integrantes de los equipos juveniles de esgrima  de Cuba, femenino y masculino; 11 guyaneses, la mayoría estudiantes becarios en la Isla, y cinco funcionarios coreanos.

   Luis Posada Carriles (***), uno de los principales autores intelectuales del horrendo suceso, falleció recientemente, después de haberse beneficiado durante muchos años con la complicidad de los gobiernos estadounidenses que le dieron refugio, amparo y prevaricación ante sus crímenes confesos y probados,  lo que pasará a la historia como una más de tantas páginas de bochornosa complicidad de las instituciones “democráticas” de un régimen que presume de luchar contra el terrorismo y, sin embargo ,en la práctica lo ejerce con ferocidad contra las naciones a las que considera enemigas por no plegarse a sus designios o simplemente se niegan a entregar sus riquezas, como nos ilustran los sucesos en el oriente próximo, Iraq, Libia, Siria…

 Las autoridades norteamericanas siempre conocieron los detalles del criminal acto contra la nave de Cubana de aviación, sus pasajeros, tripulantes y familiares,  pero ocultaron información a los tribunales venezolanos que juzgaron el caso, de acuerdo con  documentos de la CIA y el FBI,  desclasificados años después de la masacre. 

Hernán Ricardo y Freddy Lugo, dos mercenarios venezolanos que colocaron la  bomba en el trayecto de Trinidad-Tobago a Barbados y se bajaron del avión   en este punto, volvieron a Trinidad, fueron arrestados y confesaron de   inmediato su participación. Ambos afirmaron que trabajaban para la CIA y mostraron sus credenciales

 Pero esa realidad no debe  extrañar a nadie, si tomamos en cuenta los más de tres mil 470 cubanos que han  muerto  por las acciones agresivas, incluidas la   invasión de Playa Girón y todos los actos terroristas que ha sufrido Cuba  originados en Estados Unidos, una nación cuyos gobernantes,  en nombre de un supuesto  “antiterrorismo”, han invadido y masacrado a naciones enteras. 

  En este nuevo aniversario del luto que conmovió a la humanidad, la lágrima continúa latente, como recuerdo del horror y alerta para no perder de vista a los jinetes del apocalipsis  que siguen cabalgando en pleno siglo 21.

 

(*) El vuelo 455 de Cubana, el cual se dirigía desde la isla de Barbados a la de Jamaica -con destino en la capital cubana de La Habana- fue destruido en un atentado terrorista que tuvo lugar el 6 de octubre de 1976. Las 73 personas a bordo de la aeronave, un Douglas DC-8 de fabricación estadounidense, resultaron muertas en el hasta entonces peor ataque de este tipo en el hemisferio occidental. En el luctuoso hecho se utilizaron dos bombas, descritas como dinamita o explosivo C-4.

 

(**)El capitán de ese vuelo, el piloto Wilfredo Pérez Pérez, emitió por radio el siguiente mensaje a la torre de control: « ¡Tenemos una explosión a bordo, estamos descendiendo inmediatamente!... ¡Tenemos fuego a bordo! ¡Solicitamos aterrizar de inmediato! ¡Tenemos una emergencia total!». La aeronave inició un descenso rápido, mientras ambos pilotos trataban infructuosamente de llevar la aeronave de regreso al Aeropuerto de Seawell. Una segunda bomba explotó en el lapso de los siguientes minutos, contribuyendo definitivamente a que el avión se estrellase.

 

(***)Documentos de la CIA recién desclasificados en 2005 indican que esa agencia estadounidense “tenía inteligencia concreta de avanzada, tan temprano como junio de 1976, sobre planes de grupos terroristas cubanos exiliados, de atacar con una bomba un avión de línea de Cubana”. Por su parte, el antiguo agente de la CIA Luis Posada Carriles negaría haber estado personalmente involucrado en el atentado, pero no obstante proveería varios detalles del mismo en su libro de 1994 Los caminos del guerrero.[1][2]Como realizar un aterrizaje de emergencia ya no era posible, en apariencia el capitán decidió enfilar la aeronave hacia el Océano Atlántico, salvando eventualmente las vidas de los turistas que se encontraban en las playas cercanas. El avión finalmente se estrelló a unos 8 km del aeropuerto.

 

 

BLOQUEO contra Cuba, récord de Terrorismo de Estado

BLOQUEO contra Cuba, récord de Terrorismo de Estado

Roberto Pérez Betancourt

 No por recurrente, el bloqueo económico comercial y financiero de Estados Unidos contra Cuba deja de ser noticia cada año, cuando asciende el récord mundial del terrorismo  de Estado aplicado por la nación más poderosa del planeta contra un pueblo pequeño en territorio, pero inconmensurable por su grandeza de voluntad y resistencia.

En el Medioevo, cuando una  potencia invasora enviaba  ejércitos  saqueadores a adueñarse  de una ciudad o un castillo fortificado, para imponer su voluntad sitiaba el lugar a fin de  impedir que  sus habitantes recibieran alimentos y otras provisiones provenientes del exterior.

Era una estrategia dirigida a usar el hambre, las enfermedades y otras calamidades como armas para doblegar al pueblo agredido, hasta que este cediera en su dignidad, arriara la bandera propia, se rindiera y acatara imposiciones.

Las medidas del bloqueo se percibieron pocas semanas después del triunfo de la Revolución Cubana, el  primero de enero de 1959. El seis de febrero de ese año  un informe del Banco Nacional de Cuba consignaba el depósito en bancos norteamericanos de 424 millones de dólares, robados por cabecillas batistianos. Ni un solo centavo fue devuelto.

Desde entonces, 12 administraciones norteamericanas se han empecinado en conjugar el bloqueo con el terrorismo de Estado contra la Mayor de las Antillas sin lograr sus objetivos.

Es una práctica prepotente, que no escucha la mayoritaria voluntad del mundo, expresada  reiteradamente en  la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (ONU) en contra de los intentos norteamericanos de aislar y asfixiar al pueblo cubano.

  Solo en el período que media desde abril del año 2017 hasta marzo de este año la cifra de daños a Cuba suma cuatro mil 321 millones 200 mil dólares, según Informe de Cuba en  virtud  de  la  resolución  72/4  de  la Asamblea  General  de  las  Naciones Unidas,  titulada «Necesidad de poner fin  al  bloqueo  económico,  comercial  y financiero impuesto  por  los  Estados Unidos de América contra Cuba».

La Asamblea general de la ONU volverá a ser escenario el 31 de octubre de este año  de las denuncias reiteradas por numerosos oradores, en relación con la práctica hostil del vecino norteño, afanado  en estrangular a las familias cubanas para rendir a la nación, propósito infructuoso, aunque si sumamente dañino para todos los sectores de la sociedad, inclusive para los propios empresarios estadounidenses y de otras naciones, habida cuenta el carácter extraterritorial de esa práctica condenada una y otra vez por la voz mayoritaria del mundo en el foro de la ONU.

No es ocioso recordar el carácter ilegal y perverso de este bloqueo, que dura 60 años. El actual mandatario Donald Trump  se ha empeñado en extremar las agresiones, echando por tierra el progreso alcanzado en el acercamiento entre ambas naciones bajo la administración  preceden te de Barack Obama,

  En contra de lo que suelen cacarear los plumíferos del imperio, el bloqueo  no es producto de un diferendo binacional, sino ejercicio de guerra económica y su  carácter extraterritorial ha sido denunciado por diversos estados, cuyas empresas no pueden establecer vínculos con las cubanas, pues están b ajo permanente amenaza de ser multadas, en virtud de un chantaje manifiesto que les ordena pagar la extorción o ser incluida en la lista negra de los que no pueden hacer negocios con entidades estadounidenses, todo lo cual es una soberana burla a la soberanía de las naciones afectadas.

 En este contexto, el enemigo imperial, poderoso y sutil, continúa entonando sus cantos de sirena  dirigidos a oídos proclives a la ingenuidad.  Es una historia de Terrorismo de Estado que marca record de  genocidio, pero que ha servido también para evidenciar el temple del pueblo cubano, cuyo ejemplo se multiplica en solidaridad internacional y  en avances socioeconómicos de otras naciones hermanas, que volverán a alzar su voz este  año en la Asamblea General de la ONU para condenar el Bloqueo y sumar otra derrota moral más al fundamentalismo de derecha estadounidense.

 

Contra Bloqueo a Cuba, amplia Jornada en EE.UU. desde el día 24

Contra Bloqueo a Cuba,  amplia Jornada en EE.UU. desde el día 24

 

Roberto Pérez Betancourt

Una vez más estadounidenses amantes de la paz efectuarán una jornada (la cuarta) contra el bloqueo económico, comercial y financiero que desde hace 60 años los gobiernos de ese país aplican contra las familias cubanas con carácter genocida y extraterritorial.

El acontecimiento tendrá lugar a partir del 24 de este mes y hasta el día 28 en Washington, de acuerdo con la convocatoria hecha pública por el Comité Internacional Paz, Justicia y Dignidad a los Pueblos, el Instituto de Estudios Políticos (IPS) con sede en suelo estadounidense, y la Red Nacional de Solidaridad con Cuba (NNOC).

  Sumar nuevas voluntades a la lucha mundial para acabar con la política hostil del vecino norteño es el propósito fundamental de la jornada, precisa la activista Alicia Jrapko, coordinadora de la NNOC, en la red social Facebook y a través del correo electrónico, en el que subraya la necesidad de “llegar a muchos sectores, sobre todo de jóvenes que desconocen por completo sobre esta política injusta. Nuestro enfoque en esta ocasión será el tema de la educación y explicaremos cómo en Cuba ese sector es prioridad para el estado»

  Jrapko, amiga de Cuba y  coordinadora en EE.UU. del Comité Internacional Paz, Justicia y Dignidad a los Pueblos, señala en su mensaje que durante la marcha  se pondrá como ejemplo que uno de los primeros objetivos de la Revolución al triunfar en 1959 fue erradicar el analfabetismo, con lo cual pudo favorecer a otros países para eliminar ese flagelo como es el caso del programa pedagógico, «Yo Si Puedo», que ha ayudado a más de ocho millones de personas en todo el mundo a aprender a leer y escribir.

  Como parte de las actividades previstas, será exhibidos  dos documentales: «Lucha Sí! La lucha por la educación pública en Puerto Rico» y «Maestra» para luego promover un intercambio con la audiencia. También los activistas visitarán  oficinas de congresistas y senadores y sostendrán  conversatorios con estudiantes y profesores universitarios, encuentros con instituciones educativas, entre otras acciones.

  De acuerdo con la fuente, los audiovisuales se mostrarán en la sala de un cine de Washington DC y al concluir sesionará  un panel con las cineastas Catherine Murphy, realizadora de Maestra y con las tres codirectoras de Lucha Sí… (Jenifer Wager, Poonam Srivastava y Jinnette Morales).

  Señala Jrapko que también han invitado a una de las protagonistas de la campaña de alfabetización en Cuba que tenía solo 15 años cuando partió a alfabetizar y que además aparece en el documental Maestra. Igualmente, participarán dos médicos estadounidenses graduados de la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM), Elizabeth Arnold y Eduardo Alvarado.

El programa prevé para el 27 de septiembre  un encuentro con estudiantes, profesores y trabajadores de la Universidad Howard, de Washington DC que contará con la presencia de Netfa Freeman, del Instituto de Estudios Políticos, y anfitrión de Voces con Visión, un programa de radio de la emisora DC WPFW que sale por la frecuencia 89.3 de la FM.(TVY)(Con  información de Facebook y otros medios digitalizados)(19/09/18)

Estados Unidos, Trump y su “English only”

Estados Unidos, Trump y su  “English only”

 

Roberto Pérez Betancourt

Los arrebatos que suele mostrar el actual presidente de Estados Unidos, míster Donald Trump, cuando insiste, martilla y machaca exigiendo que solo se hable inglés en el país que gobierna, en realidad carecen de algún fundamento legal, de acuerdo con el criterio de afamados lingüistas, políticos y  juristas, quienes parten de la premisa fundamental: La Constitución de la nación norteña no establece la obligatoriedad de emplear el idioma inglés, tampoco los estados de la Unión han aprobado alguna ley al respecto.

   Si eso es así, ¿por qué a Donald Trump se le ponen las orejas coloradas cuando se acalora,   exigiendo: “English only” a los moradores en Estados Unidos,  ya sean ciudadanos, residentes o indocumentados?

   “Arrogancia”, estiman numerosas personas;  “xenofobia”, aducen otras;  “discriminación”, consideran no pocos interlocutores;  “payaserías”, dicen los más benévolos…

  Todavía la prensa recuerda los días en que el rubio mandatario solo era un aspirante al Trono con pocas posibilidades, de acuerdo con encuestas, y en uno de sus arranques “nacionalistas” criticó al entonces también ilusionado con prolongar el clan Bush en el Poder Ejecutivo, el señor Jeb, antiguo gobernador de la Florida, que intentaba captar los votos de los hispanoparlantes dirigiéndose a ellos en español.

"Me gusta Jeb. Es un buen hombre. Pero debería dar ejemplo y hablar en inglés mientras esté en Estados Unidos", declaró míster Trump a la prensa, cuando todavía no era su “enemiga declarada”, de acuerdo con  valoraciones  posteriores del ya proclamado nuevo inquilino de la Casa Blanca.

Ni la Constitución estadounidense ni ninguna ley federal establecen la oficialidad del inglés, le recordaron entonces los Medios, y Trump hizo uno de sus clásicos gestos despectivos ante las cámaras y micrófonos.

  Por supuesto, en su afán idiomático exclusivo, Trump no está solo. Lo acompañan otros personajes conocidos por sus desplantes y extremas posiciones antinmigrates, como  la ex aspirante a la Casa Blanca Carly Fiorina y la ex gobernadora de Alaska, Sarah Palin. Esta última, sin encomendarse al diccionario ni a la educación elemental, simplemente ha declarado: “los inmigrantes deben hablar  estadounidense".

  Bueno, en realidad si nos atenemos a los enfoques académicos de los ingleses, en Estados Unidos la inmensa mayoría de los hablantes no lo hacen en  inglés, el legítimo, el bien pronunciado, el de su “madre patria”, sino una jerga que bien podría llamarse “estadounidense”, con  matices, del sur,  interjecciones del norte y el “spaninglish” de los latinos asentados en esos lares, más las incorporaciones idiomáticas  multifacéticas y pintorescas  del Bronx y de  comunidades indígenas y  etnias africanas y asiáticas, todas las que se integran en un gran caldero comunicacional de un país de… inmigrantes, todos inmigrantes, y los que allí nacieron, hijos de inmigrantes, todos  ellos. También Trump, por supuesto.

Pero seamos justos. No solo Trump ha abogado por el “English only” en Estados Unidos.

El célebre  Benjamín Franklin expresó en 1753  sus temores de que la creciente población de origen alemán hiciera que el inglés se convirtiera en una lengua minoritaria. Mucho tiempo después, en  1919, el presidente de EE.UU. Theodore Roosevelt,  aseguró que en el país "sólo había espacio para una lengua". Y precisó:"Sólo tenemos sitio para un idioma en este país, y es el inglés, porque queremos que el crisol haga a nuestra gente estadounidenses, de nacionalidad estadounidense, y no huéspedes de una pensión políglota".

Para Dennis Baron, profesor de lingüística de la Universidad de Illinois, quien formuló declaraciones a BBC Mundo,  el hecho de que el inglés no haya sido reconocido como la lengua oficial de EE.UU. es un testimonio de la diversidad sobre la que fue fundada este país".

 El experto dijo de paso  que tampoco el inglés es oficialmente la lengua del Reino Unido.

 Jaime González, de  BBC Mundo, nos recuerda que en realidad el consenso reconoce que Estados Unidos es territorio multilingüe desde la colonización misma.

  Precisemos. En esa época las lenguas  de los originarios eran diversas y nada tenían que ver con el inglés. Después llegaron el español, con sus diversas curvas melódicas; el francés, el holandés, el alemán, el sueco, el chino, el vietnamita, el coreano y una etcétera larga que continúa creciendo, aunque, ciertamente,  el inglés progresó como la más común de las hablas.

  Añade González que  quienes  se oponen a la oficialidad del inglés aseguran que ello iría en contra de los principios de diversidad y libertad sobre los que se fundó el país a fines del siglo XVIII y, señalan que tras el movimiento "English-only" se oculta un sentimiento antiinmigrante, en particular en contra de los ciudadanos de origen hispano, la primera minoría del país, que ha hecho que el español sea la segunda lengua más utilizada en EE.UU., con cerca de 40 millones de hablantes”. (TVY)(Con información de BBC Mundo) y archivos del autor (15/09/16)

 

 

 

 

Brasil: Renace la esperanza con la Arrancada de la victoria

Brasil: Renace la esperanza con la Arrancada de la victoria

Roberto Pérez Betancourt

El pueblo brasileño, el de a pie,  de las favelas,  de los talleres y la tierra, de las escuelas y las artes: millones de seres humanos que luchan desde la humildad para reconquistar la senda del desarrollo económico y humano mediante un gobierno de más justicia social, protagoniza la Arrancada de la victoria con la reformulación de su candidatura para ganar el Poder Ejecutivo en los comicios de octubre a través de Fernando Haddad, del Partido del Trabajo (PT), y Manuela D´Ávila, del Partido Comunista, como sus nuevos candidatos a presidente y vicepresidenta, respectivamente.

  Es un binomio respaldado públicamente por Luis Inacio Lula da Silva, candidato al que las autoridades judiciales, en franco contubernio con el régimen elitista que se apoderó del poder en Brasil mediante un golpe plagado de argucias, mentiras y confabulaciones mafiosas, le han negado su derecho constitucional de  figurar en la boleta electoral, e incluso ha desacatado un mandato del  Comité de Derechos Humanos de la ONU, que el 17 de agosto último  había indicado al Estado brasileño que Lula debe tener garantizado el pleno ejercicio de sus derechos políticos, incluso los inherentes a su candidatura presidencial, «hasta que todos los recursos pendientes de revisión contra su condena sean completados en un procedimiento justo».

  Hoy las agencias de noticias y los analistas más sobresalientes en el ámbito internacional destacan la oficialización de Haddad y D´Ávila como nuevos candidatos del PT, y su pública proclamación  en  ceremonia  convocada en la vigilia Lula Libre,  frente a la sede de la Superintendencia de la Policía Federal (pf) en Curitiba, capital del estado de Paraná, el martes último, cuando  el Comité de Derechos Humanos de la ONU acaba de reiterar  que el Estado brasileño debe garantizar a Luiz Inácio Lula da Silva el pleno ejercicio de sus derechos políticos, incluso los inherentes a su candidatura presidencial.

  Resaltan los despachos noticiosos desde Brasil que en una carta leída en un acto celebrado en el teatro de la Pontificia Universidad Católica de Sao Paulo (tuca), Lula  afirmó que su voz es «la de Fernando Haddad y la de todos los compañeros, en nuestra audaz jornada para rescatar la dignidad nacional en todos los rincones del país».
«Aquí de lejos consigo sentir la energía que irradia de otra noche histórica en el tuca», escribió Lula desde su celda en Curitiba refiriéndose a la llamada «Arrancada de la Victoria», acto que puso en marcha cuatro semanas de intensa campaña con miras a las elecciones del próximo 7 de octubre.
«Sao Paulo se organiza para decir basta al gobierno de las élites», que siempre dio las espaldas a los más pobres, señaló el líder del pt, mientras denunció que el rico potencial en las áreas de educación, ciencia, tecnología y de todos los segmentos de la cultura «vuelve a ser diezmado por un gobierno federal ilegítimo y sus apoyadores estaduales».
  Igualmente, Lula subrayó que  estas jornadas deben significar también la arrancada para elegir a Luiz Marinho como gobernador de Sao Paulo y así caminar de la mano con todo el pueblo brasileño, «un pueblo que ya dejó claro cómo votará en las elecciones de octubre».
 Instó Lula a firmar un compromiso de lucha en nombre de la esperanza que renace y de un Brasil que será feliz de nuevo, y reiteró su convicción en que «la verdad vencerá». (TVY)(Con informaciones de agencias y archivos del autor)

 

La Saturación y el remolino del tiempo

La Saturación y el remolino del tiempo

 Roberto Pérez Betancourt

Saturar implica exceso de algo, llenar. La saturación conduce al agobio, a la fatiga. En términos comunicacionales la reiteración lineal de conceptos, consignas,  efemérides y consejos no solicitados conlleva a  saturar al destinatario del mensaje, y éste,  a la inversa de lo deseado por el  difusor,  no está obligado a escuchar, a ver o a leer. Entonces apaga, cierra los ojos o mira hacia otra parte.

  Algunas personas amantes de la saturación opinan que repetir y repetir es bueno para educar a la juventud, a la que consideran, en términos generales, inmadura o falta de preparación.

Es un error mayúsculo en mi modesta opinión.

Los que nos consideramos adultos, alguna vez fuimos jóvenes, y  aun de mayores en alguna que otra ocasión hemos actuado como inmaduros y hasta tiernos adolescentes, perretas e incomprensiones incluidas.

La juventud sostiene  sus propias expectativas en cualquier época, las que incluyen por lo general el afán de progresar,  disfrutar de los avances tecnológicos y construir una vida propia agradable y satisfactoria. ¿Es esto criticable?   En opinión de este comentarista, quien así lo crea y lo proclame como verdad absoluta está más ciego que un invidente total y causa en otros el rechazo al diálogo, al debate y a  la comprensión.

En conversación  con periodistas, el doctor Eusebio Leal, historiador de la ciudad de La Habana, ha afirmado la necesidad de  sincronizar el discurso con las nuevas generaciones.  También ha recordado que los  jóvenes no vivieron otras etapas históricas, por lo cual parten de los referentes de sus circunstancias, lo que implica entonces atraerlos con las ideas.

En otro momento,  el muy respetado doctor Leal  afirmó que  el subdesarrollo genera la falta de memoria histórica, por lo que esta debe ser cultivada sin saturaciones.  De lo que se trata, indicó el reconocido intelectual al valorar  el papel de la escuela cubana y del insustituible rol de la familia, es de “crear más discípulos que alumnos”, para que los más nuevos puedan valorar y seguir la obra a partir de las convicciones, evitando  las solemnidades extremas y apostando por humanizar, bajar a los héroes de los pedestales, acercarlos con humildad y mostrarlos como las personas que fueron, sin simplificaciones, de lo cual son ejemplo  los hermanos Saíz Montes de Oca, jóvenes pinareños que desde un pueblito apartado y pequeño supieron dejar un legado tan imperecedero, sobre todo por la educación y la influencia familiar que recibieron.

 La familia, sin dudas, la que más puede contribuir a que hijos y nietos no se pierdan en el remolino del tiempo y sigan abrazando los ideales de justicia social de sus padres y abuelos, sin incomunicadoras saturaciones.