Blogia
DEBATE ABIERTO, la página de Roberto Pérez Betancourt

El MUNDO EN QUE VIVIMOS

Trump: dimes y diretes de un presidente en el colimador de la prensa

Trump: dimes y diretes de un presidente en el colimador de la prensa

 Roberto Pérez Betancourt

La prensa mundial recogió la noticia en titulares de primera plana: El presidente estadounidense Donald Trump desempleó a su director del Buró Federal de Investigaciones (FBI) James Comey, al parecer por las discordantes opiniones éticas intercambiadas en el transcurso de una cita privada para cenar, cargadas de fuertes intenciones connotativas sobre el ser o el no ser...

Según el influyente diario The New York Times, el presidente Donald Trump le exigió al ya ex director del FBI James Comey “lealtad” cuando llegó en enero a la Casa Blanca, pero éste tan solo le ofreció “honestidad”.

Sucedió durante una cena privada una semana después de la toma de posesión del 20 de enero, según explicó Comey a algunos de sus colegas, que tras su despido hablaron bajo condición de anonimato con el rotativo neoyorquino.

A partir de esas dos palabras se han tejido infinidad de especulaciones sobre lo que habría querido realmente Trump y lo que en verdad le había ofrecido su importante funcionario de tantas indagaciones secretas.

La versión del despedido, según agencias de prensa, insiste en que en un punto de la conversación, después de que Trump alardease de su victoria en las elecciones y de las “multitudes” que reunía en sus mítines, el presidente le pidió a Comey que le “jurase lealtad”. Éste rechazó esa petición y, en su lugar, le prometió que siempre sería “honesto” con él, pero insistió en que no sería “de fiar” en el sentido político del término.

Insatisfecho con la respuesta, Trump le instó hasta dos veces más a jurarle lealtad, pero Comey no cedió, siempre según la versión del exdirector del FBI. Comey cree ahora que esa cena fue “un presagio de su caída”, según el The New York Times.

Versiones y… versiones, donde dije, dije; dije diego…

La portavoz de la Casa Blanca, Sarah Huckabee Sanders, dijo al rotativo neoyorquino que la versión del exdirector del FBI no es un “relato preciso” de lo que sucedió en la cena y que el presidente nunca le exigiría “lealtad personal”, sino lealtad al pueblo y a la patria.

Según Trump, despidió el martes anterior a Comey alegando su supuesto mal manejo de la investigación contra Hillary Clinton por el uso de cuentas privadas de correo electrónico cuando era secretaria de Estado para comunicaciones con información confidencial. No obstante, el despido ha generado una gran controversia, dado que Comey era el encargado de liderar la investigación sobre la supuesta interferencia de Moscú en las elecciones de noviembre y la relación entre funcionarios rusos y miembros de la campaña electoral de Trump.

La reacción de Trump no se dejó esperar y en una entrevista con la cadena NBC, afirmó que Comey “es un fanfarrón” y que el Buró Federal de Investigaciones (FBI) era “un descontrol” desde hacía tiempo, por lo que siempre fue parte de su plan deshacerse de Comey.

En una entrevista con NBC News, Trump también declaró que le había preguntado de frente a Comey si estaba siendo investigado, y que en tres ocasiones él le aseguró que no. El mandatario no se mostró preocupado de que su solicitud pudiera ser percibida como una interferencia a una indagatoria activa del FBI a los posibles nexos de su campaña presidencial con la intromisión de Moscú en las elecciones.

“Dije: ‘De ser posible, ¿me permitirías saber si estoy siendo investigado?’. Dijo que no estaba bajo investigación”, narró Trump a la NBC. Recalcó que sus intercambios se dieron durante dos conversaciones telefónicas y en una cena en la que Comey solicitó mantener su empleo.

En el Capitolio, el director interino del FBI, Andrew McCabe, rechazó enérgicamente las aseveraciones de la residencia presidencial de que Comey fue despedido en parte porque había perdido la confianza del personal de la agencia a su cargo. “Eso no es correcto”, recalcó McCabe. “El director Comey gozaba de extenso apoyo en el FBI y todavía cuenta con él”.

Se dice que el mismo Comey confía en que saldrá a la luz su propia versión de los hechos, posiblemente en una presentación ante el Congreso, de acuerdo con una persona allegada con la que ha mantenido comunicación desde su despido del martes. La relación entre Trump y Comey fue tensa desde el comienzo, en parte debido a las incendiarias acusaciones sin fundamentos del presidente de que el exmandatario Barack Obama intervino las comunicaciones en la Trump Tower, el rascacielos propiedad del multimillonario en Nueva York.

Comey dijo que esas acusaciones le parecían desconcertantes, de acuerdo a la persona allegada, y se preguntaba cómo debía tomar lo que consideraba como pensamientos extraños por parte de su nuevo jefe.

Encuestas dicen:

El 54 % de estadounidenses considera inapropiada la decisión tomada por su presidente, Donald Trump, de despedir este martes al entonces director del FBI, James Comey, de acuerdo con una encuesta difundida el jueves por la cadena NBC.

El sondeo también indica que una mayoría de 46 % cree que el motivo real del despido fue la pesquisa que Comey lideraba sobre Rusia y Trump, aunque la Casa Blanca ha asegurado que fue su manejo de la investigación sobre los correos de Hillary Clinton.

Tan solo el 24 % de estadounidenses respalda la versión oficial del Gobierno, mientras que 22 % considera que hay otro motivo, según esta encuesta de la firma SurveyMonkey.

Entre los votantes demócratas, 67 % cree que fue la investigación sobre los nexos de la campaña de Trump con Rusia el motivo real, mientras que tan solo 13 % confía en la versión oficial.

El escepticismo también reina entre los votantes republicanos: menos de la mitad -43 %- confía en la versión ofrecida por la Casa Blanca, mientras que 22 % cree que es el caso ruso el motivo real. Sin embargo, 79 % de republicanos considera apropiado su despido, mientras que 83 % de demócratas lo rechaza. SurveyMonkey realizó el sondeo entre el 10 y el 11 de mayo con encuestas online a 3.746 personas y el margen de error es de 2,5 %.

Advertencias oficiales de Trump al despedido

 A través de las redes sociales El presidente, Donald Trump, amenazó  al ex director del FBI, James Comey, al que despidió el martes, con que no se le ocurra filtrar a la prensa las conversaciones que mantuvo con él. “A James Comey más le vale que no haya cintas de nuestras conversaciones antes de que él empiece a filtrar a la prensa”, aseguró Trump en un críptico mensaje en la red de Twitter, que utiliza en ocasiones para airear sus frustraciones.

Esa posibilidad implicaría que Comey incumplió las normas de la primera institución policial y de investigación federal que no debe discutir investigaciones en marcha con personas implicadas o con intereses en la misma.

Los medios de comunicación estadounidenses han destacado lo inapropiado de que el presidente, en una de las tres ocasiones a petición de la Casa Blanca, mantuviese conversaciones con el encargado de una investigación que podría salpicarle personalmente.

Trump en guerra con la prensa

El presidente, Donald Trump, propuso el viernes a través de Twitter, acabar con las ruedas de prensa y distribuir respuestas por escrito “en beneficio de la rigurosidad”, después de las contradicciones sobre el despido del director del FBI, sin reconocer que fue él mismo, el Presidente, quien generó la confusión con sus contradictorias declaraciones públicas sobre el sorpresivo despido de Comey.

“¿Quizá lo mejor sería cancelar todas las futuras conferencias de prensa y distribuir respuestas escritas en beneficio de la rigurosidad?”, se preguntaba esta mañana Trump. El mandatario aseguró que es un “presidente muy activo con muchas cosas pasando”, por lo que no es posible para sus portavoces “colocarse en el podium (de las ruedas de prensa y hablar) con total rigurosidad”.

Trump elevó aún más la confusión sobre las razones y procedimiento que desencadenó el despido de Comey al asegurar en una entrevista con NBC que lo hubiese destituido de todas formas, pese a que justo después del despido el martes y en los días posteriores sus portavoces aseguraron que todo se desencadenó por las recomendaciones del fiscal general adjunto, Rod Rosenstein.

La Casa Blanca insistió en que el despido se debió a unas recomendaciones de Rosenstein en relación a la manera en la que Comey gestionó la investigación sobre el manejo de los correos electrónicos de Hillary Clinton, rival en las presidenciales de Trump, cuando era secretaria de Estado.

Según funcionarios gubernamentales, Rosentein amenazó con dimitir después de que la Casa Blanca dijera que él fue quien impulsó el despido de Comey y pidió a la Casa Blanca que se corrija, mientras que Trump ha rechazado la versión oficial de la mala gestión del caso de Clinton y ha reiterado que la investigación de Rusia, que Comey lideraba, debería dejarse de lado.

¿Lo más reciente? Ofrecen 100 mil dólares por las supuestas cintas de Trump y Comey

Un cable de la agencia española EFE, fechado en Washington, afirma que la organización Wikileaks ofreció 100,000 dólares por las posibles “cintas” de las conversaciones que mantuvo el presidente, Donald Trump, con el exdirector del FBI James Comey, destituido este martes.

Trump insinuó el viernes a través de Twitter que pueden existir dichas cintas en un mensaje en el que amenazó a Comey de que no filtrase información a medios de comunicación. “A James Comey más le vale que no haya cintas de nuestras conversaciones antes de que él empiece a filtrar a la prensa”, escribió el presidente en su cuenta personal.

Fuentes cercanas a Comey aseguraron después que el exfuncionario “no está preocupado” por la amenaza de Trump y que su reacción fue que “ojalá haya cintas”. Con la duda sobre la existencia o no de tales cintas, Wikileaks ofreció a través de Twitter 100,000 dólares por ellas.

El despido ha generado una gran controversia, dado que Comey lideraba la investigación sobre la supuesta interferencia de Moscú en las elecciones de noviembre y la posible relación entre el Kremlin y miembros de la campaña electoral de Trump. (Con informaciones de fuentes citadas en el texto y archivo del autor)

Primero de Mayo, historia de actual vigencia

Primero de Mayo, historia de actual vigencia

Roberto Pérez Betancourt

 Durante el acto conmemorativo central del Primero de Mayo del año 2003, en la Plaza de la Revolución, de Ciudad de La Habana, el Comandante en Jefe Fidel Castro expresó: “Un día como hoy, fecha gloriosa de los trabajadores, que conmemora la muerte de los cinco mártires de Chicago, declaro, en nombre del millón de cubanos aquí reunidos, que haremos frente a todas las amenazas, no cederemos ante presión alguna, y estamos dispuestos a defender la Patria y la Revolución, con las ideas y con las armas, hasta la última gota de sangre.”   

 El primero de mayo de 1886 el movimiento obrero norteamericano respondió al llamamiento de huelga general, lanzado el año anterior con el propósito de “... protestar contra la opresión y la tiranía, contra la ignorancia y la guerra de todo tipo. Un día para comenzar a disfrutar ocho horas de trabajo, ocho horas de descanso, ocho horas para lo que nos dé la gana''.

   La huelga fue muy efectiva en la paralización de industrias y en desfiles que recorrieron ciudades como Detroit, Chicago, Filadelfia, Nueva York y Cincinnati, entre otras. La prensa  que respondía a intereses empresariales tildaba de alocados los trabajadores.

   En Louisville, Kentucky, más de 6 mil negros y blancos, causaron un gran revuelo al marchar por el Parque Nacional, violando deliberadamente el edicto que prohibía la entrada de gente de color.  

 En Chicago --baluarte de la rebelión— cronistas calcularon que por lo menos 30 mil  obreros  paralizaron los sectores más importantes de la producción y el transporte.

   Las avenidas fueron tomadas por las familias de los trabajadores, sin sospechar que policías armados aguardaban en sitios estratégicos, y efectivos de la Guardia Nacional armados con ametralladoras estaban listos para entrar en acción contra los que se atrevían a cuestionar el orden establecido.

   Historiadores refieren que el 'Comité de Ciudadanos' de la clase dominante de Chicago había decidió provocar incidentes para decapitar y aplastar el movimiento. La policía comenzó a atacar a los trabajadores.

   Los patronos de la planta  McCormick Reaper  había cerrado la industria desde mediados del verano a los sindicalizados y la policía llevaba a diario grupos de personas sin trabajo para que actuaran de esquiroles.

   El dos de mayo el dirigente Spies habló ante un grupo de más de seis mil compañeros, mientras unos cientos de ellos enfrentaban a los rompehuelgas. “De repente, se oyeron disparos cerca de la planta de McCormick y más o menos 75 asesinos robustos, grandotes y bien comidos, al mando de un teniente gordo de policía, pasaron, seguidos por tres vagones llenos de bestias del orden público”, reseñó la publicación  Arbeiter Zeitung del cuatro de mayo de ese año.

   En medio de una batalla de piedras de los obreros y  balas de la policía, los trabajadores  se dispersaron. Por lo menos dos cayeron muertos; muchos más fueron heridos, incluidos numerosos niños. Un volante atribuido a Spies llamó de inmediato a los obreros a empuñar las armas. La huelga alcanzó proporciones gigantescas.

   REPRESION INDISCRIMINADA

 En la mañana del cuatro de mayo la policía atacó una columna de tres mil huelguistas en el Parque Haymarket. Estalló una bomba y los agentes cargaron contra la multitud indiscriminadamente. Varios murieron. Se estima que más de 200 manifestantes fueron heridos. Entre los que perecieron había siete policías, la mayoría a causa de balas disparadas por sus propios compañeros.

  La oligarquía ya tenía la justificación que necesitaba para desatar su planeada ofensiva en las calles, en los tribunales y en la prensa.  Periódicos de Chicago y de  todo el país, respondiendo a  intereses de  empresarios, demandaron ejecutar  a todos los subversivos.

  En días sucesivos las fuerzas policiales arreciaron la represión, encarcelaron a millares, torturaron, asaltaron imprentas y viviendas, y acumularon “pruebas” contra los sediciosos para alimentar las páginas  de los diarios burgueses.

   La mayoría  de los obreros reprimidos eran inmigrantes europeos en busca de mejores condiciones de vida. Los acusados en el proceso judicial fueron ocho  dirigentes sindicales de diferentes tendencias, de los cuales solamente dos eran norteamericanos. Se nombraban August Spies, Michael Schwab, Samuel Fielden, Albert R. Parsons, Adolph Fischer, George Engel, Louis Ling y Oscar Neebe.

   Los ataques represivos desintegraron la huelga general.  La clase dominante abrió un gran proceso  en Chicago a mediados de mayo de 1886 bajo la acusación de asesinar a un policía en la revuelta de Haymarket. 

 JUICIO AMAÑADO PARA UNA SENTENCIA EXIGIDA

 Observadores imparciales opinaron que el jurado fue manipulado y el juicio devino  linchamiento legal, sin ninguna prueba de participación en el incidente de la bomba, en el que solamente dos de los acusados habían estado presentes. Los acontecimientos demostraron que el verdadero interés no era juzgar al que soltó la bomba, sino a los líderes de la rebelión obrera.

   El proceso duró varios meses y las palabras del fiscal Grinnell resultaron reveladoras: 'La ley está en juicio –dijo--. La anarquía está en juicio. El gran jurado ha escogido y acusado a estos hombres porque fueron los líderes. No son más culpables que los miles que los siguieron. Señores del jurado, condenen a estos hombres, denles un castigo ejemplar, ahórquenlos y salven nuestras instituciones, nuestra sociedad'.

   Resumiendo sus principios revolucionarios ante el tribunal, Spies expresó: “Bueno, estas son mis ideas... si ustedes piensan que pueden borrar estas ideas que están ganando más y más partidarios con el paso de cada día, si ustedes piensan que pueden borrarlas ahorcándonos, si una vez más ustedes imponen la pena de muerte por atreverse a decir la verdad, y los reto a mostrarnos cuándo hemos mentido, digo, si la muerte es la pena por declarar la verdad, pues pagaré con orgullo y desafío el alto precio.¡Llamen al verdugo!'.

   Los ocho fueron condenados a  muerte. En todo el mundo, incluidos los Estados Unidos, se alzó una gigantesca ola de protesta. Al aproximarse el día de la ejecución, cambiaron la sentencia de tres de los condenados a cadena perpetua. Louis Lingg apareció muerto en su celda: un fulminante de dinamita le voló la tapa de los sesos. No se sabe si esto fue un acto final de desafío; sin embargo, se rumoraba que le iban a suspender la ejecución, así que es probable que su muerte fuera un asesinato, estiman analistas del tema. 

LOS MÁRTIRES DE CHICAGO  VISTOS POR JOSE MARTI

 José Martí, entonces corresponsal en Chicago de 'La Nación' de Buenos Aires, escribió en su reseña del suceso: '...Salen de sus celdas. Se dan la mano, sonríen. Les leen la sentencia, les sujetan las manos por la espalda con esposas plateadas, les ciñen los brazos al cuerpo con una faja de cuero y les ponen una mortaja blanca como la túnica de los catecúmenos cristianos... abajo la concurrencia sentada en hilera de sillas delante del cadalso como en un teatro... plegaria es el rostro de Spies, firmeza el de Fischer, orgullo el del Parsons, Engel hace un chiste a propósito de su capucha, Spies grita que la voz que vais a sofocar será más poderosa en el futuro que cuantas palabras pudiera yo decir ahora... los encapuchan, luego una seña, un ruido, la trampa cede, los cuatro cuerpos cuelgan y se balancean en una danza espantable...'

   Estudiosos  han señalado que en 1893, el nuevo gobernador de Illinois Altgeld y el juez Eberhardt establecieron que los ajusticiados no habían sido  culpables de ningún crimen. Se comprobó que el procurador de ese entonces había arreglado al jurado y las pruebas concernientes para lograr el veredicto que exigían los oligarcas.

  UN DIA PARA CONMEMORAR Y LUCHAR

  A mediados de 1889 el congreso fundador de la  Segunda Internacional proletaria, a solicitud de la delegación obrera estadounidense,  declaró el Primero de Mayo como día de lucha y combate para el proletariado mundial.

 Al año siguiente tuvieron lugar las primeras conmemoraciones, que desde entonces se han sucedido, excepto en los Estados Unidos, donde el primer lunes  de septiembre de cada año  celebran un festivo Día del Trabajo. 

  Este Primero de Mayo, una vez más, Cuba toda será un mar de pueblo volcado a las calles y avenidas para desfilar y saludar el Día Internacional de los Trabajadores, dedicado especialmente a nuestro querido Fidel.

Fuentes consultadas: Obrero Revolucionario No. 351,  abril de 1986. Diario digital independiente. Martí José: Obras completas. Castro Fidel, discurso 1ro. Mayo 2003.

 

 

 

¿Atenderá Trump las voces de la cordura en relación con Cuba?

¿Atenderá Trump  las voces de la cordura en relación con Cuba?

Roberto Pérez Betancourt

Es la pregunta que hoy se formulan analistas, expertos, políticos, militares, empresarios  y ciudadanos estadounidenses, cubanos y de otros países: ¿Escuchará y atenderá el presidente Donald Trump  las voces de la cordura en relación con Cuba?

  Los que aguardan acciones positivas por parte de la actual administración norteña se muestran  preocupados por  el futuro de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos, ante las primeras experiencias observadas en la ejecutoria del actual presidente Donald Trump, y ven con interés  la recomendación que acaban de formularle un grupo de altos militares retirados en el sentido de que debe expandir el acercamiento y la  colaboración en temas de  mutuo beneficio  con la Mayor de las Antillas.

  El llamamiento se fundamenta en los beneficios que las relaciones normales entre ambas naciones reportan especialmente para la seguridad nacional norteamericana.

  Agencias de noticias y medios de prensa internacionales se refieren a que cerca  de una docena de ex oficiales enviaron una carta al asesor de Seguridad Nacional de Donald Trump, el general H. R. McMaster, recomendando que la nueva administración tome en cuenta los intereses de seguridad y la estabilidad en el Hemisferio Occidental en la anunciada revisión de la política hacia la Isla caribeña.

  «La localización de Cuba en el Caribe y su proximidad a los Estados Unidos la convierten en un aliado natural y de alto valor estratégico en asuntos urgentes como el terrorismo, el control de las fronteras, enfrentamiento al narcotráfico, protección medioambiental y manejo de emergencias», refieren los militares en su misiva fechada el 20 de abril de 2017.

  Los antiguos oficiales resaltan en el texto los avances registrados desde el 17 de diciembre del 2014, que propiciaron la firma de 22 acuerdos de colaboración entre ambos países.

  Uno de los últimos en ser rubricado en enero de este año abre la posibilidad de colaboración en materia de aplicación y cumplimiento de la ley, al tiempo que amplía los vínculos bilaterales en importantes ámbitos de la seguridad nacional de ambos países.

  Una información del diario Granma recuerda que las partes acordaron incrementar las coordinaciones para la prevención y enfrentamiento de los actos terroristas; el tráfico ilícito de estupefacientes; los delitos cometidos mediante el empleo de las tecnologías de la información y las comunicaciones, y asuntos de ciberseguridad de interés mutuo; la trata de personas; el tráfico ilícito de migrantes; el tráfico de flora y fauna; el lavado de activos; la falsificación de documentos de identidad y de viaje; el contrabando, incluido de armas de fuego, sus piezas, componentes, municiones, explosivos, dinero en efectivo e instrumentos monetarios; entre otros delitos bajo jurisdicción de ambos países.

La carta enviada a McMaster también destaca el hecho de que los firmantes, quienes cuentan con experiencia en asegurar los intereses de los Estados Unidos, han sido testigos de las políticas que funcionan y las que no. En ese sentido, llaman a continuar el deshielo de las relaciones entre Washington y La Habana.

«Completar el restablecimiento de relaciones diplomáticas con Cuba proveerá beneficios a largo plazo en la seguridad nacional de los Estados Unidos», aseguran.

Los militares concluyen urgiendo a los líderes electos de su país a continuar el proceso de normalización y no perder el impulso.

Entre los firmantes se encuentran el General James T. Hill, el Almirante Robert Inman, el General Merrill McPeak, entre otros altos rangos del ejército estadounidense en retiro.

  Levantar el bloqueo sigue siendo necesidad impostergable

Los referidos reclamos de cordura se unen a otros de empresarios y organizaciones varias, que insisten en los beneficios mutuos que reportaría el levantamiento del bloqueo económico, comercial y financiero (embargo) y su carácter extraterritorial, que aun el congreso estadounidense mantiene vigente contra las familias cubanas.

   El conjunto de leyes y disposiciones que instrumentan ese bloqueo ha afectado durante decenios a la economía de la nación caribeña, y también a la de empresarios estadounidenses, realidad  anualmente  repudiada por la comunidad de naciones en la Asamblea General de la ONU.

  En la acera de enfrente,  antiguas y novísimas voces de actores anticubanos en el congreso, y en general en la escena política norteña, intentan echar por la borda lo avanzado en el acercamiento civilizado entre  Cuba y Estados para renovar el disfrute de prebendas y beneficios monetarios, que desde hace más de medio siglo han venido usufructuando a través de los presupuestos que gobiernos del cercano país  han destinado a la subversión, en intentos fallidos de desestabilizar a la nación cubana,  política que  el presidente Barack Obama y otras destacadas figuras del pensamiento y la política  han reconocido como  total fracaso.

 Ojalá la respuesta a la pregunta inicial sea positiva, y el presidente Trump acepte que las realidades contemporáneas aconsejan seguir transito el camino abierto,  acelerar el flujo diplomático y  las acciones positivas para que prevalezca la cordura, para que los ciudadanos estadounidenses puedan viajar libremente a Cuba en uso de sus libertades constitucionales  y para que los empresarios y otros negociantes del vecino país lleven a cabo sus proyectos inversionistas en las prometedoras opciones que  les brindan a solo 90 millas de distancia.   

 

 

 

Trump baja el pulgar contra el pueblo de Siria y acerca al mundo a una catástrofe

Trump baja el pulgar contra el pueblo de Siria y acerca al mundo a una catástrofe

Roberto Pérez Betancourt

Desde su asiento imperial, el novísimo presidente de Estados Unidos, el rubio Donald Trump, bajó el pulgar el seis de abril para condenar a muerte a militares y civiles indefensos en Siria, de manera unilateral ordenó lanzar 57 misiles contra la base aérea de Shayrat, sin recordar que él mismo le había aconsejado a Barack Obama que no bombardeara a ese país, y ha ordenado nuevas incursiones bélicas que podrían acercar al mundo a una catástrofe.

Para Trump, al igual que para algunos de sus predecesores en el trono imperial, el Consejo de Seguridad y la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas no existen, y tampoco el propio congreso bicameral estadounidense, a los que desconoció en sus funciones y no consultó antes de ordenar que se apretaran los botones apocalípticos.

Sobre esta unilateral acción, el viceministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Rogelio Sierra Díaz, declaró que constituye una grave y flagrante violación de la Carta de las Naciones Unidas y del Derecho Internacional, y un atropello contra un Estado soberano, a la vez que agudiza el conflicto en ese país y en la región, y aleja el logro de una solución negociada.

El ataque fue denunciado por el Gobierno sirio, condenada por Rusia, y apoyado por los países de la Unión Europea y otros de occidente, lo que según analistas acerca la posibilidad de un enfrentamiento generalizado en la región.

La decisión de Trump se trata de justificar en un supuesto ataque con armas químicas del Gobierno de Damasco contra las fuerzas terroristas que operan en Siria—, y según analistas de la agencia Francesa de Prensa «lo reveló como un líder alimentado por el instinto y la emoción, y dispuesto a sacudir cualquier estrategia en un instante».

Pero no son esas las “cualidades” que deben guiar a un gobernante, y menos a uno que ha evidenciado actitudes pueriles en temas fundamentales dentro de su país y en relación con otros estados que se asoman a la posibilidad de verse envueltos en nuevas guerras de agresión por la brutalidad desmedida de un ejecutivo temperamental, cuya estabilidad psíquica incluso es puesta en tela de juicio, pues en este caso su proceder ha sido sumamente peligroso, resalta analistas.

Como expresa la nota del MINREX de Cuba: Se ha actuado contra la República Árabe Siria sin que la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ), organismo internacional mandatado para velar por el cumplimiento de la Convención sobre Armas Químicas, haya realizado una investigación imparcial, objetiva, transparente y despolitizada sobre el caso.

No es admisible la asignación de responsabilidades hasta tanto no se cuente con un pronunciamiento de la OPAQ.

Agencias de prensa destacan que, sin pruebas, ni investigación sobre lo sucedido, medios y políticos con poder arremetieron y culparon al Gobierno del presidente Bashar al-Assad, a pesar de la inmediata explicación de que el bombardeo había sido contra un depósito de armas, donde es evidente que los terroristas producían y almacenaban armas o productos químicos altamente tóxicos que provocaron la terrible consecuencia.

El Ministerio de Defensa ruso confirmó por información «totalmente objetiva y verificada» que el Ejército sirio destruyó un depósito de los terroristas con armas que serían embarcadas hacia Irak, el otro frente donde actúan.

Más allá del golpe contra la aviación siria al ser destruidos seis jets de combate MiG-23 junto con instalaciones de entrenamiento aéreo, depósitos y una estación de radar, la acción —que fue calificada de «imprudente», «irresponsable» y «miope» por el Gobierno sirio—, constituye una agresión flagrante contra ese país y favorece al llamado Estado Islámico, ISIS o Daesh, como quiera nombrársele, y otros grupos terroristas como al-Nusra, que ven un frente directo abierto por Estados Unidos y sus aliados contra Siria.

De hecho, esta acción de guerra suspende los acuerdos que se habían logrado entre Moscú y Washington en busca de una solución pacífica al conflicto que desangra a Siria desde hace seis años y que entre otros puntos se suponía que ambas partes intercambiarían información sobre los vuelos planeados en el área, algo que recordaba Russia Today.

Cuba, signataria original y Estado Parte de la Convención sobre Armas Químicas, también rechaza firmemente el empleo de armas químicas por cualquier actor y en cualquier circunstancia, incluidos grupos terroristas.

El matutino The New York Times condenó la decisión de Donald Trump de atacar a una base siria y llamó al Congreso de Estados Unidos a participar en la toma de decisión de ese tipo de acciones armadas. «Los ataques aislados, como está demostrado, no son capaces de cambiar mucho; se necesita una estrategia amplia, sostenida por la autorización del Congreso para nuevas acciones militares», expresó el periódico tras el ataque con misiles ordenado por el presidente contra Siria, en réplica al presunto uso de armas químicas por parte del Gobierno de Bashar al Assad que, al igual que Rusia, Irán y otras múltiples naciones y actores políticos mundiales, han negado la versión de la Casa Blanca.

ANSA reportó que el influyente rotativo también se preguntó si ese ataque «fue legal», remarcó que «es difícil tener la sensación de que se hará justicia con una acción aislada» e insinuó la necesidad de una «estrategia más amplia» para «resolver el dilema complejo de Siria».

Además, el Times de Nueva York, criticado reiteradamente por el propio Trump, sostiene que «hasta el momento no existe evidencia de que el inquilino actual de la Casa Blanca haya pensado en las implicaciones del uso de la fuerza militar o que haya pensado en cuáles podrían ser los próximos pasos».

Desde Washington, un despacho de AFP informó que Trump escribió este sábado a los jefes de las dos cámaras del Congreso para informarles sobre el bombardeo y advertirles que nuevos ataques son posibles.

La prensa internacional refiere el avance de efectivos navales estadounidenses hacia aguas de Corea del Norte, lo que abre nuevos signos de interrogación sobre los pasos inmediatos en materia de belicismo infantil por parte del rubio presidente, los cuales podrían acerca al mundo a una catástrofe, la misma que en su momento fue alertada por el líder cubano Fidel Castro. (Con informaciones de agencias de prensa)

Victoria de la razón en Ecuador refuerza unidad latinoamericana

Victoria de la razón en Ecuador refuerza unidad latinoamericana

Roberto Pérez Betancourt

La victoria electoral alcanzada por Lenin Moreno en la presidencia de Ecuador, a nombre del Partido Alianza País, es un triunfo de la razón sobre el poder del capital financiero diversionista, y refuerza la unidad de Latinoamérica y el Caribe frente a los intentos revanchistas de la derecha en contubernio con intereses neoliberales extranjeros, que intenta revertir los avances de los pueblos en la conquista de sus derechos más elementales.

  Escenarios más recientes de esa desestabilización han sido Brasil, Argentina y Paraguay, donde la confabulación de las fuerzas de extrema derecha con el capital foráneo  logró revertir avances democráticos alcanzados por los partidos de izquierda, mediante coyunturas de desestabilización, componendas y golpes de estado parlamentarios.

  En Ecuador la acción mayoritaria de los votantes derrotó a la campaña de mentiras orquestada, de confabulaciones mediáticas que intentaron confundir a través de propaganda tergiversadora de hechos, en tanto amenazaba con el caos si ganaba la continuidad del gobierno de beneficio popular que durante lustros instituyó la administración del presidente Rafael Correa.

  Fue un triunfo inobjetable, a pesar de que los derrotados, con el candidato Guillermo Lasso a la cabeza, intenten desconocer la realidad que les asestó un mazazo contundente: el pueblo ecuatoriano, más instruido y combativo,  mayoritariamente interiorizó las verdades que durante muchos años arrastraron las existencias de  las familias hacia status de pobreza y desamparo.

  Guillermo Lasso es  uno de los responsables más visibles de la debacle  financiera que hundió al país en 1999, y dueño de varias cuentas en los “paraísos fiscales”, realidad que la manipulación de los medios informativos no pudo ocultar del todo.

   Observadores imparciales de los comicios,  llegados a Ecuador desde diferentes puntos del mundo constataron la transparencia del proceso electivo, que a decir de agencias de prensa objetivas  no registró  irregularidades y discurrió en un clima de tranquilidad y democracia.

   Aunque el derrotado intentó un esfuerzo final de desestabilización al autoproclamarse   vencedor de los comicios, apelando a ficticios vaticinios de entidades encuestadoras antes de saberse los verdaderos resultados por vía oficial, no pudo confundir a quienes aun en ese momento hacían filas para ejercer el sufragio.

  El resultado final, dado a conocer por el  Consejo Nacional Electoral es irreversible y marca la continuidad de la Revolución Ciudadana en Ecuador, iniciada por el economista Rafael Correa.

  El próximo 24 de mayo Lenín Moreno y Jorge Glas asumirán la presidencia y vicepresidencia de Ecuador respectivamente, representando al movimiento Alianza PAIS

  Lenín Moreno, del partido Alianza PAIS, resultó electo presidente de Ecuador para el periodo 2017-2021 con el 51,16 % (5 057 149) de los votos.

  Por su parte, la Alianza SUMA-CREO del banquero Guillermo Lasso obtuvo 4 382 753 votos (48,84 %).

  «Con el 99,65 % del total del escrutinio podemos informar al país los resultados oficiales e irreversibles de las elecciones presidenciales de la segunda vuelta presidencial», dijo este martes Juan Pablo Pozo, presidente del Consejo Nacional Electoral de Ecuador, difundió la prensa de ese país.

 La victoria del pueblo ecuatoriano es también un triunfo de Latinoamérica y el Caribe,  que frena los intentos de revertir la unidad de los pueblos del área.

Alerta de actualidad: “… importante especie biológica a punto de desaparecer…”

Alerta de actualidad: “… importante especie biológica  a punto de desaparecer…”

Roberto Pérez Betancourt

 En 1992 la Conferencia de la ONU sesionó en Río de Janeiro, hace 25 años. A esa reunión asistieron representantes de 179 países. Allí el líder histórico de la Revolución cubana Fidel Castro afirmó:"…una importante especie biológica está en riesgo de desaparecer por la rápida y progresiva liquidación de sus condiciones naturales de vida: el hombre."

   Se trató de un llamado de alerta universal que conserva total actualidad.

   Fidel caracterizó la responsabilidad de sociedades de consumo en la destrucción del medio ambiente natural, afectaciones a la biodiversidad, la ruina de ecosistemas saludables y en consecuencia el fomento de la pobreza y otras calamidades que afrontan la mayoría de los seres humanos.

  La Asamblea General de la ONU  creó en 1972 su Programa para el Medio Ambiente y un plan de acción con 109 recomendaciones, encaminadas a la preservación y conservación, y se designó al cinco de junio  como el Día Mundial del Medio Ambiente.

 Cuba incorporó la práctica del concepto de desarrollo sostenible y creó el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente; elaboró su Estrategia Ambiental Nacional y completó instrumentos jurídicos sobre áreas forestales, protegidas y costas, acciones que han redundado en avances progresivos en la protección medioambiental en todo el país

 Expertos recuerdan que el cambio climático es  hecho  de implicaciones multifactoriales y tendencia a seguir elevando riesgos y daños irreversibles, los cuales es menester afrontar mediante alternativas de adaptación  sobre bases científicas y ocupación práctica.

  Las prioridades en la provincia de Matanzas, al igual que las establecidas en todo el país, se centran en la vulnerabilidad de nuestro archipiélago, expuesto a temperaturas superiores, elevación de las mareas y fenómenos meteorológicos extremos, entre otros factores  que seguirán demandando la máxima atención de todas las instituciones, científicos, obreros, campesinos, y la población en general, en Matanzas y en todo el país.

 

Sueños revanchistas anticubanos

Sueños revanchistas anticubanos

Roberto Pérez Betancourt

Políticos y politiqueros de origen cubano en Estados Unidos reavivan sus sueños de volver a “cortar el bacalao” en las relaciones entre Cuba y la nación norteña,  quimera  que languideció durante los ocho años de mandato presidencial de Barack Obama, y que ahora renace a la vera del presidente  Donald Trump, quien les ha dado esperanzas de retornar a los titulares e influir con sus cabildeos para seguir enarbolando viejos slogans de la política anticubana,  ejercicios que durante decenios les  resultó muy  lucrativo a los usufructuarios de los presupuestos estadounidenses destinados a la industria de la Contrarrevolución.

Las oficinas de propaganda de personas como el ex congresista Lincoln Díaz Balart, los actuales representantes  Carlos Curbelo, Ileana Ross Lehtinen (conocida en círculos anticubanos como “La loba feroz”)  Mario Díaz Balart y el senador Marcos (trigueño de apellido Rubio), tratan de saltar de nuevo a los primeros planos de la palestra pública exhibiendo supuestas relaciones estrechas con el actual presidente Donald Trump, a quien, por cierto, rechazaron durante su candidatura republicana, tema que intentan  soslayar ante la prensa.

La estrategia de “marketing  político” se basa en los infructuosos intentos de acercarse al ex mandatario Barack Obama durante sus ocho años de gobierno demócrata para “asesorarlo” en materia de política anticubana, situación que confían los “anti” que variará diametralmente  con la actual administración republicana.

"Hemos tenido más conversación con la gente de alto nivel de Trump acerca de Cuba, que lo que tuvimos en ocho años con los funcionarios de la administración de Obama", dijo Díaz Balart a The Associated Press.

Observadores  de la política norteña apuntan que  los actuales cuatro legisladores cubano-estadounidenses de la Florida, incluido Díaz Balart, representan al exilio cubano más conservador que se ha opuesto al acercamiento que Obama tuvo con Cuba y podrían influir en los destinos de la relación bilateral, como ocurrió en otras administraciones republicanas.

"Todo va a ser muy diferente", vaticinó el representante republicano Carlos Curbelo, quien lamentó que el gobierno de Obama no consultara "ni en una sola ocasión" con él, Díaz Balart o sus otros dos colegas, Ileana Ros Lehtinen y Marco Rubio (senador federal). "Es un cambio drástico", dijo.

Obama impulsó una apertura y normalización de las relaciones diplomáticas con Cuba, que se tradujo en la reducción de ciertas restricciones en temas como el envío de remesas, vuelos directos hacia la isla, el restablecimiento de las respectivas embajadas y el fin de la política que daba un estatus legal inmediato a los cubanos que pisaran suelo estadounidense.

Los legisladores cubano-estadounidenses  han sido críticos y conspiradores permanentes contra la Revolución cubana y nunca apoyaron el acercamiento con el gobierno y el pueblo cubanos, aunque  si usted es buen observador, se percatará que se pronuncian públicamente dentro de un marco de referencias compartido con sus electores para no perder sufragios, habida cuenta la balanza anticubana del sur de la Florida ha variado su equilibro y ahora son muchos más los cubano-americanos con derecho al sufragio, y los residentes que aspiran a poseerlo, que apoyan el restablecimiento de relaciones normales entre Estados Unidos y Cuba sobre una plataforma de igualdad y respeto mutuo.

Esto explica por ejemplo que mientras Curbelo se pronuncia por restringir el comercio y el turismo con la Isla, se muestra partidario de que los cubanos de la Florida viajen a su país de origen para reunirse con sus familiares.

Por ahora, los fuegos artificiales de buena parte de la pompa anticubana se ufana en pregonar que  mantiene  relaciones estrechas con funcionarios de confianza de Trump. Otros, sin embargo, prefieren no arriesgar optimismo público, y están al acecho, eso sí, sin dejar de enviar sonrisas, guiños y solicitar persones por no haber respaldado al rubio multimillonario que hace feliz a los caricaturistas y creadores de “memes” (burlas humorísticas” en los sitios digitales de todo el mundo.

En la esquina opuesta hallamos declaraciones como esta: "Confiamos en que después de que el gobierno de Trump realice una revisión completa de nuestra política hacia Cuba, encontrará que seguir avanzando hacia la normalización es la mejor opción para fortalecer la seguridad de las costas estadounidenses, abrir oportunidades para los negocios estadounidenses y mejorar la vida de la población cubana", dijo James Williams, presidente de la organización Engage Cuba, uno de los principales grupos que cabildea el fin del embargo a la isla.

Observadores anotan que tras ser elegido presidente, Trump  designó a tres cubano-estadounidenses del ala conservadora para que formaran parte de su gobierno de transición: Mauricio Claver Carone, director ejecutivo de uno de los grupos que más cabildea en Washington en favor del embargo económico; Yleem Poblete, experta en política exterior y seguridad nacional; y Carlos Díaz Rosillo, conferencista sobre temas de gobierno en la Universidad de Harvard.

¿Los sueños revanchistas anticubanos se quedarán en eso? ¿Cuál será el rumbo de la administración  Trump respecto de Cuba, un hombre que al parecer no controla sus emociones? ¿Volverán los ex influyentes anticubanos a ejercer algún tipo de protagonismo  respecto de las relaciones con la Isla?

 Las opiniones están divididas en tanto aguardan los pronunciamientos oficiales de Donald Trump sobre este tema, que evidentemente no encabeza la agenda del controversial ejecutivo, más ocupado en escribir de todo en las redes sociales y defender su política de línea dura contra inmigrantes indocumentados, procedentes de México, Centroamérica y de países  musulmanes, mientras sigue  acumulando records de protestas públicas en todos los estados de la Unión. (TVY)(09/03/17)

-Presidente norteamericano cree que Cuba no ha hecho concesiones para normalización de relaciones

El presidente de EEUU, Donald Trump, cree que Cuba, “con todo lo que se le ha regalado”, no ha hecho ninguna “concesión” dentro del proceso de normalización de las relaciones bilaterales, según dijo hoy su asesora Helen Aguirre Ferré en una entrevista exclusiva con la agencia de prensa española EFE.

“El presidente (Trump) ha sido muy claro sobre que se van a evaluar todos los acuerdos de la previa Administración (del expresidente Barack Obama) con Cuba”, afirmó Aguirre Ferré, de ascendencia nicaragüense.

La asesora especial del mandatario y directora de asuntos de prensa comentó en la Casa Blanca que, a juicio de Trump, “Cuba no ofreció ninguna concesión, con todo lo que se le ha regalado en lo que ha sido la normalización y el restablecimiento de acuerdos y el trato diplomático”.

Raúl dijo en la Cumbre de la Celac:

Deseo expresar la voluntad de Cuba de continuar negociando los asuntos bilaterales pendientes con Estados Unidos, sobre la base de la igualdad, la reciprocidad y el respeto a la soberanía y la independencia de nuestro país, y de proseguir el diálogo respetuoso y la cooperación en temas de interés común con el nuevo gobierno del presidente Donald Trump.

Cuba y Estados Unidos pueden cooperar y convivir civilizadamente, respetando las diferencias y promoviendo todo aquello que beneficie a ambos países y pueblos, pero no debe esperarse que para ello Cuba realice concesiones inherentes a su soberanía e independencia.

El bloqueo económico, comercial y financiero persiste, lo que provoca considerables privaciones y daños humanos que lesionan gravemente nuestra economía y dificulta el desarrollo.

(TVY)(RPB)(Con información de EFE/ Cubadebate)(09/03/17)

 

A debate la salud mental del presidente Trump

A debate la salud mental del presidente Trump

Roberto Pérez Betancourt

Desde que el hoy presidente estadounidense Donald Trump saltó a la palestra electoral y el gran público conoció su estilo directo de comunicación, desenfadado, agresivo y sorprendentemente desconocedor de realidades políticas, geográficas y de muchas otras cosas, no faltaron los electores de a pie que lo tildaron de “medio loco”, quizá de manera jocosa, habida cuenta el entonces aspirante al trono imperial decía lo que nadie antes había dicho, y sobre todo retaba a todo el que se opusiera a sus anuncios de “locas iniciativas”, que pondría en práctica tan pronto se hiciera con el poder ejecutivo.

Y sucedió lo que pocos expertos habían vaticinado: ganó el señor rubio, multimillonario de temperamento picoso y controversiales comportamientos públicos.

Apenas a un mes de la toma de posesión de Trump ya han ocurrido “milagros”, entre ellos el arrepentimiento de los políticos y en especial la camarilla de congresistas federales, de origen cubano, que durante la campaña de electoral habían tomado distancia del multimillonario, a quien retaban, e incluso excluían de toda posibilidad de ganar.

Pero ganó, y ahora vemos a otro Rubio, pero de apellido, que asiste risueño en compañía de su esposa a una cena conciliatoria con el Presidente y su primera dama, mientras otros de igual especie se reúnen, se toman fotos y pronuncian acercamientos públicos con el Dios de la Casa Blanca, conciliatorio “mía culpa” para vender el conocimiento que dicen tener sobre el “asunto cubano” y tratar de retomar las riendas del tema que extraviaron durante el mandatario demócrata de Barack Obama.

No es que extraño que se cuestione la salud mental de Trump en este contexto, matizado con la renuncia de su primer asesor de Seguridad Nacional, el fiasco del decreto sobre la exclusión de viajeros de siete países, las multitudinarias manifestaciones en importantes ciudades en protestas por pronunciamientos “trumpistas” contra inmigrantes, y sus reiteradas mentiras de todos los tamaños.

Lo cierto es que se suceden y crecen los epítetos que ilustran sobre la salud mental probable del señor Trump.

Recordemos que algunas de las referidas mentiras del Ejecutivo han sido difundidas en vivo y en directo y a través de las redes sociales, y han sido muy criticadas por los Medios de Difusión Masiva.

A esta práctica sin ética, se añaden además  los anuncios reiterados de sacar de Estados Unidos a los inmigrantes y construir el muro prometido, sin tomar en cuenta consecuencias de todo tipo, incluidas las propias afectaciones a la economía de la nación norteña que traería la exclusión de la fuerza laboral inmigrante.

Por todo esto no sorprende la noticia reciente de que Expertos en Estados Unidos debaten sobre salud mental del presidente Trump.

 ¿Es posible que el novísimo mandatario padezca algún tipo de trastorno de personalidad?

La pregunta, en sí misma, rompe una norma ética de décadas que prohíbe diagnosticar a personalidades públicas sin consentimiento.

 Pero la gente común, el residente, el ciudadano y el indocumentado de a pie, los que sienten en el alma propia las ofensas verbales y las amenazas con implicaciones radicales que ha pronunciado el inquilino actual de la Casa Blanca, no conocen de esa ética y de hecho se anticiparon a los expertos en lanzar la referida hipótesis, incluso con afirmaciones categóricas basadas en la “observación in situ”, la más primaria de las técnicas científicas de investigación.

 Volviendo al plano académico, nos enteramos que un grupo de 35 psicólogos, psiquiatras y trabajadores sociales acaba de enviar una carta al periódico “The New York Times” en la que mostraba su preocupación por “la inestabilidad emocional” de Trump, lo que, en su opinión, lo “incapacita para servir de manera segura como presidente”. “Sus palabras y su comportamiento sugieren una profunda incapacidad para empatizar. Individuos con este tipo de rasgos distorsionan la realidad, para que se adapte a su estado psicológico, y atacan los hechos y a quienes los transmiten, como periodistas y científicos”, aseguran.

 La agencia española EFE recuerda que en noviembre pasado el psicólogo Nigel Barber aventuraba en el diario digital “Huffington Post” que Trump tiene rasgos que apuntan a que sufre un trastorno narcisista de la personalidad, lo que le llevaría a comportarse con falta de empatía, grandiosidad, autoritarismo y necesidad de admiración constante.

La Asociación Psicológica Americana (APA), que representa a personal relacionado con la psicología en Estados Unidos, mantiene desde 1973 la “Norma Goldwater”, por la cual pide a todos los psicólogos del país que no aventuren diagnósticos de personalidades públicas sin tratarlos personalmente y bajo su consentimiento.

La norma tiene su origen en la campaña presidencial fallida de 1964 del senador republicano Barry Goldwater, que fue tachado de “paranoico” y “megalómano” por psicólogos en un artículo de una revista.

Goldwater posteriormente demandó al medio que publicó estas opiniones y el escándalo obligó a la APA a emitir una norma que varios psicólogos han pedido este año que se deje atrás para alertar de los peligros de tener a Trump en el Despacho Oval.

La citada fuente noticiosa afirma que legisladores demócratas se están sumando a la teoría de los trastornos mentales de Trump para atacar al nuevo presidente e incluso barajar la posibilidad de que se le inhabilite, utilizando una enmienda de la Constitución que permite deponer a un mandatario por incapacidad si se obtiene consentimiento de miembros del Ejecutivo y los votos de dos tercios del Legislativo.

La congresista californiana Jackie Speier criticó este jueves la “desquiciada” rueda de prensa de Trump, en la que durante más de una hora lanzó ataques contra los periodistas, insistió en que el margen de su victoria fue histórico pese a no serlo y aseguró que “las filtraciones (a los medios) son reales, pero las noticias son falsas, porque gran parte de las noticias son falsas”.

Speier no es la primera legisladora de la oposición que sugiere que Trump puede no ser apto para la Presidencia por un supuesto trastorno.

El fin de semana pasado, el senador demócrata Al Franken aseguró que algunos de sus colegas republicanos están preocupados por el estado mental de Trump, derivado de la creencia de que “miente mucho”. El congresista demócrata de Oregón Earl Blumenauer pidió esta semana en el Capitolio que se “clarifiquen” las posibilidades legales de la Enmienda 25 de la Constitución, que contempla el procedimiento para destituir a un presidente por incapacidad, algo de lo que no se hablaba desde el tiroteo que acabó con la vida de John F. Kennedy en 1963. Blumenauer aseguró que el “errático” comportamiento de Trump requiere una revisión porque la enmienda constitucional “tiene lagunas en el caso de incapacidad mental o emocional”.

La semana pasada, el congresista demócrata Ted Lieu afirmó que el comportamiento de Trump es “increíblemente” preocupante y que está considerando presentar un proyecto de ley para incluir un psiquiatra en la Casa Blanca.

El profesor de psiquiatría clínica de la Universidad Weill Cornell Richard A. Friedman escribió una columna de opinión en “The New York Times” en la que llamó a la cautela a la hora de establecer relaciones de incapacidad con diagnósticos psicológicos apresurados.

Según Friedman, un diagnóstico sobre la salud mental de Trump requiere un gran número de sesiones cara a cara.

Además, apuntó el profesor, en algunos casos se puede tener una enfermedad y ser totalmente competente, a excepción de estados más graves como psicosis o demencia.

No obstante, recordó Friedman, diferentes historiadores han concluido que algunos presidentes han dirigido el país, pese a sufrir trastornos: Abraham Lincoln padecía depresión severa, Theodore Roosevelt posiblemente era bipolar y Ulysses S. Grant era alcohólico, concluye la agencia EFE. Editorial del New York Times sobre Trump: “El dedo en el Botón Nuclear” Según expertos, Donald Trump aumenta el riesgo de una guerra nuclear. Doomsday Clock (El Reloj del Apocalipsis) es un reloj simbólico ideado poco después del fin de la Segunda Guerra Mundial, en 1947, por el Bulletin of the Atomic Scientists (Boletín de Científicos Atómicos) de la Universidad de Chicago en Estados Unidos.

Los científicos evalúan los acontecimientos mundiales y en dependencia adelantan el reloj hacia la medianoche, que representa el fin de la humanidad, o lo atrasan, que significa algún logro en el desarme nuclear. Comenzó a las 23:50 y la hora que marca ha variado indistintamente según la situación global. Con la llegada de Donald Trump a la presidencia de los Estados Unidos, el tiempo hacia el día final ha avanzado hasta colocarse en las 23:57:30, a dos minutos y medio de la debacle.

A partir de esta alerta hecha por el experimentado grupo de científicos, The New York Times, uno de los medios más influyentes en EE.UU. ha publicado un editorial sobre el nuevo mandatario, la cantidad excesiva de armas nucleares que posee el país norteamericano y los riesgos de una catástrofe mundial.

El diario apunta que “Trump llegó al cargo con poco conocimiento del vasto arsenal nuclear y de los misiles, bombarderos y submarinos que tiene”. El consejo editorial del periódico se muestra preocupado por las declaraciones del magnate “sobre el despliegue de este armamento contra los terroristas y la expansión nuclear de los Estados Unidos”.

Trump ha dicho que valora la posibilidad de mantener a otras naciones ante la amenaza constante de un ataque nuclear.

Aunque sus intervenciones públicas sobre el tema se contradicen. “Let it be an arms race” (que sea una carrera armamentista), dijo en una entrevista en diciembre, pero tres meses antes había declarado: “I would certainly not do first strike” (ciertamente no lanzaría el primer ataque).

Lo preocupante es que Trump podría romper con la política de los últimos presidentes, que han buscado asegurar que estas armas no se usen de forma precipitada o que simplemente no se usen, apunta la editorial titulada The Finger on the Nuclear Button (El dedo sobre el Botón Nuclear).

El temor por una imprudente acción del jefe de Estado, ha provocado que el senador Edward Markey de Massachusetts y el representante Ted Lieu de California, ambos demócratas, propongan una legislación para prohibir a cualquier presidente lanzar un ataque nuclear sin una declaración de guerra que pase antes por el Congreso. El proyecto de ley cuenta con el apoyo de destacados defensores del control de armas, entre ellos el ex secretario de Defensa William Perry, pero es probable que no se apruebe en un Congreso dominado por republiacanos. No obstante, “envía un mensaje claro a Trump para que no sea el primero desde la Segunda Guerra Mundial en usar armas nucleares”, dice The New York Times. “El presidente podría desplegar más útilmente sus energías comprometiéndose con Rusia para reducir aún más los arsenales nucleares de ambos países y manteniendo el acuerdo nuclear de Irán”, explica. Para colmo de males, un consejo asesor del Pentágono propuso recientemente que Estados Unidos considere la posibilidad de construir más armas nucleares de menor rendimiento. Esto sería para un “uso limitado” en un conflicto regional. “La noción absurda de una guerra nuclear ‘limitada’, que podría facilitar a un presidente el uso de armas de menor rendimiento, debe ser rechazada. El país cuenta con suficientes armas convencionales avanzadas para defenderse de la mayoría de las amenazas”, asevera el medio de prensa. La editorial termina con estas ideas: Donald Trump tiene unas cuatro mil armas nucleares en su poder. Cualquier decisión sobre un supuesto ataque tendría que tomarse rápidamente. Estas decisiones de vida o muerte pondría a prueba a cualquier líder, incluso a aquellos bien educados en la doctrina nuclear (…) Pero ninguno de los asesores más cercanos a Trump es experto nuclear. El presidente aún tiene que elaborar una estrategia nuclear y, como advirtió el Boletín de la Junta de Ciencia y Seguridad el mes pasado, Trump ‘ha mostrado una preocupante propensión a rechazar rotundamente el asesoramiento de expertos’.

Con Donald Trump, la toma de decisiones acertada es todavía más difícil, dado su estilo perturbador e impulsivo. También asumió el cargo en un momento particularmente inestable (…)

Este es un tiempo para la moderación y la reflexión cuidadosa, y para los líderes que entienden claramente que las armas nucleares son demasiado peligrosas para ser alzadas como un puñal. (TVY)(Con informaciones de agencias y del NYT)(23/02/17)