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DEBATE ABIERTO, la página de Roberto Pérez Betancourt

Donald Trump: descendiente de inmigrantes, presidente bajo protesta de la mayoría de estadounidenses

Donald Trump: descendiente de inmigrantes, presidente bajo protesta de la mayoría de estadounidenses

 Roberto Pérez Betancourt

Vestido con los colores de la bandera estadounidense, sus blondos cabellos esta vez bien peinados y la clásica altivez en su rostro, cuyos ojo parecen mirar sin ver, hacia el infinito, el controversial multimillonario Donald Trump se convirtió el viernes 20 de enero en el presidente número 45 de la Unión, a pesar de haber obtenido menos sufragios (sobre los dos millones) que su contrincante, la también rubia Hillary Clinton.

Son cosas de la democracia electoral de la nación norteña, que otorga el Poder Ejecutivo No a quien más votos populares sume en los 50 estados, sino al que tenga la habilidad de obtener el mayor número de los llamados “votos electorales” en ellos, a través de mecanismos diversos, incluida una especie de lotería.

Trump llega a la Casa Blanca como uno de los mandatarios más impopulares de la historia norteamericana, según reveló una encuesta reciente del diario The Washington Post y la cadena ABC News.

De acuerdo con el sondeo, solo un 40 por ciento de los ciudadanos aprueba la forma en que lideró el proceso de transición del poder en las últimas semanas, cifra inferior al 80 por ciento de aval que recibió Obama al asumir su primer período al frente del país, en 2009.

Como presidentes electos, George W. Bush, William Clinton y George H. W. Bush tuvieron índices de popularidad similares a Obama, con 72, 81 y 82 por ciento, respectivamente.

Esa realidad minoritaria de Trump no escapó a los observadores y fue patentizada por millares de ciudadanos de a pie, que protestaron en las calles de Washington mientras Trump juraba el cargo y arremetía contra lo que llamó la clase política de Washington en un discurso de 20 minutos que enfatizó la vocación nacionalista matizada con ribetes fundamentalistas y xenofóbicos, cuya transmisión en vivo fue captada íntegramente en Cuba a través de la cadena Tele-Sur.

“Yo, Donald Trump, juro solemnemente que desempeñaré con fidelidad el cargo de presidente de Estados Unidos, utilizando al máximo mis capacidades para preservar, proteger y defender la Constitución”, fueron las palabras que pronunció sobre la misma biblia usada por Abraham Lincoln para asumir el puesto en 1861 y además sobre su propia biblia personal, que, según explicó Trump, fue un regalo de su señora madre cuando él era un niño.

Hoy, con el acta presidencial en su bolsillo, Trump, a decir de analistas de mucha experiencia, será un presidente impredecible, al menos en su primer año de gestión, en el que se esperan “cosas terribles”.

No cabe dudas de que Trump es tan hábil como demagogo, sin tratar de utilizar calificativos en términos peyorativos, simplemente hay que observar que él mismo incurre en las faltas que le achaca a otros de su propia especie multiadinerada, desde poseer empresas en otros países donde explota mano de obra barata, en vez de pagar mejores salarios en los propios Estados Unidos, o de utilizar la efervescencia de los insultos y las amenazas para granjearse simpatías de duda moralidad.

Sin embargo, la realidad no puede ser negada. Ahí está el rubio, rodeado de su familia, exhibiendo sus habilidades como publicista, diciendo lo que quiere escuchar un segmento amplio de la población desempleada, golpeada por la economía del capitalismo salvaje, desposeída por los más ricos –como el propio Trump- blanco también de los devastadores efectos de las políticas neoliberales, exclusión social, y analfabetismo político.

Como recuerdan analistas, Trump dijo, e hizo, antes de entrar a la Casa Blanca, cosas terribles: desde acusar a los mexicanos (y por extensión a todos los “latinos”) de ser violadores seriales, narcotraficantes y asesinos hasta declarar públicamente, para horror de los alemanes, que era “germanofóbico”. O de provocar al dragón chino llamando por teléfono a la presidenta de Taiwán, lo que motivó una inusualmente dura protesta de Beijing; decirles a los europeos que la OTAN es una organización obsoleta y que lo del Brexit fue una buena decisión.

El septuagenario Trump, esposo, padre y descendiente de inmigrantes, de una poderosa familia del sector inmobiliario. Nació el 14 de junio de 1946 en Nueva York, como uno de los cinco hijos de Mary AnneMacLeod y Fred Trump, casados en 1936. Sus cuatro hermanos son Fred, Jr. (actualmente fallecido), Robert, Maryanne y Elizabeth.

Su madre era una inmigrante escocesa, nacida en la isla de Lewis, y sus abuelos paternos, inmigrantes alemanes.

Con una infancia normal en Jamaica Estates, Trump asistió al theKew-ForestSchool en ForestHills, en Queens, junto a algunos de sus hermanos hasta que, a los 13 años, por tener problemas de conducta, sus padres lo enviaron a la Academia Militar de Nueva York.

Más tarde, Trump fue a la Universidad de Fordham en el Bronx durante dos años, y continuó sus estudios en la Escuela de Negocios Wharton de la Universidad de Pensilvania, porque esta última tenía uno de los pocos programas de estudios dedicados al sector inmobiliario, donde se graduó en 1968 con un Bachiller en Ciencias de la Economía.

Donald Tump se ha casado en tres ocasiones. Tiene cinco hijos con ocho nietos. En 1977 se casó con Ivana Zelníčková, con quien posee tres: Donald Jr. (1977), Ivanka (1981) y Eric (1984). Se divorció en 1992 y un año más tarde, en 1993, se casó con Marla Maples, con quien tuvo una hija, Tiffany (1993). Se divorciaron el 8 de junio de 1999. El 22 de enero de 2005 contrajo nupcias con Melania Knauss (nacida en Eslovenia), y tuvo a Barron William, el quinto de sus descendientes, en marzo de 2006. (Con informaciones biográficas de Trump Donald)

Puntos claves del nuevo acuerdo migratorio entre Cuba y Estados Unidos

Puntos claves del nuevo acuerdo migratorio entre Cuba y Estados Unidos

He aquí  diez aspectos cla­ve que se derivan de la Declaración Conjunta firmada por Cuba y los Estados Unidos en la tarde del martes 12 de enero, los cuales aparecen en el sitio web del diario Granma.

Con la derogación de la política de pies secos-pies mojados y el Programa de Parole para profesionales médicos cubanos, se eliminaron dos importantes problemas que afectaban los intereses nacionales tanto de Cuba como Estados Unidos, así como la seguridad de nuestros ciudadanos.

Con la firma de un nuevo acuerdo migratorio, ambos países dan un paso de avance en sus relaciones bilaterales y están en mejores condiciones de promover una migración legal, ordenada y segura de sus ciudadanos.

Sin embargo, para ser consecuentes con la letra y el espíritu del acuerdo y alcanzar relaciones migratorias normales, será necesario también que el Congreso estadounidense derogue la Ley de Ajuste Cubano de 1966, única de su tipo en el mundo que no se corresponde con el contexto bilateral actual.

Granma comparte diez aspectos cla­ve que se derivan de la Declaración Conjunta firmada por Cuba y los Estados Unidos en la tarde del martes 12 de enero:

 

1- SE DEROGÓ LA POLÍTICA DE PIES SECOS-PIES MOJADOS

La política que llega a su fin fue establecida por el gobierno de Bill Clinton en 1995, y constituyó un incentivo para la migración irregular e insegura de miles de cubanos, en contra de la letra y el espíritu de los acuerdos migratorios vigentes entre ambos países.

El concepto de pies mojados se refería a aquellos balseros interceptados en el mar que eran devueltos a Cuba en un procedimiento expedito entre los guardacostas de ambos países. En cambio, los pies secos son aquellos que llegan a territorio estadounidense por cualquier vía y sin importar el medio utilizado. El procedimiento estándar hasta este martes era facilitar los trámites de Parole (entrada bajo palabra) para garantizar a todos su acceso a la Ley de Ajuste.

2- SERÁN DEVUELTOS TODOS LOS CUBANOS QUE INTENTEN ENTRAR O PERMANECER DE MANERA IRREGULAR EN ESTADOS UNIDOS A PARTIR DEL 12 DE ENERO

El Departamento de Seguridad Interna, según la hoja informativa que publicó respecto a los cambios en las regulaciones migratorias hacia Cuba, activó todos los procedimientos para las deportaciones expeditas de los ciudadanos de la Isla que ingresen en situación irregular al territorio de los Estados Unidos. Durante más de medio siglo, los oficiales de inmigración tuvieron indicaciones precisas para no utilizar dichos mecanismos en el caso de los cubanos.

De la misma manera, en caso de que personas que entren legalmente a los Estados Unidos con visas de turismo u otras, pero permanezcan por más tiempo del autorizado o traten de permanecer irregularmente en ese país, serán regresadas a Cuba en virtud de los nuevos acuerdos.

Las personas devueltas, como es la práctica habitual, se reincorporarán con normalidad a la sociedad, a menos que hayan cometido un delito durante su proceso migratorio irregular o tengan deudas con la justicia.

 

3- NO HABRÁ UN TRATO DIFERENCIADO PARA LOS CUBANOS QUE ENTREN DE MANERA IRREGULAR A LOS ESTADOS UNIDOS

Uno de los aspectos singulares de la combinación de la Ley de Ajuste Cubano y la política de pies secos-pies mojados era que otorgaba a los cubanos un estatus de «supermigrantes».

Según el propio presidente Obama, eso acabó el 12 de enero: «Al tomar esta medida tratamos a los migrantes cubanos de la misma manera que tratamos a los migrantes de otros países».

 

4- SE REVISARÁ UNA LISTA DE PERSONAS SUJETAS A DEPORTACIÓN QUE SALIERON POR EL PUERTO DEL MARIEL EN 1980

Como parte del Comunicado Conjunto de fecha 14 de diciembre de 1984, se acordó una lista de 2 746 personas sujetas a la deportación desde los Estados Unidos que habían salido por el puerto del Mariel cuatro años antes.

Desde entonces, a Cuba han regresado un número considerable de ellos, pero aún no se logra completar la cifra total, debido a que un grupo de ellos está desaparecido, murió o se encuentra incapacitado de viajar.

El acuerdo actual establece la posibilidad de sustituir los nombres que no puedan ser deportados por diversos motivos por nuevas personas, siempre y cuando sean ciudadanos cubanos que hubiesen salido hacia los Estados Unidos de América por el puerto de Mariel en 1980 y hubiesen sido detectados por las autoridades competentes de los Estados Unidos cuando trataban de entrar o permanecer irregularmente en ese país, violando las leyes de EE.UU.

5- CUBA CONSIDERARÁ Y DECIDIRÁ, CASO A CASO, ACEPTAR EL REGRESO DE ALGUNAS PERSONAS CONSIDERADAS COMO «NO ELEGIBLES» PARA PERMANECER EN LOS ESTADOS UNIDOS

 

El regreso a Cuba de aquellas personas que, previo a la firma del acuerdo, hayan violado las leyes estadounidenses y se considere que no cumplen los requisitos para permanecer en ese país, será analizado caso a caso por las autoridades de la Isla.

6- SE ELIMINA EL PROGRAMA DE PAROLE PARA LOS PROFESIONALES MÉDICOS CUBANOS

Esta política incitó a personal cubano de la salud que colabora en terceros países a abandonar sus misiones y emigrar a los Estados Unidos y dañó los programas de cooperación médica internacional de Cuba.

Establecido durante el gobierno de George W. Bush, muchos se preguntaban qué hacía en pie un programa de esta naturaleza, mientras ambos países colaboraban en África occidental para combatir el Ébola. Según expresó el presidente Obama en su declaración tras el acuerdo, «Estados Unidos y Cuba están trabajando juntos para combatir enfermedades que ponen en peligro la salud y las vidas de nuestros pueblos.

Al dar tratamiento preferencial al personal médico cubano, el programa condicional para los médicos contradice esos esfuerzos, y corre el riesgo de causar daño al pueblo cubano».

 7- LOS ACUERDOS MIGRATORIOS ANTERIORES SE MANTIENEN VIGENTES

Permanecen en vigor los acuerdos migratorios firmados entre Cuba y los Estados Unidos tras las últimas dos crisis migratorias, la del Mariel en 1980 y la de los Balseros en 1994. En ellos las dos partes se comprometen a trabajar por una migración «legal, ordenada y segura».

Entre otros aspectos, no se modifica por el presente acuerdo la interceptación y devolución a territorio cubano de personas en alta mar que intenten llegar a los Estados Unidos o que penetren en la Base Naval en Guantánamo.

 

8- ESTADOS UNIDOS SE COMPROMETIÓ A MANTENER EL OTORGAMIENTO DE UN MÍNIMO DE 20 000 VISAS ANUALES PARA MIGRAR DE MANERA ORDENADA Y SEGURA

Según lo anunciado, las autoridades norteamericanas mantendrán su compromiso de otorgar no menos de 20 000 visas anuales para migrar de manera ordenada y segura. Ese es el número de visas que recogen los acuerdos migratorios anteriores.

9- SE MANTIENE EL PROGRAMA DE PAROLE PARA LA REUNIFICACIÓN FAMILIAR

Según las regulaciones del Departamento de Seguridad Interna, se mantiene en pie el programa que beneficia con un Parole de entrada a los Estados Unidos a las personas que están en trámites para recibir una visa de reunificación familiar, de tal manera que la puedan esperar en territorio norteamericano y no en la Isla.

10- LA POLÍTICA MIGRATORIA CUBANA CONTINUARÁ GARANTIZANDO EL DERECHO DE SUS CIUDADANOS A VIAJAR Y MIGRAR, ASÍ COMO REGRESAR AL PAÍS

Con la entrada en vigor el 14 de enero del 2013 de la actualización de su política migratoria, Cuba dio un paso más para lograr que los movimientos migratorios se den de forma legal, ordenada y segura, así como para fortalecer su relación con la emigración, bajo el principio de que son medidas aprobadas por decisión soberana del Estado y no responden a presiones ni imposiciones de nadie.

La declaración del Gobierno Revolucionario ratificó que la Isla continuará garantizando el derecho a viajar y migrar de sus ciudadanos, así como de regresar al país, de acuerdo con los requerimientos de la ley.

Asimismo, se ratificó que existe la voluntad expresa del Gobierno cubano de, en ejercicio de su soberanía, actualizar la política migratoria vigente y ajustarla a las condiciones del presente y el futuro previsible. (TVY) (Granma)(RPB)(16/01/17)

 

Migración, seguridad y beneficios

Migración, seguridad y beneficios

Roberto Pérez Betancourt

El nuevo acuerdo migratorio entre Cuba y Estados Unidos favorece a ambos países y suprime los peligrosos atractivos  que estimulaban la migración ilegal hacia la nación norteña.

  Muy publicitada ha sido la supresión por  la Administración saliente de Barack Obama  de la antigua política de “pies secos, pies mojados”, que  incitaba a la emigración ilegal de los cubanos, y el programa de admisión provisional (parole) para profesionales cubanos de la salud, aplicado por Washington en países donde prestaban colaboración con el objetivo de captar cerebros y perjudicar a la Isla.

  Gobernantes de países centroamericanos en los que la emigración de cubanos se elevó con el ansia de seguir ilegalmente rumbo a la frontera estadounidense, y por ende creó situaciones difíciles para los respectivos gobiernos, han expresado su beneplácito por el acuerdo que  de hecho los liberará de esa situación.

  Pero la realidad contextual también incumbe a esos  cubanos que viajaron a Centroamérica atraídos por la zanahoria yanqui, igualmente a los que se quedaron con las maletas hechas y a los que, en imitación suicida de los que han atravesado el estrecho de la Florida en balsas y naves precarias, se hallan en el mar o se disponían  a embarcarse clandestinamente.

  En todos los casos la buena noticia es que el acuerdo alcanzado les preserva la existencia a esos emigrantes, e impedirá que sigan exponiéndose a peligros letales. Quienes sueñan con reunificación familiar podrán apelar a las vías legales que siguen vigentes por ambas naciones, como han hecho decenas de miles de otros ciudadanos cubanos.

“Estamos hablando no de la eliminación de una política, sino de un nuevo acuerdo migratorio entre Cuba y los Estados. Es un acuerdo entre los dos gobiernos que si bien mantenemos los otros acuerdos de 1984, 1994 y 1995, establecemos muchísimas más cosas en función de ir regularizando las relaciones migratorias”, aclaró Gustavo Machín Gómez, subdirector general de Estados Unidos en la Cancillería cubana, en el programa televisivo  la Mesa Redonda.

 “No era solo los intentos de llegar irregularmente a los EE.UU., sino que se convirtió en un estímulo ante una serie de delitos conexos o delitos asociados que incluía el uso de la violencia en muchos casos o en los últimos meses los problemas que se estaban creando en varios países latinoamericanos, que eran utilizado como tránsito hacia los Estados Unidos. Además se estimulaba el tráfico y la trata de personas, la violencia, la falsificación de documentos, creando serios problemas de seguridad en los países por los cuales estaban atravesando”, comento Machín.

 

Se suprime un privilegio indebido y se afianzan la seriedad y la cordura

 

Como se ha anunciado públicamente, a partir de este 12 de enero los cubanos serán tratados al igual que todos los ciudadanos del resto del mundo en cuestión de leyes migratorias, aplicadas dentro del territorio estadounidense. La Declaración Conjunta quita un privilegio indebido y le da seriedad a los flujos migratorios entre dos países que trabajan por normalizar sus relaciones bilaterales.

“Como parte del acuerdo, el gobierno estadounidense se comprometió a devolver y el gobierno cubano a recibir a todos aquellos ciudadanos que sean detectados tratando de entrar o permanecer irregularmente en el territorio de los Estados Unidos, no importa la vía por la cual lleguen o entren.

 

¿ Y qué podría hacer el nuevo presidente Donald Trump?

 

  Expertos en migración en Estados Unidos afirman que el flamante mandatario no actuará en contra del acuerdo migratorio alcanzado por la Administración de Obama y Cuba, aunque un segmento tradicional de la mafia cubano-americana ya haya iniciado el acostumbrado pataleo, mientras otros se consuelan afirmando que “ocurriría tarde o temprano”.

  Analistas observan que Trump se mantuvo inusualmente silencioso el viernes acerca de la decisión de Obama, sin decir nada en su plataforma preferida (Twitter) ni a través de su equipo de transición, que no hizo caso de las repetidas solicitudes de comentarios.

  En realidad sería contradictorio para Trump oponerse a la medida adoptada, porque supondría un aval a la emigración ilegal que tanto él ha rechazado.

   La prensa de Miami se hace eco de  las cifras oficiales del  Departamento de Seguridad Interna de Estados Unidos, las cuales fijan en 56 406 el número de cubanos que durante 2016 arribaron ilegalmente a ese país.

  En este contexto, debe recordarse que la llamada Ley de Ajuste cubano sigue vigente, y  solo el Congreso tiene facultades para modificarla o derogarla. Esa legislación posibilita a los cubanos que lleguen por vía legal a territorio estadounidense solicitar permanecer allí y solicitar la residencia al cabo de 366 días de estancia   en el país. Pero la revocación de la política de Obama obstruyó efectivamente esa ley al hacer mucho más difícil para los cubanos permanecer en los EE.UU. y por lo tanto, calificar para beneficios o residencia.

   Es obvio que una actuación consecuente  con la letra y el espíritu del acuerdo rubricado por Cuba y Estados Unidos, encaminada a  relaciones migratorias normales, sería que el Congreso norteño  derogara la Ley de Ajuste Cubano de 1966, única de su tipo en el mundo que no se corresponde con el contexto bilateral actual.

 

 

 

Aniversario de la entrada de Fidel en Matanzas el 7 de enero de 1959

Aniversario de la entrada de Fidel en Matanzas el 7 de enero de 1959

 -Discurso de Fidel en Matanzas

-Discurso de Fidel tras su  arribo a Ciudad de La Habana

 Roberto Pérez Betancourt

 

 La entrada triunfal del Comandante en Jefe Fidel Castro en Matanzas el siete de enero de 1959 al frente de la Caravana de La Libertad, tras el triunfo armado de la Revolución, es un suceso memorable que cada año reedita las emociones de la primera ocasión y como en este enero invita a reflexionar sobre el camino transitado desde entonces.

  Con júbilo el pueblo matancero recuerda el lunes 7  la entrada de la Caravana de la Libertad a este territorio, luego de que los rebeldes atravesaran el país con Fidel al frente. Los  caravanistas, procedentes del este, entraron en la provincia   por  el poblado de Los Arabos, siguió por la carretera central  hacia Colón, Perico, Jovellanos y Limonar, y finalizaron en la ciudad de Matanzas, con el arribo al parque  de La Libertad,  donde muchos testigos aún comentan  las palabras pronunciadas por el líder de la revolución triunfante 54 años atrás.

 

Enero  de 1959: Fidel Castro en Matanzas

 

  Son muchos los habitantes de la Ciudad de Matanzas –100  kilómetros al este de la capital cubana—que recuerdan emocionados la presencia del Comandante en Jefe Fidel Castro  al frente de la Caravana de la Libertad, en tránsito hacia la  capital cubana, cuando dirigió la palabra a los matanceros el  día 7 desde el balcón del edificio de Gobierno, frente al parque de La Libertad.

  “Tengo la impresión de que no ha quedado una sola alma en las  casas de Matanzas Tengo la impresión de que aquí está  Matanzas entero; es todo el pueblo, y todo el  pueblo unido.  Si a este pueblo, cuando estaba  desarmado y cuando no estaba  unido, no pudo  aplastarlo la dictadura, ¿quién puede en estos  momentos derrotar al pueblo de Cuba? “, así expresaría Fidel  en una parte de su intervención pública, que devino diálogo  con los matanceros.

  Después de descansar brevemente esa noche-madrugada al otro  día Fidel visitó a la madre de José Antonio Echeverría, en la ciudad  de Cárdenas, donde el líder de la Revolución le rindió homenaje a quien encabezó los hechos del 13 de marzo de 1957 y firmó   con él la histórica Carta de México.

 

Fidel Castro: Vigencia de una entrada triunfal en La Habana

 

 

Vigentes se mantienen las palabras del Comandante en Jefe Fidel Castro transmitidas al pueblo cubano el ocho de enero de 1959, tras su entrada triunfal en la ciudad de La Habana, al frente del Ejército Rebelde.   "Creo que es este un momento decisivo de nuestra historia: La tiranía ha sido derrocada. La alegría es inmensa. Y sin embargo, queda mucho por hacer todavía. No nos engañamos creyendo que en lo adelante todo será fácil; quizás en lo adelante todo sea más difícil".   Así lo afirmó Fidel hace 58 años, y  el devenir corroboró la certeza de su juicio, enfrentó las dificultades y coronó los esfuerzos con logros impresionantes en todos los ámbitos de la vida política, socio-económica y cultural, para beneficio del pueblo cubano y de otras naciones favorecidas por una fecunda labor internacionalista

  Aquel día memorable, cuando la población habanera desbordó las calles y vibró de alegría incontenible con el arribo de Fidel al frente de la Caravana de la Libertad, permanece grabado en la memoria histórica de la Patria cubana con la misma intensidad con que lo vivieron actores y testigos del suceso.   Las jornadas anteriores habían sido igualmente emotivas a lo largo del recorrido desde Santiago de Cuba, a partir del dos de enero, hacia la región occidental: Banderas, himnos, discursos, risas, llantos, abrazos y besos, decisiones, órdenes, hasta arribar al antiguo campamento militar de Columbia, sede del Estado Mayor del ejército derrotado.   Allí, la legendaria Violeta Casal, voz femenina de Radio Rebelde, anunció la presencia del máximo líder  de la Revolución, cuya imagen altiva fue multiplicada por la televisión y llevada al mundo, expectante porque un suceso insólito había ocurrido en aquella pequeña Isla del Caribe: Un puñado de hombres corajudos había vencido a un poderoso ejército.   "El destino de la Patria no puede ser nuevamente escamoteado", subrayó Fidel, recordando mentalmente, cómo el gobierno de Estados Unidos había impedido la consumación plena de la independencia de Cuba frente al colonialismo español en las postrimerías del siglo XIX.  

A pesar de los empeños recurrentes de 11 sucesivas Administraciones durante los últimos 57 años para mantener un genocida bloqueo económico, comercial y financiero destinado a estrangular a las familias cubanas y derrocar a la Revolución cubana, aquel alerta del Comandante en Jefe se ha materializado mediante continuas jornadas heroicas del pueblo en todos los frentes de batalla para preservar la soberanía nacional.  

La lección se ha interiorizado: Unidad como antídoto a los intentos de dividir y

factor primordial de victoria, enriquecida con las enseñanzas de Fidel. (TVY)(Actualizado en 05/01/17).   

 

 

 

 

Sumamos 58 eneros y seguimos aprendiendo de la historia

Sumamos 58 eneros y seguimos aprendiendo de la historia

Roberto Pérez Betancourt

  Este día primero del año  2017 la Revolución cubana suma 58 eneros de victorias y continúa aprendiendo de la historia, tras el triunfo armado en la Sierra y en el Llano frente a la dictadura pro imperialista de Fulgencio Batista en 1959.

 Cuando el sol habanero arrastraba sus primeros destellos dorados en las aguas del malecón frente a la Embajada Norteamericana, míster Earl Smith se asomó detrás de un grueso vidrio y lo que vio  desde su altura lo horrorizó:  “La chusma ha tomado las calles”.

   En la madrugada del 31 de diciembre el dictador  había huido  junto a un selecto grupo de criminales, políticos corruptos y parte de su familia. En el aire ordenó rectificar el destino del avión.  Poco después el dictador Leónidas Trujillo le daría la bienvenida en Santo Domingo y  le cobraría cada día a peso de oro.

   Mientras, en la capital cubana se orquestaba un golpe militar auspiciado por Estados Unidos, vano intento de  evitar que las guerrillas triunfantes con Fidel Castro a la cabeza tomaran el poder.   Esta vez el Tío Sam se quedaría con las ganas. Ni Smith  ni el presidente estadounidense Eisenhower  imaginaban los acontecimientos que vendrían.

    Desde la oriental ciudad de Palma Soriano, Fidel Castro llamaba a la huelga general, ordenaba  a sus tropas avanzar  hacia Santiago de Cuba y La Habana, exigía la rendición de las guarniciones y  reafirmaba: "Revolución sí, golpe militar no".

   Poco después, al frente de la columna uno José Martí, Fidel entraba en la capital oriental donde pronunciaría  esa noche un histórico discurso. En las primeras horas de la tarde la soldadesca de Batista se había  rendido en  Santa Clara.

   La victoria  revolucionaria sería irreversible.

  Tras un siglo de luchas con la participación de varias generaciones, legiones de mambises  de la mano de Fidel Castro entrarían triunfantes en cada una de las principales ciudades de Cuba para proclamar el triunfo de la libertad.

   Los esbirros  corrían su consigna del momento: “sálvese quien pueda”.  Prepotentes, Earl Smith y sus jefes  aún confiaban en sus  “métodos de persuasión”. Pero se inquietaban cuando Fidel decía: “Este no es el final, apenas estamos comenzando”.

   Juicios, condenas y ajusticiamiento de asesinos; Reforma Agraria, profunda y socialista; Alfabetización, Reforma Urbana, Confiscación de empresas norteamericanas, Nacionalización de la banca y del comercio exterior y Reforma educacional,  materializaron esa respuesta.

     También la organización de Milicias Nacionales; Rechazo a la invasión mercenaria de Playa Girón auspiciada  por Estados Unidos, virilidad  a prueba en la Crisis de los mísiles, Justicia social total.  Sí, era solo el comienzo. Ante cada nueva agresión procedente de Estados Unidos, Fidel reiteraba: Más Revolución.

    Este primero de enero se cumplen 58 años del histórico triunfo armado. Desde entonces prácticamente no ha transcurrido una sola jornada sin que el pueblo cubano no haya conocido de algún nuevo intento imperial para frenar su obra de infinito amor.

   En eso anda aun, enfrentando  a un bloqueo más genocida, y una administración estadounidense que se renueva, anunciando retrocesos en la política que abrió el mandatario  saliente de Barack Obama,  y amenaza con incurrir en viejos errores de sus predecesoras, sin acabar de comprender que nada ni nadie podrá dar marcha atrás a la rueda de la historia, y que ella es sabia consejera, presente en los signos de rectificación que se implementan a través de los lineamientos de la política económica y social delineados en el VI Congreso del Partido Comunista de Cuba.

   Los 58 años transcurridos también han servido para madurar y entrenar. Los habitantes del archipiélago codiciado por Estados Unidos aprendieron a responder como un avispero a las amenazas y agresiones,  y  convirtieron a su territorio en un bastión inconquistable, hoy con la fuerza multiplicada de la unidad latinoamericana en la Alianza Bolivariana para nuestros pueblos de América ALBA y en las relaciones de amistad y confraternidad que se amplían con muchas otras naciones del orbe. (TVY)(Actualizado en 29/12/16).

 

 

 

Aniversario 55 de la primera graduación de Administradores de Industrias

Aniversario 55 de la primera graduación de Administradores de Industrias

- Escuela fundada por el comandante Ernesto Che Guevara

Roberto Pérez Betancourt*

La nota publicada en el diario Noticias de HOY, el sábado 23 de diciembre de 1961, bajo el título: Clausuró Che Guevara acto de graduación de administradores, informa: “El Ministro de Industrias, Comandante Ernesto Che Guevara, resumió anoche el acto de clausura del “Curso de los 400”, de la Escuela de Administradores “Patricio Lumumba”, en el cual se le entregaron sus diplomas a los trescientos siete (307), recibiéndolos simbólicamente un alumno por cada aula…” (Sic).

Culminaba más de un año de intensos estudios en una actividad docente inédita en el país, que reunió a obreros, campesinos, empleados, técnicos, soldados y oficiales del Ejército Rebelde, hombres y mujeres, jóvenes y mayores, de muy diversos grados de instrucción y procedencia social, llegados de variadas provincias.

Habían sido convocados por la urgencia del avance revolucionario, inspirados en el ejemplo de sacrificio de mártires y héroes en la epopeya de la lucha y el entonces reciente triunfo revolucionario sobre la dictadura pro imperialista de Batista.

El Che: precisiones vigentes

En el acto de graduación, el Comandante Ernesto Che Guevara pronunció las palabras de clausura. En su estilo directo precisó conceptos y ejemplificó la conducta que debía caracterizar a los cuadros administrativos: “Me da la impresión de que se ha realizado lo más importante de todo, que es la maduración política, porque la maduración política significa tener la comprensión clara de los problemas que existen y tener la certeza de que se desconoce mucho, y de que hay que avanzar a tientas por un camino muy difícil, la comprensión política.

La madurez política significa también que se tiene el deseo y la decisión de entregarse de lleno a una causa que ahora se comprende y que razonablemente se puede ir a realizar cualquier clase de trabajo en bien de la colectividad.”

Y en otro momento de aquella intervención histórica, precisaba Che Guevara: “El socialismo se hace solamente con el trabajo humano, no es una creación milagrosa, ni es un producto exclusivo de la conciencia, es producto del trabajo humano, es el producto de la técnica superior aplicada a un régimen en el cual las condiciones son iguales para todos y el reparto de la riqueza se hace justamente para todos. Para que exista el socialismo tiene que haber producción, para que esta producción permita crear los excedentes necesarios para el desarrollo de nuevas industrias.

Se necesita aumentar día a día la productividad, y la productividad tiene una fase que es el mejoramiento técnico y otra fase que es el mejoramiento de los sistemas contables y financieros, y el mejoramiento de los ahorros de la producción…”

Cincuenta y cinco años después, estas palabras siguen manteniendo plena vigencia, al igual que otras recomendaciones y ejemplos legados por la inteligencia y la voluntad de quien llegaría a trascender para la posteridad como el Guerrillero Heroico, de quien se seguirá hablando en el devenir de la humanidad.

Un curso inédito en América Por la naturaleza de sus propósitos y la extracción social de de sus participantes, alumnos y profesores, el curso de Los 400 (cifra a la que se aspiraba) fue inédito en América.

Comenzó el tres de octubre de 1960 en la escuela primaria superior Flor Martiana, del Departamento de Industrialización del Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA), que desde octubre de 1959 estuvo bajo la dirección de Che Guevara, quien el 25 de noviembre de ese mismo asumió la presidencia del Banco Nacional de Cuba, y a partir del 23 de febrero de 1961 la de Ministro de Industrias.

En diciembre de 1960 las actividades docentes pasaron a desarrollarse en el Hotel Nacional, bajo la dirección de Víctor Trejo. Según explican sus primeros integrantes, la inauguración oficial ocurrió el sábado 7 de enero de 1961.

Posteriormente, las aulas y el albergue de los estudiantes se trasladaron a la antigua Casa de los Alcaldes, en la localidad habanera de Vento, hasta la graduación. Intensas eran las jornadas diarias de estudio, desde bien temprano en la mañana hasta entrada la noche. El sábado había un pase hasta el domingo por la noche. El programa incluía: matemática (aritmética, álgebra, geometría, trigonometría), química, principios técnicos (Física y procesos industriales) Español, Economía política, Filosofía, Organización y planificación empresarial, estadísticas, contabilidad y finanzas…

Los alumnos efectuaban periódicas visitas a importantes industrias en La Habana, Pinar del Río y la provincia de Matanzas, donde apreciaban experiencias de los primeros interventores de esos centros labores, estudiaban flujos de producción y la interrelación de las administraciones con las organizaciones políticas y sindicales.

El colectivo de estudiantes creó su propio periódico, nombrado El Obrerito, dirigido por Humberto Valdés Díaz, prestigioso caricaturista, y un grupo de responsables de cada edición.

También se confeccionó el himno de la Escuela, que reproducimos al final de este trabajo, y se efectuaron variadas actividades extracurriculares, incluidas de crítica y apreciación cinematográfica, trabajos voluntarios diversos, entre los que sobresalen en la memoria la descarga de buques, trasiego y almacenamiento de productos en los muelles de La Habana, apoyo a la producción en fábricas, cortes de caña en la zafra azucarera, y la operación del canje de moneada efectuada en el país en 1961, entre otras. Graduados exponen experiencias A Albino Armando Valdés Castillo se le conocía mejor por el apelativo de “El Quemao”, alusión a su empeño en estudiar y estudiar y a su temperamento fogoso. Hoy encabeza un grupo de ex alumnos esforzados en rescatar las memorias de aquel curso pionero. Pone en ese empeño igual dedicación y entusiasmo con que ingresó a los 18 años de edad en esta singular tropa de revolucionarios. Procedía de la fábrica de tapas Robredo, en la barriada habanera de Luyanó, donde se desempeñaba como oficinista. “La selección de alumnos se hizo a través de las organizaciones revolucionarias. Yo ingresé por conducto del Partido Socialista Popular (PSP) (Comunista), luego de pasar un test psicométrico.

El primer director de la escuela fue Julio Cáceres, El Patojo, compañero de ideales y amigo de Che. Vestíamos camisa gris, pantalón y gorra verdeolivos y usábamos un brazalete distintivo del Curso de los 400. “Cuando nos graduamos fui designado para administrar la Empresa Consolidada de cervezas y maltas en San José de Las Lajas, que poco después fue desactivada y pasé a otras funciones administrativas…”

A Mario Enrique Ponte, obrero de Plantas Eléctricas, le encomendaron administrar el central azucarero Urbano Noris, lo que para él significaba visitar por vez primera una de esas industrias. “Desde entonces siempre me desenvolví en el sector azucarero –explica-. Más tarde me licencié en economía. El Che nos enseñó la necesidad de estudiar, pensar y cooperar, como hacíamos en los CILOS, como llamábamos a los Comités de industrias locales, que en las diversas comunidades reunían a los administradores de industrias para entre todos conocer problemas y contribuir a solucionarlos…”.

Coinciden los administradores de la época en elogiar aquellos CILOS, donde se trataban asuntos prácticos. Las entidades que contaban con más posibilidades técnicas y mejores talleres contribuían con otras cercanas a solucionar déficit de piezas de repuestos. Sus expertos asesoraban e incluso reparaban maquinarias en fábricas de menores recursos, porque se acentuaba la escasez de recursos importados. Un papel muy importante desempeñó en aquella época el taller de mecánica y los técnicos y operarios de la fábrica de Jarcias de Matanzas, posiblemente la mejor dotada entre las activas.

Las empresas capitalistas se negaban a suministrar abastecimientos y se desarrollaron cursos de capacitación conocidos como “mínimo-.técnico” y “Fabrica tu maquinaria”, entre otros.

En tiempos de Playa Girón Eduardo Blázquez Hernández, laboraba en la oficina del central Méjico, en Colón, -180 kilómetros al este de la capital del país-, en la provincia de Matanzas, y fue designado administrador de una empresa de fertilizantes en Lawton, La Habana. De aquellos momentos recuerda: “A pesar de la diversa procedencia de los alumnos, llegamos a expresar fuerte unidad de criterios y solidaridad. Al producirse el ataque a Playa Girón, unánimemente los expresamos la disposición de ir al frente de combate, pero nos ordenaron permanecer acuartelados en la escuela”.

Hago un paréntesis para recordar: El entonces teniente, y hoy general, Hugo del Río, también alumno de la escuela, formó una compañía integrada por varios pelotones, organizó guardias y puso a marchar a todo el estudiantado. Para los más jóvenes fue el estreno en “artes militares”, también para numerosos veteranos, y para los que procedían del Ejército Rebelde, la posibilidad de comandar y advertir a la tropa con una frase inolvidable: “Aquí, en el pelotón, ya todo el mundo opinó, nadie pide la palabra, ¡firmes!” Aludían al espíritu polémico del alumnado, motivado precisamente por las clases de economía política y filosofía.

En las aulas se debatían vivamente los temas que los profesores de filosofía y economía política introducían. No resultaba fácil la polémica para quienes estaban acostumbrados a la disciplina militar.

“El Che probó las primeras combinadas cañeras…”

Alfonso Pérez Peñalver era obrero portuario. Luego de graduado dirigió fábricas de muebles y después el central azucarero Pablo Noriega, en Quivicán. “Al principio me intimidó un poco aquella encomienda, pero puse manos a la obra. Allí el Che probó las primeras combinadas cortadoras de caña, y se fundó el Instituto Cubano de Derivados de la Caña de Azúcar (ICIDCA). “El Che llegaba frecuentemente a realizar trabajo voluntario desde antes de las siete de la mañana y hallaba a todos listos con sus mochas. Cuando visitaba al central, en vez de dirigirse a la dirección iba directo a dialogar con los trabajadores”.

Emma Jiménez Rubio lucía sus 21 primaveras agraciadas y acaba de graduarse como contadora en Cárdenas -150 kilómetros al nordeste de la capital cubana-, en la provincia de Matanzas, cuando ingresó al Curso. Por su propia voluntad se presentó para expresar su deseo de cursar aquellos estudios. Allí conoció a Armando Alvisa Rivero, también contador, procedente de Cubana de Acero. Ambos se enamoraron. Al concluir el curso, Armando fue ubicado en Matanzas, y ella en La Habana. Una vez más la tenacidad se impuso y logró que la enviaran a administrar cerca de su compañero con quien contrajo un matrimonio que perdura. “Existía gran honradez y compañerismo ente el alumnado –comenta Emma--. Entonces no era habitual que una mujer desempeñara funciones de dirección. Administré en confecciones textiles y en la fábrica de fósforos, en Matanzas. Siempre traté de apoyarme en los trabajadores de mayor experiencia en el ramo. Armando tuvo que aprender lo relacionado con la distribución de petróleo cuando fue ubicado en la Terminal de Matanzas, donde, explica, al principio tuvo que enfrentar cierto rechazo por parte de ingenieros y especialistas que no veían con agrado la llegada de un administrador de 21 años de edad que no procedía de ninguna de las grandes compañías norteamericanas. Pero con trato afable logré que cooperaran. Cuando el Che visitaba la provincia me montaba en su carro y eso me ayudaba. Yo le hacía mil preguntas y aprendía de él.

En primera persona

Producir, ahorrar y organizar, era el lema de la Escuela que contribuyo a formar cuadros emergentes para ocupar responsabilidades importantes tras la nacionalización de industrias y el avance de la socialización de los medios de producción en Cuba.

Si me preguntan cuál fue el aporte fundamental de los profesores –muchos de ellos alumnos con superior instrucción y calificación técnica-, y de las relaciones interpersonales establecidas, afirmo, sin dudar, que la propia formación política y cultural, la fraternidad y la cohesión en los principios revolucionarios, la disciplina, y otros valores humanos que dimanan del contacto directo con quienes dan de sí mismos sin pedir algo, un caudal de afectos y conocimientos que no se encuentra en libros o manuales.

El primer curso de administradores de industrias fue difícil, más para quienes ingresaron con bajo nivel escolar. Pero ese factor contribuyó a unir más las voluntades. Los que habían egresado de estudios medios o superiores devinieron maestros y monitores de todas las horas del día y de la noche, al tiempo que aprendían del ahínco de quienes se esforzaban para aprobar las materias. Recuerdo al sargento García, del Ejército Rebelde, que se rompía la cabeza para asimilar el significado de triángulos y cálculos trigonométricos e intentaba a la vez aprenderse las tablas de multiplicar.

El sargento Pool, espigado y afable, insistía en que le explicara los conceptos de clases sociales y de plusvalía porque, decía, a él lo habían a tenido engañado toda la vida antes de saber que esas cosas existían.

Fueron numerosos los egresados del Curso de los 400 que llegaron a ocupar cargos como directores de empresas nacionales, viceministros, ministros, cónsules, embajadores, se desempeñaron como combatientes internacionalistas y asumieron otras responsabilidades importantes.

 Acabo de saber que de la relación inicial de alumnos graduados, más de 150 han fallecido Y es que el tiempo, inexorable, pasa y deja sus huellas, también sus recuerdos, aquí apretados por requerimientos del tirano espacio periodístico. (TVY)(Actualizado en 22/12/16). *El autor se graduó en la Escuela de Administradores de Industrias

Feliz Año Nuevo, aniversario 58 del triunfo de la Revolución

Feliz Año Nuevo, aniversario 58 del triunfo de la Revolución

 Roberto Pérez Betancourt

El primero de enero de 2017 los cubanos conmemoraremos el aniversario 58 del triunfo de la Revolución junto con el advenimiento de un nuevo año, ocasión propicia para la celebración habitual junto a la familia y a los amigos, y el brindis por nuevos éxitos personales y avances en la construcción de nuestro socialismo.

En diciembre se complementan la alegría de la familia y el reconocimiento histórico a quienes a finales de la década del 50 del siglo anterior lucharon y dieron la vida por alcanzar la plena libertad y soberanía de nuestra patria, y a los miles de cubanos que ganaron la batalla de la alfabetización gracias precisamente a la Revolución triunfante.

El primero de enero de cada año es día de victoria y de orgullo nacional, de banderas tremolantes y de espíritu optimista en el futuro.

En este contexto, en Matanzas, al igual que en todo el país, han de efectuarse actividades festivas en áreas públicas, cabarets, restaurantes, círcu¬los sociales y otros centros recreativos, como suele hacerse con la participación de las familias cubanas. Una nota publicada en el diario Granma refiere que el dos de enero la Plaza de la Revolución José Martí, en La Habana, se efectuará la Revista Militar y marcha del pueblo combatiente, dedicada al aniversario 60 de la fundación de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, al desembarco del yate Granma, al aniversario 58 del triunfo de la Revolución, y de homenaje al Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz y a la juventud cubana.

Adiós a Fidel en Santa Ifigenia

Adiós a Fidel en Santa Ifigenia

El General de Ejército Raúl Castro rindió honores a Fidel al pie del mausoleo que guarda los restos del Comandante en Jefe, en el Cementerio de Santa Ifigenia.

Rosa Miriam Elizalde. Foto: Marcelino Vázquez Hernández/ ACN

A las 6:50 de la mañana entran por el portón del Cementerio de Santa Ifigenia las cenizas de Fidel Castro. Hace una mañana espléndida de domingo, inusitadamente fresca en esta ciudad caribe, como si se hubieran confabulado los vientos para recibir al Comandante en Jefe sobre la tierra de Cuba.

Cuando frente al edificio administrativo de Santa Ifigenia se detiene el armón militar que ha peregrinado con la urna de cedro por casi toda la Isla, ya están alineados los miembros del Buró Político, con el General de Ejército Raúl Castro Ruz a la cabeza, en la explanada contigua frente al austero monumento donde reposarán las cenizas.

El mausoleo es una piedra pulida, igual que las que abundan en los márgenes del Río Cauto, solo que esta es de granito y proviene del yacimiento de Las Guásimas, al este de Santiago de Cuba.

En el corazón de la roca, hay un tajo cuadrado donde va la urna, protegida por una placa que lleva grabado una sola palabra: Fidel. Hay otros detalles que conmueven de este lugar, delimitado por helechos, palmas y las califas moradas de la Sierra Maestra, que también acompañan el Mausoleo de los Combatientes del Segundo Frente, donde yace Vilma Espín.

A la derecha, una pared de hormigón donde se puede leer, en letras doradas, el concepto de Revolución que expresó Fidel el 1 de mayo de 2000 y que los cubanos han refrendado en estos días de luto.

Fidel no está solo en Santa Ifigenia. Lo acompañan cubanos que él adoró en vida, comenzando por José Martí, los mártires del ataque al Cuartel Moncada y caídos en misiones internacionalistas. En el horizonte, las montañas de la Sierra Maestra.

A unos pasos de su tumba, Carlos Manuel de Céspedes, Mariana Grajales, 32 generales de las guerras de Independencia contra el colonialismo español, los hermanos Frank y Josué País….

Cuando la banda de música interpreta las notas de la cantata “Eterno Fidel”, la pequeña urna que se guardaba dentro de la caja de cedro, llega hasta las manos de Dalia Soto del Valle, su esposa, que es la estampa de la dignidad y el dolor.

Detrás de ella está la familia y justo frente, al otro lado del Mausoleo, más de 40 invitados internacionales, amigos del Comandante y personalidades que asistieron ayer al acto en la Plaza Antonio Maceo.

Cuando el arca con las cenizas llega hasta Raúl, sus manos ya no tiemblan. La coloca contra su pecho, la alza hasta el orificio en el interior de esta gran piedra y se le escapa un largo suspiro. Este momento de la ceremonia no dura más de tres minutos, pero pesan como horas sobre los hombros de todos los presentes.

Corren lágrimas en los rostros de los curtidos guerrilleros, de las mujeres y hombres que están aquí. Pero no hay lamentos, ni gritos, ni gestos que distraigan la solemnidad de estos instantes.

A lo lejos solo se escucha la marcha que viene desde la Plaza Antonio Maceo hasta las cercanías de la necrópolis: “Yo soy Fidel”, “Yo soy Fidel”, y ese es el único sonido que se alternará, como un eco allá a lo lejos, durante toda la ceremonia con el Himno Nacional, la música luctuosa, los pasos firmes de los soldados del Departamento de Ceremonias de las Fuerzas Armadas y las salvas de la artillería.

Después de colocar la tapa en el nicho, todo ocurre mucho más rápido. Toque de atención. Himno Nacional. 21 salvas de cañones. Una grabación con la voz de Fidel que nos devuelve el concepto de Revolución. Relevo de la guardia de honor, tanto la formada previamente ante el Mausoleo de Martí, como la que escolta el lugar de reposo de Fidel.

Los presentes, incluidos las escoltas y los compañeros que cuidaron al líder de la Revolución en sus últimos años, depositan rosas blancas en la base del panteón. La fila comienza con Raúl y termina con el argentino Diego Armando Maradona, y entre uno y otro los presidentes Nicolás Maduro –Venezuela-, Daniel Ortega –Nicaragua-, Evo Morales –Bolivia-, Denis Sassou-Nguesso –Congo-, Malatu Teshome –Etiopía-, Alfred Marie-Jeanne –presidente del Consejo Regional de La Martinica- y los ex mandatarios, Luiz Inacio Lula da Silva y Dilma Rousseff, de Brasil.

Como se había anunciado previamente, ha sido una ceremonia solemne y privada. Y aunque no se dijo en la nota que anunció la despedida en Santa Ifigenia, no sorprende que también sea profundamente conmovedora, escoltada por sus seres y muertos queridos, sin más lujo que el que poseen las piedras y los helechos de las montañas. A las 7:40 de la mañana salieron los últimos dolientes del cementerio de Santiago de Cuba. Fidel descansa en paz. Hasta siempre, Comandante. (TVY)(RPB)(Cubadebate)(05/12/16)