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DEBATE ABIERTO, la página de Roberto Pérez Betancourt

El MUNDO EN QUE VIVIMOS

Abuso policial en EE.UU., asunto recurrente en el país de los “derechos humanos”

Abuso policial en EE.UU., asunto recurrente en el país de los “derechos humanos”

Roberto Pérez Betancourt

No existe un noticiero de televisión en Estados Unidos donde el tema del abuso policial no sea recurrente, aunque en realidad se quede en la epidermis de la noticia, porque en raras ocasiones se profundiza en el cómo y el por qué de los hechos.

  La reiteración de los sucesos de abuso policial en la nación norteña obviamente obliga a los editores de noticias a no “pasarse con ficha”, y citar al menos lo sucedido: quién, qué, dónde y cuándo,  para no quedarse en blanco y perder audiencia, aunque en ocasiones, incluso, obvien el quién.

 Los temas policiales de este tipo, que sugieren discriminación, atropellos, negligencias y violaciones de los derechos humanos, son tipificados por expertos en comunicación social  como “de inmediata satisfacción para el destinatario del mensaje”, pues son ávidamente devorados por lectores, oyentes, televidentes y navegantes en Internet.

   Esos consumidores de noticias  suelen quedarse con deseos de saber más y hurgar en lo que generalmente los medios no dicen, ya sea por razones de “perfil editorial”, o porque “investigar cuesta muy caro”, o simplemente porque no desean  entrar en contradicciones con los departamentos policiales y la gobernación loca,l y exponerse a sufrir represalias de diversa índole.

  Sin embargo, esa prensa autoconceptualizada como el “cuarto poder” en las llamadas “democracias representativas”, no suele vincular los abusos policiales con las pretensiones políticas del sistema, cuando sus voceros más “representativos” –incluido el propio presidente de la nación- proclaman a los cuatro vientos que Estados Unidos de América  es “el campeón de los derechos humanos en el mundo”, y en nombre de ese supuesto destino manifiesto sus autoridades se dispone a actuar  extraterritorialmente,  entrometerse y dictar normas, obviamente No a su imagen y semejanza.

  La tortura policial en imágenes

Uno de los más recientes casos de abuso policial ha sido el del ciudadano Charles Wade, afroamericano de 37 años de edad, quien aparece en un video difundido en las redes sociales, donde se le ve mientras es torturado con gas pimienta por policías.

   Según información en el web, Las imágenes fueron grabadas en octubre del año pasado por la cámara de un oficial de la cárcel del condado de Montgomery (estado de Ohio, EE.UU.). Posteriormente fueron entregadas al diario ‘The Washington Post’ por el activista de Ohio David Esrati.

  La publicación RT en español, precisa que la polémica grabación muestra cómo los policías llevan primeramente al detenido a la cárcel; posteriormente lo descalzan y ponen en una silla de inmovilización, a lo que Wade se opone. Después los oficiales perpetran lo que luego en su demanda contra ellos Wade califica de “tortura”: le rocían la cara con spray de pimienta dos veces. “No puedo respirar, ayúdenme”, empieza a gritar el estadounidense repetitivamente mientras se escucha la tos de los policías aparentemente afectados por el spray.

  Sobre este tema los invito a leer este interesante trabajo del John W. Whitehead, abogado constitucionalista y fundador y presidente del Instituto Rutherford. Su libro de  Battlefield America: The War on the American People (SelectBooks, 2015) está disponible en línea en www.amazon.com.  Este artículo fue publicado originalmente en Information Clearing House. A continuación la versión en español traducida del inglés por el sitio digital  Cubadebate.

Modos en que usted puede morir durante un encuentro con la policía en EEUU

 “La policía es especialista en violencia. Están armados, entrenados y autorizados a usar la fuerza. Con mayor o menor sutileza, estos son los colores cada una de sus acciones. Al igual que la posibilidad del arresto, la amenaza de violencia está implícita en cada encuentro con la policía. La violencia, así como la ley, es lo que representan.” Kristian Williams

¿Cómo se protege usted en Estados Unidos de recibir un puñetazo, lo asfixien con las manos, sea blanco de dardos electrificados y morir bajo las balas? ¿Cómo defenderse contra las personas que han sido adoctrinadas en la creencia de que son superiores a ti, que su palabra es ley y que tienen el poder de tomar tu vida?

Por encima de todo, ¿cómo se puede mantener la ilusión de libertad cuando todos los días estadounidenses caen bajo los tiros o son despojados, buscados, atragantados, golpeados y reciben descargas de Taser a manos de la policía por poco más que atreverse a fruncir el ceño, sonreír, cuestionar, desafiar una orden o simplemente existir?

La respuesta corta: no se puede.

La respuesta larga es mucho más complicada y tampoco evita la sensación de desesperación, impotencia y vulnerabilidad ante los miedos, estados de ánimo y reacciones equivocadas de cada policía en la calle.

Si preguntas qué se le permite a los estadounidenses para mantenerse con vida durante los encuentros con la policía, te dirán que tienes que cumplir (o morir).

No importa donde vivas -ciudad grande o pequeña. Dondequiera se reproduce esta idea, como lavado de cerebro para creer que cualquier persona que lleva un uniforme de gobierno -sea soldado, oficial de policía,  guardia carcelero- debe ser obedecido sin lugar a dudas, mientras que los agentes del gobierno, promocionados por su propia autoridad y el poder de su uniforme, pasan por encima de los derechos de la ciudadanía.

Por ejemplo, una agencia de policía local en Virginia ha comenzado la entrega de una guía -desarrollada en cooperación con un grupo de pastores- sobre cómo los afronorteamericanos deben interactuar con la policía. El propósito de este recurso, según la policía, es asegurarse de que los ciudadanos se sientan “cómodos” y sepan qué hacer al interactuar con la policía con el fin de “promover la seguridad pública y la interacción respetuosa”.

Curiosamente, en ninguna parte de la “Guía para Interactuar con la Policía” se hace mención alguna a la Constitución o a los derechos de la ciudadanía, salvo el derecho a permanecer en silencio.

De hecho, el principal punto en el que hace hincapié la guía bilingüe dirigida a “fomentar la confianza y la cooperación”, es que los ciudadanos deben cumplir, cooperar, obedecer, no resistir, no discutir, no hacer gestos o declaraciones amenazantes, evitar los movimientos bruscos y someterse a un registro de su persona y sus pertenencias.

El problema, por supuesto, es cuando todo eso no es suficiente.

No estoy hablando sobre el número de individuos, especialmente jóvenes, que están muriendo a tiros por la policía por tener en su poder un arma similar a la de los policías, como una pistola de aire comprimido, por ejemplo. Ni siquiera estoy hablando de personas que han sido grabadas blandiendo armas contra la policía, tales como tijeras.

Estoy hablando de un número creciente de personas desarmadas que han sido baleadas y asesinadas sólo por tener el pie de cierta manera, o se movieron de una manera determinada, o mostraron algo, cualquier cosa, que la policía podría malinterpretar como una pistola, o dispararon el miedo en la mente de un agente de policía, sin que tuviera nada que ver con una amenaza real para su seguridad.

Veamos algunos casos (los links en el texto refieren a cada noticia en cuestión):

Asesinado por estar en una “posición de disparo. En California, la policía abrió fuego y mató a un hombre con problemas mentales, desarmado y negro, supuestamente porque sacó un vaporizador -dispositivo para fumar- del bolsillo y pareció que estaba en “postura de disparo”.

Asesinado por el uso de un teléfono celular. La policía de Arizona disparó a un hombre que estaba huyendo de los Alguaciles de Estados Unidos después de que él se negó a soltar un objeto que resultó ser un teléfono celular.

Asesinado por comportarse de manera extraña y con un bate de béisbol. En respuesta a una llamada por disturbio doméstico, la policía de Chicago disparó y mató a estudiante universitario de 19 años de edad, Quintonio LeGrier, que al parecer había estado experimentando problemas de salud mental y andaba dando vueltas con un bate de béisbol por todo el apartamento donde él y su padre vivían.

Asesinado por abrir la puerta principal. Bettie Jones, que vivía en el piso de abajo de LeGrier, también fue baleada fatalmente -esta vez, accidentalmente- cuando intentó abrir la puerta de entrada a la policía.

Asesinado por ser un niño en un coche perseguido por la policía. Jeremy David Mardis, de seis años y autista, murió tras recibir varias disparos en la cabeza y el torso por la policía de Luisiana  La policía abrió fuego contra el automóvil que conducía el padre de Jeremy, Chris Few, quien también recibió un disparo, y luego supuestamente mintió, alegando que estaban tratando de entregar una orden pendiente, cuando supuestamente se resistía y disparaba contra la policía (el arma no fue encontrada), y también él trató de chocar su auto contra un coche de policía. La filmación de las cámaras refutó las afirmaciones de la policía.

Asesinado por atacar a la policía con una cuchara de metal. En Alabama, la policía disparó y mató a un hombre de 50 años de edad, que al parecer reclamaba a un oficial de policía mientras mantenía “una cuchara grande de metal de una manera amenazante.”

Asesinado por utilizar una rama de un árbol de manera agresiva. La policía de Georgia disparó y mató a un hombre de 47 años de edad, que llevaba sólo pantalones cortos y zapatillas de tenis y estaba sentado en el bosque contra un árbol. Luego comenzó correr hacia la policía con un palo en la mano “de manera agresiva.”

Asesinado por arrastrase desnudo. La policía de Atlanta disparó y mató a un hombre desarmado que fue reportado por “actuar trastornado, tocando puertas, arrastrándose por el suelo desnudo.” La policía disparó dos tiros al hombre después de que este comenzó a correr hacia ellos.

Asesinado por doblar la espalda en una postura defensiva. En respuesta a una llamada por problemas domésticos, varios oficiales de la policía del condado de Baltimore se abrieron paso dentro de una casa donde, “temiendo por su seguridad y la de los demás”, tres agentes abrieron fuego contra un hombre desarmado de 41 años de edad que estaba encorvado en una postura defensiva. El hombre murió en presencia de sus dos hijas y la madre de las niñas.

Asesinado porque un oficial de policía tomó accidentalmente su arma en lugar de su pistola eléctrica. Un hombre de Oklahoma sospechoso de tratar de vender un arma de fuego ilegal murió a tiros después que un oficial de la reserva inadvertidamente disparó su arma en lugar de su pistola eléctrica. “¡Oh! ¡Le disparé! Lo siento!”, gritó el reservista.

Asesinado por usar pantalones oscuros y una camiseta de baloncesto. Donnell Thompson, un discapacitado mental de 27 años de edad, descrito como suave y tímido, fue asesinado a tiros después que la policía buscaba a un sospechoso de robo de auto que había utilizado ropa que encontró tendida en un patio de vecindad próxima. La policía “sólo” abrió fuego con un rifle M4 después de que Thompson comenzara a correr tras ser alcanzado por balas de goma.

Asesinado por contar a la policía que posee legalmente un arma de fuego y tiene encima el permiso. Philando Castile murió a tiros durante una parada de tráfico rutinaria al parecer por una luz trasera rota. Cuando iba a sacar su licencia, Castile explicó a la policía que tenía un permiso para llevar armas. Tras esa declaración, la policía disparó cuatro veces a Castile en presencia de su novia y su hija de 4 años de edad.

Asesinado por aparcar el auto en cualquier sitio cuando un oficial de policía lo detiene. Deravis Caine Rogers murió después de comenzar a conducir lejos de un complejo de apartamentos al mismo tiempo en que un agente de policía le gritó que se detuviera. A pesar del hecho de que el policía no tenía ninguna razón para creer que Rogers era una amenaza o había sospecha de cualquier actividad ilegal, el agente disparó contra Rogers desde la ventana del lado del pasajero.

Asesinado por conducir con sordera. En Carolina del Norte, un policía estatal disparó y mató a Daniel K. Harris, sordo de 29 años, después de que no se detuviera durante una señal de parada de tráfico.

Asesinado por ser persona sin hogar. La policía de Los Angeles asesinó a un hombre sin hogar desarmado por no dejar de montar su bicicleta.

Asesinado por ser viejo y utilizar un andador. John Wrana, un anciano de 95 años de edad, veterano de la Segunda Guerra Mundial, que vivía en un centro de vida asistida y utilizaba un andador para moverse, murió a tiros cuando un policía confundió el bastón que llevaba con un machete. Le disparó varias veces con una escopeta a corta distancia.

Asesinado por haberse roto su carro en la carretera. Terence Crutcher, desarmado y negro, fue muerto a tiros por la policía de Oklahoma después de que su coche se rompió en la carretera. Crutcher recibió un disparo en la espalda mientras caminaba hacia su automóvil con las manos arriba. Asesinado por usar una manguera de jardín. La policía de California debe pagar 6.5 millones de dólares de indemnización después de que abriera fuego contra un hombre que sostenía una manguera de jardín. El agente creyó que era un arma de fuego. A Douglas Zerby le dispararon 12 veces y lo declararon muerto en la escena.

Baleado por orinar al aire libre. El joven de dieciocho años de edad Keivon Young recibió siete disparos de la policía por orinar al aire libre. Young estaba simplemente subiéndose la cremallera de sus pantalones cuando escuchó una conmoción detrás de él y luego vio que había sido golpeado por una ráfaga de balas de dos policías encubiertos. Al parecer los agentes confundieron a Young -5’4 de estatura y 135 lbs.- con un sospechoso de asesinato de 6′ de altura y 200 libras que posteriormente fue aprehendido. Young fue acusado de delito grave de resistencia a la autoridad y dos cargos de agresión a un agente del orden público.

Puede haber todo tipo de excusas para justificar estos disparos, y de hecho eso es exactamente lo que se escucha de los políticos, los sindicatos de policía, los agentes del orden y los individuos que están dispuestos a marchar al ritmo de la policía. Sin embargo, sugerir que un buen ciudadano es aquella persona obediente y que la obediencia nos salvará de la policía estatal no sólo es una imprudencia temeraria, sino también un engaño fuera de contacto con la realidad, ya que en el estado policial estadounidense el cumplimiento de la ley no necesariamente libra a la gente de la violencia.

Francamente, estos incidentes ponen de manifiesto que en un estado policial, aún cuando el ciudadano sea verdaderamente responsable, sumiso y obediente, también puede ser un hombre muerto.

Como señalo en mi libro de  Battlefield America: The War on the American People, “nosotros el pueblo” ahora estamos a merced de los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley y ellos tienen la discreción casi absoluta para decidir quién es una amenaza, lo que constituye la resistencia y qué violencia pueden ejercer aquellos ciudadanos a los que se les haya designado para “servir y proteger”.

¿Cómo es que hemos pasado de una nación de leyes -en la que por lo menos teníamos el derecho a ser tratados con dignidad y respeto como cualquier otra persona (en principio, al menos)- a una nación de las fuerzas del orden (coleccionistas de ingresos con armas) que nos tratan a todos como sospechosos y delincuentes?(TVY)(20/02/17)

 

El cerebro de Donald

El cerebro de Donald

 Roberto Pérez Betancourt

No, no me referiré a Donald  el pato, ni siquiera a sus sobrinos. No intento hablar de “muñequitos” ni de “comics”.

  El tema es serio. Trata sobre la persona que en este momento parece ser la que más murmura en los oídos del señor presidente Donald Trump, electo en noviembre de 2016 en Estados Unidos de América  por obra y gracia de su campaña electoral  eficaz, diseñada  al amparo de la Ley Electoral de su país, mediante la cual no necesariamente gana quien más votos populares obtenga, sino quien sea más hábil en adjudicarse la mayoría  de los  votos estaduales, la que decide.  

  Me refiero a Stephen Kevin "Steve" Bannon,  publicista y periodista estadounidense, estratega jefe de la Casa Blanca y consejero del presidente Donald Trump desde 2017.

 De acuerdo con datos públicos, míster Bannon nació en Norfolk, Virginia, Estados Unidos, el 27 de noviembre de 1953, por lo que cuenta 63 años de edad. Estudió en el Instituto Politécnico y en la Universidad Estatal de Virginia. Está afiliado, por supuesto, al Partido Republicano. Actualmente está casado en segundas nupcias con Diane Clohesy, tiene tres hijos: Emily Piccard, Grace Piccard, Maureen Bannon.

 

Bannon, “¿el hombre iluminado?”

 

 Cada día más analistas y agencias de noticias internacionales coinciden en apuntar con el dedo a míster Bannon como “el hombre iluminado”, el que está detrás de las controversiales decisiones del Presidente electo, y las intenciones de conducir al país más poderoso del mundo hacia un destino incierto y peligroso para la humanidad toda, pues la ideología explícita de  este asesor y su visión del mundo no descartan una Tercera Guerra Mundial a corto plazo.

La biografía del asesor de la Casa Blanca lo ubica como  antiguo banquero de inversión en Goldman Sachs (la entidad emblemática de las élites). Ha incursionado como creador en  Hollywood. Fue productor de The Indian Runner, una película protagonizada nada menos que por Vigo Mortensen y dirigida por Sean Penn, además de ser propietario de los derechos de Seinfield.

  Banon debutó en la  política republicana siendo director de Breitbart News, una web de ultraderecha famosa por publicar noticias falsas (esas que se supone que impulsaron la victoria de Trump), y después pasó a ser jefe de campaña del presidente. ¿Casualidad?

De hecho, fue Robert Mercer, máximo inversor de la página y multimillonario, quien le presentó al polémico presidente. Este financiero también es consejero delegado de Rennaisance Technologies, un fondo no regulado que es conocido por no contratar economistas.

Hoy, analistas señalan a Bannon como el inspirador del  veto migratorio en EEUU que tantas manifestaciones, boicots y odio ha provocado. La sospecha no es gratuita, pues  en 2015, Bannon ya había comunicado su intención de “prohibir la entrada de todos los musulmanes” al país, algo que sería, casualmente, uno de los pilares de la campaña de Trump.

 

Integrante del Consejo de Seguridad Nacional en EE.UU.

 

  Si usted indaga un poco  y sigue el rastro a declaraciones, actitudes y aptitudes de Bannon a través de Internet, llegará a coincidir con la opinión  de quienes, como la periodista política Shannon Ebrahim, en Sudáfrica, lo califican como “el cerebro que piensa por Trump, guiándolo por una senda de ideología de extrema derecha, que lo torna muy peligroso además como integrante del Consejo de Seguridad Nacional (NSC, siglas en inglés) en Estados Unidos”.
Bajo el título de Cerebros detrás de Trump y la III Guerra Mundial, la periodista argumenta los poderes que tiene y los peligros de la filosofía de quien fue el asesor político de la campaña del magnate republicano hacia la Casa Blanca.

  En realidad cuando usted accede a leer declaraciones del señor Bannon a la prensa estadounidense, o conoce  sus pronunciamientos públicos en mítines -siempre según la versión de los medios de información-, se percata de que este asesor transmite un conjunto de creencias que conforman su pensamiento ideológico radical, sustentado sobre la base de influencias específicas, en particular las que sobre él han ejercido William Strauss y Neil Howe, autores de ciertos estudios en los que  sostienen  que la historia estadounidense opera en ciclos de cuatro etapas que pasan de una crisis mayor a un despertar y a otra crisis mayor. Estas crisis se llaman "Cuarto Turno".

  De acuerdo con Strauss (murió en 2007) y Howe, durante  esta crisis del Cuarto Turno, un líder inesperado emergerá de una generación más vieja para dirigir a la nación, y lo que ellos llaman la generación "Héroe" (en este caso, los nacidos en el nuevo milenio, “los millenials”) conducirá al país  a un nuevo orden. Esta persona es conocida como el Campeón Gris. Una elección u otro evento –quizás una guerra– llevará a esta persona al poder, y su régimen gobernará durante toda la crisis.

  Quienes llaman la atención sobre la peligrosa influencia que el asesor Bannon ha ejercido, y ahora con más fuerza y poder sigue haciéndolo en el Presidente Trump, refieren las teorías antes apuntadas y las afirmaciones que rotundamente hace esta persona ubicada  a la derecha del Poder Ejecutivo de la nación más poderosa del mundo.

   Buena parte de los historiadores que han estudiado las teorías de Strauss y Howe las desacreditan como especulaciones sin fundamento y las califican de invenciones.

 Michael Lind, historiador y cofundador de la New America Foundation, un grupo de reflexión liberal, ha llamado a la obra de Strauss y Howe “pseudociencia,” y dijo que sus "predicciones sobre el futuro americano resultan ser tan vagas como las de las galletas de la fortuna”.

  Sin embargo, lo peligroso del tema no está en las teorías de los citados autores, sino en que hay una persona en el poder que se las cree  y sobre su base asesora y actúa: "Lo que estamos presenciando", dijo Bannon a The Washington Post el mes pasado, "es el nacimiento de un nuevo orden político".

 

  Creencias extremistas  y poder, binomio inquietante

 

 Recordemos: Bannon está sentado en el Consejo de Seguridad Nacional de Estados Unidos  y para algunos observadores él mismo ha eclipsado el papel de sus integrantes arrogándose un protagonismo inquietante, del que se desprenden decisiones del Presidente Trump al destituir a altos funcionarios de las Fuerzas Armadas, del Estado y de la inteligencia, que podrían interponerse en su camino y transfiriendo todo el poder efectivo a un pequeño círculo íntimo, cuyo cerebro es Bannon, quien en sus discursos ha llamado a los militantes de la iglesia cristiana  a luchar contra la barbarie yidahista, asegurando que existe ya una Tercera Guerra Mundial, no solo contra el Islam, sino encaminada a derribar el orden político conocido y destinada a forjar un nuevo orden mundial basado en los pilares de los valores judeocruistianos, el patriarcado y  el nacionalismo, un mundo en el que el pluralismo, la diversidad y los derechos humanos no tienen cabida.

  La visión del mundo de Bannon se basa en el apocalipsis ahora, y es sumamente inquietante pensar que el cerebro de Donald, el Presidente, pueda estar siendo  radicalmente influenciado al tomar decisiones por parte de ese pensamiento apocalíptico que parece surgido de una película de ciencia ficción, cuyas consecuencias impactan en  la vida real, que involucra, no solo a los estadounidenses, sino a la humanidad toda. (TVY)(Con informaciones de agencias y discursos de Bannon)(13/02/17)




 

 

“Voz cero” de Trump

“Voz cero” de Trump

Roberto Pérez Betancourt

Mientras el flamante presidente de Estados Unidos, míster Donald Trump, se enfrasca en una controversia de poderes con un juez, que ha vetado una de sus más controversiales decisiones de impedir el ingreso a Estados Unidos de musulmanes procedentes de varios países, el vocero de la Casa Blanca Sean Spicer  hace malabares para evitar ser llamado “voz cero” cuando contesta preguntas de la prensa en relación con la política del nuevo ejecutivo sobre las relaciones con Cuba.

  “La administración de Donald Trump está realizando una revisión completa de todas las políticas de Estados Unidos hacia Cuba”, fue todo lo que pudo afirmar este “espíker”, algo que por demás se sabía sin necesidad de su presentación ante la prensa.

Según las declaraciones del portavoz, ese análisis tiene un “enfoque en los derechos humanos, como parte de un compromiso con los ciudadanos de todo el mundo”.

  La afirmación del hablante suena a tremendismo y sugiere una imagen de lo real maravilloso: El gendarme mundial monitoreando lo que sucede en el globo terráqueo, dispuesto a bajar o subir el pulgar al más rancio estilo de los emperadores romanos para aprobar o reprobar, paradójicamente sin detenerse a reflexionar sobre lo que sucede dentro de sus propias fronteras.

  La referencia hace recordar otras declaraciones de pretéritos mandatarios estadounidenses, que no titubearon en exponer su  disposición  a intervenir y hacer prevalecer “la ley y el orden” al estilo yanqui, a cualquier precio, incluidos los bombardeos, las invasiones, las torturas y otras calamidades, promesas que se llevaron a efecto incluidos  los “daños colaterales”.

  Precisan observadores que los comentarios de Spicer representan la primera vez que la Casa Blanca se refiere a Cuba de manera oficial tras la llegada al poder del mandatario republicano, el último 20 de enero.

   En este contexto la prensa estadounidense destaca la impopularidad creciente del mandatario que se niega a aceptar realidades del cambio climático y cada día evidencia más su desconocimiento en relación con temas cruciales para su país y las relaciones con el resto del mundo.

   Según un sondeo de la encuestadora Gallup, el 51 por ciento de los estadounidenses desaprueba la gestión de Donald Trump y considera que no debería ser su líder. Solo el 42 por ciento, de acuerdo con ese estudio, respaldaba el trabajo del nuevo presidente tras una semana de que asumiera su cargo, el 20 de enero.

  El asunto también brinda la posibilidad de recordar las palabras del presidente cubano Raúl Castro durante la reciente  V Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, en República Dominicana, el pasado 25 de enero, donde  expresó la voluntad de proseguir el diálogo y la cooperación en temas de interés común con el gobierno de Trump, y precisó que  Cuba y Estados Unidos pueden cooperar y convivir civilizadamente, respetando las diferencias y promoviendo todo aquello que beneficie a ambos países y pueblos.

  Como se puede apreciar, es justamente una declaración amigable, sin tremendismos, serena y firme, porque también ratificó que no debe esperarse que Cuba realice concesiones inherentes a su soberanía e independencia, y recordó  que el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos a la isla durante 55 años persiste con considerables privaciones y daños humanos, y su existencia dificulta el desarrollo.

  Pese a tal política, continuamos en la actualización de nuestro modelo económico y social y seguiremos luchando por construir una Nación soberana, independiente, socialista, democrática, próspera y sostenible, puntualizó Raúl.

Recordemos:

Cuba y Estados Unidos adaptaron hasta el momento 22 instrumentos bilaterales (acuerdos, memorandos de entendimiento, arreglos y tratados) desde el 17 de diciembre de 2014 cuando comenzó el proceso para normalizar sus relaciones.

Casi una semana antes de concluir su mandato, Obama derogó la política de pies secos pies mojados y del programa de parole para médicos cubanos, que representaban vías de inmigración insegura a territorio norteamericano.

Previamente, Estados Unidos excluyó a Cuba de la lista de Estados patrocinadores del terrorismo, y ambos países restablecieron relaciones diplomáticas y reabrieron las embajadas en sus respectivas capitales.

Raúl Castro y Obama se encontraron y dialogaron tres veces, la última de ellas cuando el político demócrata visitó de manera oficial La Habana en marzo de 2016, y la Comisión Bilateral Cuba-EE.UU. realizó cinco reuniones.

     Esperemos que míster Trump se pronuncie sobre sus reflexiones en relación con Cuba y diga algo más sustancial, para evitar que su “voz cero” pase nuevos apuros ante la prensa.

(Con informaciones de Cubadebate y agencias de noticias).

 

Donald Trump: descendiente de inmigrantes, presidente bajo protesta de la mayoría de estadounidenses

Donald Trump: descendiente de inmigrantes, presidente bajo protesta de la mayoría de estadounidenses

 Roberto Pérez Betancourt

Vestido con los colores de la bandera estadounidense, sus blondos cabellos esta vez bien peinados y la clásica altivez en su rostro, cuyos ojo parecen mirar sin ver, hacia el infinito, el controversial multimillonario Donald Trump se convirtió el viernes 20 de enero en el presidente número 45 de la Unión, a pesar de haber obtenido menos sufragios (sobre los dos millones) que su contrincante, la también rubia Hillary Clinton.

Son cosas de la democracia electoral de la nación norteña, que otorga el Poder Ejecutivo No a quien más votos populares sume en los 50 estados, sino al que tenga la habilidad de obtener el mayor número de los llamados “votos electorales” en ellos, a través de mecanismos diversos, incluida una especie de lotería.

Trump llega a la Casa Blanca como uno de los mandatarios más impopulares de la historia norteamericana, según reveló una encuesta reciente del diario The Washington Post y la cadena ABC News.

De acuerdo con el sondeo, solo un 40 por ciento de los ciudadanos aprueba la forma en que lideró el proceso de transición del poder en las últimas semanas, cifra inferior al 80 por ciento de aval que recibió Obama al asumir su primer período al frente del país, en 2009.

Como presidentes electos, George W. Bush, William Clinton y George H. W. Bush tuvieron índices de popularidad similares a Obama, con 72, 81 y 82 por ciento, respectivamente.

Esa realidad minoritaria de Trump no escapó a los observadores y fue patentizada por millares de ciudadanos de a pie, que protestaron en las calles de Washington mientras Trump juraba el cargo y arremetía contra lo que llamó la clase política de Washington en un discurso de 20 minutos que enfatizó la vocación nacionalista matizada con ribetes fundamentalistas y xenofóbicos, cuya transmisión en vivo fue captada íntegramente en Cuba a través de la cadena Tele-Sur.

“Yo, Donald Trump, juro solemnemente que desempeñaré con fidelidad el cargo de presidente de Estados Unidos, utilizando al máximo mis capacidades para preservar, proteger y defender la Constitución”, fueron las palabras que pronunció sobre la misma biblia usada por Abraham Lincoln para asumir el puesto en 1861 y además sobre su propia biblia personal, que, según explicó Trump, fue un regalo de su señora madre cuando él era un niño.

Hoy, con el acta presidencial en su bolsillo, Trump, a decir de analistas de mucha experiencia, será un presidente impredecible, al menos en su primer año de gestión, en el que se esperan “cosas terribles”.

No cabe dudas de que Trump es tan hábil como demagogo, sin tratar de utilizar calificativos en términos peyorativos, simplemente hay que observar que él mismo incurre en las faltas que le achaca a otros de su propia especie multiadinerada, desde poseer empresas en otros países donde explota mano de obra barata, en vez de pagar mejores salarios en los propios Estados Unidos, o de utilizar la efervescencia de los insultos y las amenazas para granjearse simpatías de duda moralidad.

Sin embargo, la realidad no puede ser negada. Ahí está el rubio, rodeado de su familia, exhibiendo sus habilidades como publicista, diciendo lo que quiere escuchar un segmento amplio de la población desempleada, golpeada por la economía del capitalismo salvaje, desposeída por los más ricos –como el propio Trump- blanco también de los devastadores efectos de las políticas neoliberales, exclusión social, y analfabetismo político.

Como recuerdan analistas, Trump dijo, e hizo, antes de entrar a la Casa Blanca, cosas terribles: desde acusar a los mexicanos (y por extensión a todos los “latinos”) de ser violadores seriales, narcotraficantes y asesinos hasta declarar públicamente, para horror de los alemanes, que era “germanofóbico”. O de provocar al dragón chino llamando por teléfono a la presidenta de Taiwán, lo que motivó una inusualmente dura protesta de Beijing; decirles a los europeos que la OTAN es una organización obsoleta y que lo del Brexit fue una buena decisión.

El septuagenario Trump, esposo, padre y descendiente de inmigrantes, de una poderosa familia del sector inmobiliario. Nació el 14 de junio de 1946 en Nueva York, como uno de los cinco hijos de Mary AnneMacLeod y Fred Trump, casados en 1936. Sus cuatro hermanos son Fred, Jr. (actualmente fallecido), Robert, Maryanne y Elizabeth.

Su madre era una inmigrante escocesa, nacida en la isla de Lewis, y sus abuelos paternos, inmigrantes alemanes.

Con una infancia normal en Jamaica Estates, Trump asistió al theKew-ForestSchool en ForestHills, en Queens, junto a algunos de sus hermanos hasta que, a los 13 años, por tener problemas de conducta, sus padres lo enviaron a la Academia Militar de Nueva York.

Más tarde, Trump fue a la Universidad de Fordham en el Bronx durante dos años, y continuó sus estudios en la Escuela de Negocios Wharton de la Universidad de Pensilvania, porque esta última tenía uno de los pocos programas de estudios dedicados al sector inmobiliario, donde se graduó en 1968 con un Bachiller en Ciencias de la Economía.

Donald Tump se ha casado en tres ocasiones. Tiene cinco hijos con ocho nietos. En 1977 se casó con Ivana Zelníčková, con quien posee tres: Donald Jr. (1977), Ivanka (1981) y Eric (1984). Se divorció en 1992 y un año más tarde, en 1993, se casó con Marla Maples, con quien tuvo una hija, Tiffany (1993). Se divorciaron el 8 de junio de 1999. El 22 de enero de 2005 contrajo nupcias con Melania Knauss (nacida en Eslovenia), y tuvo a Barron William, el quinto de sus descendientes, en marzo de 2006. (Con informaciones biográficas de Trump Donald)

Puntos claves del nuevo acuerdo migratorio entre Cuba y Estados Unidos

Puntos claves del nuevo acuerdo migratorio entre Cuba y Estados Unidos

He aquí  diez aspectos cla­ve que se derivan de la Declaración Conjunta firmada por Cuba y los Estados Unidos en la tarde del martes 12 de enero, los cuales aparecen en el sitio web del diario Granma.

Con la derogación de la política de pies secos-pies mojados y el Programa de Parole para profesionales médicos cubanos, se eliminaron dos importantes problemas que afectaban los intereses nacionales tanto de Cuba como Estados Unidos, así como la seguridad de nuestros ciudadanos.

Con la firma de un nuevo acuerdo migratorio, ambos países dan un paso de avance en sus relaciones bilaterales y están en mejores condiciones de promover una migración legal, ordenada y segura de sus ciudadanos.

Sin embargo, para ser consecuentes con la letra y el espíritu del acuerdo y alcanzar relaciones migratorias normales, será necesario también que el Congreso estadounidense derogue la Ley de Ajuste Cubano de 1966, única de su tipo en el mundo que no se corresponde con el contexto bilateral actual.

Granma comparte diez aspectos cla­ve que se derivan de la Declaración Conjunta firmada por Cuba y los Estados Unidos en la tarde del martes 12 de enero:

 

1- SE DEROGÓ LA POLÍTICA DE PIES SECOS-PIES MOJADOS

La política que llega a su fin fue establecida por el gobierno de Bill Clinton en 1995, y constituyó un incentivo para la migración irregular e insegura de miles de cubanos, en contra de la letra y el espíritu de los acuerdos migratorios vigentes entre ambos países.

El concepto de pies mojados se refería a aquellos balseros interceptados en el mar que eran devueltos a Cuba en un procedimiento expedito entre los guardacostas de ambos países. En cambio, los pies secos son aquellos que llegan a territorio estadounidense por cualquier vía y sin importar el medio utilizado. El procedimiento estándar hasta este martes era facilitar los trámites de Parole (entrada bajo palabra) para garantizar a todos su acceso a la Ley de Ajuste.

2- SERÁN DEVUELTOS TODOS LOS CUBANOS QUE INTENTEN ENTRAR O PERMANECER DE MANERA IRREGULAR EN ESTADOS UNIDOS A PARTIR DEL 12 DE ENERO

El Departamento de Seguridad Interna, según la hoja informativa que publicó respecto a los cambios en las regulaciones migratorias hacia Cuba, activó todos los procedimientos para las deportaciones expeditas de los ciudadanos de la Isla que ingresen en situación irregular al territorio de los Estados Unidos. Durante más de medio siglo, los oficiales de inmigración tuvieron indicaciones precisas para no utilizar dichos mecanismos en el caso de los cubanos.

De la misma manera, en caso de que personas que entren legalmente a los Estados Unidos con visas de turismo u otras, pero permanezcan por más tiempo del autorizado o traten de permanecer irregularmente en ese país, serán regresadas a Cuba en virtud de los nuevos acuerdos.

Las personas devueltas, como es la práctica habitual, se reincorporarán con normalidad a la sociedad, a menos que hayan cometido un delito durante su proceso migratorio irregular o tengan deudas con la justicia.

 

3- NO HABRÁ UN TRATO DIFERENCIADO PARA LOS CUBANOS QUE ENTREN DE MANERA IRREGULAR A LOS ESTADOS UNIDOS

Uno de los aspectos singulares de la combinación de la Ley de Ajuste Cubano y la política de pies secos-pies mojados era que otorgaba a los cubanos un estatus de «supermigrantes».

Según el propio presidente Obama, eso acabó el 12 de enero: «Al tomar esta medida tratamos a los migrantes cubanos de la misma manera que tratamos a los migrantes de otros países».

 

4- SE REVISARÁ UNA LISTA DE PERSONAS SUJETAS A DEPORTACIÓN QUE SALIERON POR EL PUERTO DEL MARIEL EN 1980

Como parte del Comunicado Conjunto de fecha 14 de diciembre de 1984, se acordó una lista de 2 746 personas sujetas a la deportación desde los Estados Unidos que habían salido por el puerto del Mariel cuatro años antes.

Desde entonces, a Cuba han regresado un número considerable de ellos, pero aún no se logra completar la cifra total, debido a que un grupo de ellos está desaparecido, murió o se encuentra incapacitado de viajar.

El acuerdo actual establece la posibilidad de sustituir los nombres que no puedan ser deportados por diversos motivos por nuevas personas, siempre y cuando sean ciudadanos cubanos que hubiesen salido hacia los Estados Unidos de América por el puerto de Mariel en 1980 y hubiesen sido detectados por las autoridades competentes de los Estados Unidos cuando trataban de entrar o permanecer irregularmente en ese país, violando las leyes de EE.UU.

5- CUBA CONSIDERARÁ Y DECIDIRÁ, CASO A CASO, ACEPTAR EL REGRESO DE ALGUNAS PERSONAS CONSIDERADAS COMO «NO ELEGIBLES» PARA PERMANECER EN LOS ESTADOS UNIDOS

 

El regreso a Cuba de aquellas personas que, previo a la firma del acuerdo, hayan violado las leyes estadounidenses y se considere que no cumplen los requisitos para permanecer en ese país, será analizado caso a caso por las autoridades de la Isla.

6- SE ELIMINA EL PROGRAMA DE PAROLE PARA LOS PROFESIONALES MÉDICOS CUBANOS

Esta política incitó a personal cubano de la salud que colabora en terceros países a abandonar sus misiones y emigrar a los Estados Unidos y dañó los programas de cooperación médica internacional de Cuba.

Establecido durante el gobierno de George W. Bush, muchos se preguntaban qué hacía en pie un programa de esta naturaleza, mientras ambos países colaboraban en África occidental para combatir el Ébola. Según expresó el presidente Obama en su declaración tras el acuerdo, «Estados Unidos y Cuba están trabajando juntos para combatir enfermedades que ponen en peligro la salud y las vidas de nuestros pueblos.

Al dar tratamiento preferencial al personal médico cubano, el programa condicional para los médicos contradice esos esfuerzos, y corre el riesgo de causar daño al pueblo cubano».

 7- LOS ACUERDOS MIGRATORIOS ANTERIORES SE MANTIENEN VIGENTES

Permanecen en vigor los acuerdos migratorios firmados entre Cuba y los Estados Unidos tras las últimas dos crisis migratorias, la del Mariel en 1980 y la de los Balseros en 1994. En ellos las dos partes se comprometen a trabajar por una migración «legal, ordenada y segura».

Entre otros aspectos, no se modifica por el presente acuerdo la interceptación y devolución a territorio cubano de personas en alta mar que intenten llegar a los Estados Unidos o que penetren en la Base Naval en Guantánamo.

 

8- ESTADOS UNIDOS SE COMPROMETIÓ A MANTENER EL OTORGAMIENTO DE UN MÍNIMO DE 20 000 VISAS ANUALES PARA MIGRAR DE MANERA ORDENADA Y SEGURA

Según lo anunciado, las autoridades norteamericanas mantendrán su compromiso de otorgar no menos de 20 000 visas anuales para migrar de manera ordenada y segura. Ese es el número de visas que recogen los acuerdos migratorios anteriores.

9- SE MANTIENE EL PROGRAMA DE PAROLE PARA LA REUNIFICACIÓN FAMILIAR

Según las regulaciones del Departamento de Seguridad Interna, se mantiene en pie el programa que beneficia con un Parole de entrada a los Estados Unidos a las personas que están en trámites para recibir una visa de reunificación familiar, de tal manera que la puedan esperar en territorio norteamericano y no en la Isla.

10- LA POLÍTICA MIGRATORIA CUBANA CONTINUARÁ GARANTIZANDO EL DERECHO DE SUS CIUDADANOS A VIAJAR Y MIGRAR, ASÍ COMO REGRESAR AL PAÍS

Con la entrada en vigor el 14 de enero del 2013 de la actualización de su política migratoria, Cuba dio un paso más para lograr que los movimientos migratorios se den de forma legal, ordenada y segura, así como para fortalecer su relación con la emigración, bajo el principio de que son medidas aprobadas por decisión soberana del Estado y no responden a presiones ni imposiciones de nadie.

La declaración del Gobierno Revolucionario ratificó que la Isla continuará garantizando el derecho a viajar y migrar de sus ciudadanos, así como de regresar al país, de acuerdo con los requerimientos de la ley.

Asimismo, se ratificó que existe la voluntad expresa del Gobierno cubano de, en ejercicio de su soberanía, actualizar la política migratoria vigente y ajustarla a las condiciones del presente y el futuro previsible. (TVY) (Granma)(RPB)(16/01/17)

 

Migración, seguridad y beneficios

Migración, seguridad y beneficios

Roberto Pérez Betancourt

El nuevo acuerdo migratorio entre Cuba y Estados Unidos favorece a ambos países y suprime los peligrosos atractivos  que estimulaban la migración ilegal hacia la nación norteña.

  Muy publicitada ha sido la supresión por  la Administración saliente de Barack Obama  de la antigua política de “pies secos, pies mojados”, que  incitaba a la emigración ilegal de los cubanos, y el programa de admisión provisional (parole) para profesionales cubanos de la salud, aplicado por Washington en países donde prestaban colaboración con el objetivo de captar cerebros y perjudicar a la Isla.

  Gobernantes de países centroamericanos en los que la emigración de cubanos se elevó con el ansia de seguir ilegalmente rumbo a la frontera estadounidense, y por ende creó situaciones difíciles para los respectivos gobiernos, han expresado su beneplácito por el acuerdo que  de hecho los liberará de esa situación.

  Pero la realidad contextual también incumbe a esos  cubanos que viajaron a Centroamérica atraídos por la zanahoria yanqui, igualmente a los que se quedaron con las maletas hechas y a los que, en imitación suicida de los que han atravesado el estrecho de la Florida en balsas y naves precarias, se hallan en el mar o se disponían  a embarcarse clandestinamente.

  En todos los casos la buena noticia es que el acuerdo alcanzado les preserva la existencia a esos emigrantes, e impedirá que sigan exponiéndose a peligros letales. Quienes sueñan con reunificación familiar podrán apelar a las vías legales que siguen vigentes por ambas naciones, como han hecho decenas de miles de otros ciudadanos cubanos.

“Estamos hablando no de la eliminación de una política, sino de un nuevo acuerdo migratorio entre Cuba y los Estados. Es un acuerdo entre los dos gobiernos que si bien mantenemos los otros acuerdos de 1984, 1994 y 1995, establecemos muchísimas más cosas en función de ir regularizando las relaciones migratorias”, aclaró Gustavo Machín Gómez, subdirector general de Estados Unidos en la Cancillería cubana, en el programa televisivo  la Mesa Redonda.

 “No era solo los intentos de llegar irregularmente a los EE.UU., sino que se convirtió en un estímulo ante una serie de delitos conexos o delitos asociados que incluía el uso de la violencia en muchos casos o en los últimos meses los problemas que se estaban creando en varios países latinoamericanos, que eran utilizado como tránsito hacia los Estados Unidos. Además se estimulaba el tráfico y la trata de personas, la violencia, la falsificación de documentos, creando serios problemas de seguridad en los países por los cuales estaban atravesando”, comento Machín.

 

Se suprime un privilegio indebido y se afianzan la seriedad y la cordura

 

Como se ha anunciado públicamente, a partir de este 12 de enero los cubanos serán tratados al igual que todos los ciudadanos del resto del mundo en cuestión de leyes migratorias, aplicadas dentro del territorio estadounidense. La Declaración Conjunta quita un privilegio indebido y le da seriedad a los flujos migratorios entre dos países que trabajan por normalizar sus relaciones bilaterales.

“Como parte del acuerdo, el gobierno estadounidense se comprometió a devolver y el gobierno cubano a recibir a todos aquellos ciudadanos que sean detectados tratando de entrar o permanecer irregularmente en el territorio de los Estados Unidos, no importa la vía por la cual lleguen o entren.

 

¿ Y qué podría hacer el nuevo presidente Donald Trump?

 

  Expertos en migración en Estados Unidos afirman que el flamante mandatario no actuará en contra del acuerdo migratorio alcanzado por la Administración de Obama y Cuba, aunque un segmento tradicional de la mafia cubano-americana ya haya iniciado el acostumbrado pataleo, mientras otros se consuelan afirmando que “ocurriría tarde o temprano”.

  Analistas observan que Trump se mantuvo inusualmente silencioso el viernes acerca de la decisión de Obama, sin decir nada en su plataforma preferida (Twitter) ni a través de su equipo de transición, que no hizo caso de las repetidas solicitudes de comentarios.

  En realidad sería contradictorio para Trump oponerse a la medida adoptada, porque supondría un aval a la emigración ilegal que tanto él ha rechazado.

   La prensa de Miami se hace eco de  las cifras oficiales del  Departamento de Seguridad Interna de Estados Unidos, las cuales fijan en 56 406 el número de cubanos que durante 2016 arribaron ilegalmente a ese país.

  En este contexto, debe recordarse que la llamada Ley de Ajuste cubano sigue vigente, y  solo el Congreso tiene facultades para modificarla o derogarla. Esa legislación posibilita a los cubanos que lleguen por vía legal a territorio estadounidense solicitar permanecer allí y solicitar la residencia al cabo de 366 días de estancia   en el país. Pero la revocación de la política de Obama obstruyó efectivamente esa ley al hacer mucho más difícil para los cubanos permanecer en los EE.UU. y por lo tanto, calificar para beneficios o residencia.

   Es obvio que una actuación consecuente  con la letra y el espíritu del acuerdo rubricado por Cuba y Estados Unidos, encaminada a  relaciones migratorias normales, sería que el Congreso norteño  derogara la Ley de Ajuste Cubano de 1966, única de su tipo en el mundo que no se corresponde con el contexto bilateral actual.

 

 

 

“Trumpadas escatológicas”(*)

“Trumpadas escatológicas”(*)

Roberto Pérez Betancourt

“El pez muere por la boca”, reza un viejo refrán para denotar la proyección de la personalidad propia, que se puede aprecia a través de lo que alguien dice.

El presidente “electo” de Estados Unidos, Donald Trump, acostumbra a bramar sus “trumpadas escatológicas(*)” (*neologismo anglosajón, castellanizado, acuñado para denotar las estupideces, diatribas, insultos gratuitos y otras deyecciones verbales que este sujeto suele emitir en cualquier escenario), generalmente en busca de publicidad, notoriedad o simpatía, o simplemente porque a él le agrada ser así, y que así lo perciban: grosero, prepotente y malcriado, sin ocultar que es consciente y exhibe ese comportamiento simplemente porque tiene mucho dinero.

El fallecimiento del líder histórico de la Revolución, Comandante Fidel Castro, le sirvió a Trump para lanzar sus trumpadas en la red de redes y en los micrófonos que le pudieron delante.

“¡Fidel Castro está muerto!”, escribió en las redes sociales de Internet, y a seguidas desató su andanada de “trumpadas”, émulas de la conducta abyecta de quienes desde Miami se refocilan con el deceso de un ser humano que consagró su existencia a luchar por la dignidad de los seres humanos, la igualdad y la justicia social.

Donald Trump llamó a Fidel “brutal dictador”, agregó que dejó un legado “de escuadrones de fusilamiento, robo, sufrimiento inimaginable, pobreza y la negación de los derechos humanos fundamentales”, y en otro momento este individuo que debe ejercer el Poder Ejecutivo en Estados Unidos desde el 20 de enero de 2017, afirmó que su “gobierno hará todo lo posible porque el pueblo cubano pueda finalmente iniciar su viaje hacia la prosperidad y la libertad.

Me uno a los cubano- estadounidenses que me respaldaron durante la campaña presidencial, incluyendo la Asociación de Veteranos Brigada 2506 -léase mercenarios de Playa Girón: ndr- que me dio su apoyo, con la esperanza de que un día pronto veamos una Cuba libre”.

Desde la sombra de la vicepresidencia electa, en virtud de las singularidades “democráticas” de las elecciones estadounidenses, donde se gana aunque se pierda la mayoría de los votos emitidos, Mike Pence intentó hacer poesía escatológica: “El tirano Castro está muerto. Amanece una nueva esperanza. Estaremos junto al oprimido pueblo cubana por una Cuba libre y democrática. ¡Viva Cuba Libre!”

En la antípoda de esos pensamientos, personas decentes, dentro del gobierno estadounidense y en el ámbito de la emigración cubana en Estados Unidos, han emitido públicamente sus sentidas condolencias y han expresado con justeza su valoración y estima hacia el Líder cubano, cuyas cenizas reposarán en el santuario de los héroes.

Por supuesto que, en un contexto de transición presidencial, cuando todavía el señor Trump no ha tomado posesión de la silla imperial, sus palabras se interpretan como un adelanto de lo que será su proyección en relación con Cuba y con la política de acercamiento diplomático y civilizado emprendida por la administración saliente.

  El señor Trump en realidad es un soberano ignorante de la realidad cubana. Pero al menos debe conocer que el significado de las palabras que emplea, y las que ha utilizado, además de desconocimiento sobre la historia cubana y universal contemporánea, evidencian falta elemental de decencia y civilidad, y hoy son motivo de crítica por parte de la comunidad diplomática mundial, incluidos los amigos de la nación cubana y los que no suelen manifestarse con igual afecto.

 Las proyecciones hacia Cuba por parte del nuevo inquilino de la Casa Blanca, quien desde su altanería ha dicho que preferiría seguir en su dorado domicilio del ático, en el rascacielos que lleva su nombre, incluyen anuncios sobre nombramientos de funcionarios de línea dura hacia los cubanos que residen en la Isla, los que por más de 55 años han soportado el más feroz bloqueo económico, comercial y financiero que se haya conocido en la historia.

 Para organizar la transición en el Departamento del Tesoro, Trump ha designado al fundador de un comité de acción política que defiende el bloqueo contra Cuba y que ha tachado de “servilismo” la política hacia la isla del mandatario Barack Obama. Mauricio Claver-Carone, director ejecutivo del comité de acción política US-Cuba Democracy PAC y de la organización sin ánimo de lucro Cuba Democracy Advocates, es uno de los cuatro nombres anunciados para preparar la llegada al Departamento del Tesoro del Gobierno de Trump.

 Dentro del conocido como “equipo de aterrizaje” para el Tesoro, Claver-Carone y sus tres compañeros se encargarán de interactuar con los responsables de la actual Administración para aprender su funcionamiento y allanar el terreno para la llegada al poder de Trump el próximo 20 de enero.

  Desde su blog “Capitol Hill Cubans”, Claver-Carone se ha destacado como una de las voces más duras de Washington en la oposición a la política de acercamiento a Cuba iniciada por el presidente Obama, comentan analistas de la agencia española EFE.

 El comité de acción política que dirige tiene como objetivo declarado “promover una transición incondicional en Cuba a la democracia, el Estado de derecho y el mercado libre”.

 Aunque este abogado estadounidense ya trabajó hace años como asesor en el Departamento del Tesoro y conoce por tanto la agencia, algunos observadores ven su nombramiento como una señal de que Trump podría estar dispuesto a cumplir su promesa electoral de dar marcha atrás a las medidas tomadas por Obama respecto de Cuba.

  Diversos observadores internacionales señalan que durante las primarias republicanas, Trump fue el único aspirante de su partido que apoyaba la política de deshielo, pero fue endureciendo su posición a medida que buscaba votos en Florida en las elecciones generales.

  En un tuit a mediados de octubre, el ahora presidente electo prometió “dar marcha atrás a las órdenes ejecutivas de Obama hacia Cuba hasta que se restauren las libertades” en la isla.

  Según analistas consultados por Efe, no obstante, puede ser muy difícil para Trump revocar todos los componentes de la apertura, dados los múltiples canales de cooperación que ya están activos y el creciente interés en Cuba de las empresas estadounidenses.

  En cualquier caso, Claver-Carone no ha ocultado su férrea oposición a la política de Obama hacia la Isla y, en un artículo de opinión publicado la semana pasada en el diario The Miami Herald, afirmó que ese cambio de rumbo diplomático “ha empeorado una situación que ya era mala”.

 “Ya no hay ninguna estrategia racional detrás de la política hacia Cuba del presidente Obama. Ha pasado de lo que presentaron al principio como un objetivo noble a un puro servilismo en la búsqueda de ‘primeras veces históricas'”, dijo Claver-Carone en el artículo.

  El abogado estará en el equipo de transición para el Tesoro junto al presidente de una firma de inversión, William Walton, además de un miembro del centro de estudios conservadores Heritage Foundation, Curtis Dubay, y la economista Judy Shelton, según el comunicado de Trump.

  “En la acera de enfrente”, las entidades estadounidense que han sembrado esperanzas en el acercamiento de Estados Unidos con la nación cubana, se preparan para dar la batalla contra la abyección, y desde posiciones pragmáticas subrayan que el pasado debe quedar pisado y dar paso a relaciones mutuamente ventajosas entre ambos gobiernos e intereses comerciales.

  Lo cierto es que a base de “trumpadas” no se edificará el futuro de la nación norteña, donde las revueltas sociales, crecientes y peligrosas, auguran inestabilidad, agitación, inconformidades activas y situaciones que pudieran ser mucho más perjudiciales para los intereses de la clase social que representa el multimillonario, elegido administrador de los bienes terrenales de sus homólogos.

  En lo que a Cuba respecta, el pueblo isleño está curado de espanto. Nuestro invicto Comandante en Jefe nos legó principios asentados en la dignidad plena del ser humano. Nadie debe confundir dificultades económicas con claudicación. Si algo ha quedado demostrado en los 57 años que pronto, el primero de enero de 2017, cumplirá la Revolución cubana, es que aquí nadie come miedo.

  La partida física de Fidel, lejos de debilitar esa convicción, desde los sentimientos y la voluntad la fortalece y engrandece.

Donald Trump y la política de EE.UU. hacia Cuba

Donald Trump y la política de EE.UU. hacia Cuba

 Roberto Pérez Betancourt

La reciente felicitación cursada por el mandatario cubano Raúl Castro al recién electo presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se inscribe en el ámbito de las relaciones diplomáticas y la práctica internacional de las costumbres civilizadas.

Esta acción se interpreta como la implícita disposición del gobierno cubano a proseguir las conversaciones que se iniciaron bajo la administración de Barack Obama (17 de diciembre de 2014), en interés de llegar a normalizar las relaciones diplomáticas, que para beneficio de ambos países deben establecerse dentro del marco acordado de respeto a la soberanía y la autodeterminación, sin injerencias y sobre bases de mutuo beneficio para los pueblos de ambos países.

Es cierto que el cambio en la administración ejecutiva del vecino país norteño ha sido sorpresivo para la mayoría de los propios estadounidenses, y en general para el mundo.

Primero porque el voto popular fue ganado por la candidata Hillary Clinton, del Partido Demócrata, lo que representa mayoría en el electorado que salió a votar, mientras que decidió el voto estadual, viejo sistema que necesariamente no representa un verdadero mandato moral de los ciudadanos a escala federal, es decir, del conjunto de los 50 estados que integran la nación vecina.

Pero es un hecho legal: Donald Trump es el nuevo presidente de Estados Unidos, y en relación con Cuba ganan actualidad sus declaraciones de antes de ser electo, cuando amenazó con revertir la política emprendida por Obama mediante disposiciones ejecutivas, y lo que el empresario Trump dice ahora, cuando tiene asegurado que será el nuevo inquilino de la Casa Blanca, y se muestra más apacible, menos explosivo, más comprensivo.

  En este contexto, los expertos hacen notar que, aunque los republicanos siguen controlando la mayoría de ambos cuerpos legislativos - el senado y la cámara de representantes-, en relación con Cuba ha mejorado la correlación sobre el posible levantamiento del bloqueo económico, comercial y financiero contra los cubanos, habida cuenta se sumaron cuatro senadores y más de 10 representantes proclives a esa decisión razonable, lo que refuerza la posición de quienes abogan por poner fin a esa pérfida política de más de 50 años y confían que en Trump prevalezca su pragmatismo de empresario.