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DEBATE ABIERTO, la página de Roberto Pérez Betancourt

CUBA, Revolución y obra

Juan Gualberto, por siempre en el corazón de su pueblo

Juan Gualberto, por siempre en  el corazón de su pueblo

   Roberto Pérez Betancourt

  La ejemplar ejecutoria del patriota y periodista matancero Juan  Gualberto Gómez Ferrer perdurará por siempre en la memoria  agradecida del pueblo cubano, y en especial de sus coterráneos,  como se reiterará  este 5 de marzo en las actividades              conmemorativas  del  85 aniversario  del deceso ( a los 78 años el 5 de marzo de 1933, en la ciudad de La Habana)  de quien fuera  designado por el Apóstol José Martí para iniciar el  levantamiento armado en la Guerra Necesaria frente al  colonialismo español el 24 de febrero de 1895.

    La Jornada Nacional por el Día de la Prensa Cubana (14 de marzo) comenzará este lunes con un homenaje a Juan Gualberto Gómez, quien nació  el 12 de julio de 1854. A  lo largo de casi ocho decenios de vida   conquistó por derecho propio un sitio venerable en  el altar de la patria.

   Llegó al mundo  libre por la voluntad de sus padres esclavos Fermín  Gómez y Serafina Ferrer, quienes compraron el vientre de la  madre  antes  que llegara su hijo, en la finca Vellocino de Oro, Sabanilla del Encomendador --120  kilómetros al sudeste de Ciudad de La Habana--, en la  provincia de Matanzas.

    Nació al mundo de barracones y cañaverales, pero en el  patio de castigo de la hacienda sus ojos se llenaron con  imágenes de sus hermanos negros uncidos, las manos apresadas y  los pies descalzos, mientras las espaldas se les doblaban bajo                   el látigo del mayoral español.

    Durante sus primeros diez años el niño fue asimilando aquella  injusta realidad hasta comprender que para ser libre era  menester mucho más que una carta de manumisión bajo un régimen  colonial esclavista.

   Siete meses después del inicio de la Guerra de Independencia  -- 10 de octubre de 1868--, el joven fue enviado a París para   que aprendiera el oficio de carruajero,                  ayudado por Doña Catalina,  dueña del ingenio donde  había   nacido,  y los ahorros paternos.

 En Europa, Juan Gualberto conoció el pensamiento revolucionario francés, fue testigo  de las revueltas que   condujeron a la Comuna de París, allí nació en él la vocación                   periodística y creció la de político y  patriota abierto a  nuevos horizontes  humanísticos.

  Biógrafos destacan la influencia que Francisco Vicente   Aguilera, vicepresidente de la República en Armas, ejerció en  el emigrante cuando este le sirvió de intérprete en                  Francia, a donde el primero había llegado en procura de ayuda  para la revolución en Cuba.

 José Martí y Juan Gualberto se conocieron a finales del año  1878 y entablaron una amistad basada en  principios de rechazo  a cualquier otra alternativa de separación de España que no  fuera la plena soberanía de la patria.

   Por sus actividades conspirativas, Gómez Ferrer fue deportado  a España,  guardó presidio en Ceuta y se mantuvo firme en sus  principios. En 1882, sin imposiciones                  arbitrarias, fue liberado y se estableció en Madrid donde  prosiguió su labor periodística y revolucionaria.

  Cuando el endurecido patriota retornó a Cuba en 1890 se puso a   las órdenes  de José Martí  para preparar la segunda etapa de   la Guerra Necesaria en pos de la Independencia.

   El historiador José Ramón González ha señalado que “... a  partir de 1892, Juan Gualberto se convierte en el hombre de  confianza de Martí en Cuba. Tendrá en sus manos los hilos  conspiradores y dará a conocer sus dotes de astucia, inteligencia y fidelidad”.

   Por su parte, el investigador Raúl Rodríguez la O  subraya que   Martí reconoció en Juan Gualberto”... al hombre capaz,  confiable, que arrastraba gente y a quien la masa negra cubana  seguía; de ahí que lo eligió como su representante y del                   Partido Revolucionario Cubano en la amada patria”.

   El 23 de febrero de 1895, Juan Gualberto partió hacia la finca  La Ignacia, en las afueras de la ciudad de Matanzas, sitio de  reunión de  complotados en un levantamiento armado, para desde allí dirigirse a la cercana localidad de Ibarra,                  donde al día siguiente darían el esperado grito libertario,  simultáneamente con otros lugares del país.

  Pero la acción de Ibarra fracasó. Juan Gualberto fue apresado  y una vez más deportado a Ceuta, en esta ocasión con una  condena de 20 años de destierro por el delito de rebelión.

  Aunque  alejado de los escenarios de combate en su patria, el  espíritu rebelde del mulato culto no se amilanó y se dedicó a lo que desde siempre lo inclinó su vocación: Ayudar a sus  compañeros de cautiverio.

  Por el fracaso momentáneo del 24 de febrero, Juan Gualberto  sufrió muchas críticas. En su defensa salieron varios cubanos  dignos como Julio Sanguily: “Veo la infamia que con Ud. se  comete… El único hombre que realmente reúne las condiciones  para sustituir a Martí es Juan Gualberto. Sí. ¡Usted, y sólo  Usted! Valor, gran inteligencia, sobrada instrucción y gran  práctica en las cosas de este mundo… sólo en su contra en esta  sociedad, hoy tan corrompida, hay una cosa, su color”.

  Con la caída en combate de José Martí aquel aciago 19 de mayo  de 1895, en Dos Ríos, las riendas políticas de la Revolución  cubana transcurrieron por senderos tortuosos, que confluyeron  en la intervención norteamericana en la contienda frente a     España con la intención implícita de anexarse a Cuba y  adueñarse de otros de sus territorios coloniales.

  La historia nos recuerda cómo el naciente imperialismo   norteamericano logró su propósito de intervenir  oportunistamente en la guerra hispano-cubano y tras la                  capitulación española introdujo condicionamientos que para los verdaderos patriotas, como Juan Gualberto, eran inaceptables.

  Durante la pseudo república, Juan Gualberto mantuvo una  actitud cívica e intransigente frente a las imposiciones  imperialistas, fue congresista y fundador del diario Patria en 1925 e integró la Academia de la Historia de Cuba.

   Cuando cerró los ojos por última vez  el cinco de marzo de 1933, aquel hijo de esclavos, nacido  libre por la voluntad de unos padres abnegados, había  conquistado por derecho propio un sitio  venerable en el altar  de la patria cubana.

  El anhelo de Juan Gualberto, el mismo de Martí, de Antonio  Maceo y de todos los verdaderos independentistas cubanos,  llegaría finalmente el primero de enero de 1959, no por  concesión ni dádiva, sino obtenido al filo del coraje de una  tropa que había  iniciado  acciones en 1868 y en sucesivos   relevos generacionales conquistó para su patria la libertad  entera. (TVY)(05/03/18).

 

 

 

 

 

Celia, la amiga, la compañera, la revolucionaria ejemplar

Celia, la amiga, la compañera, la revolucionaria ejemplar

 Roberto Pérez Betancourt

     La muchacha enamorada de la Mariposa –la flor nacional--, la mujer a la queacudían una y otra vez los combatientes de la Sierra para platicarle sus problemas y hallar la atención esperada, de compañero a compañero; la consejera siempre dispuesta, optimista, aún en los instantes más difíciles: Celia Sánchez Manduley,  hasta aquel aciago 11 de enero de 1980 –hace 38 años-, cuando su presencia física dejó de estar, pero perpetuó una estela de cariños y de recuerdos imborrables.

Había nacido un nueve de mayo de 1920 en el poblado de Media Luna, en el municipio homónimo en la actual provincia de Granma. Devino heroína de Cuba, heroína de la lucha clandestina y de la Sierra Maestra, combatiente infatigable que entregó todas sus energías a la construcción de la nueva sociedad. 

 La vida y la obra de Celia simbolizan  rectitud, unidad, fuerza, respeto y consagración a los más puros ideales de independencia patria, a la vez que encarna  la delicadeza de la mujer cubana.

   Recordar cada año  a Celia es también ejemplificar en nuestra memoria la fidelidad a la causa patriótica, la felicidad de vivir, los valores del compañerismo y reconocer el papel que la mujer puede desempeñar en todos los órdenes del cotidiano quehacer.

  Celia supo ganarse la simpatía de todos mediante su carácter jovial, su sencillez en el trato coloquial, sin distingos, como una vecina más; con sus hazañas de revolucionaria activa, en el llano y en la Sierra, y luego, desde la Revolución triunfante, siempre atenta, siempre cordial, siempre ella, para todos,simplemente Celia.

   Y es que la presencia de Celia renace en cada logro de la Revolución y encada evocación de quienes tuvimos el privilegio de tratarla en algún instante denuestras vidas.  Los más jóvenes, quienes conocieron de sus hazañas y desvelos a través de testimonios de otros, también han aprendido a querer a Celia, por eso, en estos días de recuerdos se le dedican poemas, flores y canciones en actos sencillos Celia organizó la ayuda imprescindible a los expedicionarios del yate Granma que desembarcaron en Las Coloradas para proseguir la guerra necesaria el dos de diciembre de 1956. Fue ella la primera mujer en vestir el uniforme del Ejército Rebelde en la Sierra Maestra, y durante 23 años, la ejemplar colaboradora del Comandante en Jefe Fidel Castro.

  Ella es de esas mujeres que entran en la historia desbordando sentimientos y permanecen para siempre en la evocación popular, de generación en generación, porque su personalidad y su obra  poseen el don, siempre en presente, de conmover a quienes las conocieron, o de alguna forma supieron  de sus hazañas en el tránsito terrestre, como a la madre propia, como a la compañera inolvidable de todos. (TVY)(11/01/18).

 

 

 

 

 

 

 

Gabriel y Araceli, historia de amor y de combate

Gabriel y Araceli, historia de amor y de combate

Roberto Pérez Betancourt

Sesenta años han transcurrido desde aquel aciago 7 de diciembre de 1957, cuando fue asesinado vilmente el campesino Gabriel Valiente Martín por sicarios de la sangrienta dictadura batistiana, régimen proimperialista contra el cual se alzó el pueblo cubano hasta derrocarlo e inició el largo camino en la construcción del socialismo, contra viento y marea, frente al imperio, sin claudicar.

¿Qué hacía este campesino nacido en Salamanca, España, en la provincia de Matanzas, territorio de Cuba a finales del año 1957? ¿Por qué fue torturado y después colgado de un árbol? ¿A quién amó y por qué luchó? ¿Cómo fue la vida de Gabriel Valiente Martín, un hombre entero que honró su apellido hasta el último instante?

Agricultor desde el humilde poblado de Juzbado, donde nació el seis de abril de 1896; obrero de minas en Francia, en medio de una situación calamitosa, decidió viajar a Cuba en el año de 1920, con el sueño de labrar la tierra de sol a sol y juntar los reales que algún día le permitieran retornar a España en busca de su novia, a quien había dejado en el pueblito de Topas, hecha un manojo de lágrimas.

Eran primos por línea materna. Tanto se conocían el uno al otro y tanto se amaban, que desde el instante en que el joven apretó las manos de la muchacha y la besó el día de despedida, ambos comenzaron a contar los inciertos minutos que faltaban para que él retornara “de las Américas” y cumpliera su promesa. “Volveré a por ti, Manuela, te lo juro” --dijo él, acariciando aquellos ojos claros que le devolvían la ternura--.

“Se fue lleno de ilusiones. Yo quedé aguardando su retorno, enamorada, claro que sí”, me confesó Manuela Araceli una fresca tarde de marzo de 1983, mientras cargaba a su nieto más pequeño y sus recuerdos revivían instantes de dicha, y también de tragedia.

Gabriel laboró muy duro en los cañaverales de la región central de la provincia de Matanzas –100 kilómetros al este de la capital cubana--, hizo hornos de carbón, economizó cada centavo y también vio estupefacto como sus ahorros se esfumaban de los bancos por la crisis económica de la época.

CINCO AÑOS DESPUÉS...

Manuela Araceli casi se desmaya cuando lo vio de nuevo en el umbral, cinco años después de la partida. No lo pensó dos veces, ”... porque en España todo estaba ocupado por terratenientes y feudales, ni un pedacito había para labrar... El 19 de diciembre llegamos a La Habana en el barco Alzathia. Viajamos en tercera, lo peor. Enseguida tomamos un tren hasta el pueblo de Manguito, y después una guagüilla de palos nos condujo por terraplenes. Yo iba con los ojos asustados. Pero Gabriel ya conocía aquellos senderos, me reconfortaba y me quitaba el temor”.

Para ellos, los años siguientes fueron muy parecidos a los de otros inmigrantes españoles: Trabajar la tierra de sol a sol, penurias, economías, arriendos, desalojos, injusticias y abusos padecidos; una mujer que hace de todo en el campo y un hombre que no le tiene miedo a la vida, impulsados por una idea fija: Prosperar y regresar triunfantes al terruño materno.

“Zafras hubo que nos pagaron el ciento de arrobas de caña de azúcar sembrada, cultivada, cortada y puesta en la grúa a solo 50 centavos, un robo”, recuerda Manuela. Se le alivia el rostro al hablar de los hijos: Ángel y Tomás, los primeros; pero enseguida se ensombrece cuando rememora aquel año terrible de 1936, cuando se les ocurrió que era hora de regresar a España, “... porque los chicos no tenían donde aprender las letras en el campo cubano y la morriña acumulada pesaba como un fardo en el recuerdo de la familia”.

LA CARA DESCUBIERTA DEL FASCISMO

En el vapor Orinoco partieron el cuatro de julio. Días después, al arribar a puerto, conocieron por vez primera que España estaba envuelta en la Guerra Civil. “Allí vimos la cara desnuda del fascismo —recuerda Manuela Araceli-: Bombardeos, fusilamientos, desfiles de tropas hitlerianas y mercenarios moros, llamados por Franco. Si algo había cambiado era para peor: familiares asesinados en la guerra... Aunque queríamos volver a Cuba enseguida no nos dejaban. “Pero para algo sirvió aquella experiencia, sobre todo para que los ojos se nos abrieran y en los siete meses que tuvimos que permanecer allí aprendimos mucho. Nos salvó el que nuestros dos hijos eran cubanos de nacimiento, y cuando finalmente nos volvimos, Gabriel ya era comunista. Aunque letras no conocía muchas, tenía entendederas bien abiertas y un corazón que no le cabía en el pecho: ’Hay que tener ideas y luchar por ellas para un mundo más justo’, decía. “A partir de entonces el socialismo tuvo para nosotros un significado concreto, el de luchar por la vida y por el hombre, y por nuestros hijos. Luego de ver a nuestras madres por última vez, nos regresamos a Cuba. Fue una partida definitiva, porque sabíamos que nunca más retornaríamos a España.

GABRIEL, EL COMUNISTA

De vuelta al surco y al potrero, al cañaveral y a la yunta, a los amigos, y también, ahora, a la filiación en el Partido Socialista Popular (comunista), a las luchas campesinas junto a Antero Regalado, Hilario Orta y otros dirigentes, a dar la batalla frente a los ricos colonos. En 1938 les nació Lorenzo, el tercer hijo. Poco a poco el prestigio de Gabriel Valiente como trabajador incansable y luchador por los derechos de los campesinos creció, se esparció por la comarca y trascendió a congresos y asambleas donde su voz se alzaba con verbo directo para denunciar y exigir frente a los pulpos agrarios, como la Compañía Atlántica del Golfo, cuyas extensiones rebasaban las 21 mil caballerías, mientras millares de campesinos carecían de un mínimo pedazo de tierra para ganarse el sustento. En octubre de 1954 Gabriel Valiente integró el Comité Nacional de los pequeños y medianos colonos. Eran numerosos los productores de caña sin cuota fija para moler en centrales azucareros, por lo que resultaban doblemente explotados. Su compañero del Partido, Saturnino Sosa, recuerda que “... Gabriel poseía una voz retumbante que le permitía hacerse escuchar con claridad en las reuniones. Tenía los ojos pardos y el pelo castaño, era generoso y hacía honor a su apellido, pues no conocía el miedo y eso le captaba la simpatía y el respeto de todos “. “Gabriel no disimulaba su filiación comunista -afirma la esposa- aunque tomaba precauciones y escondía libros. Unos chivatos lo acusaron un día en la Guardia Rural y los guardias se lo llevaron preso cuando labraba la tierra, el cinco de diciembre de 1957, en plena dictadura batistiana. Teníamos una casa en el pueblo de Colón y pasaron por allí para avisarme. “A la mañana siguiente fui al cuartel. Me dijeron que no estaba. Por la tarde se presentó él mismo Gabriel en la casa y me alertó para que nuestro segundo hijo, Tomás, no saliera. ‘¡Que se pierda!’, me dijo, porque lo andaban buscando por sus actividades revolucionarias.

“HEMOS LUCHADO, PERO HAY QUE SEGUIR LUCHANDO...”

“Los guardias habían dejado de rehén en el cuartel a mi chico menor. Parece que deseaban que Tomás saliera a interesarse por él para atraparlo y se aseguraron que Gabriel no se escondiera. Mi esposo me dijo: “Voy a llevarle el abrigo a Lorenzo porque anoche pasamos frío..., por si no lo sueltan hoy. Me miró un momento, me tomó las manos, como aquel día cuando se despidió de mí en España, y me dijo: ‘Hemos luchado, pero hay que seguir luchando, vieja’. No volví a verlo vivo. “Soltaron al muchacho, pero él no había visto al padre. Alguien llevó el abrigo al cuartel de la Rural. Al día siguiente me dijeron que habían trasladado a mi esposo al pueblo de Banagüises. Al oscurecer alguien llegó a la casa y dio la noticia de que había un hombre muerto en una finca. Parecía que estaba de pie sobre la tierra, pero lo habían amarrado a un árbol”. En el mismo sitio donde colgaron a Gabriel Valiente, me explicó su conocido Antonio Puga, “... ya estaba muerto cuando lo trajeron. Primero lo tiraron cerquita de la carretera, por donde estaba la alcantarilla. Allí había un charco de sangre. Lo torturaron. Este callejón no tiene nombre. Ahí queda el kilómetro cuatro de la carretera que va de Colón a Guareiras”.

En diciembre de 1958, en la misma zona, se organizó un destacamento guerrillero que adoptó el nombre de Gabriel Valiente y se alzó en contra de la tiranía batistiana pro imperialista en la finca Flor de Cuba. Después del triunfo de la Revolución el primero de enero de 1959, la prensa de la época publicó detalles fragmentados de juicios celebrados a esbirros de la dictadura que habían asesinado a numerosas personas.

El 18 de enero de 1959 el diario Información reportó la vista pública contra los asesinos de Gabriel Valiente y otros mártires. Refirió que la viuda del primero, llorando, se dirigió al ex sargento de la guardia rural Juan Irenaldo Leonard Hernández, y le dijo: “En nombre de las madres cubanas, no por el pasado ni por el presente, sino por el futuro, usted debe delatar a los cómplices del asesinato de mi esposo”.

En el mismo sitio que les había servido a los procesados de salón de torturas, el Tribunal condenó a muerte al ex capitán Isidoro López Quintana, a Leonard y al soldado Segundo Nápoles. Donde apareció el cadáver del líder agrario, una tarja expresa: “En memoria de Gabriel Valiente Martín, cobardemente asesinado el siete de diciembre de 1957 por criminales de la tiranía mercenaria derrocada el Primero de Enero de 1959. “Prefirió morir de pie a vivir de rodillas. Incansable luchador porque la tierra fuera de quien la trabajara y hacer de Cuba una Patria Libre, política, económica, y social. Recuerdo de su viuda e hijos. Asociación provincial Campesina. Delegación de Colonos del Central Mercedes. Partido Socialista Popular. Directorio Revolucionario 13 de Marzo. Pueblo (sic). (TVTY)(Actualizado en 07/12/17).

Fidel, siempre presente

Fidel, siempre presente

Roberto Pérez Betancourt

Sin necesidad de saturar la efeméride, como lamentablemente a veces sucede, los cubanos conmemoramos este 25 de noviembre el triste primer aniversario de la desaparición física de Fidel Castro, el hombre que unió a los revolucionarios y, en pos de alcanzar la verdadera  justicia social, sin distingos ni privilegios, guió la Revolución social que derrocó en Cuba a la sangrienta dictadura pro imperialista de Fulgencio Zaldívar, y a partir del primero de enero de 1959 abrió una senda de dignidad, respeto y soberanía  para todos los tiempos.

Fidel entregó su vida a la causa que defendió hasta sus últimos instantes de existencia. Su ejemplo permanece presente en la memoria histórica de millones de cubanos y, a pesar de los intentos de los reaccionarios y de quienes siguen soñando con apoderarse del archipiélago  cubano,   existe la certeza total de que Cuba no claudicará jamás.

  Honor y gloria a quien supo ganarse el respeto y la admiración incluso de sus propios enemigos.

Este domingo, elecciones en Cuba para delegados a asambleas municipales del Poder Popular

Este domingo, elecciones en Cuba para delegados a  asambleas municipales del Poder Popular

Roberto Pérez Betancourt

Conforme al calendario orientado por la Comisión Electoral Nacional (CEN), este domingo se efectuarán elecciones para delegados a las asambleas municipales del Poder Popular (AMPP, gobiernos locales), en toda Cuba, con los candidatos nominados por aclamación  en las reuniones de vecinos efectuadas en  cada circunscripción  del país.

Alina Balseiro Gutiérrez, presidenta de la CEN, declaró a la prensa  que desde el 1ro. de noviembre fueron  expuestas las fotos y biografías de los candidatos en cada uno de los municipios y  hasta el 17 de noviembre se extendió  el proceso de capacitación sobre estos temas.

En las circunscripciones donde sea necesario,  tendrá lugar una segunda vuelta de comicios el 3 de diciembre y, en los 21 días siguientes a la elección de todos los candidatos, quedarán constituidas las AMPP.

Los electores deben tener en cuenta para el día de la votación,  la necesidad de informarse sobre en qué lugar está ubicado el colegio electoral del votante para ejercer su derecho al voto, así como también la verificación de su inscripción en la lista de electores, la cual estará expuesta en lugares visibles y de mucha concurrencia en cada comunidad.

 

Destaca Esteban Lazo importancia de los comicios del próximo domingo

 

Esteban Lazo Hernández, miembro del Buró Político del Partido Comunista de Cuba y presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular, afirmó que luego del éxito de la Prueba Dinámica del pasado domingo, lo más importante es que las familias acudan masivamente a las urnas el próximo día 26, cuando más de 8 millones de cubanos elegirán a sus delegados a las Asambleas Municipales del Poder Popular.

 Las comisiones electorales provinciales  aprobaron   12 mil 515 circunscripciones. Las  elecciones generales fueron  convocadas el 14 de junio último por el Consejo de Estado, conforme a lo establecido en la Constitución de la República y en la Ley No. 72 de 29 de octubre de 1992, «Ley Electoral».

  Los delegados a las asambleas municipales serán electos por el  término de dos años y medio,  y por cinco año  los delegados a las Asambleas Provinciales y a los diputados al Parlamento, en fecha que oportunamente se publicará, de acuerdo con información oficial.

  Trascendió que del conjunto de circunscripciones, 38 tienen  carácter especial, 168  cuentan con menos de 200 habitantes, y nueve de ellas reportan menos de 100 personas. 

   Todas las personas, civiles o militares, en uso de sus plenas facultades mentales y políticas, aparecerán  inscriptas en la relación de votantes de cada localidad sin necesidad de que haya mediado gestión personal ni pago alguno para acudir a las urnas.   Solo quienes padezcan  alguna enfermedad certificada que los incapacite en el uso de la razón, o cumplan penas por sanciones a delitos cometidos, serán excluidos  conforme a lo dispuesto por la Ley Electoral.

   Antes de los comicios, las listas de electores se hacen públicas por parte de las comisiones electorales en cada circunscripción, para propiciar que todo ausente en ellas, por error u omisión involuntaria,  reclame y obtenga su inscripción.

   Pero si  por cualquier causa no apareciera en la lista correspondiente, el ciudadano podrá incorporarse a ella en el momento mismo de la votación en el lugar de residencia, acreditando solo su vecindad y edad. (TVY)(25/11/17).

26 de Julio de 1953: Moralmente Prohibido olvidar

26 de Julio de 1953: Moralmente Prohibido olvidar

Roberto Pérez Betancourt

Este 26 de julio se conmemora el aniversario 64 de un suceso trascendental, que sacudió a la República de Cuba y trascendió al ámbito mundial en titulares de los más importantes medios de difusión masiva: Un numeroso grupo de cubanos procedentes de varias provincias, encabezados por un joven abogado nombrado Fidel Castro asaltó los cuarteles del ejército nombrados Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, en la región oriental del país.

Se trataba de importantes bastiones militares del régimen dictatorial de Fulgencio Batista, que desde el 10 de marzo de 1952 había asumido el poder en Cuba tras perpetrar un golpe de Estado contra los poderes constitucionales.

Conmover la conciencia nacional ante la realidad de injusticia social que padecía el país, y obtener armas con las cuales emprender la lucha armada por la verdadera independencia y la soberanía nacionales eran objetivos estratégicos de aquella temeraria acción.

El intento de tomar los cuarteles resultó fallido y costó mucha sangre de decenas de cubanos humildes que fueron asesinados a sangre fría por orden de la dictadura. Pero el aldabonazo estremeció de un extremo a otro a la Mayor de las Antillas y sembró en terreno fértil la idea de la Revolución necesaria para dar continuidad a la lucha armada que en 1868 emprendieran los patriotas cubanos contra el colonialismo español.

Esta vez la batalla sería decisiva para sacudirse las garras del neocolonialismo norteamericano, alcanzar la libertad política y la independencia económica, hacer realidad la justicia social y solidificar bases institucionales sobre pilares de dignidad y honestidad.

RAZONES PARA NO OLVIDAR

Los motivos eran tantos, y tan justos, que bastaba mirar alrededor para comprenderlos. Diseminadas en el entorno de cinco décadas atrás, pobreza, hambre, insalubridad, corrupción, ignorancia, analfabetismo, discriminación, abusos, opresión, asesinatos, drogadicción, y cualquier otra caracterización conocida de la injusticia social aguda, afectaba cotidianamente a la inmensa mayoría de la población cubana. Muy especialmente eran víctimas niños, mujeres, ancianos, campesinos, y desempleados, tantos, que ni contarlos se podía. Los disparos de hombría para asaltar la historia despertaron al pueblo que se levantó y echó a andar hasta alcanzar el poder en enero de 1959

 A partir de entonces, las conquistas sociales que progresivamente se fueron alcanzando con esfuerzo, trabajo y voluntad colectivos, cimentaron una realidad diferente en Cuba, aunque siempre preñada de dificultades, provocaciones, amenazas y actos terroristas.

Tales acciones, procedentes de sucesivos gobiernos norteamericanos y de esbirros y sus congéneres, que perdieron privilegios en Cuba y fueron a asentarse principalmente en Miami, no solo se han mantenido, sino que se acrecientan en la actualidad.

Desde el sur de la Florida, antiguos y novísimos lacayos insisten ilusamente en revertir a Cuba 59 años atrás, con métodos que van desde clásicos cantos de sirenas para atraer incautos, hasta la procreación de odios y la diseminación de terrorismo y veneno.

El cubano patriota se acostumbró a batallar en un ámbito de múltiples agresiones enemigas, y tradujo su respuesta en una consigna reveladora del quehacer diario: estudio, trabajo y fusil.

Pero las conquistas y logros sociales que hoy continúa exhibiendo la realidad cubana, tan contrastantes con el entorno opresivo que aún padecen los pueblos en otros países latinoamericanos, no deben relegar la historia a simples anécdotas, ni minimizar las poderosas razones que ayer dieron vida a la rebeldía nacional.

La vida, insustituible maestra de tantas cosas, enseña que la conciencia se nutre mejor cuando se alimenta de realidades vistas, sentidas, y honestamente razonadas. Entonces esa comprensión impulsa voluntades.

Las verdades de aquel entorno social de 1953 necesitan seguir siendo transmitidas de generación en generación, cara a cara, de forma tal que, para los más jóvenes, interiorizarlas no dependa solamente de la lectura o del cine.

Intentos anexionistas de tergiversar sucesos y desvirtuar el sentido de las acciones patrióticas se desintegran cuando la palabra sincera del hombre mayor transmite a sus descendientes las razones del sentimiento, que solidifican la memoria imprescindible, porque lo único que moralmente no les está permitido a los cubanos es olvidar.

Cuba, de frente y luchando

Cuba, de frente y luchando

Roberto Pérez Betancourt

En defensa de su libertad, democracia y soberanía, a pesar de las renovadas malas  intenciones del actual presidente estadounidense Donald Trump, el pueblo cubano continuará de frente y luchando en pos de su socialismo de justicia social e igualdad de oportunidades, como evidenció el presidente Raúl Castro en su discurso de clausura de la última sesión plenaria del Parlamento cubano. 

  Al retomar la vieja política estadounidense de confrontación, recrudecimiento del ilegal bloqueo económico, comercial y financiero  e intentos de derrocar a la Revolución, anunciada por el presidente Trump el 16 de junio último,  lamentablemente se deterioran los avances que se habían registrado gracias al acercamiento propiciado bajo la administración del anterior mandatario Barack Obama.

  Sin embargo, no se debe olvidar que el pueblo cubano ha soportado más de 55 años de agresiones de todo tipo por parte de las administraciones estadounidenses, que no lograron el malsano propósito de rendir la voluntad de independencia para anexarse a Cuba. Ese entrenamiento de resistencia heroica es garantía de que más temprano que tarde se hará justicia.

  Sobre este tema, el presidente cubano Raúl Castro, al clausurar la más reciente sesión plenaria del Parlamento, señaló que   gobierno norteamericano ha decidido recrudecer el bloqueo, mediante la imposición de nuevas trabas a su empresariado para comerciar e invertir en Cuba y de restricciones adicionales a sus ciudadanos para viajar a nuestro país, justificando estas medidas con una retórica vieja y hostil, propia de la Guerra Fría, que se escuda en una supuesta preocupación sobre el ejercicio y disfrute por el pueblo cubano de los derechos humanos y la democracia.

  Recordó Raúl que las decisiones del presidente Trump desconocen el apoyo de amplios sectores estadounidenses, incluyendo la mayoría de la emigración cubana, al levantamiento del bloqueo y la normalización de las relaciones y solo satisfacen los intereses de un grupo de origen cubano del sur de Florida, cada vez más aislado y minoritario, que insiste en dañar a Cuba y a su pueblo por haber elegido defender, a cualquier precio, su derecho a ser libre, independiente y soberano, y razonó el mandatario cubano: “Es evidente que el Presidente norteamericano no ha sido bien informado acerca de la historia de Cuba y de las relaciones con Estados Unidos, ni sobre el patriotismo y la dignidad de los cubanos”.

Más adelante, Raúl recordó “La historia no puede ser olvidada, como a veces nos han sugerido hacer. Por más de 200 años, los vínculos entre Cuba y Estados Unidos han estado marcados, de una parte, por las pretensiones del vecino del Norte de dominación sobre nuestro país y, de otra, por la determinación de los cubanos de ser libres, independientes y soberanos. A lo largo de todo el siglo XIX, invocando las doctrinas y políticas del Destino Manifiesto, Monroe y la Fruta Madura, diferentes gobernantes estadounidenses trataron de apropiarse de Cuba, y a pesar de la heroica lucha de los mambises, lo lograron en 1898, con la intervención engañosa al final de la guerra que por 30 años los cubanos libraron por su independencia, a la que las tropas norteamericanas entraron como aliados y luego se convirtieron en ocupantes: pactaron con España a espaldas de Cuba, ocuparon militarmente el país durante cuatro años, desmovilizaron al Ejército Libertador, disolvieron el Partido Revolucionario Cubano organizado, fundado y dirigido por José Martí e impusieron un apéndice a la Constitución de la naciente República, la Enmienda Platt, que les daba el derecho a intervenir en nuestros asuntos internos y a establecer, entre otras, la Base Naval en Guantánamo, que aún hoy usurpa parte del territorio nacional y cuya devolución seguiremos reclamando”.

  La historia demuestra que la condición neocolonial de Cuba, que permitió a Estados Unidos ejercer desde 1899 un dominio total de la vida económica y política de la Isla, frustró, pero no aniquiló, las ansias de libertad e independencia del pueblo cubano. Exactamente 60 años después, el primero de enero de 1959, con el triunfo de la Revolución encabezada por el Comandante en Jefe Fidel Castro, fuimos definitivamente libres e independientes. (TVY)(17/07/17)

Cuba, sin lugar a equívocos

Cuba, sin lugar a equívocos

 Roberto Pérez Betancourt

La Segunda Sesión Extraordinaria de la Asamblea Nacional del Poder Popular en su VIII Legislatura, efectuada en La Habana el 1º de junio de este año, no dejó lugar a equívocos al ratificar el carácter socialista de la Revolución Cubana, en la Conceptualización del Modelo Económico y Social Cubano de Desarrollo Socialista.

El máximo órgano legislativo cubano reiteró su respaldo en su espíritu y letra la actualización de los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y de la Revolución para el período 2016-2021, aprobada por el Séptimo Congreso del Partido, que ya incluye las opiniones emitidas con posterioridad a esa fecha.

La Asamblea Nacional conoció además los resultados del proceso de discusión de las Bases del Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social hasta el año 2030, a partir de las cuales se elaborará el citado plan, que someteremos a la aprobación de este Parlamento en diciembre del 2018.

Como recordó el Presidente Raúl castro al clausurar el foro, la elaboración de los citados tres documentos tiene sus antecedentes en las resoluciones aprobadas por el Sexto Congreso del Partido en el año 2011.

Desde entonces, se elaboraron varias versiones que fueron sometidas a la consideración del Buró Político para su presentación al Séptimo Congreso del Partido. Previamente se había llevado a cabo en cada provincia la consulta a 971 delegados y 3 617 invitados al Congreso, donde se generaron 1 345 propuestas y permitió esclarecer conceptos y ampliar sus fundamentos.

Recordó el mandatario cubano que el Séptimo Congreso del Partido, al acoger favorablemente los proyectos presentados, acordó iniciar un debate amplio y democrático sobre la Conceptualización del Modelo Económico y Social y las Bases del Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social hasta el 2030 con todos los militantes del Partido y de la Unión de Jóvenes Comunistas, representantes de las organizaciones de masas y de diversos sectores de la sociedad, así como tomar en cuenta los resultados de la consulta para ajustar los Lineamientos en lo que fuera necesario.

Informó que en cumplimiento de este acuerdo se realizaron 47 470 reuniones, en las que participaron más de un 1 600 000 cubanos, que generaron 208 161 propuestas y por consiguiente la modificación de una parte significativa del contenido o la redacción original de los documentos.

Preciso que la referida actividad, donde se evidenció la preparación de los convocados, además de permitir el perfeccionamiento de los mencionados documentos, constituyó una importante vía para el ejercicio de la participación popular en el debate y en las decisiones adoptadas.

También sirvió de efectiva herramienta de comunicación y socialización de las transformaciones fundamentales que propone la actualización del Modelo y mostró el apoyo a la política económica y social del Partido y la Revolución aprobada en el Sexto Congreso.

Más adelante el también primer secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba dijo que el resumido, pero necesario recuento, permite ratificar hoy lo que expresó el pasado 18 de mayo en el Tercer Pleno del Comité Central de que “estos son los documentos más estudiados, discutidos y rediscutidos en la historia de la Revolución”, y tal vez de la historia de la República de Cuba.

Como subrayara Raúl, estos fundamentos programáticos, aprobados recientemente por el Comité Central del Partido y respaldados ahora por la Asamblea Nacional del Poder Popular, reafirman el carácter socialista de la Revolución Cubana y el papel del Partido Comunista como fuerza dirigente superior de la sociedad y del Estado, según lo establece, con absoluta nitidez, el Artículo 5 de la Constitución de la República.

Sin dudas y sin lugar a equívocos, Cuba continuará avanzando en la actualización del modelo económico y social, que presupone “cambiar todo lo que debe ser cambiado”, con la velocidad que permitan el consenso que forjemos al interior de nuestra sociedad y la capacidad que demostremos de hacer bien las cosas, para evitar graves errores que puedan comprometer el cumplimiento exitoso de esta gigantesca y honrosa tarea, aspectos subrayados por Raúl en su corto, pero medular resumen del pleno de la Asamblea Nacional del Poder Popular.