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DEBATE ABIERTO, la página de Roberto Pérez Betancourt

Fidel, siempre presente

Fidel, siempre presente

Roberto Pérez Betancourt

Sin necesidad de saturar la efeméride, como lamentablemente a veces sucede, los cubanos conmemoramos este 25 de noviembre el triste primer aniversario de la desaparición física de Fidel Castro, el hombre que unió a los revolucionarios y, en pos de alcanzar la verdadera  justicia social, sin distingos ni privilegios, guió la Revolución social que derrocó en Cuba a la sangrienta dictadura pro imperialista de Fulgencio Zaldívar, y a partir del primero de enero de 1959 abrió una senda de dignidad, respeto y soberanía  para todos los tiempos.

Fidel entregó su vida a la causa que defendió hasta sus últimos instantes de existencia. Su ejemplo permanece presente en la memoria histórica de millones de cubanos y, a pesar de los intentos de los reaccionarios y de quienes siguen soñando con apoderarse del archipiélago  cubano,   existe la certeza total de que Cuba no claudicará jamás.

  Honor y gloria a quien supo ganarse el respeto y la admiración incluso de sus propios enemigos.

27 de noviembre de 1871: ¡Todos inocentes!

27 de noviembre de 1871: ¡Todos inocentes!

   

Roberto Pérez Betancourt

   El falso delito: Haber profanado la tumba de un periodista  español.

   La intención macabra: Asesinar a jóvenes nacidos en Cuba a  manera de "escarmiento" para ahogar intenciones libertarias.

   El procedimiento: Consejos de guerra improcedentes y amañados.

   Las sentencias: ilegales, brutales, improcedentes, bárbaras,  asesinas...

   Los asesinos: Todas las autoridades del colonialismo español involucradas en los crímenes en la rebelde Isla de Cuba.

   La trascendencia: Imborrable y activa en la memoria de todos  los cubanos, reafirmadora del espíritu independentista, alimentadora de rebeldía en la historia      de la nación cubana.

  A 146 años del hecho, para crispar puños basta a las nuevas  generaciones leer los nombres y las edades de aquellos  muchachos que en plena flor de la vida fueron cercenados por  el odio y la soberbia de los llamados "voluntarios españoles" con la anuencia cómplice de los gobernantes en la beligerante colonia española.

 Había faltado a clases el profesor de anatomía y cinco de los  alumnos de los 45 matriculados decidieron ir al cementerio de Espada. Allí pasearon, conversaron, pasaron el rato. Uno de  ellos dijo después que había arrancado una flor.

  Voces oscuras tejieron una trama macabra y escandalizaron: "Profanada la tumba del periodista español Gonzalo Castañón; apedreado el cura del cementerio y amenazada de muerte si  hablaba..."

  Apresados todos los muchachos de la clase, de pronto se vieron frente a un Consejo de Guerra. Nadie lo creía.  Parecía una broma. Pero a quien se le iba a ocurrir...

 Aunque la presunta falta de los jóvenes era de carácter civil, el General de División Romualdo Crespo indicó Consejo de  Guerra en campaña.

 Las primeras sentencias no complacieron a los incoadores del genocidio. El segundo Consejo brindó resultados más aceptables para los sedientos de sangre cubana:

  Ocho jóvenes fueron sentenciados a morir fusilados: los cinco que visitaron el cementerio más tres escogidos en sorteo;  cuatro a seis meses de cárcel.

  Los mártires de la barbarie

  Juan Pascual Rodríguez Pérez, 21 años de edad; José de Marcos   Medina, Anacleto Bermúdez González de Piñera, Eladio González  Toledo, Carlos Augusto de la Torre Madrigal, todos de 20 años  de edad; Carlos Verdugo Martínez, Ángel Laborde Perera, de 17  años de edad y Alonso Álvarez de la Campa, 16.

 Aunque trascendió que Verdugo Martínez se hallaba en Matanzas  el día de la visita al cementerio, no fue excluido del fusilamiento.

De espaldas al pelotón, de rodillas, en parejas y con las  manos atadas frente a los muros de los barracones del Real Cuerpo de Ingenieros, entonces cercanos a la fortaleza de la Punta y a la cárcel de La Habana, aproximadamente a las cuatro                   y 30 minutos del 27 de noviembre de 1871 atronaron los fusiles  y Cuba se vistió de luto.

 Su único pecado era amar a la patria, tal como confesaron poco  antes de ser asesinados José Martí, apóstol de la  independencia de Cuba, escribió: "¿...Qué son ya más que polvo  y memoria, aquellos que en un sueño de sangre salieron sin  culpa y sin miedo de la vida...?"

  Fueron echados en fosa común a las afueras del cementerio de  Colón, sin bendición religiosa, sin ataúd, sin el adiós de los  familiares que no pudieron rescatar sus cuerpos de las garras  de los asesinos, sin una cruz cristiana que marcara el sitio de la ignominia.

  El 10 de octubre de 1871 el Capitán General de la Isla,  General Blas Villate y de la Hera, Conde de Valmaseda, suprimió los estudios de doctorado en la Universidad de La   Habana.

 Tres años antes, en igual fecha, Carlos Manuel de  Céspedes, el padre de la patria cubana, había liberado a sus  esclavos y al grito de Viva Cuba Libre en la localidad    oriental de Yara, se lanzó a la manigua a luchar por la independencia.

  Las autoridades españolas nunca protestaron contra la injusticia cometida, ni encausaron a los culpables, al  contrario ascendieron por méritos a quienes elaboraron la  patraña para obtener méritos ante la Corona.

  Uno de los personajes que alentó el furor de los voluntarios, luego llegó a confesar que durante aquellos sucesos "nadie se  ocupó de averiguar la verdad de los hechos". Años después, un  hijo de Gonzalo Castañón, reconoció el sepulcro de su padre y  declaró públicamente que no tenía señal de haber sido abierto  o profanado, como dejó constancia el capitán Federico Capdevila, defensor de los estudiantes.

  En 1886 se desestimó una solicitud de revisión del proceso amañado, y en 1934 España ignoró gestiones oficiales en igual  sentido.

  Los hechos pasaron a formar parte de los muchos ejemplos de  historia de opresión y genocidio apañados en juicios inmorales. Una realidad que, lamentablemente, todavía se puede observar allí donde el despotismo, la soberbia, la incapacidad evidente, la prepotencia, la explotación y el abuso sistemático siguen siendo cotidianidad para millones de sufridos seres humanos.

 (TVY)(Bibl.: A 100 años de 1871, Gálvez Le Roy F.L. Ed. C. Soc.  La Habana 1971.                  Archivos del autor.)(Actualizado en 27/11/17)

 

 

 

 

 

 

Este domingo, elecciones en Cuba para delegados a asambleas municipales del Poder Popular

Este domingo, elecciones en Cuba para delegados a  asambleas municipales del Poder Popular

Roberto Pérez Betancourt

Conforme al calendario orientado por la Comisión Electoral Nacional (CEN), este domingo se efectuarán elecciones para delegados a las asambleas municipales del Poder Popular (AMPP, gobiernos locales), en toda Cuba, con los candidatos nominados por aclamación  en las reuniones de vecinos efectuadas en  cada circunscripción  del país.

Alina Balseiro Gutiérrez, presidenta de la CEN, declaró a la prensa  que desde el 1ro. de noviembre fueron  expuestas las fotos y biografías de los candidatos en cada uno de los municipios y  hasta el 17 de noviembre se extendió  el proceso de capacitación sobre estos temas.

En las circunscripciones donde sea necesario,  tendrá lugar una segunda vuelta de comicios el 3 de diciembre y, en los 21 días siguientes a la elección de todos los candidatos, quedarán constituidas las AMPP.

Los electores deben tener en cuenta para el día de la votación,  la necesidad de informarse sobre en qué lugar está ubicado el colegio electoral del votante para ejercer su derecho al voto, así como también la verificación de su inscripción en la lista de electores, la cual estará expuesta en lugares visibles y de mucha concurrencia en cada comunidad.

 

Destaca Esteban Lazo importancia de los comicios del próximo domingo

 

Esteban Lazo Hernández, miembro del Buró Político del Partido Comunista de Cuba y presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular, afirmó que luego del éxito de la Prueba Dinámica del pasado domingo, lo más importante es que las familias acudan masivamente a las urnas el próximo día 26, cuando más de 8 millones de cubanos elegirán a sus delegados a las Asambleas Municipales del Poder Popular.

 Las comisiones electorales provinciales  aprobaron   12 mil 515 circunscripciones. Las  elecciones generales fueron  convocadas el 14 de junio último por el Consejo de Estado, conforme a lo establecido en la Constitución de la República y en la Ley No. 72 de 29 de octubre de 1992, «Ley Electoral».

  Los delegados a las asambleas municipales serán electos por el  término de dos años y medio,  y por cinco año  los delegados a las Asambleas Provinciales y a los diputados al Parlamento, en fecha que oportunamente se publicará, de acuerdo con información oficial.

  Trascendió que del conjunto de circunscripciones, 38 tienen  carácter especial, 168  cuentan con menos de 200 habitantes, y nueve de ellas reportan menos de 100 personas. 

   Todas las personas, civiles o militares, en uso de sus plenas facultades mentales y políticas, aparecerán  inscriptas en la relación de votantes de cada localidad sin necesidad de que haya mediado gestión personal ni pago alguno para acudir a las urnas.   Solo quienes padezcan  alguna enfermedad certificada que los incapacite en el uso de la razón, o cumplan penas por sanciones a delitos cometidos, serán excluidos  conforme a lo dispuesto por la Ley Electoral.

   Antes de los comicios, las listas de electores se hacen públicas por parte de las comisiones electorales en cada circunscripción, para propiciar que todo ausente en ellas, por error u omisión involuntaria,  reclame y obtenga su inscripción.

   Pero si  por cualquier causa no apareciera en la lista correspondiente, el ciudadano podrá incorporarse a ella en el momento mismo de la votación en el lugar de residencia, acreditando solo su vecindad y edad. (TVY)(25/11/17).

“Elecciones representativas” en Cuba, antes del 59…

“Elecciones representativas” en Cuba, antes del 59…

Roberto Pérez Betancourt

--Señoras y señores, pongan atención que les hablará un niño que no ha cumplido todavía los cuatro años de edad:   Vuelta Oliva, concejal; Pelayo Cuervo senador, y para mejor garantía, Menocal en la alcaldía.

 Después de varias recitaciones obligadas, el muchacho buscaba la mirada embelesada de su abuela, que desde una silla le haría la señal  para que  anunciara que  iría a refrescar, pero nada de aceptar  centavos de propinas,  porque lo que  necesitaban eran la beca y el trabajo a cambio de las  cédulas que entregarían. Así lo iba repitiendo, entre caricias de damas y caballeros.

  Entonces escuchó  la pregunta que le lanzaba el político mayor desde una altura que le obligó a mirar al cielo para contemplar su estampa de dril cien, sombrero de jipi y tabaco humeante: 

-- ¿La beca será para ti?

  Antes de contestar miró discretamente a la abuela en busca de una señal, pero ella estaba demasiado ocupada  escuchando promesas  a cambio de los votos  que recolectaría…

 

Aquellos años…

 

Los  años de “democracia representativa” vividos en Cuba desde 1902 hasta 1958, matizados con largos períodos de descarnada dictadura burguesa  e intervenciones  norteamericanas, fueron como  largo  sainete tragicómico, mezcla de asesinatos, robos y fraudes con demagogia, agonía popular y humor vernáculo.

  Supuestamente, concejales, alcaldes, representantes, senadores y presidentes, estandartes de los poderes legislativo y ejecutivo,  debían ser electos por el voto de los ciudadanos con derecho a ejercerlo --en los primeros años excluía a mujeres y analfabetos-, pero de hecho gran parte de la población era despojada de su libre determinación para sufragar.

  Entre los  niños de entonces era famoso un pregón de  vendedores ambulantes  que proponían canjear caramelos por botellas. Los infantes  recolectaban en el barrio los  envases de vidrio usados, esperando al pregonero con la esperanza de saborear  aquellos  brillantes pirulíes hechos con  de azúcar prieta.

 “Botella” se llamaba también al empleo público  que no se desempeñaba, pero por el cual se cobraba un salario,  concedido a quienes fueran capaces de contribuir sustanciosamente a la “victoria electoral” de un candidato importante mediante la recolección de las cédulas, especie de carné que habilitaba para ejercer el sufragio obligatorio.

Por extensión también eran “botellas” las promesas que  los políticos ofrecían  a  electores a cambio del voto.

Desempleados, hambreados, enfermos sin médicos ni medicinas, padres de hijos sin escuelas, desahuciados sin techo, y otros desesperados menesterosos, entregaban las cédulas de la familia  a cambio de  ofrecimientos o de unos  pocos pesos.

Juana la coja, hace campaña electoral

Así andaba Juana la coja en tiempos de campaña electoral, arrastrando  sus dos muletas y seguida por un nieto diminuto, entrenado  en el arte de discursear con  palabras que ella inventaba y le repetía con  picardía nacida de  hambres ancestrales para que él las  aprendiera de memoria.

Subido a una silla en  mitin de  politiqueros e inspirado en conseguir una beca de escuela primaria para  su primo Pepe y un empleo de criada en un hospital para  su propia madre, el aprendiz  de brujo recitaba:

--  La beca es para mi primo Pepe, que es inteligente, dice mi abuela.

-- ¿Y ahora  que te gustaría más?

Se le iluminó el rostro un instante, antes de decir:

--  Una cama, señor.

-- ¿No tienes donde dormir?

--  Yo duermo con mi abuela. La cama la quiero en un hospital para que mi mamá se pueda operar de bocio,  señor…

El impoluto político quiso cambiar de tema

--Bueno, bueno, ¿pero qué te gustaría hacer cuando seas grande?

--No sé, señor. Ahora soy botellero.

--¡Ah!,  cambias botellas  por pirulíes.

--No, señor,  cambio  votos por botellas.

Béisbol actualizado:Cocodrilos apalean a Leñadores y aseguran subserie

Béisbol actualizado:Cocodrilos apalean a Leñadores y aseguran subserie

Cuando uasted reporta para un sito web y observa que lamentablemente los trabajos no son actualizados con la inmediatez que demanda el ejercicio de un periodismo decente, no le queda otra alternativa que acudir a sus propias  modestas posibilidades de publicación, al menos para calmar la ansiedad que sufre, porque trabajó de madrugada para hacer la tarea, y a las 12 del día de la jornada siguiente, sus editores todavía no han actualizado la página para la cual trabaja. He decidido que, aunque no me pagan, publicaré en mi blog los trabajos que envío a mis editores y que no publican, o lo hacen tarde. Saludos a todos, sigamos recordando: otros con más hicieron (están haciendo) menos.

Roberto Pérez Betancourt

Selección de béisbol sub 23 derrotó a Argentina 16-1

Los Cocodrilos apalearon a los Leñadores el viernes últimos, 11 carreras por 3,  en el estadio Julio Antonio Mella, aseguraron la subserie particular entre ambos equipos en la actual etapa clasificatoria del campeonato nacional de béisbol, y acortaron a solo juego y medio la distancia que los separa del primer lugar.

  Ofensiva de 16 imparables frente al pitcheo rival y eficaz labor monticular del primer relevista, Dariel Góngora, que sustituyó en el  tercer inning al abridor Irandy Castro, se conjugaron para asestar a Las Tunas el  revés.  

El receptor Osvaldo Vázquez lideró la ofensiva matancera con tres incogibles en cuatro turnos, incluido jonrón, doble y cuatro carreras impulsadas; Yurisbel Gracial, de 5-3 con doble y un remolque; Yorbis Borroto, de 4-3 con par de tubeyes y una carrera impulsada, y Ariel Sánchez, de 5-2, incluido un biangular, fueron los hombres sobresalientes en la artillería matancera.

  Entre los Tuneros el mejor con el madero fue Danel Castro, que bateó de 4-3, incluido par de dobletes  e igual número de carreras llevadas al plato. 

 

                                               C    H    E

Matanzas …   103   030   103 -  11   16   1

Las Tunas…   002   000   001 – 3      8    2

Ganó Dariel Góngora (4-3). Perdió José A. Moreno (2-3)

 

Esta tarde ambos equipos se enfrentarán en el tercer compromiso de esta gira, y los matanceros buscarán pasar la escoba para pegarse a la cima del campeonato.

  En otros juegos efectuados el viernes se registraron los siguientes resultados: Industriales venció por partida doble a Granma con marcadores de  2-1 y 13-3, y dieron un alegrón a sus parciales, pues barrió con los Alazanes.  El equipo de Artemisa volvió a dar batalla y superó a Pinar del Río 9 carreras por 7, demostrando que no se rinde y seguirá buscando ascender en la tabla de posiciones.

 

Equipos

G

P

AVE

DIF

LTU

44

21

0.677

-

MTZ

43

23

0.652

1.5

IND

40

26

0.606

4.5

GRA

38

28

0.576

6.5

ART

35

33

0.515

10.5

PRI

34

33

0.508

11

 

Resultados del jueves

 

 Jonder Martínez frenó a Las Tunas: 3 por 1

 

Desde la lomita de lanzar del equipo Matanzas, el diestro  Jonder Martínez reapareció para frenar al líder Las Tunas el jueves con score de 3 carreras por 1,  en el estadio  Julio Antonio Mella,   donde  trabajó por espacio de siete entradas  en las que permitió apenas tres incogibles, ponchó a seis bateadores, concedió  un solo boleto y no admitió anotaciones, con lo cual se adjudicó su sexto éxito de la campaña con cuatro reveses.  Yanier Blanco, relevista por Matanzas, admitió una anotación, producto de cuadrangular conectado por Rafael Viñales sin nadie en circulación, a la hora de recoger los bates, y se adjudico su segundo punto por juego salvado, mientras que Judier Rodríguez, abridor tunero,  solo pudo sacar un out antes de explotar ruidosamente en el mismo primer inning y cargó con el revés (9-5).

  Otros héroes  del triunfo de los Cocodrilos fueron  el inquieto Aníbal Medina con un  cuadrangular  en la misma primera entrada, seguido de boleto a  Yorbis Borroto y sendos dobletes consecutivos de  Yurisbel Gracial –bateó de 4-4-, y Osvaldo Vázquez.

                                            C   H   E

Mata nzas…   300   000   000- 3   7   0

Las Tunas…    000   000   001- 1   7   0

 

En el otro desafío de la jornada del jueves, Pinar del Río dio señales de vida y salió del sótano al aventajar a Artemisa 4 carreras por 2. El partido entre Industriales y Granma no se efectuó por lluvia. Este viernes deben celebrar doble encuentro.

 

Selección sub 23 derrotó a Argentina 16-1

 

 Cuba superó 16-1 a Argentina en el  torneo continental categoría Sub-23, que se efectúa en Panamá, donde  12 países luchan por cuatro cupos boletos al Mundial del próximo año. El lanzador camagüeyano Yariel Rodríguez se apuntó el éxito. La ofensiva cubana fue liderada por Pedro M. León y Raico Santos  con par de cañonazos cada uno, según reporte de Prensa Latina. (TVY)(25/11/17)(Estadísticas sitio web del béisbol cubano)

 

 

 

 

 

 

Caras y caretas de Trump y sus compinches en la política contra Cuba

Caras y  caretas de Trump y sus compinches en la  política  contra Cuba

Roberto Pérez Betancourt

Se ha cumplido el primer año de la elección de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos. Formalmente le restan tres años más como inquilino de la Casa Blanca, si antes no termina su mandato,  lo que vaticinan  sus críticos, cada vez con mayor énfasis, alegando irresponsabilidades  e incapacidades que podrían  conducirlo a un juicio político que lo inhabilite para desempeñar el cargo para el cual, afirman,  no está ni medianamente calificado.

  El ocho de noviembre de 2016 fue un día especial en la política estadounidense. Ese día correspondió a la gran final del campeonato presidencial de ese país.

  La prensa en general, y la mayoría de los analistas y encuestadoras, daban por seguro el triunfo de la demócrata Hillary Clinton. Solo algunos “iluminados” se atrevían a contradecir ese vaticinio y apostaban a favor del rubio multimillonario Donald Trump. 

  Durante toda la etapa preelectoral, los debates de los aspirantes a la nominación republicana lanzaron misiles de críticas agudas contra sus oponentes delante de las cámaras de televisión. Igual hicieron los demócratas.

  La  inmensa mayoría de los retadores descalificó y llegó a emplear los más duros epítetos contra el rubio magnate inmobiliario que amasó fortunas con el “big show de la belleza femenina”.

 Entre esos acérrimos críticos se hallaba un trigueño de apellido Rubio y nombre Marco, aspirante al hacha del verdugo contra el país de sus antepasados próximos, unos cubanos que habían emigrado a la tierra prometida, en busca de hacienda y fortuna en  la que Marquitos, nacido allí, soñaba con  sentarse algún día en el sillón de gran emperador.

  Para lograr ese sueño americano el joven trigueño de apellido Rubio no escatimaría en genuflexiones, dobleces, mentiras de todos los colores y poses para dar siempre el ángulo más favorable a las cámaras de la prensa y desarrollar sus aptitudes camaleónicas para adaptar opiniones y pareceres a la corriente predominante en el ámbito del poder.

 Fue así como Maco Rubio se metamorfoseó de gran crítico de Trump, a su aliado y cómplice en la política doméstica. Como buen aprendiz de la mafia anticubana, se creció en el intercambio de favores desde su retorno al senado en una posición muy influyente, desde la cual incluso encabezó la defensa del Presidente frente a serias acusaciones de sus propios funcionarios expulsados del paraíso “Trumpiano”.

   Luego del  debacle  sufrido en sus aspiraciones a la candidatura presidencial, enemistado con sus rivales, Rubio sabía que necesitaba rehacer sus influencias desde posiciones de fuerza, y no lo pensó dos veces para retornar al foro senatorial desde donde la fortuna lo ubicaría en posición privilegiada para ganarse la confianza y los favores del premiado por las urnas presidenciales, rutilante de doradas lentejuelas nacionalistas que sus adversarios se empeñaban en oscurecer con denuncias y amenazas parlamentarias para incoar procesos de destitución.

 Pero allí estaba Marco, salvador, defensor, camaleónico siempre, cambiando globos por botellas, es decir, favores por favores, hasta ganarse la simpatía agradecida del criticado Trump, que en premio a tan dedicada gestión benefactora le otorgaría el beneficio de acceder a sus reclamos en la política contra Cuba y convertiría a Marquito en su más cercano colaborador anticubano…

  Guiado por su asesor, Trump alardeó de su capacidad para derogar la política de su antecesor respecto de la Isla y retomó la senda de la confrontación directa, la agresión económica y las viejas y fallidas tácticas de estrangular a las familias cubanas, apretando cada vez más la soga del bloqueo económico, comercial y financiero, que incluso  el propio Barack Obama había dado como política finiquitada por ineficaz, no por bondad caritativa, sino porque reconoció que no servía  para los propósitos sempiternos de acabar con la Revolución.

  Atendiendo a una orden presidencial de Trump, anunciadas el pasado 16 de junio en Miami, donde se reunió con el ala más reaccionaria de la comunidad cubanoamericana de la Florida, su  Departamento de Estado acaba de publicar una lista contentiva de los nombres de 179 organismos cubanos con los que las entidades y ciudadanos estadounidenses tendrán prohibido hacer transacciones financieras directas.

El listado incluye desde los ministerios de las Fuerzas Armadas y del Interior, la Policía Nacional Revolucionaria, hasta empresas, sociedades anónimas, la Zona Especial de Desarrollo Mariel, las terminales de Contenedores de Mariel y La Habana, decenas de hoteles en toda Cuba, agencias de viajes y tiendas, incluso marcas comerciales  de refrescos (como Tropicola y Cachito) y de rones, y hasta a un servicio de fotografía como PhotoService.

  Otras disposiciones limitan los viajes de  ciudadanos estadounidenses a Cuba y confirman el «serio retroceso»  en las relaciones bilaterales bajo la administración de Donald Trump, como acaba de asegurar  Josefina Vidal, directora general de Estados Unidos del Ministerio de Relaciones Exteriores  (MINREX) de Cuba.

  Las regulaciones entraron  en vigor el jueves 9 de noviembre. Consecuentes con la ofensiva anticubana, los departamentos de Estado, Tesoro y Comercio hicieron público el miércoles  8  la implementación de las medidas.

  Según se alertó, la lista se revisará y actualizará periódicamente, de acuerdo con el Departamento de Estado. Se prohíben los viajes de los ciudadanos estadounidenses a título individual bajo la categoría de intercambios «pueblo a pueblo», que fueron establecidos durante la administración de Barack Obama.

En lo adelante, los estadounidenses tendrán que viajar con el patrocinio de una organización de su país y tendrán que ser acompañados por un representante de esta organización.

Se imponen también condiciones a los viajes educacionales, que a partir de ahora tendrán que ser auspiciados por una organización estadounidense autorizada y hacerse acompañar por un representante de estas.

Respecto al impacto de las regulaciones de Washington, Josefina Vidal  refirió que dañarán a la economía cubana y a sus sectores estatal y no estatal, pero también dañarán a los ciudadanos estadounidenses, que ven limitado su derecho a viajar libremente a Cuba.

Afectarán también, dijo, a los empresarios de Estados Unidos, quienes perderán interesantes oportunidades de negocios existentes hoy en Cuba, frente a su competencia.

Algunas medidas, añadió la diplomática, no ocultan su trasfondo subversivo, como la que alienta a los viajeros a realizar actividades de este corte para justificar la legalidad de sus visitas a Cuba.

 Detalló Vidal  que la administración Trump estableció requisitos específicos para la categoría de viajes en «apoyo al pueblo cubano».

 Ahora deberán cumplir un programa de actividades a tiempo completo, que implique, siguiendo los patrones de EE.UU., sostener contactos con el pueblo, apoyar a lo que ellos definen como sociedad civil y promover su independencia del Estado cubano.

Vidal explicó que los negocios y acuerdos alcanzados antes de la entrada en vigor de las medidas están exentos de las sanciones.

Durante la última etapa del gobierno de Barack Obama, se restablecieron los vuelos directos, comenzaron a llegar algunas líneas de cruceros y se firmaron entendimientos en el área de las telecomunicaciones y la gestión de hoteles con empresas estadounidenses, entre otros.

  En realidad,  Cuba y Estados Unidos nunca han tenido lo que puede entenderse en castellano como relaciones normales, aun desde el surgimiento mismo de la nación independizada de España, formalmente el 20 de mayo de 1902.

   Esa “independencia” fue mediatizada desde entonces por la injerencia permanente de las administraciones imperiales, y atenazada después, cuando la Revolución comandada por Fidel Castro proclamó la definitiva soberanía de Cuba, que  hasta hoy no ha sido realmente aceptada por los que mandan en el Imperio.

  Nada es eterno ni inmóvil. El tiempo sigue  su indetenible avance. El pueblo cubano está muy entrenado en una resistencia digna y no renunciará a su soberanía ni admitirá chantajes ni presiones de ningún tipo.

 Los saben bien muchos grupos de poder en los propios Estados Unidos, que apuestan por el retorno a la paz y la razón que construya una relación estable entre ambos países, sobre bases de respeto y sin injerencias, mutuamente beneficiosas.

  Sobre esas bases  también se trabaja hoy en la nación norteña por parte de  estadounidenses de buena voluntad, los cientos de miles que han conocido a Cuba “en vivo y en directo”, y todos, ellos y nosotros, sabemos que más temprano que tarde caerán caras y caretas camaleónicas y prevalecerá la justicia y la razón.

 



 

Indigestión o síndrome de los aplausos

Indigestión o síndrome de los  aplausos

Roberto Pérez Betancourt

 

Lo sabía, aunque intentaba negar la realidad evidente, sabía que volvería a encabezar los titulares del ridículo tras la votación en la Asamblea General de la ONU sobre el proyecto de Resolución que, por 26ava. ocasión, Cuba presentaría el primero de noviembre sobre la política de bloqueo económico, comercial y financiero.     

  El teléfono sonó en la oficina oval. Desde el capitolio le anticipaban  que diez influyentes senadores presentarían una petición formal para que considerara la abstención de Estados Unidos al momento de votar en el pleno de la ONU, así repetiría al menos la posición que había adoptado Obama en 2016 y se zafaría de muchas críticas.

 La sola alusión a imitar un acto de su predecesor le pareció indigno de su linaje: “Estados Unidos primero”, se escuchó así mismo y no titubeó. Inmediatamente Donald Trump se puso en contacto con Nikki Haley, su embajadora en las Naciones Unidas, para ratificar personalmente su decisión de bajar el pulgar al momento de emitir el sufragio, aun sabiendo que el resultado sería una paliza beisbolera: 191 por 2…, “al menos Israel era incondicional”.

  Equivalía a retroceder en el tiempo y que la nación de la que ahora era Presidente, volviera a ganar la rechifla mundial y siguiera perdiendo credibilidad internacional. Lo que más le dolía era saber que ni siquiera sus  muchos millones de dólares podrían atenuar  la indigestión que le ocasionaría aquel síndrome de los aplausos, insoportables a sus oídos, porque era como si  miles de  millones de manos de 191 países batieran palmas al unísono en apoyo a aquella islita caprichosa, que se negaba a los designios de él,  nada menos que él, rescatador de las soberbias añoranzas imperiales, castigador, incapaz de perdonar el pecado capital de no plegarse ante los designios del destino manifiesto: “Estados Unidos primero”, y Estados Unidos, este primero de noviembre de 2017, era Donald Trump. Después de todo, cuando Nikki Haley terminase de hablar, seguramente habría aplausos, muchos aplausos…

   Luego de las escatológicas palabras de la embajadora estadounidense intentando negar la realidad del bloqueo con arrogantes declaraciones sobre “la pérdida de tiempo de aquel debate”,  se escuchó un gran silencio en el pleno.

   Nadie aplaudió. Ni siquiera los oídos  comprometidos de agencias de noticias clásicas pudieron reflejar un “clap” a favor de la sinrazón.

   Luego que el Canciller cubano Bruno Rodríguez presentara el informe de Cuba, un torrente de palmoteos  había invadido el mismo recinto. Al conocerse el resultado de la votación, a los renovados aplausos se añadieron voces  de euforia por un nuevo triunfo moral de aquella mayoría contestataria.

  Lo sabía. Siempre lo había sabido: aquel ruido tremendo le provocaría indigestión y los males miles del síndrome de los aplausos no deseados. Pero él era el elegido y afrontaría el hecho ante las cámaras insidiosas de los horribles reporteros, con la mirada en alto, hacia el horizonte, el cabello rubio cuidadosamente peinado –para que no sigan repitiendo que es un tupé-, la corbata roja, la camisa blanca y el traje azul oscuro… Le dolía el estómago, pero intentó sonreír ante el espejo.    

(TVY)(03/11/17)

Paliza del mundo: Cuba 191. EE.UU.: 2

Paliza del mundo: Cuba 191. EE.UU.: 2

-Más discurso del Canciller cubano, Bruno Rodríguez

Roberto Pérez Betancourt

Una paliza mundial contra la soberbia y el genocidio que la actual administración estadounidense se empecina en sostener contra Cuba a través del bloqueo económico comercial y financiero, fue el resultado del la votación en el pleno de la ONU sobre la Resolución que condena esa política imperial: 191 por 2.

Las 191 “carreras” fueron anotadas por miles de millones de ciudadanos de igual número de países. Las dos anémicas de EE.UU. por los dedos de una embajadora cortada a la imagen de su benefactor desde la Casa Blanca, y un títere movido por hilos desde el mismo escenario: Israel, ya seguramente usted sabía…

Antes, el discurso del canciller cubano, contenía toda la verdad y la razón de un pueblo que durante más de 55 años ha soportado y resistido esa política hostil, y que a pesar de los males afrontados no claudica en su afán irrenunciable de seguir siendo libre y soberano.

Lo invito a saber.

Discurso del ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, bajo el tema «Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba», en la sede de las Naciones Unidas, Nueva York, el 1ro. de noviembre de 2017

Señor Presidente; Excelentísimos señores Representantes Permanentes; Distinguidos delegados: Ciudadanos norteamericanos y cubanos residentes en los Estados Unidos que se encuentran en esta sala:

Quisiera expresar al pueblo y gobierno de los Estados Unidos, al alcalde Bill De Blasio; al gobernador Andrew Cuomo y demás autoridades de Nueva York, así como a sus ciudadanos y muy especialmente a los familiares de las víctimas, las más sentidas condolencias en nombre del pueblo y gobierno cubanos, por el acto terrorista ocurrido en la tarde de ayer. Expreso también sentidas condolencias a los pueblos y gobiernos de Argentina y Bélgica. Señor Presidente: Expreso la más enérgica condena a las declaraciones irrespetuosas, ofensivas e injerencistas de la Embajadora de los Estados Unidos ante las Naciones Unidas contra Cuba y contra el gobierno cubano hace pocos minutos proferidas. Le recuerdo que los Estados Unidos, donde se cometen flagrantes violaciones de los derechos humanos que suscitan profunda preocupación de la comunidad internacional, no tienen ni la más mínima autoridad moral para criticar a Cuba, un país pequeño, solidario, de amplia y reconocida trayectoria internacional; un pueblo noble, trabajador y amistoso. Habla ella a nombre del Jefe de un imperio que es responsable de la mayor parte de las guerras que se libran hoy en el planeta y que asesinan inocentes, y es el factor decisivo de inestabilidad mundial y de gravísimas amenazas a la paz y a la seguridad internacional, pisoteando el Derecho Internacional y la Carta de las Naciones Unidas que cínicamente ella acaba de invocar. No han sido 55 años, señora Embajadora, se equivoca en su primera frase, han sido 26 de estas sesiones y más de un siglo del origen de los hechos que hoy se discuten. Ella miente, usa el mismo estilo que prevalece hoy en la política estadounidense. Todo empezó antes de que existiera, incluso, la Nación cubana. Cuando el pueblo cubano por vez primera se alza en armas en 1868, ya se habían desatado los apetitos anexionistas y de dominación de lo que era y es hoy el imperialismo estadounidense. En 1898, usando un pretexto –como caracteriza a la historia moderna de los Estados Unidos–: la voladura del buque Maine en puerto cubano, entraron como aliados de las fuerzas independentistas cubanas y ocuparon el país después como invasores, impusieron la Enmienda Platt, cercenaron la independencia y la soberanía de Cuba; tres ocupaciones militares realizaron, impusieron 60 años de dominio absoluto que terminó el Primero de Enero de 1959 con la entrada del Ejército Rebelde en La Habana y el triunfo de la Revolución Cubana, que hasta hoy libra las mismas luchas que inspiraron a nuestro pueblo hace más de 100 años (Aplausos). Ella miente, ha usado una frase, supuestamente atribuyendo a una fuente cubana una afirmación sobre la llamada Crisis de Octubre o de los Misiles, que invito a que diga su fuente, a que diga su autor, a que presente evidencias. Parece un twit de los que proliferan en este país en estos tiempos de odio, división y política sucia (Aplausos). Al triunfo de la Revolución Cubana, el gobierno de los Estados Unidos fijó como objetivo el cambio de régimen. No es nueva la política enunciada por el presidente Trump el 16 de junio, es la misma política, es una vieja política anclada en el pasado. Mencionó ella al ilustre embajador norteamericano Adlai Stevenson. Se olvidó de comentar que fue él a quien correspondió el triste deber, engañado por su gobierno, de mostrar, en una sesión del Consejo de Seguridad, fotos de supuestos aviones cubanos, realmente estadounidenses, con el emblema de la Fuerza Aérea Cubana, que el 15 de abril bombardearon la ciudad de La Habana, provocaron numerosas bajas y fue entonces el preludio del ataque de la invasión de Playa Girón o Bahía de Cochinos. Esos bombardeos y la mentira involuntaria del embajador Stevenson, quien había sido engañado por su gobierno, se produjeron, incluso, antes de la declaración del carácter socialista de la Revolución Cubana. Esos bombardeos fueron anteriores a la declaración del carácter socialista de nuestra Revolución. Ha hablado de la Crisis de Octubre. Se habla en estos días del asesinato del presidente Kennedy y la desclasificación de documentos. Ha sido ocultada al pueblo de los Estados Unidos la verdad por demasiado tiempo. Desclasifíquese todo. Pero si ella quiere hablar de estos temas, le sugiero que lea el libro Entrenado para asesinar a Castro, del agente de la CIA Veciana, que cuenta allí de su encuentro con el agente de la CIA David Phillips y con Lee Harvey Oswald, en Dallas, en la tercera semana de septiembre de 1963. Ha sido una historia de mentiras y agresiones: la Operación Northwoods, la Operación Mangosta. Acaba de desclasificarse la información de que en ese momento los Estados Unidos tenían preparados 261 000 soldados listos para una invasión directa a Cuba. Funcionaba en la Florida la base de la CIA más grande de la historia hasta ese momento, con más de 700 oficiales, y hasta la creación de aquella base de la CIA, aún mayor, en Saigón. Usa ella el estilo del juicio a Alicia en el país de las maravillas: sentencia primero, el juicio después. Hablo por mi pueblo, y hablo también por los que no pueden llamar al presidente Trump y a la Embajadora de los Estados Unidos por sus nombres, pero sienten y piensan como yo. Al menos ha reconocido ella el absoluto aislamiento de los Estados Unidos en esta sala y en este mundo. ¡Están solos en el tema del bloqueo a Cuba! (Aplausos.) Ignora ella el peso de la verdad, subestima la fuerza de una idea justa en el fondo de una cueva, más poderosa que un ejército, como decía José Martí, quien escribió llevando en su pecho, en carta inconclusa, la siguiente frase: «Ya estoy todos los días en peligro de dar mi vida por mi país, y por mi deber (...), de impedir a tiempo con la independencia de Cuba que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América». Embajadora, todo empezó hace mucho más que 26 años, muchísimo más que 55 años. Junto a la agresión militar, la fabricación de pretextos, los planes para una invasión directa, las medidas de asfixia de nuestra economía, el terrorismo de Estado, la desestabilización y la subversión, se propusieron –y cito el memorándum infame del subsecretario de Estado Lester Mallory, firmado el 6 de abril de 1960– «…provocar el desengaño y el desaliento mediante la insatisfacción económica y la penuria (...), negándole a Cuba dinero y suministros, con el fin de reducir los salarios nominales y reales. Con el objetivo de “provocar hambre, desesperación y el derrocamiento del gobierno”, fue creado el bloqueo contra Cuba». Sin embargo, cuando el presidente Raúl Castro Ruz y el presidente Barack Obama realizaron aquellos sorpresivos y esperanzadores anuncios del 17 de diciembre de 2014, el presidente Obama, calificó el bloqueo como fracasado y obsoleto, ineficaz respecto a sus objetivos, causante de daños al pueblo cubano y de aislamiento al gobierno de los Estados Unidos. Después lo describió como inútil para hacer avanzar los intereses estadounidenses; fallido, sin sentido, inviable y una carga para los ciudadanos, lo calificó. Pero nunca se reconoció al bloqueo como una violación flagrante, masiva y sistemática de los derechos humanos de los cubanos, lo que omitió cínicamente la Embajadora de los Estados Unidos hace unas horas; ni se reconoció a este como un quebrantamiento del Derecho Internacional o un acto de genocidio, según la Convención de Ginebra; ni se renunció a sus fines de avasallamiento de nuestro pueblo. No obstante, el Presidente de los Estados Unidos entonces declaró reiteradamente su decisión de emplear sus facultades ejecutivas y de trabajar con el Congreso para levantar el bloqueo. Un reflejo práctico de esta voluntad fue el voto en abstención de los Estados Unidos, en 2016, de esta resolución, sobre lo que la Embajadora de Estados Unidos acaba de burlarse. En este periodo, se produjeron progresos sustanciales en materia de relaciones diplomáticas, diálogo y cooperación en áreas de mutuo interés y beneficio; pero el bloqueo, en estos dos años pasados, en todo lo fundamental, se mantuvo, aunque se adoptaron algunas decisiones ejecutivas que modificaron su aplicación de forma muy limitada, pero en la dirección positiva. Fue significativa la forma en que, dentro de la prohibición legislativa de viajar a Cuba, que constituye una violación de los derechos y las libertades civiles de los ciudadanos estadounidenses –que ella tampoco menciona–, sin embargo, se expandió el uso de las licencias de viajes. Se alcanzaron también resultados tangibles en materia de cooperación bilateral, en beneficio mutuo, en ámbitos tan importantes como el del enfrentamiento al terrorismo, al narcotráfico o al crimen digital. Señor Presidente: El pasado 16 de junio el presidente Donald Trump proclamó al bloqueo como un eje fundamental de su política anticubana y anunció un grupo de medidas dirigidas a su endurecimiento. En un discurso anticuado y hostil, propio de la Guerra Fría, y ante un auditorio compuesto, entre otros, por rancios batistianos, anexionistas y terroristas, el gobernante estadounidense retomó gastadas alegaciones sobre supuestas violaciones de los derechos humanos en Cuba para justificar el fortalecimiento del bloqueo. En este podio se ha escuchado esta mañana a su eco, a su caja de resonancia. El presidente Trump no tiene la menor autoridad moral para cuestionar a Cuba. Preside un gobierno de millonarios destinado a aplicar medidas salvajes contra las familias de menos ingresos y los pobres de este país, las minorías y los inmigrantes. Sigue un programa que alienta el odio y la división. Pregona un peligroso excepcionalismo y supremacismo, disfrazado de patriotismo, que provocará más violencia. Ignora la voluntad de los electores: dos tercios de los estadounidenses y también de los cubanos residentes en los Estados Unidos apoyan el fin del bloqueo. Las políticas vigentes en los Estados Unidos dañan a los ciudadanos, impera la corrupción de la política, secuestrada por los llamados «intereses especiales», es decir, los intereses y el dinero corporativos; la falta de garantías de educación, salud y seguridad social, las restricciones a la sindicalización y la discriminación terrible de género. Merecen condena el uso de la tortura, el asesinato de afroamericanos por la policía, las muertes de civiles por sus tropas, el uso indiscriminado y racialmente diferenciado de la pena de muerte, el asesinato, la represión y vigilancia policial de inmigrantes, la separación de familias y la detención o deportación de menores y las medidas brutales con que amenaza a los hijos de inmigrantes ilegales que crecieron y se educaron en los Estados Unidos. Es el gobierno que perdió el voto popular. La Embajadora de los Estados Unidos nos ha expresado su sueño. Yo prefiero repetir el de Martin Luther King, cuando dijo: Sueño que un día esta nación se levantará y vivirá el verdadero significado de su credo. Todos los hombres son creados iguales. Que repique la libertad (Aplausos). Ha venido a decirnos que ella reconoce que el futuro de la Isla descansa en las manos del pueblo cubano. Miente rotundamente, jamás fue así en toda la historia. Es la historia del intento de la dominación y la hegemonía sobre Cuba. La política anunciada, se propone retrotraer las relaciones a un pasado de confrontación para satisfacer espurios intereses de círculos extremistas de la derecha estadounidense y de una frustrada y envejecida minoría de origen cubano en la Florida. El Memorando Presidencial estableciendo la política hacia Cuba, incluye, entre otras medidas, nuevas prohibiciones a las relaciones económicas, comerciales y financieras de compañías estadounidenses con empresas cubanas. Restringe adicionalmente la libertad de viajar de los ciudadanos estadounidenses con la eliminación de los viajes individuales en la categoría de intercambios llamados «pueblo a pueblo», y medidas de vigilancia sobre el resto de los visitantes de ese país. En las últimas semanas, el presidente Donald Trump ha reiterado en cuatro ocasiones diferentes, (incluyendo ante esta Asamblea el pasado mes de septiembre,) que su gobierno no levantará el bloqueo a Cuba a menos que esta realice cambios en su ordenamiento interno. Reafirmo hoy que Cuba jamás aceptará condicionamientos ni imposiciones y le recordamos al Presidente y a su Embajadora que este enfoque, aplicado por una decena de sus predecesores, nunca ha funcionado ni va a funcionar. Será uno más en la cuenta de una política anclada en el pasado. Más recientemente, con el pretexto de las afecciones a la salud de algunos diplomáticos en La Habana, sin que exista la menor evidencia sobre su causa y origen –porque mienten cuando hablan de ataques o incidentes–, ni resultados de las investigaciones en curso, el gobierno de los Estados Unidos adoptó nuevas medidas de naturaleza política contra Cuba, que profundizan el bloqueo y afectan las relaciones bilaterales en su conjunto. Entre ellas, suspendió la emisión de visas de viajeros y emigrantes cubanos en su Consulado en La Habana, lo que perjudica el derecho de los ciudadanos a viajar libremente y visitar por periodos breves ese país, como han hecho este año más de 163 000 cubanos, o dificulta seriamente la reunificación familiar de otros bajo el acuerdo bilateral de conceder no menos de 20 000 visas anuales de inmigrantes. La exigencia de una entrevista presencial a los viajeros de Cuba en los consulados estadounidenses en terceros países, y a los emigrantes en la sección consular estadounidense en Bogotá, encarecerá enormemente los trámites y los hará inviables para una buena parte de ellos. ¿Dónde están sus derechos en el discurso de los Estados Unidos? No hay forma de justificar que se dañe a las personas y a las familias para intentar alcanzar objetivos políticos contra el orden constitucional en Cuba. El gobierno estadounidense, con el propósito político de limitar los viajes y dañar el turismo internacional a Cuba, también emitió una infundada y absolutamente mendaz advertencia a los ciudadanos estadounidenses para que eviten visitar nuestro país. Mediante la injustificada expulsión del personal de nuestro Consulado General en Washington, único en los Estados Unidos, ha limitado gravemente la capacidad de este para proveer servicios a los viajeros estadounidenses y especialmente a los cubanos residentes aquí, quienes tienen absoluto derecho a visitar y relacionarse con normalidad con su nación. Igualmente, redujo de manera arbitraria e infundada el personal de nuestra Embajada, lo que ha provocado, entre otras consecuencias, el desmantelamiento de su Oficina Económico-Comercial, con el avieso propósito político de privar de interlocución al sector empresarial estadounidense, genuinamente interesado en explorar las oportunidades de negocios existentes aun dentro del marco restrictivo de las regulaciones del bloqueo. No sorprende tampoco, con lo que ha dicho la señora Embajadora aquí, ni antes sus líderes, que el Presidente de los Estados Unidos no tome en cuenta el apoyo internacional unánime a los progresos que ahora revierte, ni el similar reclamo al cese inmediato, total e incondicional del bloqueo. Señor Presidente: Como expresó el Presidente Raúl Castro Ruz, el 14 de julio pasado, «reafirmamos que cualquier estrategia que pretenda destruir a la Revolución, ya sea mediante la coerción y las presiones o recurriendo a métodos sutiles, fracasará. [...] Cuba tiene la voluntad de continuar negociando los asuntos bilaterales pendientes con los Estados Unidos, sobre la base de la igualdad y el respeto a la soberanía y la independencia de nuestro país, y de proseguir el diálogo respetuoso y la cooperación en temas de interés común con el gobierno norteamericano. «Cuba y Estados Unidos pueden cooperar y convivir, respetando las diferencias y promoviendo todo aquello que beneficie a ambos países y pueblos, pero no debe esperarse que para ello Cuba realice concesiones inherentes a su soberanía e independencia [...] o que negocie sus principios o acepte condicionamientos de ningún tipo, como no lo hemos hecho nunca en la historia de la Revolución». Fin de la cita (Aplausos). Señor Presidente: Cuba presenta hoy por vigésima sexta ocasión consecutiva ante la Asamblea General de las Naciones Unidas el proyecto de resolución (titulado) «Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba». En la actual coyuntura, este texto cobra especial relevancia frente al retroceso que significan las acciones del nuevo gobierno de los Estados Unidos contra Cuba. El bloqueo constituye el mayor obstáculo para el desarrollo económico y social del país y para la implementación del Plan Nacional, en línea con la Agenda 2030 de las Naciones Unidas. Es el principal escollo para el desarrollo de las relaciones económicas, comerciales y financieras de Cuba con los Estados Unidos y el resto del mundo. Según los cálculos realizados de forma rigurosa por instituciones cubanas, el bloqueo causó, en el año transcurrido desde abril de 2016 hasta abril de 2017, pérdidas a la economía cubana en el orden de 4 305 millones de dólares. Esa cifra es alrededor del doble de lo que se necesitaría como inversión extranjera directa anual para que la economía cubana pueda avanzar sustancialmente hacia el desarrollo. Los daños acumulados alcanzan la enorme cifra de 822 280 millones de dólares, calculados tomando en cuenta la depreciación del oro. A precios corrientes, equivalen a 130 178 millones de dólares. Decenas de bancos de terceros países han sido afectados en el último periodo por la extrema y tenaz persecución de las transacciones financieras cubanas. El bloqueo es contrario al Derecho Internacional y su aplicación agresivamente extraterritorial daña la soberanía de todos los Estados. También lesiona los intereses económicos y empresariales en todas las latitudes. Señor Presidente: La Embajadora de los Estados Unidos omitió mencionar que el bloqueo constituye una violación flagrante, masiva y sistemática de los derechos humanos de las cubanas y cubanos y califica como acto de genocidio a tenor de la Convención para la Prevención y Sanción del Delito de Genocidio de 1948. Es también un obstáculo para la cooperación internacional que Cuba brinda en áreas humanitarias a 81 países del Sur. Resultan incalculables los daños humanos que ha producido la aplicación de esta política. No hay familia cubana ni servicio social en Cuba que no sufra las privaciones y consecuencias del bloqueo. La emigración cubana sufre también discriminación y perjuicios. Durante el último año, la empresa cubana importadora y exportadora de productos médicos, Medicuba S.A., realizó solicitudes para comprar insumos a 18 compañías estadounidenses que rehusaron o nunca respondieron. Otras, como la corporación estadounidense Promega, reconocida por la elaboración de kits de diagnósticos para determinar la carga viral en pacientes portadores de VIH-SIDA, hepatitis C o patologías renales, se negó en junio del 2017 a vender sus productos a Medicuba S.A, alegando que el Departamento del Tesoro mantiene sanciones comerciales que prohíben la venta de sus productos a la Isla. En esa propia fecha, y con el mismo argumento, se recibió la negativa para el suministro a Cuba por parte de la compañía New England Biolabs Inc., que comercializa una amplia gama de enzimas, como la Proteinasa K, que es un reactivo que permite diagnosticar enfermedades virales como el dengue, el zika y el chikungunya, así como otras enzimas con múltiples usos para el diagnóstico de malformaciones congénitas de los fetos y para determinar la compatibilidad que existe entre los donantes de órganos y los pacientes que van a ser trasplantados de riñón, médula ósea, hígado, entre otros. Con el mismo argumento esa compañía se negó a realizar suministros de naturaleza totalmente humanitaria a Cuba. En abril del 2017, el proveedor alemán Eckert & Ziegler Radiopharma Gmbh se negó a la misma compañía médica cubana el Generador Ge-68/Ga-68, con sus componentes, el cual es un equipo empleado en el diagnóstico del cáncer de próstata. Según la compañía, no era posible suministrar el producto directamente a Cuba, ni tampoco a través de un tercer país, pues el bloqueo lo impide. El servicio de cardiología del Hospital Clínico Quirúrgico «Hermanos Ameijeiras», necesita imperiosamente un dispositivo de asistencia circulatoria para poder tratar el shock de origen cardiaco, la cardiología intervencio¬nista y para la electrofisiología, que permita la recuperación de fallos cardíacos y la prolongación de la vida del paciente. La compañía estadounidense Abiomed, líder en el mercado mundial en esos productos, cuenta con el sistema Impella, ideal para tratar esas afecciones. En septiembre del 2016 y en febrero del 2017, la empresa Medicuba S.A., contactó a dicha compañía a fin de estudiar la posibilidad de incorporar el producto al sistema de Salud en Cuba, la cual hasta este minuto ha rehusado responder. Señor Presidente: Agradecemos profundamente a todos los gobiernos y pueblos, parlamentos, fuerzas políticas y movimientos sociales, representantes de la sociedad civil, organizaciones internacionales y regionales que han contribuido con su voz y su voto, año tras año, a fundamentar la justeza y la urgencia de la abolición del bloqueo. Extendemos también nuestra gratitud a la amplia mayoría del pueblo estadounidense por su apoyo a este loable propósito. Ofende a la conciencia de la humanidad que la Embajadora de los Estados Unidos se haya referido de esa manera injerencista e inaceptable al gobierno bolivariano de Venezuela. Ofende al heroico pueblo venezolano, a su unión cívico-militar, al gobierno bolivariano y chavista, encabezado por el presidente Nicolás Maduro Moros. Miente el gobierno de los Estados Unidos cuando declara a Venezuela una amenaza a su seguridad nacional, que es, curiosamente, la primera reserva certificada de hidrocarburos en el planeta. Como escribió El Libertador Simón Bolívar, «… los Estados Unidos parecen destinados por la providencia a plagar de miseria la América en nombre de la libertad». Le respondo a la Embajadora con las palabras de Bolívar. Estamos en medio de un limpio y constitucional proceso electoral en Cuba, donde no se compran escaños ni prevalecen intereses especiales, donde no hay campañas mendaces donde manda el dinero; elecciones en las que no se manipula la voluntad de los electores; elecciones en las que no se atiza la división y el odio. Señor Presidente: Encomiamos muy especialmente a todos los que han expresado preocupación y rechazo por las medidas coercitivas anunciadas por el actual gobierno estadounidense. El pueblo cubano no renunciará jamás a construir una Nación soberana, independiente, socialista, democrática, próspera y sostenible (Aplausos). Persistiremos, con el consenso de nuestro pueblo y especialmente el compromiso patriótico de los cubanos más jóvenes, en la lucha antimperialista y en defensa de nuestra independencia, por la que ya han caído decenas de miles de cubanos y hemos corrido los mayores riesgos, como demostramos en Playa Girón y frente a todas las amenazas. Guardaremos eterna lealtad al legado de José Martí y de Fidel Castro Ruz (Aplausos). Señor Presidente; Distinguidos representantes permanentes; Estimadas delegadas y delegados: Nuestro pueblo sigue con esperanza este debate. En su nombre, les solicito votar a favor del proyecto de resolución A/72/L.30, «Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba». Muchas gracias (Aplausos prolongados) Exclamaciones de: «Viva Cuba!» «Cuba sí, bloqueo no!»