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DEBATE ABIERTO, la página de Roberto Pérez Betancourt

El MUNDO EN QUE VIVIMOS

Caras y caretas de Trump y sus compinches en la política contra Cuba

Caras y  caretas de Trump y sus compinches en la  política  contra Cuba

Roberto Pérez Betancourt

Se ha cumplido el primer año de la elección de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos. Formalmente le restan tres años más como inquilino de la Casa Blanca, si antes no termina su mandato,  lo que vaticinan  sus críticos, cada vez con mayor énfasis, alegando irresponsabilidades  e incapacidades que podrían  conducirlo a un juicio político que lo inhabilite para desempeñar el cargo para el cual, afirman,  no está ni medianamente calificado.

  El ocho de noviembre de 2016 fue un día especial en la política estadounidense. Ese día correspondió a la gran final del campeonato presidencial de ese país.

  La prensa en general, y la mayoría de los analistas y encuestadoras, daban por seguro el triunfo de la demócrata Hillary Clinton. Solo algunos “iluminados” se atrevían a contradecir ese vaticinio y apostaban a favor del rubio multimillonario Donald Trump. 

  Durante toda la etapa preelectoral, los debates de los aspirantes a la nominación republicana lanzaron misiles de críticas agudas contra sus oponentes delante de las cámaras de televisión. Igual hicieron los demócratas.

  La  inmensa mayoría de los retadores descalificó y llegó a emplear los más duros epítetos contra el rubio magnate inmobiliario que amasó fortunas con el “big show de la belleza femenina”.

 Entre esos acérrimos críticos se hallaba un trigueño de apellido Rubio y nombre Marco, aspirante al hacha del verdugo contra el país de sus antepasados próximos, unos cubanos que habían emigrado a la tierra prometida, en busca de hacienda y fortuna en  la que Marquitos, nacido allí, soñaba con  sentarse algún día en el sillón de gran emperador.

  Para lograr ese sueño americano el joven trigueño de apellido Rubio no escatimaría en genuflexiones, dobleces, mentiras de todos los colores y poses para dar siempre el ángulo más favorable a las cámaras de la prensa y desarrollar sus aptitudes camaleónicas para adaptar opiniones y pareceres a la corriente predominante en el ámbito del poder.

 Fue así como Maco Rubio se metamorfoseó de gran crítico de Trump, a su aliado y cómplice en la política doméstica. Como buen aprendiz de la mafia anticubana, se creció en el intercambio de favores desde su retorno al senado en una posición muy influyente, desde la cual incluso encabezó la defensa del Presidente frente a serias acusaciones de sus propios funcionarios expulsados del paraíso “Trumpiano”.

   Luego del  debacle  sufrido en sus aspiraciones a la candidatura presidencial, enemistado con sus rivales, Rubio sabía que necesitaba rehacer sus influencias desde posiciones de fuerza, y no lo pensó dos veces para retornar al foro senatorial desde donde la fortuna lo ubicaría en posición privilegiada para ganarse la confianza y los favores del premiado por las urnas presidenciales, rutilante de doradas lentejuelas nacionalistas que sus adversarios se empeñaban en oscurecer con denuncias y amenazas parlamentarias para incoar procesos de destitución.

 Pero allí estaba Marco, salvador, defensor, camaleónico siempre, cambiando globos por botellas, es decir, favores por favores, hasta ganarse la simpatía agradecida del criticado Trump, que en premio a tan dedicada gestión benefactora le otorgaría el beneficio de acceder a sus reclamos en la política contra Cuba y convertiría a Marquito en su más cercano colaborador anticubano…

  Guiado por su asesor, Trump alardeó de su capacidad para derogar la política de su antecesor respecto de la Isla y retomó la senda de la confrontación directa, la agresión económica y las viejas y fallidas tácticas de estrangular a las familias cubanas, apretando cada vez más la soga del bloqueo económico, comercial y financiero, que incluso  el propio Barack Obama había dado como política finiquitada por ineficaz, no por bondad caritativa, sino porque reconoció que no servía  para los propósitos sempiternos de acabar con la Revolución.

  Atendiendo a una orden presidencial de Trump, anunciadas el pasado 16 de junio en Miami, donde se reunió con el ala más reaccionaria de la comunidad cubanoamericana de la Florida, su  Departamento de Estado acaba de publicar una lista contentiva de los nombres de 179 organismos cubanos con los que las entidades y ciudadanos estadounidenses tendrán prohibido hacer transacciones financieras directas.

El listado incluye desde los ministerios de las Fuerzas Armadas y del Interior, la Policía Nacional Revolucionaria, hasta empresas, sociedades anónimas, la Zona Especial de Desarrollo Mariel, las terminales de Contenedores de Mariel y La Habana, decenas de hoteles en toda Cuba, agencias de viajes y tiendas, incluso marcas comerciales  de refrescos (como Tropicola y Cachito) y de rones, y hasta a un servicio de fotografía como PhotoService.

  Otras disposiciones limitan los viajes de  ciudadanos estadounidenses a Cuba y confirman el «serio retroceso»  en las relaciones bilaterales bajo la administración de Donald Trump, como acaba de asegurar  Josefina Vidal, directora general de Estados Unidos del Ministerio de Relaciones Exteriores  (MINREX) de Cuba.

  Las regulaciones entraron  en vigor el jueves 9 de noviembre. Consecuentes con la ofensiva anticubana, los departamentos de Estado, Tesoro y Comercio hicieron público el miércoles  8  la implementación de las medidas.

  Según se alertó, la lista se revisará y actualizará periódicamente, de acuerdo con el Departamento de Estado. Se prohíben los viajes de los ciudadanos estadounidenses a título individual bajo la categoría de intercambios «pueblo a pueblo», que fueron establecidos durante la administración de Barack Obama.

En lo adelante, los estadounidenses tendrán que viajar con el patrocinio de una organización de su país y tendrán que ser acompañados por un representante de esta organización.

Se imponen también condiciones a los viajes educacionales, que a partir de ahora tendrán que ser auspiciados por una organización estadounidense autorizada y hacerse acompañar por un representante de estas.

Respecto al impacto de las regulaciones de Washington, Josefina Vidal  refirió que dañarán a la economía cubana y a sus sectores estatal y no estatal, pero también dañarán a los ciudadanos estadounidenses, que ven limitado su derecho a viajar libremente a Cuba.

Afectarán también, dijo, a los empresarios de Estados Unidos, quienes perderán interesantes oportunidades de negocios existentes hoy en Cuba, frente a su competencia.

Algunas medidas, añadió la diplomática, no ocultan su trasfondo subversivo, como la que alienta a los viajeros a realizar actividades de este corte para justificar la legalidad de sus visitas a Cuba.

 Detalló Vidal  que la administración Trump estableció requisitos específicos para la categoría de viajes en «apoyo al pueblo cubano».

 Ahora deberán cumplir un programa de actividades a tiempo completo, que implique, siguiendo los patrones de EE.UU., sostener contactos con el pueblo, apoyar a lo que ellos definen como sociedad civil y promover su independencia del Estado cubano.

Vidal explicó que los negocios y acuerdos alcanzados antes de la entrada en vigor de las medidas están exentos de las sanciones.

Durante la última etapa del gobierno de Barack Obama, se restablecieron los vuelos directos, comenzaron a llegar algunas líneas de cruceros y se firmaron entendimientos en el área de las telecomunicaciones y la gestión de hoteles con empresas estadounidenses, entre otros.

  En realidad,  Cuba y Estados Unidos nunca han tenido lo que puede entenderse en castellano como relaciones normales, aun desde el surgimiento mismo de la nación independizada de España, formalmente el 20 de mayo de 1902.

   Esa “independencia” fue mediatizada desde entonces por la injerencia permanente de las administraciones imperiales, y atenazada después, cuando la Revolución comandada por Fidel Castro proclamó la definitiva soberanía de Cuba, que  hasta hoy no ha sido realmente aceptada por los que mandan en el Imperio.

  Nada es eterno ni inmóvil. El tiempo sigue  su indetenible avance. El pueblo cubano está muy entrenado en una resistencia digna y no renunciará a su soberanía ni admitirá chantajes ni presiones de ningún tipo.

 Los saben bien muchos grupos de poder en los propios Estados Unidos, que apuestan por el retorno a la paz y la razón que construya una relación estable entre ambos países, sobre bases de respeto y sin injerencias, mutuamente beneficiosas.

  Sobre esas bases  también se trabaja hoy en la nación norteña por parte de  estadounidenses de buena voluntad, los cientos de miles que han conocido a Cuba “en vivo y en directo”, y todos, ellos y nosotros, sabemos que más temprano que tarde caerán caras y caretas camaleónicas y prevalecerá la justicia y la razón.

 



 

Indigestión o síndrome de los aplausos

Indigestión o síndrome de los  aplausos

Roberto Pérez Betancourt

 

Lo sabía, aunque intentaba negar la realidad evidente, sabía que volvería a encabezar los titulares del ridículo tras la votación en la Asamblea General de la ONU sobre el proyecto de Resolución que, por 26ava. ocasión, Cuba presentaría el primero de noviembre sobre la política de bloqueo económico, comercial y financiero.     

  El teléfono sonó en la oficina oval. Desde el capitolio le anticipaban  que diez influyentes senadores presentarían una petición formal para que considerara la abstención de Estados Unidos al momento de votar en el pleno de la ONU, así repetiría al menos la posición que había adoptado Obama en 2016 y se zafaría de muchas críticas.

 La sola alusión a imitar un acto de su predecesor le pareció indigno de su linaje: “Estados Unidos primero”, se escuchó así mismo y no titubeó. Inmediatamente Donald Trump se puso en contacto con Nikki Haley, su embajadora en las Naciones Unidas, para ratificar personalmente su decisión de bajar el pulgar al momento de emitir el sufragio, aun sabiendo que el resultado sería una paliza beisbolera: 191 por 2…, “al menos Israel era incondicional”.

  Equivalía a retroceder en el tiempo y que la nación de la que ahora era Presidente, volviera a ganar la rechifla mundial y siguiera perdiendo credibilidad internacional. Lo que más le dolía era saber que ni siquiera sus  muchos millones de dólares podrían atenuar  la indigestión que le ocasionaría aquel síndrome de los aplausos, insoportables a sus oídos, porque era como si  miles de  millones de manos de 191 países batieran palmas al unísono en apoyo a aquella islita caprichosa, que se negaba a los designios de él,  nada menos que él, rescatador de las soberbias añoranzas imperiales, castigador, incapaz de perdonar el pecado capital de no plegarse ante los designios del destino manifiesto: “Estados Unidos primero”, y Estados Unidos, este primero de noviembre de 2017, era Donald Trump. Después de todo, cuando Nikki Haley terminase de hablar, seguramente habría aplausos, muchos aplausos…

   Luego de las escatológicas palabras de la embajadora estadounidense intentando negar la realidad del bloqueo con arrogantes declaraciones sobre “la pérdida de tiempo de aquel debate”,  se escuchó un gran silencio en el pleno.

   Nadie aplaudió. Ni siquiera los oídos  comprometidos de agencias de noticias clásicas pudieron reflejar un “clap” a favor de la sinrazón.

   Luego que el Canciller cubano Bruno Rodríguez presentara el informe de Cuba, un torrente de palmoteos  había invadido el mismo recinto. Al conocerse el resultado de la votación, a los renovados aplausos se añadieron voces  de euforia por un nuevo triunfo moral de aquella mayoría contestataria.

  Lo sabía. Siempre lo había sabido: aquel ruido tremendo le provocaría indigestión y los males miles del síndrome de los aplausos no deseados. Pero él era el elegido y afrontaría el hecho ante las cámaras insidiosas de los horribles reporteros, con la mirada en alto, hacia el horizonte, el cabello rubio cuidadosamente peinado –para que no sigan repitiendo que es un tupé-, la corbata roja, la camisa blanca y el traje azul oscuro… Le dolía el estómago, pero intentó sonreír ante el espejo.    

(TVY)(03/11/17)

Papel higiénico, turismo y periodismo literario

Papel higiénico, turismo y  periodismo literario

Roberto Pérez Betancourt

Septiembre de 2017 ha sido fatal para Puerto Rico. El miércoles 6  el huracán Irma desplegó su furia de viento y lluvias sobre la Isla. Dos semanas después,  miércoles, día 19, cuando aún no se habían repuesto los boricuas del asalto fulminante del mal tiempo, otro gigante endemoniado se lanzaba sobre el Estado Asociado a Estados Unidos: María se ensañó, cruzando su núcleo central por el mismo centro de  la ínsula con vientos de más de 200 kilómetros por hora. Las informaciones resaltaban: “Puerto Rico se ha quedado sin viviendas, sin agua, sin electricidad, sin comida…”

  Compungido hasta el infinito, el mulato José Trinidad  contemplaba los restos de la que hasta unas horas atrás había sido su humilde, pero limpia  casita, en un barrio de pobres, en San Juan, la capital del Puerto Rico, arrasadas por el huracán Irma, las dos, la urbe y la vivienda del obrero desempleado,  en cuya mente, como rehilete musical, sonaba una y otra vez  aquel viejo estribillo  de una canción  borinqueña: “… ¿qué será de mis hijos y mi mujer?...

-¿Qué necesita usted ahora mismo para resolver este problema, José Trinidad?, indagó un reportero recién estrenado en las lides cicloneras.

  El aludido, sentado sobre los restos de lo que fuera un taburete, caló de arriba abajo al muchacho que portaba la grabadora minúscula en su mano derecha, y sin necesidad de pensarlo mucho,  como si implorara, susurró:”Materiales, dinero, comida, amparo ante tanta vaina que nos ha caído del cielo…”

  Días después, la expectativa ante la anunciada visita  a Puerto Rico del señor presidente de Estados Unidos pintaba sonrisas tranquilizadoras  en las caras de millares de damnificados.  En las de otros,  los de mayor experiencia en lides de temporales y gobiernos, se reflejaba la mueca inequívoca de la desesperanza.

  El cintillo que recorrió periódicos y sitios web de todo el mundo fue elocuente:” Donald  Trump reparte papel higiénico entre los damnificados del huracán en Puerto Rico”.

  Las imágenes de la televisión no dejaron lugar a dudas: el Rubio ejecutivo lanzaba rollos del blanco  producto a una multitud  incrédula.

   Cuando el mismo reportero indagó ante José Trinidad qué pensaba de aquel regalo sanitario, el mulato, turbado por el imprevisto, respondió desde sus vísceras: --“¿Para limpiar qué, si no hemos comido en días…?”

   Millares de millas hacia el oeste de San Juan, en una Isla mayor, azotada igualmente por el meteoro Irma, la prensa local informaba sobre disposiciones ejecutivas que concedían préstamos sin trabas burocráticas a quienes necesitaban los fondos para adquirir materiales a bajo costo y reparar sus inmuebles; reflejaba las visitas de altos funcionarios en los sitios de mayor trascendencia del huracán para comprobar sobre la marcha las obras de restauración que inmediatamente se acometían con la contribución masiva de la población, las fuerzas armadas y las organizaciones sociales: un gran ejercito humano entrenado en hacer resurgir sus propios bienes de entre los escombros,  mejores y más bonitos…

  El Banco Central de Cuba  aprobó que para la compra de materiales de la construcción, los damnificados por el huracán Irma podrán solicitar créditos a partir de 300 pesos, con una tasa de interés de 2,5 por ciento y un plazo de devolución de hasta 15 años.
  De acuerdo con Francisco Mayobre, vicepresidente del BCC, atendiendo a experiencias anteriores la tramitación de los préstamos se realizará en los Puestos de Dirección que actualmente se crean en los consejos populares, y que reúnen además a representantes de la Vivienda, Comercio, Trabajo y Seguridad Social, y Finanzas y Precios.
  Sin necesidad de recurrir a las sucursales, los interesados recibirán en esas propias oficinas de trámites la respuesta a su demanda en un tiempo máximo de 24 horas como promedio, precisó el directivo a la prensa.

  En este contexto, la prensa internacional más tendenciosa seleccionaba minuciosamente sus leads informativos, cerrando ojos y oídos a la realidad cubana de supervivencia, obviando cualquier intento de hacer poesía de periodismo literario con el esfuerzo, el sacrificio y el heroísmo de hombres y mujeres, y daba prioridad  a evidentes encargos de “periodismo provocado” para resaltar  supuestos “ataques” sufridos por diplomáticos estadounidenses, comenzando a tejer  una historia  mórbida  para envolver  en ella las relaciones entre los dos países, al tiempo que salpicaba con ironía y falsedades sobre  las afectaciones sufridas por la industria turística en la Isla, que “seguramente impedirán atender al flujo de visitantes en la temporada alta desde de noviembre”, martillaban agencias, sigue martillando…

  En este contexto trascendieron las declaraciones del ministro de Turismo de Cuba, Manuel Marrero, quien consideró que no existirá problema alguno para recibir a viajeros de todo el mundo en el período de mayor demanda y se espera que el año en curso cierre con record de 4,7 millones de visitantes.

  Mientras, en su viejo San Juan, José Trinidad ha  ido juntando algunos latones y cartones viejos para armar un bajareque, ha prendido una vela a San Judas Tadeo y, por si acaso le fallan las invocaciones, se echó un arma al cinto y salió a la calle, a pelear su sobrevivencia y la de su familia.  La prensa local no habla específicamente del mulato José  Trinidad y su iniciativa,  pero cada día se encarga de explotar cintillos que pregonan el incremento de la delincuencia y el crimen en la que hasta hace apenas unas semanas era tratada  como “La Isla del Encanto” , en banca rota, pero encantada…

 

Orquestación contra Cuba desde Washington

Orquestación contra Cuba desde Washington

--Falsedades y especulaciones para dañar el  Turismo en Cuba

 Roberto Pérez Betancourt

El presidente estadounidense Donald Trump mueve hilos visibles e invisibles desde el ejercicio de su Poder Ejecutivo  y, con la cuerda proporcionada por la mafia cubano americana de la Florida, pone a funcionar la maquinaria administrativa para incrementar las agresiones contra Cuba, a las puertas del debate en la ONU de la Resolución que tradicionalmente presenta la Isla agredida contra el genocida bloqueo, que desde hace más de 55 años padecen las familias y empresas cubanas.

  El venidero primero de noviembre el pleno de la ONU volverá a debatir el actualizado proyecto  de Resolución que recurrentemente llama a la comunidad mundial a respaldar el levantamiento de ese bloqueo económico, comercial y financiero, momento en el que se volverán a alzar las voces de la comunidad mundial para condenar las acciones hostiles del vecino del norte.

   En este contexto se pone de manifiesto la retranca puesta por el mandatario estadounidense al proceso de restablecimiento de relaciones diplomáticas  normales con Cuba, y sus más recientes determinaciones de retirar de la embajada de EE.UU. en La Habana a diplomáticos, agentes de inteligencia y familiares de estos, alegando presuntas “agresiones” y daños de salud, cuya naturaleza y causa siguen envueltos en el limbo de la especulación, a falta de pruebas por quienes se dicen agredidos y de evidencias que no existen, porque jamás el gobierno cubano ha agredido a ningún funcionario extranjero ni lo hará, como ha subrayado públicamente el Canciller Bruno Rodríguez Parrilla.

 

 Falsedades y especulaciones para dañar el  Turismo en Cuba

 

    En esa nebulosa de sospechosas intencionalidades agresivas por parte de la nueva administración de EE.UU.,  se insertan varias agencias de noticias para añadir nombres de presuntos afectados por raras enfermedades en la Isla, y unirse a la orquestación de Washington, dirigida en primer término a dañar a la industria turística cubana –motor de la economía-, al difundir supuestos peligros que acecharía a los visitantes potenciales a la Antilla Mayor.

  Sucede esa incorporación de agresiones publicitarias a través de trabajos periodísticos  en medios de prensa plana, radial, televisada y digital, los cuales explotan el género de “Periodismo provocado” para fabricar noticias, añadir “alertas”,  de todos los colores, echar a andar bolas que disocien la atención, distraigan al destinatario y  lo conduzcan a conclusiones falsas sobre la bien ganada fama de seguridad  en los centros turísticos, ciudades y en general en locaciones de interés para los visitantes en el archipiélago cubano.

  En este contexto un cable de la agencia estadounidense AP resucita el caso aislado de un ciudadano nombrado Chris Allen, turista de Carolina del Sur, quien afirma que regresó a su país en el año 2014 (dos años antes de que comenzara la novela actual por parte de Washington) aquejado de raras dolencias sin hallar respuestas médicas en su país, y que ahora hace declaraciones a la prensa por interpretar que se trata de los mismos “ataques” que aducen los empleados de la embajada estadounidense en La Habana.

  Más adelante la información, en claro estilo de “periodismo provocado” de la AP (no parte de ningún hecho concreto, real, verificable, sino de especulaciones sobre especulaciones), afirma: “Aunque el departamento de Estado dijo no estar al tanto de que se haya atacado a turistas, les ha dado crédito a las preocupaciones y pidió a todos los turistas estadounidenses que se abstengan de visitar Cuba. Una extraordinaria alerta de viaje emitida el mes pasado señaló que los ataques se han presentado en hoteles, incluyendo el Capri, y que Estados Unidos no puede garantizar la seguridad de nadie”.

  Prosigue el cable de AP: “La dependencia ha dicho que los turistas que crean que resultaron afectados “deben consultar a un profesional médico”. Casi tres decenas de ciudadanos estadounidenses se han puesto en contacto con AP para expresar sus preocupaciones, pero una evaluación más minuciosa dio motivos para dudar que sus situaciones estén relacionadas”.

  A buen entendedor, sobran palabras. Es evidente la intención de asustar a los viajeros. Es muy clara la manipulación de la opinión pública al citar  a “ciudadanos que expresan preocupaciones”,  después duda, repite numerosas veces la palabra “ataques” y termina generalizando dudas para influir en el viajero potencial…

   Todo esto sucede  precisamente cuando el Turismo cubano se avoca en noviembre   al inicio de la temporada alta, y las estadísticas muestran un creciente auge de viajeros que llegan a este  archipiélago caribeño, buena parte de ellos procedentes de los Estados Unidos, a pesar de que  explícitamente se les prohíbe tocar suelo cubano en calidad de turistas, determinación que viola el derecho constitucional de esas personas.

 Recordemos que  Trump anunció en junio su decisión de revertir los progresos en los vínculos La Habana-Washington y de recrudecer el bloqueo económico, comercial y financiero, política fallida a través de los años y cuya ineficacia reconoció la Administración del presidente Barack Obama, cuando decidió iniciar un proceso de progresivo acercamiento diplomático con Cuba.

  Precisamente en el año 2016, Estados Unidos y su incondicional aliado Israel se abstuvieron de votar contra la Resolución cubana en la ONU, suceso inédito, que marcó un resultado estadísticos de 191 países a favor de levantar el bloqueo y las dos abstenciones citadas.

  No cabe dudas de que en la votación de este año, el peno de la ONU volverá a votar mayoritariamente a favor de la justicia y contra los intentos de ahogar a las familias cubanas que Trump ha recrudecido, añadiendo esa carta más en contra de su declinante popularidad, habida cuenta la comunidad estadounidense apoya mayoritariamente el restablecimiento normal de relaciones con Cuba y en especial el cese del genocida bloqueo, como han difundido sondeos de opinión en ese país, y medios de difusión tan influyentes como e l New York Time, entre otros.

 

 



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El Papa, el Hambre y los discursos

El Papa, el Hambre y los discursos

Roberto Pérez Betancourt

Cada año, en ocasión de conmemorarse el Día Internacional de la Alimentación en la sede de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, siglas en inglés), en el mundo se acostumbra a pronunciar muchos discursos en boca de presidentes, funcionarios, sindicalistas, científicos y observadores, en general.

  Pero el Papa de la iglesia Católica  no hacía discursos,  se limitaba a enviar un clásico y formal  mensaje en el que reiteraba el viejo y sacrosanto anhelo de exterminar ese dolor intenso, físico, real, que sufren quienes no comen, porque no tienen comida,  y que en nuestro idioma de llama Hambre,  dolor que solo el que ha pasado por esa calamidad infrahumana sabe describir con exactitud, como los niños africanos, y los indígenas de nuestra sufrida América, que recurren a un descubrimiento casual para amortiguar esa punzante ansiedad estomacal: drogarse inhalando gases proveniente de la quema de materiales plásticos… Pero este es otro asunto, aunque del mismo tema.

   Este año, lo sorprendente que ha hecho noticia ha sido que el Papa Francisco no se ha limitado a un mensaje rutinario, sino que ha pronunciado un discurso,  reseñado por las agencias de noticias como un suceso periodístico por la novedad  que entraña.

  En sus palabras, el Sumo Pontífice de la Iglesia del Padre, el Hijo y el Spirítus Santo,  reclamó  "mayor responsabilidad a todos los niveles" para combatir el hambre y la miseria, según reporta la agencia EFE.

 De acuerdo con la fuente, el Papa subrayó la necesidad de  “no solo  garantizar la producción necesaria o la equitativa distribución de los frutos de la tierra, sino sobre todo  garantizar el derecho de todo ser humano a alimentarse según sus propias necesidades".

  Recuerdo que ese anhelo ha sido siempre en de los hombres que han luchado desde los tiempos antiguos por la justicia social para todos, sin distingos, de manera que podemos decir que el Papa ingresa en ese club de soñadores.

  Ante tal objetivo, Francisco  consideró que "está en juego la credibilidad de todo el sistema internacional", por lo que pidió impulsar nuevas acciones y financiar programas que "combatan el hambre y la miseria estructural con más eficacia y esperanzas de éxito".

  Llamó a introducir en el lenguaje de la cooperación internacional conceptos como el amor, la gratuidad, la igualdad de trato, la solidaridad, la fraternidad y la misericordia.

También instó a "alejar la tentación de actuar en favor de grupos reducidos de la población" y de utilizar las ayudas "favoreciendo la corrupción o la ausencia de legalidad".

"Si el objetivo es el de favorecer una agricultura diversificada y productiva, que tenga en cuenta las exigencias efectivas de un país, entonces no es lícito sustraer las tierras cultivables a la población, dejando que el acaparamiento de tierras siga realizando sus intereses", apuntó.

  Francisco destacó que el hambre y las migraciones solo se pueden afrontar yendo a la raíz del problema, entre ellos los conflictos y el cambio climático, que no son una "enfermedad incurable".

Y se preguntó: "¿De qué vale denunciar que a causa de los conflictos millones de personas sean víctimas del hambre y de la desnutrición, si no se actúa eficazmente en aras de la paz y el desarme?"

El papa afirmó que la comunidad internacional también ha ido elaborando instrumentos jurídicos para afrontar el cambio climático como el Acuerdo de París, del que, "por desgracia, algunos se están alejando", tras el anuncio de Estados Unidos de retirarse de ese pacto.

Urgió a esforzarse a favor de un "consenso concreto y práctico" si se quieren evitar los efectos más trágicos que sufren los más pobres, y propuso un cambio en los modelos de consumo y el uso de los recursos.

"Los recursos alimentarios están frecuentemente expuestos a la especulación, que los mide solamente en función del beneficio económico de los grandes productores" y no a las exigencias de las personas, subrayó el pontífice.

Además, pidió a los gobiernos una acción "coordinada y sistemática", "impregnada de amor e inteligencia", para gestionar la movilidad de las personas.

  Durante su visita, Francisco inauguró una escultura creada por el artista italiano Luigi Prevedel y donada a la agencia que representa al niño sirio Aylan Kurdi, que murió ahogado en 2015 en el Mediterráneo y se convirtió en símbolo de la tragedia de los refugiados que intentan llegar a Europa.

El Papa ya estuvo en la FAO en 2014, cuando participó junto a la reina Letizia de España en la Segunda Conferencia Internacional de Nutrición.

La celebración del Día de la Alimentación este año tiene por título "Cambiar el futuro de la migración: invertir en seguridad alimentaria y desarrollo rural", coincidiendo con un aumento del hambre en el mundo (en 2016 afectaba a 815 millones de personas) y de la migración forzada de millones de personas.

  Así reseñó la agencia EFE.

  Me permito añadir una pregunta simple: ¿El señor presidente de Estados Unidos, míster Donald Trump, y otros mandatarios que de hecho y por derecho se incluyen en esta explícita posibilidad de actuar, se habrán enterado del discurso del Papa?

 

EE.UU.: Inseguridad y crímenes, sin el menor recato y con el mayor descaro

EE.UU.: Inseguridad y crímenes, sin el menor recato y con el mayor descaro

                                                                                     

Roberto Pérez Betancourt

No es suposición, ni especulación a partir de noticias “flash” que explotan los noticieros de televisión especializados en  crónica roja sensacionalista en Estados Unidos, sino  realidad ilustrada con estadísticas y testimonios de víctimas de agresiones por parte de delincuentes comunes, y de la propia policía cuando olvida las restricciones éticas que le impone el protocolo para ejercer la represión y velar por el orden.

  Es realidad que los ciudadanos comunes aprecian y la sufren en su propio entorno, como refleja igualmente la prensa estadounidense cuando toma declaraciones y cita testimonios de personas que han presenciado esos actos vandálicos por parte de agresores, ya sean ladrones, drogadictos desenfrenados, pandilleros del crimen organizado o agentes del orden.

  Un cable de la Prensa Asociada  (AP) subraya que  los crímenes violentos en Estados Unidos crecieron durante dos años consecutivos: 2015 y 2016, sobre lo cual el periodista Sadie Gurman cita estadísticas del Buró Federal de Investigaciones (FBI),   que revelan aumentos significativos de la delincuencia en las más importantes ciudades del país norteño.

  El hecho no pasa inadvertido al  presidente Donald Trump, que lo utiliza  como prueba de que el país  atraviesa una peligrosa ola de crímenes,  achacándola  a la presencia y actuación de inmigrantes, que según el mandatario actuarían asociados al tráfico y consumo de  drogas, de manera que esta “verdad” justificaría su política de erigir muros,  deportar masivamente a indocumentados, separando a hijos de padres, e incluso echando por la borda el programa de protección a los llamados “soñadores”,  jóvenes indocumentados que durante años han estudiado y  trabajan en la propia nación.

La AP recuerda que en el año 2016  se registró un incremento de los  tiroteos y robos, hasta 4,1 por ciento más respecto de  2015, en tanto  los homicidios de distinta naturaleza llegaron a un 8,6 por ciento en la misma etapa, y dispararon el índice de violencia del 3,9 por ciento a más del 10. 

Sobre esos números, el  Secretario de Justicia estadounidense, Jeff Sessions, ha declarado que “es una tendencia preocupante que amenaza con echar atrás los avances que hicieron más seguros a nuestros barrios y comunidades”, y sentenció que los años de reducción del crimen han sido reemplazados  por aumentos. 

  Fuera de Estados Unidos, numerosos medios de difusión siguen atentamente el comportamiento de la criminalidad y también de la represión en la nación norteamericana.

   Agencias cablegráficas refieren que Público.es,  informó recientemente en Madrid que hace dos años unas 1134 personas fueron ultimadas en Estados Unidos, la mayoría negros.
  Por su parte, una investigación del diario británico 'The Guardian' reveló que los jóvenes de la comunidad de origen afro en EE.UU.  tienen nueve veces más probabilidades de ser asesinados a manos de la Policía que cualquier otro.

  Casi dos tercios de los afroestadounidenses se declaran preocupados por la presidencia de Donald Trump, según una encuesta que reseñó AFP.

 Solo un cinco por ciento de los entrevistados dijo que espera que sus decisiones políticas afecten positivamente a la población negra, mientras que el 64 por ciento dijo que el impacto será negativo.

 El 84 por ciento manifestó que sienten que el país ha tomado una orientación errónea. El sondeo se dio a conocer tras las críticas reiteradas de Trump a los jugadores de fútbol de EE. UU. que se arrodillan durante la ejecución del himno para protestar por la injusticia racial; la mayoría de ellos, negros.

  Esta realidad es recurrente en  los mayores  noticieros   que emiten las cadenas televisivas estadounidenses de habla hispana,  que gozan de mayor audiencia, así como otros de perfil editorial  netamente latino,  y los locales en ciudades en los que la población de origen latinoamericano registra alto índice en relación con el total de la ciudadanía.

   Y mientras esa inseguridad y crímenes continúan su espiral ascendente, con trasfondo de injusticia social recurrente, drogadicción, mafia, corrupción y otras calamidades que alimentan tales conductas,  altos representantes  del gobierno de Trump, y el propio Presidente, que todavía no cumple un año en el poder, se encaraman en podios internacionales, incluida la Asamblea General de las Naciones Unidas, para disparar ráfagas de diatribas sobre  presuntas violaciones de derechos humanos en naciones a las que lanzan advertencias,  amenazas, y  les auguran un inferno de calamidades, simplemente porque no se pliegan a sus demandas imperiales, o simplemente hablan en lenguaje de bombas y exterminios indiscriminados, como  han hecho en varios  países del Medio Oriente, y los que ahora mismo siguen haciendo, sin el menor recato y con el mayor  descaro.

Finalmente, les ofrezco un dato: En el libro 'El peligroso caso de Donald Trump: 27 psiquiatras y profesionales de la salud mental evalúan a un presidente'. ('The dangerous case of Donald Trump: 27 Psychiatrists and Mental Health Professionals Assess a President') 27 médicos han analizado la parte pública de la vida del líder norteamericano y han calificado al mandatario del "hombre más peligroso del mundo". (con información de agencias)

 

 

Alardes peligrosos y diatribas insolentes de Trump en ONU

Alardes peligrosos y diatribas insolentes de Trump en ONU

Roberto Pérez Betancourt

Siempre quedaba la esperanza de que la educación formal pudiera poner bridas al desboque de alardes y diatribas insolentes que suelen caracterizar los discursos del inquilino de la Casa Blanca, Donald Trump, pero ni la solemnidad del recinto donde se reúnen los líderes del Mundo pudo inspirar cordura al rubio mandatario, cuya reciente aparición en el pleno de la Organización de Naciones Unidas (ONU) sigue malsonando en oídos cuerdos, como un canto imperial de soberbia, nacionalismo prepotente y amenaza a la paz mundial.

Sus modales ante el podio recuerdan los que utilizaba otro personaje tristemente célebre cuando, mientras hablaba ante un auditorio, daba manotazos de arriba abajo, extendía la palma de la mano y parecía abofetear a su entorno más cercano, como si espantara moscas invisibles, signos inequívocos de ira desbocada, artificios de gran líder de pacotilla acostumbrado a vanagloriarse del poder del dinero amasado, aumentado ahora con el poder real de sentirse emperador del mundo contemporáneo, capacitado para borrar del mapa a cualquier punto lejano que le estorbe a la vista, o que ose contestarle en voz alta.

«Como presidente, siempre pondré a Estados Unidos primero», esta frase de Trump le ha dado la vuelta al mundo digital y ha inspirado centenares de artículos de analistas y periodistas, y comentarios de simples ciudadanos de la aldea planetaria, todos para recordar que ese afán de restregar el nacionalismo del rubio presidente no es expresión retórica dirigida a captar simpatías entre sus connacionales, sino una forma de enunciar una ideología que mira por debajo de las botas propias a todo lo que se mueva fuera de la bandera de las barras bicolores y las 50 estrellas.

La Asamblea General de la ONU suele reunir a mandatarios que se compartan con cordura civilizada, en un marco de reconocimiento de la diversidad, del multilateralismo y la amplitud de mentes educadas, aunque una que otra vez allí se dejen escuchar mentiras, falsos juramentos, y promesas que nacen preñadas de doble moral.

El Trump belicoso se estrenó alardeando del presupuesto de su país para la guerra: 700 mil millones de dólares, y no titubeó al afirmar que está dispuesto a utilizar las armas cuando considere necesario.

De paso subrayó que entre sus opciones aparece la de destruir totalmente a Corea del Norte, con lo cual dejó bien clara la posición imperial en el actual conflicto en la península coreana y levantó un tsunami de murmuraciones en el plenario de la ONU.

El magnate de 71 años de edad acumula 8 meses en la presidencia de EE.UU., y en su discurso de 42 minutos de duración utilizó un lenguaje variopinto, que fue desde calificar de “hombre cohete” al líder norcoreano, hasta adjetivar de lugares infernales algunas áreas del planeta fuera de su propia nación.

Analistas bien documentados recuerdan algunas de las afirmaciones de este señor: cargó una vez más contra el pacto nuclear alcanzado en el 2015 entre Irán y seis potencias (Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Alemania, Rusia y China). Calificó el acuerdo firmado durante el gobierno de Barack Obama como una «vergüenza para Estados Unidos» y dio señales claras de que su gobierno sopesa cancelarlo.

Al respecto, el presidente iraní Hasan Rohani advirtió que Estados Unidos perderá la confianza de la comunidad internacional si abandona sus compromisos con Teherán. «Después de un posible escenario así, ¿qué país estaría dispuesto a sentarse a una mesa con Estados Unidos y hablar sobre temas internacionales?», se preguntó Rohani.

Dime quien te aplaude y te diré quién eres: El discurso de Trump solo parece haberse llevado las palmas de su aliado israelí, Benjamin Netanyahu, quien lo calificó como el más «valiente» de los últimos 30 años en la ONU.

Sin esconder su injerencismo extraterritorial, Trump calificó al gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela de "dictadura socialista". Y afirmó que el objetivo que lo anima es el de restaurar la democracia en el país sudamericano.

Las palabras de Trump en la ONU fueron rechazadas por el gobierno venezolano."Es la primera vez que (Trump) viene a la ONU y en vez de hablar de la paz en la casa de la paz (…) no hizo más que promover acciones guerreristas, promover la destrucción de determinados países y hablar y señalar a nuestra democracia", dijo el canciller venezolano, Jorge Arreaza, a la prensa en Nueva York.

Estados Unidos renueva sus acciones contra el pueblo cubano

Trump reiteró que su gobierno no levantará las sanciones contra Cuba hasta que el gobierno de la Isla "haga reformas fundamentales".

Recientemente renovó el bloqueo económico, comercial y financiero que 12 administraciones estadounidenses han sostenido contra la Isla, a pesar de que esa forma genocida contra el pueblo antillano ha sido sistemáticamente rechazada cada año por la comunidad mundial.

Cuba ha reiterado su voluntad de resolver por la vía del diálogo las diferencias con Estados Unidos y colaborar en temas de interés mutuo, pero ha sido clara en que no debe esperarse que para ello realice concesiones inherentes a su soberanía e independencia, ni acepte condicionamientos de ninguna índole.

«Como siempre, el presidente de Estados Unidos tiene doble moral, habló de soberanía, dignidad, paz y respeto mutuo; sin embargo, se siente como dueño del mundo», dijo el presidente de Bolivia Evo Morales en entrevista a Telesur.

Mientras Estados Unidos siga con sus políticas intervencionistas, militaristas y de saqueo de los recursos naturales, nunca habrá paz, declaró el mandatario desde la sede de la ONU en Nueva York. Expresó el presidente que Venezuela tiene su democracia y lo importante es apoyar el diálogo, no seguir planificando intervenciones, golpes de Estado y conspiraciones. Respecto a Cuba, señaló que Washington, de manera salvaje, mantiene el bloqueo cuando todo el mundo apoya a Cuba y está contra ese cerco.

Sí, en su debut ante la Asamblea General de la ONU el presidente Trump cosechó más rechiflas que aplausos.

No podía ser de otra forma, luego de escuchar los alardes peligrosos y diatribas insolentes de un mandatario a quien políticos y analistas experimentados le vaticinan una corta estancia en la Casa Blanca.

 Canciller de Cuba sobre la intervención del presidente Trump en la ONU:

Ha sido un discurso insólito, agresivo, de dominación, descarnadamente imperialista Entrevista concedida por Bruno Rodríguez Parrilla, Ministro de Relaciones Exteriores de la República de Cuba, a Jorge Gestoso, periodista de Telesur, en la sede de las Naciones Unidas, 19 de septiembre de 2017, «Año 59 de la Revolución».

(Versiones Taquigráficas-Consejo de Estado)

Jorge Gestoso.- Señor Canciller, gracias por estar con nosotros.

Bruno Rodríguez.- Muchas gracias.

Jorge Gestoso.- Su reacción ante el discurso de esta mañana de Donald Trump.

Bruno Rodríguez.- Ha sido un discurso insólito, agresivo, de dominación, descarnadamente imperialista. Me sorprendió la manipulación que hace del tema de la soberanía, qué significa soberanía para los Estados Unidos, avasallamiento para todos los demás; ignora totalmente el concepto de igualdad soberana que inspira a las Naciones Unidas. Su ataque contra Venezuela: brutal, injustificado, arbitrario. Llama a acciones adicionales contra Venezuela. ¿A qué se refiere, a la opción armada, a algo peor? Y quiero, entonces, al condenar sus palabras, reiterar la solidaridad de Cuba, absoluta, al pueblo bolivariano y chavista, a su unión cívico-militar, al gobierno que encabeza el presidente constitucional Nicolás Maduro Moros. Su amenaza de destrucción de un país de la península coreana es extraordinariamente grave. Amenaza con incendiar la península coreana con una conflagración necesariamente nuclear, que podría poner en peligro a toda la humanidad. Un conflicto que no puede tener, no tiene en modo alguno, solución militar. El gobierno del presidente Trump es el gobierno que perdió el voto popular, que tiene, además, una popularidad bajísima entre los que pagan los impuestos en este país; sin la menor autoridad moral para criticar a Cuba, un país pequeño, una isla solidaria que tiene una amplia cooperación internacional, un gobierno de reconocida limpieza y transparencia, un pueblo noble y trabajador, la sede del proceso de paz de Colombia, un país reconocido como un factor de estabilidad. Y lo hace el jefe de un imperio, responsable de la mayor parte de las guerras que ocurren hoy en el planeta y que es un factor de profunda inestabilidad mundial y de gravísimas amenazas a la paz y a la seguridad internacional. Rechazo enérgicamente los planteamientos del presidente Trump.

Jorge Gestoso.- Se escuchó la posibilidad de que se rompieran las relaciones con Cuba, o que se redujeran significativamente. ¿Su reacción?

Bruno Rodríguez.- Bueno, el Presidente no lo dijo en su discurso. Son temas que comentaré más adelante; intervendré yo en los próximos días en el debate general y podré referirme con detenimiento a los asuntos de la agenda internacional, incluso, bilateral con Estados Unidos.

Jorge Gestoso.- Por último, su reacción ante el horrible terremoto que acaba de vivir México de 7,0 y, hasta el momento, decenas de muertos, ¡una tragedia!

Bruno Rodríguez.-Después del terremoto reciente, justamente en el aniversario del terrible terremoto que asoló la ciudad de México, he expresado al gobierno mexicano, al pueblo mexicano, a su delegación aquí nuestras profundas condolencias. También a los familiares de las víctimas, a los damnificados, y estamos a disposición de México. De la misma forma que estamos movilizando nuestros esfuerzos para contribuir con las islas del Caribe Oriental, en particular Dominica, que ha sido asolada de una manera gravísima. Tenemos allí 36 colaboradores cubanos y estamos encontrando la manera de hacer llegar más ayuda.

Jorge Gestoso.- Muchas gracias, Canciller.Muchísimas gracias por estar con nosotros. Bruno Rodríguez.- Gracias a Telesur. Muchas gracias.

Huracán Irma se bañó en la Playita el Tenis

Huracán Irma se bañó en la Playita el Tenis

Roberto Pérez Betancourt

Piedras, basura, muchísima arena y sombrillas de palma volando por todo el litoral de la playita el Tenis, además de derrumbe parcial  en la edificación de la parada de ómnibus en ese punto de la calzada General Betancourt, en la barriada de La Playa,  fueron los efectos del  huracán Irma  en la playita El Tenis,  aledaña al viaducto que enlaza el circuito norte de Matanzas con La Habana.

   La gran cantidad de arena que los vientos depositaron sobre el asfalto fue recogida y devuelta a la playita en forma de enormes lomas, que de inmediato causaron la admiración  de grandes y pequeños, atraídos tras el paso del meteoro para verificar in situ la fuerza de los vientos que tanto daño causaron durante su tránsito por la costa norte de Cuba,  desde oriente hasta occidente.