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DEBATE ABIERTO, la página de Roberto Pérez Betancourt

Alberto Delgado, el hombre de Maisinicú

Alberto Delgado, el hombre de Maisinicú

Roberto Pérez Betancourt

La vida y obra del combatiente de la Seguridad del Estado cubana Alberto Delgado Delgado –en la foto con su esposa Tomasa del Pino-, trascienden como ejemplo paradigmático del protagonista anónimo de las luchas revolucionarias del pueblo.

 Nació el 10 de diciembre de 1932 en el hogar de una familia muy humilde, en la finca San Pedro de Caracusey, municipio de Trinidad, antigua provincia de Las Villas –centro de Cuba-. Fue niño y joven sin libros ni zapatos, ni mentores ideológicos, pero cada día su conciencia temprana se forjó bajo el particular ensañamiento rural de la injusticia capitalista. Alberto fue uno más entre los muchos campesinos y obreros del campo incorporados a la lucha armada contra la tiranía pro imperialista de Batista.

 Como soldado rebelde, desde 1958 en la columna 11 Cándido González, combatió hombro con hombro junto a compañeros de humilde extracción social. Al morir, asesinado por contrarrevolucionarios en el lomerío de El Escambray, el 28 de abril de 1964, cuando se le suponía un bandido más, el cadáver de Alberto siguió conservando la oculta identidad de su verdadera militancia.

 El cuerpo fue hallado el día 29 y sepultado sin que se supiera su historia verídica. Solo tres años después, el 28 de abril de 1967, los restos del combatiente fueron exhumados y se le rindieron a Alberto honores correspondientes a un militar caído en el cumplimieto del deber.

Fue ascendido póstumamente al grado de teniente. Sus cenizas fueron trasladadas al panteón de las Fuerzas Armadas Revolucionarias en el cementerio de Colón, en La Habana.

Tomasa del Pino Suárez, la esposa del mártir, también su compañera en las actividades clandestinas, sintió el alivio emocional de que sus hijos, amigos y otros familiares revolucionarios, pudieran saber el verdadero carácter del hombre con el que había compartido su vida.

De baja estatura, tenaz y con nervios acerados, Alberto se desempeñaba como administrador de la finca de Maisinicú. Día tras día afrontó el peligro de ser descubierto, pero evitó la muerte de otros a manos de los siniestros personajes a quienes contribuyó a capturar, los que eran avituallados por la Agencia Central de Inteligencia norteamericana.

Aquel momento aciago, cuando confrontó directamente a sus captores, fue golpeado vilmente hasta morir. Era tanto el odio de los contrarrevolucionarios que aún después de haberlo asesinado, uno a uno se ensañó con su cuerpo exánime y finalmente lo colgaron de un árbol. Citas referenciales del hallazgo de su cadáver afirman que presentaba hundimiento del cráneo, fracturas en ambas piernas, un brazo y una clavícula, cuchilladas en la ingle y excoriaciones múltiples. Una película cubana inmortalizaría su gesta: “El Hombre de Maisinicú”.

Cuando a través de esta cinta el pueblo se enteró de la epopeya de Alberto Delgado, en los cines de todo el país el combatiente recibió, uno tras otro, el reconocimiento de los aplausos que, aunque no escucharía, sin duda despertaban la conciencia dormida de otros.

Alberto Delgado recibirá eternamente el homenaje de la generación que supo de sus proezas, y las que le sucedieron y se enteraron de ellas, siguen tributándole el homenaje mas sentido, ese que sale del espontáneo pensamiento agradecido de sus anónimos conciudadanos.

Desembarco del yate Granma: principio y renovación

Desembarco del yate Granma: principio y renovación

Roberto Pérez Betancourt

Cada aniversario del desembarco de los 82 expedicionarios del yate Granma signa el recuerdo del inicio de la lucha guerrillera en Cuba contra una sangrienta tiranía pro imperialista, y marca la renovación del espíritu rebelde que inspiró aquella gesta, el dos de diciembre de 1956.

Este año el pueblo cubano conmemora el aniversario 57 de aquella travesía desde el puerto mexicano de Tuxpan hasta Las Coloradas, en el litoral sur oriental de la Isla, que hizo realidad el sueño de Antonio Guiteras (1906-1935) y materializó la acción de Fidel Castro y sus compañeros del Movimiento 26 de Julio de romper esquemas y hacer la Revolución popular armada.

Cuando se disponía a partir hacia el exilio, con intención de retornar al mando de una expedición armada, Guiteras, quien se enfrentó a la burguesía genuflexa y al poder hegemónico norteamericano, fue asesinado en El Morrillo, provincia de Matanzas –100 kilómetros al este de La Habana--, por huestes del pichón de dictador que entonces era Fulgencio Batista.

Aquella idea, retomada por Fidel, sería la chispa imprescindible que prendería la llama insurreccional en la Sierra Maestra, iniciadora de una experiencia inédita, de la que aprenderían los propios expedicionarios y sus seguidores hasta conformar un poderoso Ejército Rebelde, popular y revolucionario, que derribó a la tiranía pro imperialista de Batista, el primero de enero de 1959.

Combatientes clandestinos del Movimiento 26 de Julio, al mando de Frank País, habían llevado a cabo en Santiago de Cuba un levantamiento de apoyo al desembarco, pero al no coincidir las acciones la movilización fracaso.

Los expedicionarios se dispersaron después de sufrir un revés en Alegría de Pío, pero Fidel, con un pequeño grupo, logró asentarse en el firme de la Sierra Maestra.

Aquel fue el núcleo inicial del Ejercito Rebelde, que un mes más tarde estremecería a la tiranía con la toma del pequeño cuartel de La Plata.

Así se desmentían las falacias propaladas sobre la muerte del líder revolucionario y todos sus compañeros, y se reavivaba la llama de la esperanza puesta en la unidad en torno a la lucha armada.

 Sucesos concretos en el devenir histórico de Cuba, que rompían la retórica infértil de los partidos políticos tradicionales y trazaban la única vía posible en las circunstancias de entonces para aspirar a alcanzar la verdadera independencia política y económica del país.

Tras 54 años de poder revolucionario enfrentado a los fallidos designios imperiales de apoderarse de Cuba, sin claudicar en los principios, a un alto costo de sacrificios, el pueblo antillano halla inspiración renovadora de sus esperanzas en cada aniversario del desembarco del yate Granma, sueño hecho realidad que abrió nuevas dimensiones a una lucha que aún no termina.

http://www.ecured.cu/index.php/Fulgencio_Batista Fulgencio Batista http://www.ecured.cu/index.php/Sierra_maestra Sierra Maestra http://www.ecured.cu/index.php/Fidel_Castro Fidel Castro http://www.ecured.cu/index.php/Ejercito_Rebelde Ejército Rebelde http://www.radiorebelde.cu/26-julio-rebelde/index.html 26 de julio http://www.ecured.cu/index.php/Yate_Granma Yate Granma http://www.ecured.cu/index.php/El_Morrillo El Morrillo http://www.ecured.cu/index.php/Antonio_Guiteras Antonio Guiteras

27 de noviembre de 1871: ¡Todos inocentes!

27 de noviembre de 1871: ¡Todos inocentes!

Roberto Pérez Betancourt 

   El falso delito: Haber profanado la tumba de un periodista  español.

   La intención macabra: Asesinar a jóvenes nacidos en Cuba a  manera de "escarmiento" para ahogar intenciones libertarias.

   El procedimiento: Consejos de guerra improcedentes y amañados.

   Las sentencias: ilegales, brutales, improcedentes, bárbaras,  asesinas...

   Los asesinos: Todas las autoridades del colonialismo español involucradas en los crímenes en la rebelde Isla de Cuba.

   La trascendencia: Imborrable y activa en la memoria de todos  los cubanos, reafirmadora del espíritu independentista, alimentadora de rebeldía en la historia de la nación cubana.

  A 142 años del hecho, para crispar puños basta a las nuevas  generaciones leer los nombres y las edades de aquellos  muchachos que en plena flor de la vida fueron cercenados por  el odio y la soberbia de los llamados "voluntarios españoles"        con la anuencia cómplice de los gobernantes en la beligerante colonia española.

 Había faltado a clases el profesor de anatomía y cinco de los  alumnos de los 45 matriculados decidieron ir al cementerio de Espada. Allí pasearon, conversaron, pasaron el rato. Uno de  ellos dijo después que había arrancado una flor.

  Voces oscuras tejieron una trama macabra y escandalizaron: "Profanada la tumba del periodista español Gonzalo Castañón; apedreado el cura del cementerio y amenazada de muerte si  hablaba..."

  Apresados todos los muchachos de la clase, de pronto se vieron frente a un Consejo de Guerra. Nadie lo creía.  Parecía una broma. Pero a quien se le iba a ocurrir...

 Aunque la presunta falta de los jóvenes era de carácter civil, el General de División Romualdo Crespo indicó Consejo de  Guerra en campaña.

 La primeras sentencias no complacieron a los incoadores del genocidio. El segundo Consejo brindó resultados más aceptables para los sedientos de sangre cubana:

  Ocho jóvenes fueron sentenciados a morir fusilados: los cinco que visitaron el cementerio más tres escogidos en sorteo;  cuatro a seis meses de cárcel.

 

  Los mártires de la barbarie

               

  Juan Pascual Rodríguez Pérez, 21 años de edad; José de Marcos   Medina, Anacleto Bermúdez González de Piñera, Eladio González  Toledo, Carlos Augusto de la Torre Madrigal, todos de 20 años  de edad; Carlos Verdugo Martínez, Ángel Laborde Perera, de 17  años de edad y Alonso Álvarez de la Campa, 16.

 Aunque trascendió que Verdugo Martínez se hallaba en Matanzas  el día de la visita al cementerio, no fue excluido del fusilamiento.

De espaldas al pelotón, de rodillas, en parejas y con las  manos atadas frente a los muros de los barracones del Real Cuerpo de Ingenieros, entonces cercanos a la fortaleza de la Punta y a la cárcel de La Habana, aproximadamente a las cuatro                   y 30 minutos del 27 de noviembre de 1871 atronaron los fusiles  y Cuba se vistió de luto.

 Su único pecado era amar a la patria, tal como confesaron poco  antes de ser asesinados José Martí, apóstol de la  independencia de Cuba, escribió: "¿...Qué son ya más que polvo  y memoria, aquellos que en un sueño de sangre salieron sin                   culpa y sin miedo de la vida...?"

  Fueron echados en fosa común a las afueras del cementerio de  Colón, sin bendición religiosa, sin ataúd, sin el adiós de los  familiares que no pudieron rescatar sus cuerpos de las garras  de los asesinos, sin una cruz cristiana que marcara el sitio de la ignominia.

  El 10 de octubre de 1871 el Capitán General de la Isla,  General Blas Villate y de la Hera, Conde de Valmaseda, suprimió los estudios de doctorado en la Universidad de La   Habana.

 Tres años antes, en igual fecha, Carlos Manuel de  Céspedes, el padre de la patria cubana, había liberado a sus  esclavos y al grito de Viva Cuba Libre en la localidad oriental de Yara, se lanzó a la manigua a luchar por la independencia.

  Las autoridades españolas nunca protestaron contra la injusticia cometida, ni encausaron a los culpables, al  contrario ascendieron por méritos a quienes elaboraron la  patraña para obtener méritos ante la Corona.

  Uno de los personajes que alentó el furor de los voluntarios, luego llegó a confesar que durante aquellos sucesos "nadie se  ocupó de averiguar la verdad de los hechos". Años después, un  hijo de Gonzalo Castañón, reconoció el sepulcro de su padre y  declaró públicamente que no tenía señal de haber sido abierto  o profanado, como dejó constancia el capitán Federico Capdevila, defensor de los estudiantes.

  En 1886 se desestimó una solicitud de revisión del proceso amañado, y en 1934 España ignoró gestiones oficiales en igual  sentido.

  Los hechos pasaron a formar parte de los muchos ejemplos de  historia de opresión y genocidio apañados en juicios inmorales.

 Hoy mismo, víctimas de procesos injustos, cuatro héroes cubanos  guardan prisión en cárceles norteamericanas por haber consagrado su vida a luchar contra los terroristas que desde suelo  norteamericano, desde hace 53 años, agreden al pueblo de Cuba con la complicidad del gobierno norteamericano.

 Gerardo Hernández, Ramón Labañino, Fernando   González, Antonio Guerrero, son los nombres de esos jóvenes  que en este siglo 21, al igual que los estudiantes de medicina  del siglo 19, todos inocentes, ilustran el proceder de quienes  manipulan la legalidad para cometer abominables injusticias   contra la humanidad pensante.

(TVY)(  Bibl.: A 100 años de 1871, Gálvez Le Roy F.L. Ed. C. Soc.  La Habana 1971. Archivos del autor.)(Actualizado en 26/11/13.)

 

             

 

                  

                    

Béisbol es béisbol; conga es conga, bulla y ruido son otras cosas…

Béisbol es béisbol; conga es conga, bulla y ruido son otras cosas…

Roberto Pérez Betancourt

Mucha polémica ha levantado la decisión de la Comisión nacional de Béisbol (CNB) que estableció: Queda prohibida la música generada por Congas, orquestas y otros instrumentos musicales como trompetas durante el desarrollo del juego (Obviamente se exonera de ello los entreinnings, léase minutos de descanso por entrada y salida de los equipos al terreno). Las Congas están interfiriendo en la concentración de los jugadores, molestias constantes de la música sobre los dogouts, no permitiendo, incluso, las efectivas comunicaciones de las direcciones de los equipos con los atletas en el terreno, afectando también en las transmisiones de la televisión y de radio. Solicitamos apoyo y cooperación de las direcciones provinciales de deportes, comisionados y peñas deportivas para hacer cumplir lo reglamentado y desarrollar un buen espectáculo.(Fin de la cita)

¿Música?, y cornetas infernales

Una conga bien sonada, con los músicos ubicados lejos de las cabinas de transmisión de la televisión y la radio, y de los bancos de los equipos participantes, puede amenizar el espectáculo y agradar a quienes gusten de esa sinfonía criolla. Estos, al momento de sentarse en el graderío, seguramente se acercarán más a la música. Es una tradición en los parques cubanos, lo que pasa es que como en otras costumbres, hay quienes se exceden y a la conga unen alcohol, desorbitan las estridencias y convierten la supuesta música en un infernal ruido, que se cuela por los micrófonos de los narradores y afecta a millones de radioescuchas y telespectadores.

Los primeros tienen que optar por aguantarse si quieren saber algo de lo que está sucediendo en el terreno. Los segundos pueden cerrar el volumen, abstenerse de las narraciones y comentarios, y contentarse con lo que puedan apreciar en la pequeña pantalla. Sin embargo, no creo que sean las congas las que más interferencias causen a los medios de difusión, sino las cornetas, repetitivas, estridentes, con intención de dañar la concentración de los peloteros, de manera que quienes accionan esos instrumentos, sobre todos los que cuentan con un dispositivo manual para insuflar aire, se sienten partícipes de la disputa en el terreno y la llevan a un plano ofensivo.

Hay quienes citan la experiencia del Mundial de fútbol de Sudáfrica cuando aquellas largas cornetas llamadas “bubuzelas” hicieron enmudecer a los televisores de todo el planeta ante aquel ruido infernal.

Para quienes todavía no se han enterado, sí fueron prohibidas a partir de aquella triste experiencia que tanto afectó a los medios de difusión. En Cuba, las transmisiones no tienen carácter comercial, las cabinas no acostumbran a estar insonorizadas, de manera que el ruido ambiente se cuela clandestina e impide la comunicación que intenta el narrador.

 Por todo esto me parece muy acertada la decisión de la CNB en beneficio general del disfrute del deporte nacional, de los muchos o pocos que estén en el estadio y de la inmensa mayoría que se entera a través de los medios.

Obama y la política anticubana, más de lo mismo

Obama y la política anticubana, más de lo mismo

Roberto Pérez Betancourt  

Desde que inició su primera campaña proselitista en busca del sillón presidencial, Barack Obama ha reiterado la necesidad de cambiar la política de su país respecto de Cuba, que sigue incluyendo un bloqueo económico, comercial y financiero genocida, vigente desde hace más de medio siglo.

 Obama da a entender una vocación de cambio, pero sin enseñar  adjetivos ni marcar el rumbo del timón.  Obviamente, trata de captar la atención y la relativa esperanza de los cubano- americanos con  derecho al sufragio, situados a uno y otro extremo de la política.

  Cuando finalmente Obama llegó a la Casa Blanca en  2009, volvió a mencionar el tema con iguales intenciones,  propició cosméticas variaciones en relación con las visitas  a la Isla y el envío de remesas, y acentuó su retórica con mayor énfasis en la puja por su reelección, que finalmente consiguió.

  Cuando la popularidad de Obama entre los estadounidenses cae en picada, de acuerdo con  un nuevo sondeo nacional realizado por Quinnipiac University Polling Institute, donde se indica que a solo el 39% de los ciudadanos de ese país aprueban las actividades del presidente Obama, y el 54%  las desaprueban, el mandatario se presentó de visita en Miami.

  En esa ciudad se asienta el grueso de la variopinta comunidad de  emigrados cubanos. En  declaraciones públicas, Obama  admitió que la política contra Cuba  se instrumentó cuando él aún no había nacido, y volvió a  afirmar que necesitaba un cambio, pero continuó omitiendo cuándo y  hacia dónde  moverá el timón.

  Es obvio que las intenciones del controversial primer ejecutivo norteño vuelven a priorizar la captación de votos de unos y otros, con vista a los  comicios parlamentarios que tocan a la puerta de los electores estadounidenses.

  Obama formuló sus declaraciones delante de  algunos de los representantes del  anexionismo y la contrarrevolución,  viejos beneficiarios  de los multimillonarios presupuestos que la nación norteña cada año destina a pagar a sus amanuenses de la disidencia dentro de Cuba y a los mafiosos terroristas que siguen cobijándose bajo la sombrilla de Miami.

  Los supuestos cambios a los que alude Obama llevan el fondo musical de las monedas con las que paga a los apátridas dentro y fuera de Cuba, entusiasmados  con la idea de seguir pegados al jamón de la mentira y la indignidad.

  El  29 de octubre último  la Asamblea Nacional de la Naciones Unidas   con una votación de 188 votos a favor y dos en contra volvió a condenar el bloqueo contra Cuba, sobre esto, Obama no dijo nada.           

Índice de popularidad de Obama en su nivel más bajo       

    El índice de popularidad del presidente de EE.UU., Barack Obama, ha  llegado a su mínimo histórico. La mayoría de los estadounidenses  cree que es deshonesto, poco fiable e incompetente para gobernar.

   De acuerdo con un nuevo sondeo nacional realizado por Quinnipiac  University Polling Institute, solo el 39% de los estadounidenses  aprueba las actividades del presidente Obama, mientras que el 54%  las desaprueban.

   Los encuestados de todas las edades y niveles de ingresos califican  su trabajo de negativo. Entre las personas mayores el mandatario  goza de un porcentaje de popularidad particularmente bajo, el 36%.

   El mayor grupo social que perdió su confianza en Obama son las  mujeres, cuyo índice de aprobación general cayó al 40%.

  Asimismo, por primera vez en la historia, solo el 44% de los   estadounidenses considera a Obama de confianza y honesto, mientras  que el 52% opina que no lo es. Se trata de la primera vez que la  mayoría de los estadounidenses ponen en duda la credibilidad del  presidente. El menor índice al que había llegado Obama antes de la  mencionada encuesta data de octubre de 2011, cuando se estimaba             entre el 55% y 41% de desaprobación.

  Tim Malloy, director asistente de Quinnipiac University Polling Institute, subrayó que "el índice de aprobación del presidente Obama ha caído al nivel del expresidente George W. Bush en el mismo  periodo de su presidencia". El nivel de aprobación de Bush en su  propio país cayó al 39% en 2005, aunque en 2008 alcanzó el índice de  aprobación más bajo de la historia moderna: el 28%.

  La razón principal de esta crisis de popularidad es el descontento  de la sociedad con las políticas sanitarias de Obama. En cuanto a su  manejo de la política exterior, la inmigración, el presupuesto  federal y la economía, Obama no alcanzó una tasa de aprobación del  40% en ninguno de estos campos. (PL)  

 

El Mundo Contra el bloqueo

El Mundo Contra el bloqueo

Roberto Pérez Betancourt 

Se sabía de ante mano que este 29 de octubre, en la Asamblea General de la ONU,  una vez más el Mundo volvería a votar contra el bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos a Cuba, que causa ya pérdidas  a la Isla por  Un billón 157 mil 327 millones de dólares.

  En esta ocasión votaron a favor 188 países, mientras tres se abstuvieron (Palau, Islas Marshall y Micronesia). Votaron en contra  Estados Unidos e Israel.

Por vigésimo segunda vez consecutiva el bloqueo ha sido condenado en  el máximo foro mundial. La Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó por abrumadora mayoría la resolución titulada Necesidad de  poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por  los Estados Unidos contra Cuba.

  El  resultado de la votación por países  reiteró el abrumador respaldo a nuestra nación,  frente al genocidio sostenido por que once administraciones estadounidenses contra las familias cubanas, a través de una guerra que  utiliza  chantaje y multas arbitrarias contra  terceros para cerrar la posibilidad de financiamientos, comercio y desarrollo a nuestra nación, obstaculiza la compra de medicamentos,  roba  cerebros,  bienes y de otros activos  cubanos, y realiza  muchas otras prácticas ilegales.

Este año, al rechazo en la ONU, se une clima de  creciente  repudio dentro de los propios  Estados Unidos al bloqueo contra  Cuba, de acuerdo con reportes de agencias internacionales de noticias.

  Por ejemplo, la representante  demócrata Kathy Castor,  en carta al presidente Obama, lo insta  a sacar a Cuba de la arbitraria lista de Estados patrocinadores del terrorismo y crear condiciones para  normalizar los vínculos bilaterales.

  Otro congresista, James  McGovern, llama a  negociar formal y directamente con La  Habana temas bilaterales, incluidos las restricciones a los viajes y el "embargo económico".

  En términos semejantes se pronuncian  la organización  Alianza de Bautistas,   en  Carolina del Sur,  y el representante demócrata  Charles Rangel,  con varios proyectos de ley.

  El vicepresidente del Consejo Nacional de Comercio Exterior Jake Colvin, afirma en el diario Washington Post  que la mayoría de los estadounidenses reconocen el fracaso del bloqueo como el medio para cambiar el sistema político cubano.

  Los Angeles Times  llama a la Casa Blanca a eliminar las "anticuadas políticas de la guerra  fría" y califica de arcaico el hostigamiento a la nación caribeña.

  Es solo una muestra de las crecientes voces que se elevan hoy en la nación norteña, reclamando lo mismo que desde hace  22 años exige la gran comunidad de naciones del mundo. ¿Serán escuchadas? Tiempo al tiempo…

 

Discurso de Bruno Rodríguez en ONU:

Discurso de Bruno Rodríguez en ONU:

 Es bárbaro e insólito que 53 años después persista la misma política

INTERVENCIÓN DEL MINISTRO DE RELACIONES EXTERIORES DE CUBA, BRUNO RODRÍGUEZ PARRILLA EN EL 68 PERIODO DE SESIONES DE LA ASAMBLEA GENERAL DE NACIONES UNIDAS, EN EL TEMA: “NECESIDAD DE PONER FIN AL BLOQUEO ECONÓMICO, COMERCIAL Y FINANCIERO IMPUESTO POR LOS ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA CONTRA CUBA”. NUEVA YORK, 29 DE OCTUBRE DE 2013.

 Señor Presidente:

El Departamento de Comercio de los Estados Unidos ha puesto como condiciones para emitir una licencia que autorice cualquier suministro de equipos, dispositivos o medicamentos, al Cardiocentro Pediátrico William Soler de La Habana, el uso exclusivo de estos en pacientes cubanos, monitorear su destino final, que no se utilicen en actos de tortura, en violaciones de derechos humanos, en producciones biotecnológicas, ni sean re-exportados.

En el Apéndice E del formulario de la licencia, pide numerosos datos para cerciorarse de que el Cardiocentro no tiene vínculos con la producción de armas químicas y biológicas, con tecnologías de misiles, ni armas nucleares.

Decenas de prestigiosos especialistas, al menos cinco reconocidos hospitales estadounidenses y muchos otros en el planeta conocen bien esta institución especializada en Cardiología y Cardiocirugía pediátricas, que desde el 2010, ha operado del corazón a 1 101 niños y atendido a decenas de miles de pequeños pacientes. Sin embargo, el Cardiocentro continúa siendo catalogado por el Departamento de Comercio como “Hospital Denegado”.

 Como consecuencia, las niñas y niños cubanos no pueden ser tratados con el dispositivo Amplatzer para curar la comunicación interauricular o cerrar el cortocircuito vascular en el conducto arterioso del corazón, ni con los dispositivos utilizados en el cateterismo intervencionista, o recibir medicamentos de mejor calidad para el tratamiento de la insuficiencia cardiaca, anti-arrítmicos y antibióticos de última generación.

Por esa razón, decenas de menores sufrieron cirugías toráxicas que pudieron ser evitadas. Otros ciento dos niños operados, con hipertensión pulmonar, no pudieron ser tratados con gas óxido nítrico, que es una de las mejores terapéuticas disponibles. De igual manera, el Instituto de Cirugía Cardiovascular carece de piezas de repuesto, contraste y software avanzado para realizar eco-cardiografías.

El Hospital Ortopédico Frank País no puede sustituir la Cámara Gamma SOPHA, necesaria para el diagnóstico de afecciones tumorales malignas, infecciones óseas y articulares.

El Instituto de Medicina Tropical Pedro Kourí no puede acceder al antiviral en solución oral infantil Kalestra, al no tener licencia del Departamento del Tesoro para su importación. Este medicamento inhibe la replicación del virus en niños nacidos con SIDA, aumenta su inmunidad y previene las enfermedades oportunistas.

Los daños humanos que produce el bloqueo económico, comercial y financiero de los Estados Unidos impuesto a Cuba son incalculables. Provoca sufrimientos y constituye una violación masiva, flagrante y sistemática de los derechos humanos.

El 76% de los cubanos han vivido bajo sus efectos devastadores desde su nacimiento.

 El bloqueo califica como un acto de genocidio, según el artículo II de la Convención de Ginebra de 1948 para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio; y también como un acto de guerra económica, de acuerdo con la Declaración Relativa al Derecho de la Guerra Marítima adoptada en 1909.

El Departamento de Estado miente y manipula datos de remesas de la emigración y de las pequeñas donaciones de organizaciones no gubernamentales, que él mismo obstaculiza, para presentar a su gobierno como un donante de ayuda humanitaria a nuestra nación.

El memorando del subsecretario asistente de Estado Lester Mallory, escrito el 6 de abril de 1960 y desclasificado 30 años después, dice, cito: “La mayoría de los cubanos apoyan a Castro […] No existe una oposición política efectiva [...] El único medio posible para hacerle perder el apoyo interno [al gobierno] es provocar el desengaño y el desaliento mediante la insatisfacción económica y la penuria [...] Hay que poner en práctica rápidamente todos los medios posibles para debilitar la vida económica [...] negándole a Cuba dinero y suministros con el fin de reducir los salarios nominales y reales, con el objetivo de provocar hambre, desesperación y el derrocamiento del gobierno”. Fin de la cita.

 Es bárbaro e insólito que 53 años después, persista la misma política.

Señor Presidente:

 Los daños económicos acumulados en medio siglo debido al bloqueo ascienden a un billón 157 mil millones de dólares, más de un millón de millones.

Hemos alcanzado resultados innegables en la eliminación de la pobreza y el hambre, en índices de salud y educación que son de referencia mundial, en la promoción de la igualdad de género, en la libertad y el bienestar equitativo, en el consenso social, en la participación democrática de los ciudadanos en las decisiones de gobierno, en la reversión del deterioro ambiental, y en el desarrollo de la cooperación internacional con un centenar de países del Tercer Mundo, ¿cuánto más no habríamos podido hacer sin este colosal obstáculo a nuestro desarrollo y los enormes costos humanos y financieros que nos han impuesto?.

 Durante el gobierno del presidente Obama, el bloqueo ha sido recrudecido, en particular en el sector financiero.

 Históricamente, Estados Unidos ha empleado en la persecución y vigilancia de nuestras transacciones financieras y relaciones económicas el enorme poderío tecnológico de su sistema masivo de espionaje global recientemente denunciado.

Desde enero de 2009 hasta septiembre de 2013, se han impuesto multas a 30 entidades norteamericanas y extranjeras, cuyos montos totalizan más de 2 mil 446 millones de dólares por relacionarse con Cuba y otros países.

En diciembre del 2012, el banco británico HSBC, fue multado, por la misma razón, en un monto de 375 millones de USD y el banco japonés Tokio-Mitsubishi UFJ con 8,6 millones.

En marzo del 2013, la agencia Reuters suspendió los servicios de información bancaria y financiera.

El cerco económico se ha apretado y su impacto está presente en las carencias y dificultades que sufre la familia cubana en todos los aspectos de su vida.

Estados Unidos no es un socio comercial de Cuba, como afirman desvergonzadamente sus representantes, porque no puede serlo el Estado al que no se puede exportar ni comprar productos o servicios, ni usar el dólar en nuestras transacciones; de cuyas subsidiarias en terceros países no se nos permite adquirir medicinas ni alimentos debido a la Ley Torricelli, que también prohíbe entrar en sus puertos, durante 180 días, a los barcos de todo el mundo que atraquen en la isla; que impide a otras naciones vendernos todo lo que tenga más de un 10% de componentes estadounidenses o exportar aquí cualquier producto que contenga materias primas cubanas.

 No lo es el Estado en que rige la Ley Helms-Burton, que amplió de forma inédita las dimensiones extraterritoriales del bloqueo y codificó integralmente el “cambio de régimen” y la ulterior intervención en Cuba, ni el Estado que invoca la Ley de Comercio con el Enemigo de 1917, solo aplicable a situaciones de guerra y únicamente vigente para Cuba.

 Nuestra pequeña isla no es una amenaza para la seguridad nacional de la superpotencia. Entonces, ¿por qué los norteamericanos no pueden acceder a productos cubanos de primera calidad, a nuestros medicamentos de última generación? ¿Por qué sus empresarios pierden oportunidades? ¿Por qué no se abren negocios que crearían empleos en tiempos de crisis? ¿Por qué las compañías norteamericanas no pueden acceder a la nueva Zona Especial de Desarrollo del Mariel? Las sanciones permanecen intactas y se aplican con todo rigor.

No es un asunto bilateral.

El bloqueo es agresivamente extraterritorial y una violación del Derecho Internacional que lacera la soberanía de todos los Estados. Es una transgresión de las normas internacionales de comercio y de la libertad de navegación.

La cruel inclusión de medicinas y alimentos quebranta el Derecho Internacional Humanitario. Es un acto hostil y unilateral que debe cesar unilateralmente.

Señor Presidente:

 El bloqueo es el principal obstáculo al más amplio acceso a internet y las tecnologías de la información y las comunicaciones, al restringir el ancho de banda de la isla, encarecer la conectividad e impedir la conexión a los cables submarinos cercanos.

 Las sanciones limitan gravemente los contactos entre ambos pueblos y los que permite, los condiciona con propósitos de “cambio de régimen” y desestabilización interna.

A pesar de que Washington ha autorizado muy selectivamente algunos intercambios culturales, académicos y científicos, estos continúan sujetos a severas restricciones y múltiples proyectos de este tipo no pudieron realizarse debido a las negativas de licencias, visas y otras burocráticas autorizaciones.

Cuba es el único destino en el planeta, prohibido a los viajes de los ciudadanos estadounidenses. Es un asunto constitucional relevante que, en esta materia, los ciudadanos norteamericanos no sean iguales ante la ley, según sean o no de origen cubano.

El Equipo Nacional de Beisbol no ha podido cobrar los pagos adeudados por su participación en el II y III Clásicos Mundiales de 2009 y 2013.

Se denegó la licencia a 300 corredores norteamericanos para participar en el maratón Marabana, en 2012.

 Más de 300 músicos, que participaron en decenas de proyectos artísticos en este país, no han podido recibir remuneración.

La emigración cubana sufre medidas discriminatorias.

 La respuesta a la reforma de la ley migratoria cubana, de enero de 2013, ha sido la persistencia en la aplicación de la Ley de Ajuste Cubano y en la política “pies secos-pies mojados” que alientan la emigración ilegal e insegura y el tráfico de personas, las cuales provocan pérdidas de vidas humanas.

Curiosamente, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) embargó los fondos de una Organización No Gubernamental británica, destinados a adquirir y distribuir en el Reino Unido el libro “La guerra económica contra Cuba” de un autor europeo, producido por la editorial Monthly Review Press, basada en Nueva York.

Durante tres meses, fueron retenidos los fondos del Consejo Latinoamericano de Iglesias previstos para costear su VI Asamblea General en La Habana.

La cooperación humanitaria, principalmente médica y educativa, que brindamos a decenas de pueblos también es objeto de represión.

El bloqueo es un acto inculto que impide el libre movimiento de las personas, el flujo de la información, el intercambio de ideas y el desarrollo de vínculos culturales, deportivos y científicos.

La política estadounidense contra Cuba sufre absoluto aislamiento y descrédito mundial y carece de sustento ético o legal. Así lo demuestran los más de 180 votos en esta Asamblea General, los discursos de decenas de Jefes de Estado y Gobierno en el Debate General y los argumentos de los Estados Miembros y las Organizaciones Internacionales expuestos en el Informe del Secretario General de las Naciones Unidas.

Señor Presidente:

El Presidente Obama podría utilizar sus amplias facultades constitucionales, aun sin pasar por el Congreso, para generar una dinámica que cambie la situación.

En definitiva, los norteamericanos dicen que fue elegido para el cambio. ¿Qué se gana con la inercia de una política vieja, obsoleta, propia de la confrontación bipolar, enferma y éticamente inaceptable, que no ha funcionado durante 50 años? ¿Por qué no escuchar la opinión crecientemente mayoritaria en la sociedad norteamericana y en la emigración cubana, incluso en La Florida, que apoya la normalización de relaciones bilaterales y se opone al bloqueo y a la prohibición de viajar? ¿Por qué no aceptar que somos una Nación y un Estado independiente, igualmente soberano? ¿No será mejor renunciar pragmáticamente a la obcecación ideológica, heredada de dos generaciones anteriores de políticos estadounidenses, que no ha funcionado y dejar de gastar los dólares de los contribuyentes para intentar, infructuosamente, cambiar al gobierno cubano? La persistencia del Departamento de Estado en designar a Cuba, de manera arbitraria e infundada, como Estado patrocinador del terrorismo internacional, lastra la credibilidad de los Estados Unidos, precisamente desde cuyo territorio se organizaron, financiaron y ejecutaron actos terroristas contra Cuba que provocaron 3478 muertos y 2099 discapacitados.

En Miami, tiene cómodo refugio el conocido terrorista internacional Posada Carriles, mientras se mantiene en injusta y prolongada prisión a cuatro de los Cinco luchadores antiterroristas cubanos. ¿Qué impide al gobierno de EE.UU. ponerlos en libertad como acto humanitario o de justicia?

Señor Presidente:

El gobierno de Cuba, con el apoyo ampliamente mayoritario y la participación activa del pueblo, sigue enfrascado en un profundo proceso de transformaciones económicas, dirigidas a hacer más eficiente nuestra economía socialista, mejorar el nivel de vida de la población y preservar las conquistas sociales de la Revolución. Estas transformaciones gozan de un amplio reconocimiento internacional y cuentan con la creciente cooperación de muchas naciones, en particular, de la región de América Latina y el Caribe, con lo cual se fortalecen diversas formas de integración. Los fundamentos de la política norteamericana hacia Cuba se mantienen inamovibles, anclados en la Guerra Fría.

Señor Presidente:

 Los peligros que amenazan la existencia de nuestra especie son graves e inminentes.

Para preservar la vida humana hay que salvaguardar la paz y para ello es indispensable un cambio profundo en la manera de tratar y resolver los problemas del mundo y los conflictos, mediante el diálogo y la cooperación, sin el egoísmo y la filosofía del despojo que llevan a la guerra, al uso de la fuerza y a las medidas económicas coercitivas que, silenciosamente, también hieren y matan.

Es cierto que entre ambos gobiernos existen grandes diferencias, pero el único camino productivo es encontrar una manera civilizada de relacionarnos, reconociendo que somos Estados vecinos pero distintos y que solo a cada pueblo corresponde dirimir sus propios asuntos, su sistema político y decidir sobre su economía, según sus legítimos intereses.

Por tanto, habría que hacer prevalecer el diálogo, la negociación e, incluso, la cooperación en lo que sea posible y conveniente, en beneficio de ambos pueblos y de las relaciones hemisféricas.

La reciente reanudación de las conversaciones migratorias y sobre correo postal, así como el desarrollo de contactos acerca de otros temas de interés mutuo, como las operaciones de respuesta a derrames de hidrocarburos, los procedimientos de búsqueda y salvamento marítimo y aeronáutico, y la seguridad aérea y de la aviación, demuestran que ello es posible y útil.

El Gobierno de Cuba, como expresión de su voluntad de paz y convivencia respetuosa, reitera su disposición a avanzar hacia la normalización de las relaciones bilaterales y ratifica su disposición para establecer un diálogo serio, constructivo, en condiciones de igualdad y pleno respeto a nuestra independencia.

Señor Presidente:

 Una vez más, a nombre del abnegado, heroico y solidario pueblo de Cuba, solicito a los representantes de los Estados Miembros votar a favor del proyecto de resolución titulado “Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos los Estados Unidos de América contra Cuba”.

Muchas gracias.

Unificación monetaria en Cuba, Expectativas y realidades

Unificación monetaria en Cuba, Expectativas y realidades

Roberto Pérez Betancourt

La Noticia, difundida en las primeras horas del martes 22 de octubre, captó de inmediato la atención de la población cubana: El Conejo de Ministros acordó poner en vigor un cronograma de ejecución de medidas que conducirán a la unificación monetaria y cambiaria.

 El tema interesa a todos los cubanos, pues tiene que ver con realidades económicas actuales de la nación, que de alguna forma afectan el nivel de vida y las expectativas de las familias en sus intenciones de compra, venta, ahorro, viajes y otras acciones en las que se implica la relación monetario-mercantil y cambiaria.

La dualidad monetaria cubana surgió en 1994 con dos monedas que incluían el CUP, o peso nacional, y el dólar estadounidense, puesto a circular por necesidades del país, hasta que este último se suprimió de la circulación en 2004 y entró en vigor el CUC, o peso convertible, que en realidad solo lo es dentro de Cuba en las casas de cambio –conocidas como CADECA-, donde por el se obtienen los CUP, en los que se realizan la mayoría de las operaciones en los mercados agropecuarios y establecimientos que solo operan en esa moneda y entre personas naturales.

Los CUC también pueden canjearse en las cadecas por divisas extranjeras y viceversa, a la tasa oficial de Cuba.

El cambio actual es para la población de 24 pesos nacionales o CUP por un CUC (para su venta) y 25 por uno (para su compra).

Hasta ahora las personas necesitan adquirir los CUC para poder comprar con ellos en las tiendas que venden variedad de artículos, nacionales e importados, y solo operan en esa moneda.

 Para la economía nacional, depender de dos monedas implica numerosas complicaciones de registro y transacciones para las entidades jurídicas y para las personas naturales, es decir, la población en general.

 La referida nota oficial anuncia el inicio de un periodo de preparación de condiciones para elaborar propuestas de normas jurídicas, cambios de los registros y ajustes contables, además de capacitar a quienes se ocuparán de de las acciones actuales y futuras de este tema.

Destaca la reiteración de que ninguna decisión perjudicará a las personas que legalmente obtienen sus ingresos en cualquiera de las dos monedas cubanas y se respetará la confianza demostrada por quienes mantienen sus ahorros en los bancos en cualquier moneda.

Asimismo, se precisa que cualquier innovación operativa en las tiendas, para facilitar compras, mantendría la paridad monetaria actual, y se avisará sobre progresivas decisiones, según avance el cronograma anunciado.

En opinión de este comentarista, no es ocioso recodar que, en rigor, solamente el aumento ininterrumpido de la productividad y la producción de bienes y servicios darán la solidez que necesita cualquier moneda en circulación.