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DEBATE ABIERTO, la página de Roberto Pérez Betancourt

El afán de EE.UU. por el ridículo y la calumnia

El afán de EE.UU. por el ridículo y la calumnia

Roberto Pérez Betancourt

 

   En su pertinaz afán por hacer el ridículo ante el mundo, el gobierno de Estados Unidos volvió a “certificar” a Cuba como uno de los países promotores del terrorismo.

   Durante sus ocho años en la Casa Blanca, con reiterados dislates léxicos y gestuales, W. Bush alimentó iniciativas hilarantes de expertos  en humor negro, y fue tenaz el empeño de inclinar el pulgar desde el trono imperial para incluir a la mayor de las Antillas en esa arbitraria lista que pretende  dictar sentencia desde  la real inmoralidad.

   ¿Seguirán transitando  los asesores del nuevo mandatario la misma senda de inauditos desatinos?

   Contundente fue la respuesta de Cuba al reiterar que  no reconoce autoridad política ni moral al gobierno de EE.UU. para hacer lista alguna, sobre ningún tema ni para ‘certificar’ buenas o malas conductas, adelantó Bruno Rodríguez, ministro de Relaciones Exteriores. 

   Desde 1959  la Isla  ha sido víctima del  terrorismo exportado por EE.UU. en forma de sabotajes, invasión armada, amenazas de guerra nuclear, atentados a dirigentes, bloqueo económico, comercial y financiero, así como  agresiones políticas, mediáticas, químicas y diplomáticas...

   Solo entre octubre de 1960 y abril de 1961 la Agencia Central de Inteligencia (CIA)  introdujo en la Ínsula 120 toneladas de explosivos y armas durante 30 misiones aéreas clandestinas y   31 infiltraciones marítimas.

   También  realizó  110 atentados dinamiteros, colocó 200 bombas, descarriló seis trenes, quemó 150 fábricas y ocasionó 800 incendios en  plantaciones agrícolas, ilustran cómputos de hechos reportados.

   Hasta 1997, las administraciones norteamericanas  de alguna forma patrocinaron  cinco mil 780 acciones terroristas contra Cuba, 804  de gran envergadura, incluidos 78 bombardeos contra la población, los cuales dejaron miles de víctimas.

   Los atentados terroristas  han costado la vida a tres mil 478 cubanos y han dejado inválidos para siempre a dos mil 099 personas.

   Es  historia  pródiga en materia de protección la que las autoridades  norteamericanas brindan a terroristas hospedados en el sur de la Florida: dos de ellos, Orlando Bosch Ávila y Luis Posada Carriles, encabezaron el equipo  que en octubre de 1976 hizo explotar en pleno vuelo una nave de Cubana de Aviación donde perecieron 73 pasajeros.

   La invasión de Playa Girón (Bahía de Cochinos), el 17 de abril de 1961, y  los bombardeos sobre territorio isleño  que la precedieron, fueron  cruentas acciones  patrocinadas y ejecutadas  por el gobierno norteamericano,  las que ocasionaron  la muerte de  176 patriotas cubanos, más  de 300 heridos y 50 discapacitados.

   El sabotaje al barco La Coubre en  puerto habanero, a las 3.10 p.m. del día cuatro de marzo de 1960, dejó un centenar de muertos, entre marinos europeos, obreros y soldados cubanos.

   En 1997, el terrorismo contra Cuba asumió la modalidad de atentados dinamiteros en   centros turísticos, organizados por  Posada Carriles y la llamada Fundación Cubano-americana, ambos engendros de la CIA. Como consecuencia de esos actos perdió la vida el joven turista italiano  Fabio di Celmo.

   ¿Cómo  ignorar la  responsabilidad de  las administraciones estadounidenses en los sucesos referidos?

   ¿Cómo es posible que al cabo de medio siglo de esas siniestras historias todavía se empeñen en falsear la realidad  entre criminales y víctimas? ¿Acaso el mundo ignora el expediente de terrorismo de estado de la nación norteña?

   A las referidas  preguntas  el politólogo norteamericano Noam Chosmky añade: ¿Y de los golpes de estado contra nacientes democracias en la  periferia, o de los planes de exterminio de  disidentes, como el Plan Yakarta, que en pocos  meses cobró medio millón de vidas en Indonesia a  mediados de los años 60?

   ¿O, más cerca de  nosotros, las criminales atrocidades sistemáticas fríamente aplicadas por el Plan Cóndor en el Cono Sur,  causantes de torturas, desapariciones y muertes  de decenas de miles de personas?

   Habría que añadir muchos más sucesos. Baste recordar la invasión de Iraq y las órdenes para matar, torturar y saquear allí, al igual que en Afganistán.

   Jamás el territorio cubano se ha utilizado para organizar, financiar o ejecutar actos terroristas contra los Estados Unidos de América ni ninguna otra nación.

  El Departamento de Estado, que falsamente califica a  Cuba de “patrocinar el terrorismo”, no puede decir lo mismo de su propia nación. ¿Será que padece el síndrome del ridículo crónico y la calumnia?

Reflexiones del compañero Fidel: Cuba, ¿país terrorista?

Reflexiones del compañero Fidel: Cuba, ¿país terrorista?

  Este Blog cede espacio a las reflexiones del compañero Fidel sobre un tema de actualidad y de vital interés general para las personas de buena voluntad.

Por Fidel Castro Ruz

El líder de la Revolución Cubana denuncia que el presidente de los Estados Unidos tiene que sentirse avergonzado por incluir a Cuba en la lista de países terroristas y reproduce la contundente respuesta textual ofrecida por Bruno Rodríguez, Ministro cubano de Relaciones Exteriores, a un reportero de la France-Presse que solicitó su opinión sobre esta decisión.

Bruno comienza con la categórica afirmación:  “Nosotros no reconocemos ninguna

autoridad política ni moral al Gobierno de EE.UU. para hacer lista alguna, en ningún tema, ni para ‘certificar’ buenas o malas conductas”. 

 

El jueves 30 de abril fue infortunado para Estados Unidos. Se le ocurrió ese día incluir a Cuba una vez más en la lista de países terroristas. Comprometidos como están con sus propios crímenes y mentiras, tal vez el propio Obama no podía deshacerse de ese enredo. Un hombre cuyo talento nadie niega, tiene que sentirse avergonzado de ese culto a las mentiras del imperio. Cincuenta años de terrorismo contra nuestra Patria salen a la luz en un instante.

¿Qué explicarles a los que conocen del hecho atroz de la voladura de un avión en pleno vuelo, con los pasajeros y la tripulación, de la participación de Estados Unidos en los hechos, del reclutamiento de Orlando Bosch y Posada Carriles, y del suministro de explosivos, fondos y la complicidad de los órganos de inteligencia y las autoridades de ese país? ¿Cómo explicar la campaña de terror que precedió y prosiguió a la invasión mercenaria de Girón, los ataques a nuestras costas, pueblos, naves de transporte y pesca, las acciones terroristas dentro y fuera de Estados Unidos? ¿Cómo explicar los cientos de planes frustrados de atentados contra la vida de dirigentes cubanos? ¿Qué decir de la introducción de virus como el del dengue hemorrágico, y la fiebre porcina que genéticamente ni siquiera existía en el hemisferio? No hago sino mencionar algunos de los actos de terror en que incurrió Estados Unidos, los cuales constan en los propios documentos desclasificados. ¿No le producen vergüenza estos hechos a la actual administración?

Sería interminable la lista de actividades repugnantes que podría enumerar.

A solicitud nuestra, Bruno Rodríguez, Ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, me envió las palabras textuales de la pregunta que le hizo un reportero de la France-Presse el 30 de abril y su contundente respuesta.

Rigoberto Díaz, de AFP: “Coincidiendo con los momentos finales de esta reunión y también sobre un tema que ha sido tratado en este evento, el Gobierno de Estados

Unidos ha vuelto a incluir a Cuba en la lista de países que fomentan el terrorismo, junto con Sudán, Irán y Siria. Me gustaría tener su criterio sobre esto.”

Respuesta de Bruno:

“Nosotros no reconocemos ninguna autoridad política ni moral al Gobierno de EE.UU. para hacer lista alguna, en ningún tema, ni para ‘certificar’ buenas o malas conductas.

“El Gobierno de Bush fue ‘certificado’ por la opinión pública mundial como un gobierno violador del derecho internacional, agresivo, guerrerista, como un gobierno que tortura, como un gobierno responsable de ejecuciones extrajudiciales.

“Bush ha sido el único Presidente que se ha jactado en público, en el Congreso

norteamericano, de haber realizado ejecuciones extrajudiciales, un gobierno que secuestró personas y las trasladó de manera ilegal, que creó cárceles secretas, que nadie sabe si todavía se mantienen, que creó un campo de concentración donde se tortura en la porción de territorio que usurpa a la República de Cuba.

“En materia de terrorismo, el Gobierno de los EE.UU. históricamente ha tenido un largo expediente de acciones de terrorismo de Estado, no sólo contra Cuba.

“En Estados Unidos se pasean libres Orlando Bosch y Posada Carriles, responsables de numerosos actos terroristas, incluida la voladura de un avión civil cubano en pleno vuelo. No se responde la solicitud de extradición de Venezuela con relación a Posada Carriles, a quien se juzga por cargos diversos, pero no como un connotado terrorista internacional.

“El Gobierno de Estados Unidos realizó un proceso amañado contra los cinco jóvenes luchadores antiterroristas cubanos que hoy permanecen como presos políticos en sus cárceles.

“El Gobierno de Estados Unidos ampara actos de terrorismo de Estado, cometidos por Israel, contra el pueblo palestino y los pueblos árabes. Guardó silencio ante los crímenes ocurridos en la Franja de Gaza.

“De manera que a Estados Unidos no habría que reconocerle la menor autoridad moral y yo, francamente, creo que nadie hace caso ni lee esos documentos, entre otras cosas, porque su autor es un delincuente internacional en muchos de los temas que critica.

“La posición de Cuba contra toda manifestación y forma de terrorismo, dondequiera que se cometa, contra cualquier Estado que se cometa, en cualquier forma que se realice, con cualquier propósito que se proclame, es clara y consistente con su actuación.

“Cuba ha sido víctima del terrorismo por muchos años y tiene una hoja de servicios totalmente limpia en esta materia. Jamás el territorio cubano se ha utilizado para organizar, financiar o ejecutar actos terroristas contra los Estados Unidos de América. El Departamento de Estado, que emite esos informes, no podría decir lo mismo.”

Esta declaración, emitida en la reunión de cancilleres del Movimiento de Países No Alineados, no es todavía muy conocida por la población, que ha recibido en estos días abundantes noticias de todo tipo. Si el Departamento de Estado desea discutir con Bruno, existen suficientes elementos de juicio para sepultarlo con sus propias mentiras.

 

Fidel Castro Ruz

 

Mayo 2 de 2009

7 y 12 p.m.

(Tomado de Cubadebate) (03/05/09)

 

Fidel Castro en la Conferencia de los 21: pasión y firmeza

Fidel Castro  en la Conferencia de los 21: pasión y firmeza

 Roberto Pérez Betancourt

                         

  Como si hablara ahora, en aquel dos de mayo de 1959 durante la  Conferencia Económica de los 21, en Buenos Aires, Fidel Castro  dejó anticipado el estilo oratorio en el cual la verdad se  conjugaba en tiempo de pasión y firmeza, atributos que lo caracterizarían a lo largo de la historia por venir.

   Había arribado Fidel pasada la una de la madrugada del primero de mayo al aeropuerto de Ezeiza, donde entusiasta multitud lo  sorprendería para saludarlo y dar vítores a Cuba. Ese día, en  La Habana y en toda la Isla, las calles retumbarían con la  consigna unitaria de los trabajadores que conmemoraban su día,  el primero desde el poder revolucionario.

     Procedente de Estados Unidos, ante periodistas que lo  asediaban en la capital argentina, Fidel anticipó la claridad  de su pensamiento: Buscar soluciones a los grandes trastornos   sociales, económicos y políticos de América que vivían a la sazón los pueblos latinoamericanos.

   El periodista Luís Báez, testigo de aquel momento, escribió:

  “En semejante clima de agitación colectiva la presencia de  Fidel representa un impacto emocional de alcance imponderable.  Las esferas oficiales no disimulan su preocupación. El  nerviosismo aumenta cuando se proyecta un documental que  refleja los recibimientos y actos multitudinarios (ante la  presencia de Fidel) en Washington y Nueva York.”

   Durante 80 minutos el verbo claro y diferente se haría  escuchar en la sala ante los representantes de los 21 países  congregados, invitados y medios de difusión masiva.

  “Soy aquí un hombre nuevo en este tipo de reuniones –dijo Fidel—; somos además, en nuestra patria, un gobierno nuevo y, tal vez por eso, sea también que traigamos más frescas las  ideas y la creencia del pueblo... Vengo a hablar aquí con la  fe y la franqueza de ese pueblo (...)

  “Los pueblos apenas si se preocupan por las cuestiones que se  discuten en las conferencias internacionales. Los pueblos  apenas si creen en las soluciones a que se llega en las  conferencias internacionales. Sencillamente, no tienen fe...”,  preciso el líder revolucionario.

  Nunca antes un discurso vibró con tan clara sinceridad y poder  de argumentos en un foro de aquella naturaleza. La palabra  expresaba el pensamiento para rendir culto a la dignidad del  hombre y explicar, con serenos razonamientos, la necesidad urgente de hacer verdadera justicia social en los pueblos  latinoamericanos.

 “Se hace necesario despertar la fe de los pueblos, y la fe de  las masas no se despierta con promesas; la fe de los pueblos  no se despierta con teorías; la fe de los pueblos no se  despierta con retórica (...)

  “(...) Debemos tener muy en cuenta que el más terrible vicio  que se puede apoderar de la conciencia de los hombres y de los  pueblos es la falta de fe y la falta de confianza en sí   mismos”.

  Contundente fueron las conclusiones:

  “Hay que salvar el continente para el ideal democrático, más  no para una democracia teórica, no para una democracia de  hambre y de miseria, no para una democracia bajo el terror y bajo la opresión, sino para una democracia verdadera, con  absoluto respeto a la dignidad del hombre, donde prevalezcan  todas las libertades bajo un régimen de justicia social,  porque los pueblos de América no quieren ni libertad sin pan,  ni pan sin libertad.”

 Al día siguiente el periódico bonaerense La Nación sintetizó  una caracterización de aquel momento y, al referirse a Fidel  subrayó: "Un héroe de nuestro tiempo. Si el rostro es el  espejo del alma, el alma de Fidel Castro tiene la lealtad, la  nobleza y la grandeza de los seres excepcionales".

   Cincuenta años después las proféticas palabras del líder  latinoamericano cobran vida en la obra visible de naciones  hermanas que avanzan con el ímpetu real dimanado de la  conciencia adquirida, en la cual el ejemplo de Cuba y de Fidel  están modestamente presentes.

                        

16 de abril: Día del Miliciano, Con los fusiles en alto

16 de abril:  Día del Miliciano, Con los fusiles en alto

Roberto Pérez Betancourt

 

  Frente a un mar de obreros y campesinos que enarbolaban sus  fusiles en alto, el 16 de abril de 1961, hace 48 años, el  Comandante en Jefe Fidel Castro proclamó el carácter  socialista de la Revolución cubana y la fecha quedó instituida como  el Día del Miliciano.

   El 15 de abril aviones B-26, engañosamente pintados con  insignias de la Fuerza Aérea Cubana, habían bombardeado dos  bases militares y un aeropuerto civil.

   Fue en el acto del sepelio de las víctimas de aquel cobarde  ataque en el cual Fidel dijo al mundo que los cubanos lucharían frente a la inminente invasión, conscientes de que defenderían su legítimo derecho a construir una patria de  plena justicia social.

  A las 01:30 horas del día 17 de abril comenzó el desembarco  mercenario de la denominada Brigada 2506, similar a las  unidades de asalto anfibio de Estados Unidos, que reunía a  unos mil 500 efectivos fuertemente armados con tanques y  artillería de campaña, y treinta aviones.

   Las tropas cubanas estaban compuestas por combatientes del  Ejército Rebelde y la Policía Nacional Revolucionaria, pero el grueso fueron milicianos voluntarios, entonces con escasa o ninguna experiencia militar.

  A las 17:30 horas del 19 de abril, la invasión estaba  totalmente derrotada, aunque a un elevado costo: 176 muertos,  300 heridos y 50 discapacitados.

  Como expresara el General de Ejército Raúl Castro, Presidente  de los Consejos de Estado y de Ministros: “No vino al mundo  nuestro Socialismo en pañales de seda, sino en el rudo algodón  de los uniformes de las milicias obreras, campesinas y estudiantiles; de los combatientes del Ejército Rebelde y la  Policía Nacional Revolucionaria.

   “No hubo agua bendita en su primer bautismo de fuego en medio  del combate contra los enemigos de la nación, sino sangre de patriotas, una vez más derramada en esta Isla por sus bravos  hijos, en su prolongada lucha por la libertad, en su largo   camino por la independencia”.

   El tiempo transcurrido no ha oxidado aquellos fusiles  enarbolados por el pueblo humilde. Es una larga historia de  relevo generacional que mantiene vivas sus tradiciones  patrióticas y sustenta la certeza total de que cualquier   intento agresor contra la patria será victoriosamente rechazado.

Posada Carriles: ¿Llegará la sensatez de verdadera justicia?

Posada Carriles: ¿Llegará la sensatez de verdadera justicia?

Roberto Pérez Betancourt

 

El 19 de abril se cumplirán dos años desde que el terrorista internacional Luís Posada Carriles fuera graciosamente liberado y viajara  a Miami, donde aún se refocila con la crápula que  también disfruta  bajo la misma sombrilla protectora, abierta y sostenida  por el fundamentalismo de derecha norteamericano.

  La noticia del Día es el mandato  de la Corte de Apelaciones del quinto circuito de Nueva Orleáns: Posada Carriles será sometido a un nuevo juicio por  presunto fraude migratorio y falsos testimonios.

A ultima hora la Fiscalía anunció que añadirá nuevos cargos a Posada por haber mentido también sobre su  implicación "en solicitar individuos para  realizar atentados en Cuba".

  Se trata de la serie de  sabotajes con explosivos que el criminal desencadenó en La Habana en 1997,   documentada por las autoridades cubanas, quienes oportunamente  facilitaron las pruebas al Buró Federal de Investigaciones de EE.UU.

  En la citada ocasión, Posada contrató al mercenario salvadoreño Raúl Cruz León para ejecutar atentados en instalaciones turísticas de la Isla. Una de esas acciones en el hotel Copacabana provocó la muerte del italiano Fabio Di Celmo.

 Posada confesó su implicación en esos hechos a publicaciones de EE.UU., además de que existen pruebas documentales irrefutables  que demuestran  su activa participación.

 En el buró del  secretario del Departamento de Justicia, Eric  Holder, está  la solicitud de Livio Di Celmo, hermano de  Fabio, en la que pide que  Posada sea arrestado de inmediato y  enjuiciado por terrorismo, o  extraditado.

  Sigue llamando la atención que,  no obstante el abultado expediente terrorista del ex agente de la Central de Inteligencia Norteamericana, la intención divulgada por la Fiscalía Federal todavía se limita a cargos adicionales de  perjurio y obstrucción, los cuales debe presentar en el tribunal de El Paso, Texas, donde se fijo el nuevo juicio para el 10 de agosto.

  Es  el adicional capítulo abierto en lo que pudiéramos llamar  truculenta novela  escrita por abogados  de lo indefendible y fiscales en función de dilatar la verdadera justicia,  millares de páginas  de  falsedades leguleyas e impudicia política.

 La jueza será Kathleen Cardone, la misma que  liberó hace dos años a Posada, cuando con fino tono irónico dio a entender  que los cargos contra este sujeto tendrían que haber sido  mejor precisados por el gobierno -regenteado entonces por   W. Bush-, y no como simple mentiroso.

Es como si  la máquina del tiempo hubiera retrocedido luego de haberle regalado un amplio período de gracia al terrorista más peligroso del hemisferio occidental.

Reportes de agencias internacionales de prensa dejan traslucir cierto nerviosismo entre los abogados bien pagados para defender al terrorista, a quien le fue fijada una fianza que suma  350 mil dólares para  permanecer en libertad y, según se ha dado a conocer, podría llevar una especie de grillete electrónico que permitirá monitorear su paradero las 24 horas del día.   Adicionalmente, a Posada le prohíbieron  comunicarse  con sus homólogos  en el oficio de aterrorizar, con algunos de los cuales  celebró un “congreso de ex presos políticos” en Miami, al que, violando toda ética, asistió la representante federal Ileana Ross-Lethinen, quien públicamente alardeó de su hoja de servicios como integrante de la mafia anticubana.

La alusión  a los socios del terrorista mayor cita a   Santiago Álvarez, Oswaldo Mitat, José Pujol,  Rubén López Castro y Ernesto Abreu, quienes se negaron a testificar  en la causa de Posada.

¿Acaso bajo la nueva administración estadounidense llegará la sensatez y la Fiscalía procederá conforme esperan los amantes de la justicia para que el terrorista sea encausado por sus crímenes y no solo por mentiroso?

 José Pertierra, abogado que representa a Venezuela en la solicitud de extradición de Posada –naturalizado venezolano--, recordó en declaraciones  a la televisión cubana  que el principal crimen de Posada es haber saboteado un avión de pasajeros con 73 personas a bordo, y que el juicio debe ser por esos asesinatos,  NO por haber mentido sobre su ingreso en Estados Unidos.

  Esa demanda venezolana está fundamentada desde el verano de 2005.

  Las nuevas autoridades en EE.UU., el tratado vigente de extradición entre ese país y Venezuela,  la convención internacional que protege a los pasajeros en aviación civil exigen que  Posada Carriles sea extraditado, o juzgado en EE.UU. por los verdaderos cargos que se le imputan,  no por simple mentiroso.

Solo cuando eso suceda habrá llegado la sensatez de adecuada justicia, esperada por el mundo en este dilatado suceso, entonces  la larga novela tendría  justo final.

 

 

 

Las sabias voces de los amigos de la Ley y la Justicia

Las sabias voces de los amigos de la Ley y  la Justicia

Roberto Pérez Betancourt

 

Los 12 documentos Amicus Curiae Brief (Amigos de la Corte), presentados al Tribunal Supremo de Estados Unidos en relación con el caso de los cinco cubanos antiterroristas que guardan prisión en ese país durante más de 10 años, tienen el objetivo de ayudar propiamente a la Ley y a la Justicia.

No son alegatos expuestos en nombre de  la amistad personal de los prestigiosos  firmantes de los documentos con los prisioneros Gerardo Hernández, René  González, Ramón Labañino, Antonio Guerrero y Fernando González,  sino análisis basados en la constitución y las leyes norteamericanas.

En realidad han sido millares de expertos los que han acudido desinteresadamente a prestar su sincera contribución al entendimiento de esta causa por parte de los magistrados del más alto tribunal norteamericano, pero  a los efectos prácticos sus alegaciones han sido resumidas en 12 documentos.

 Las  personas e instituciones aludidas estudiaron las flagrantes violaciones del debido proceso cometidas desde el juicio primario contra Los Cinco, realizado  en  el ambiente de hostilidad parcializada  de Miami, y  verificaron sucesivas arbitrariedades  y violaciones a lo largo del proceso apelativo. 

  Se sabe que la Corte Suprema admite menos del dos por ciento de los casos que le son presentados, de ahí la urgencia de destacar esta concurrencia récord de Amicus noticia de primera plana.

 Pero la gran prensa estadounidense y mundial --como en general ha hecho desde el instante mismo del juicio primario--, sigue sorda y ciega ante pruebas y  alegatos de haberse violado principios legales básicos, y no se pronuncia al respecto. Este silencio de quienes podrían llevar la verdad a la sociedad norteamericana, deviene cómplice de injusticia.

Cuando se  permite que prevalezca la práctica de infundir miedo a través del chantaje, ejercida tradicionalmente desde Miami por los enemigos de Cuba, se concuerda tácitamente con la violencia como método de coacción, incompatible con la transparencia democrática y la ética periodística y jurídica.

Los Amigos de la Corte no interfieren en ningún proceso. Ellos añaden razonamientos y fundamentos,  conforme a la Ley, en relación con el tema que se ventila, procedimiento reconocido internacionalmente en pro de los derechos humanos.

En el caso de los Cinco, los Amicus se agregan a los alegatos formales de los abogados de la defensa, presentados  el 30 de enero de este año a la Corte Suprema.

El prestigio de los firmantes de los Amicus, que a seguidas relacionamos, les impediría suscribir recomendaciones infundadas, pues saben  que estarían arriesgando la credibilidad que con  talento y obra  cosecharon a lo largo de toda la vida.

  He aquí algunas de las muchas sabias voces de los Amigos de la Ley y la Justicia en el caso de Los Cinco:

Premios Nobel José Ramos – Horta, Wole Soyinka, Adolfo Pérez Esquivel, Nadine Gordimer. Rigoberta Menchú, José Saramago, Shores Alferov, Darío Fo, Gunter Grass y Mairead Corrigan Maguire.

 Gremio Nacional de Abogados (National Lawyers Guild) y la Conferencia Nacional de Abogados Negros (National Conferencia of black lawyers de EE.UU.; Centro de Asistencia Jurídica en materia de derechos civiles de la Facultad de Derecho de la Universidad Howard.

 Asociación Internacional de Abogados Democráticos;  Asociación Americana de Juristas;  Asociación India de Abogados Droi Solidarite;  Sociedad Haldane; Asociación Italiana de Abogados Democráticos; Asociación de Abogados Japoneses a favor de la Solidaridad Internacional;  Unión Nacional de Abogados Democráticos y Red Belga de Abogados por el Progreso.

Federación Iberoamericana del Ombudsman; Orden de Abogados de Brasil; Asociaciones de abogados de Bélgica;  Asociación de Abogados de Berlín; Comisión de Derechos Humanos de la Orden de Abogados de Portugal, Federación Internacional de Derechos Humanos; Federico Mayor Zaragoza (director general de UNESCO 1987-1999).

 Juez Juan Guzmán Tapia, de Chile; Organizaciones de derechos humanos, religiosas y legales, profesores de derecho y abogados de Argentina, Chile, Colombia, Ecuador, Alemania, Japón, Reino Unido, México, Panamá, Portugal y España.

Proyecto Nacional de Jurados; Instituto William C. Velásquez y Asociación Política Mexicano-Americana; Asociación de Abogados Defensores Criminalistas de la Florida—capítulo de  MIAMI-- y Asociación Nacional de Abogados Defensores Criminalistas de Estados Unidos.

La inmensa mayoría de los firmantes no conocen personalmente a Los Cinco, ni son amigos personales de ellos o de sus familiares, simplemente son profundos estudiosos y practicantes conocedores de la ley y el derecho, amantes de la justicia.

Desconocer la realidad y la verdad sustentada legalmente por esas personas e instituciones, ya sea por parte de la prensa  o por la propia Corte Suprema, equivale a  colocarse del lado opuesto, donde se atrincheran los violadores del derecho constitucional y penal de los propios Estados Unidos.

 

Ancianos en bancarrota

Ancianos en bancarrota

 

Roberto Pérez Betancourt

 

   Bancarrota es palabra fea. Sobre todo si es asociada a la ancianidad, cuando los atributos biológicos de los seres humanos muestran el inevitable desgaste de los años y afrontan el devenir más desprotegidos.

   El término de marras no  le gusta a quienes conocen su crudo significado. Ruina económica, quiebra comercial,  hundimiento,  desastre, descrédito de un sistema o doctrina.

   En  economías de mercado, bancarrota es figura económico-jurídica que concede, al menos, la posibilidad de respirar cuando la cuerda de los acreedores,  atada al cuello del deudor, está a punto de estrangularlo.

   Describo la situación. La actual crisis que atenaza al mundo, en relación con los millones de personas de la tercera edad, en especial en naciones en las cuales el neoliberalismo desató tempestades en las que, como siempre sucede, los más vulnerables miembros de la sociedad son quienes más padecen.

   Durante medio siglo el latino José se desempeñó en EE.UU. en labores de  construcción, jardinería  o  limpieza. Oficios dignos y duros. A sus 66 años de edad  ha descubierto que las facturas por servicios médicos,  medicinas, y otros  suman una montaña de dinero imposible de pagar. 

   El inmigrante declaró a la prensa de Miami que con lo que gana en una pastelería, durante jornada limitada, le resulta imposible subsistir junto a esposa enferma. “Vergonzoso y adolorido el hombre se declaró en bancarrota”, anuncia el diario local.

   Su situación resulta similar a la de millares de jubilados o ancianos a punto de acogerse al retiro en Estados Unidos, quienes no disponen de lo indispensable para subsistir en un contexto donde las gratuidades  pertenecen al ámbito de la ficción publicitaria o quedan relegadas a la menguada “caridad pública”.

   José sabe, además, que los subsidios disponibles serán altamente insuficientes, en especial para atender la salud  e inexistentes para garantizar el derecho humano a la vivienda y cubrir otras necesidades básicas de salud.

   Mientras El Herald miamense trata de hacer juegos de malabares con la situación de los jubilados en Cuba y arremete con tergiversaciones y mentiras con el clásico estribillo de que las pensiones significan apenas unos pocos dólares al mes ignorando, a propósito, que en la Isla todos los ciudadanos, sin excepción, disfrutan de múltiples beneficios mediante las gratuidades y el subsidio de varios bienes indispensables.

   Vivienda, alimentación, medicinas, servicios médicos, instrucción escolar en todos los niveles de enseñanza, deportes, recreación y servicios de salud se reciben esencialmente en forma gratuita, o a costos irrisorios. Ningún anciano cubano necesita acogerse a la bancarrota.

   Aunque  para los jubilados cubanos, como para la mayoría de los sectores sociales de cualquier país, los efectos globalizados de la crisis económica se padecen en cierta medida, en la Isla sus habitantes saben que el Estado es garante de los derechos esenciales de vida y nadie queda desamparado.

   En Estados Unidos, en el año 2007, las personas de 55 años y mayores representaron el 23 por ciento de los más de un millón que se declararon en bancarrota, es decir, 300 por ciento en comparación con 1994 según estudio m+a revelada según estudio más reciente revelado a la prensa.

   Las cifras son especialmente negativas para  el rango etáreo entre 75 y 84 años, cuyas  declaraciones de bancarrota (exime legalmente de pagar créditos) aumentaron más de cuatro veces.

   Elizabeth Warren, profesora de la Facultad de Derecho de la Universidad de Harvard y autora del estudio, dijo que esta situación es reflejo de la vulnerabilidad de las personas mayores quienes, afirmó utilizando un eufemístico giro lingüístico: "ahora más que nunca enfrentan retos financieros serios''.

   Más precisa traducción de la cita, sería: hambre,   inseguridad, insalubridad, soledad, desamparo...

 

Desempleo en EE.UU. acentúa discriminación y causa alarma

Desempleo en EE.UU. acentúa discriminación y causa alarma

Roberto Pérez Betancourt

 

Como un cáncer progresivo y letal, la crisis económica que afronta Estados Unidos muestra su peor aspecto  a través del creciente desempleo, que  afecta a  étnias tradicionalmente más discriminadas y causa alarma por temor a estallidos sociales.

Agencias de prensa y otros medios informativos  reflejan esa cruda realidad, presente en los 50 estados de la Unión, aunque   con mayor incidencia donde hispanos y negros abundan en superior proporción y, de entre estos, especialmente los indocumentados,  de hecho prófugos permanentes  que intentan sobrevivir a toda costa.

Testimonios de  personas  despedidas sin ningún tipo de contemplación ilustran la  realidad que desvanece “sueños americanos”, tras los cuales un día los inmigrantes arriesgaron la vida con la esperanza de sentar plaza en una nación donde, como cualquier otra mercancía, las ilusiones  se comercializan adornadas con celofán y oropeles.

En realidad la acentuación del desempleo entre negros y latinos no  surge con la crisis actual. Ya se apreciaba desde inicios de la década del 70 del siglo anterior, cuando el gobierno estadounidense comenzó a llevar estadísticas. Desde entonces los indicadores de despidos y parados entre las minorías étnicas duplicaban a los de los llamados blancos.

Así lo reconocen expertos, quienes hacen notar  el mayor número de latinos y afronorteamericanos que buscan empleo en  la construcción, servicios y otros sectores, más afectados por la crisis multifactorial que amenaza con extenderse, sin que nadie pueda predecir cuando concluirá. 

 Desde diciembre de 2007, el desempleo entre  latinos  aumentó 4,7 por ciento, y hoy es  10,9 por ciento, de acuerdo con la Oficina de Estadísticas Laborales. La desocupación entre los negros creció 4,5 puntos, para ubicarse en 13,4 por ciento, y la de los blancos, en contraste,  subido apenas 2,9 puntos, y es de 7,3 por ciento.

Pero no solo los obreros sufren despidos. También el sector profesional padece la calamitosa situación, agravada por pérdidas de créditos, confiscación de bienes por falta de solvencia, incluida la vivienda y el automóvil, y otros males. "Muchas veces negros y latinos son los últimos en ser contratados, por lo que, naturalmente, son los primeros en ser despedidos", dijo a la Prensa Asociada Jerry Medley,  dedicado al negocio de colocación de ejecutivos durante 30 años.

  Para apreciar con mayor claridad la situación que afrontan los parados, hay que tomar en cuenta que la riqueza de las familias estadounidenses disminuyó casi 18 por ciento durante el año 2008, al perder 11 billones de dólares, estimado como el mayor déficit desde que la reserva Federal comenzó a registrar información después de la Segunda Guerra Mundial.

Obviamente, es una situación que repercute negativamente en el nivel de vida de los trabajadores, quienes,  a las calamidades descritas, agregan  el alza de precios de alimentos y medicinas y servicios de salud.

¿Cómo afrontarán entonces esa situación unos 15 millones de desempleados actuales, más los millones de subempleados a los que hay que agregar  incalculables cifras de adultos que andan en busca de su primer trabajo?

Es una pregunta muy difícil de responder, especialmente para   políticos y hasta economistas, porque ellos saben que la respuesta quema y se agrega a  los más de 38 millones de estadounidenses que hoy se registran como dependientes de bonos de comida para subsistir.

La ecuación es, sin dudas,  signo de alarma creciente.

Pero  esa alerta entre las clases privilegiadas no  se refiere a las condolencias por el hambre  de los demás. Ellos saben que tal cantidad creciente de seres humanos, en situación muy parecida,  los convierte en potencial bola de lava volcánica. Si llega a despeñarse puede acarrear impredecibles consecuencias para los temerosos del estallido social.