Blogia
DEBATE ABIERTO, la página de Roberto Pérez Betancourt

TERRORISMO

¿ES O NO LUIS POSADA CARRILES UN CRIMINAL TERRORISTA?

¿ES O NO LUIS POSADA CARRILES UN CRIMINAL TERRORISTA?   

Por Roberto Pérez Betancourt

 

  Por vez primera la interrogante está abierta a debate en una subcomisión del Congreso de Estados Unidos, ante miradas y oídos atentos de representantes, periodistas, funcionarios, abogados, fiscales y cuantos allí deseen esclarecer dudas: ¿Es o no Posada Carriles un sangriento criminal terrorista?   La respuesta afirmativa, avalada por evidencias irrefutables, confirmaría oficialmente la complicidad del gobierno estadounidense de George W. Bush con un individuo al que se le atribuyen actos genocidas, varios de ellos explícitamente vinculados con la Agencia Central de Inteligencia de EE.UU., a la que sirvió durante más de 25 años.   La doble moral "antiterrorista" del mandatario norteamericano quedó expuesta una vez más en primera plana, con inocultables agravantes de cinismo.   Una conclusión negativa serviría para tender un manto protector sobre alguien quien en sus 79 años de edad arrastra tras de sí epítetos malsonantes en varios idiomas, consecuencia del horror que decenas de testigos afirman ha causado. Para observadores imparciales sería esto último una verdadera misión imposible, más allá de la ficción.   La indagatoria tiene lugar en el Subcomité de Organismos Internacionales, Derechos Humanos y Supervisión, bajo el tema Garantías diplomáticas sobre la tortura: un estudio de por qué algunos son aceptados y otros rechazados, y se lleva a cabo por iniciativa de su Presidente, el representante demócrata Bill Delahunt, quien anunció la continuación de esas sesiones.   Presente allí, cual tribuno confiado en la infalibilidad de su sistema, Arturo Hernández, abogado de Posada, se asoma a las páginas del diario El Nuevo Herald de Miami y jura que su defendido no es terrorista, sino "luchador por la democracia".   Sobre los documentos desclasificados de la CIA y el FBI que afirman lo contrario, simplemente dice el letrado que se basan en rumores.   Más allá de opiniones y adjetivos, los hechos recopilados en documentos y en la memoria viva de testigos desmienten al jurista y dan la razón a Delahunt, cuando asegura la existencia de ''fuertes pruebas'' que implican a Posada y se siente ''perplejo'' ante la renuencia a invocar la Ley Patriota y arrestar al terrorista.   La administración del presidente Bush, agregó, se ha declarado ''infatigable'' en la persecución de los terroristas, "excepto en el caso de Luis Posada Carriles''.   Los datos que siguen aparecen en el abultado expediente de Posada, radicado en la ciudad de Miami, junto a su amigo de correrías y bombazos, Orlando Bosch, y otros viejos agentes de la CIA, cobijados allí bajo la misma sombrilla que les abren los Bush.   El 25 de septiembre último trascendió un informe de la Secretaria de Justicia de EE.UU., que resumió parte del historial terrorista de Posada, basado en hechos registrados, y afirmó su participación en la explosión en pleno vuelo de un avión de Cubana, que causó la muerte a 73 personas en 1976.   Es destacable que los propios abogados defensores reclamaron en abril de este año que su cliente seguía siendo agente de la CIA cuando planificó --junto a Bosch--, y fue ejecutada la explosión de la nave aérea cubana, "detalle" que utilizan como parte del chantaje para evitar que lo procesen en EE.UU. o lo extraditen a Venezuela.   Ese hecho aparece publicado por el archivo electrónico de cortes federales (PACER) el 30 de abril y corresponde a una moción de la defensa de Posada.   También el resumen cita atentados con bombas en hoteles de La Habana en 1997 y el complot de Panamá para asesinar al Presidente Fidel Castro en el año 2000, hecho que llevó a la cárcel al propio mafioso y a varios de sus cómplices, juzgados, sancionados e indultados ilegalmente después por la ex presidenta de Panamá, Mireya Moscoso.   Quien desee verificar documentos comprobatorios de los hechos descritos, y otros cometidos en territorio de EE.UU., que explicitan la criminalidad de Posada, puede consultar el Archivo de Seguridad Nacional, Instituto de investigación y biblioteca particular en la Universidad George Washington, que ha revelado los escritos desclasificados de la CIA y el FBI.   También están disponibles las pruebas contenidas en el expediente presentado por el gobierno de Venezuela para que Washington extradite a Posada, y este responda de hechos criminales documentados que cometió en ese país durante su labor al frente de la policía política (DISIP), en la década del 80, y la evasión de una cárcel donde aguardaba sentencia por el atentado del avión cubano.   Un viejo adagio afirma que no hay peor ciego que el que no quiere ver. La respuesta a la pregunta que se ventila hoy en el Congreso norteamericano está a la vista.

POSADA CARRILES, ÚLTIMA PUESTA EN ESCENA DE TEATRO BUFO

POSADA CARRILES,  ÚLTIMA PUESTA EN ESCENA DE TEATRO BUFO

Por Roberto Pérez Betancourt

     A punto de vencerse el plazo para que Luis Posada Carriles, reconocido como el terrorista más peligroso de América, fuera considerado jurídicamente libre dentro de Estados Unidos, el gobierno de George W. Bush ordenó  apelar el fallo de la jueza que había desestimado cargos por mentir, lo puso en la calle y subrayó que debieran procesarlo por lo que es en realidad.   Se trata de la última puesta en escena de teatro bufo, orquestada por la compañía que dirige el actual usufructuario oneroso de la Casa Blanca, rechazado por más del 72 por ciento de sus conciudadanos, cuando se precipita hacia el final de su mandato.   ¿Por qué esa aparente severidad con el empleado de la CIA, con aval de larga y sangrienta trayectoria al servicio de  gobiernos norteamericanos? Es el juego a la apariencia de lo que no es, al engaño premeditado.   La verdadera intención  del gobierno de W. Bush es seguir apañando a Posada Carriles, como hace con su compinche de fechorías Orlando Bosch y otros de igual calaña, a quienes protege impúdicamente.   Así retribuye favores y cede al  potencial chantaje que ejercen Posada y sus cómplices, quienes amenazan con declarar lo que todo el mundo conoce: la autoría intelectual del gobierno estadounidense en los crímenes impunes, las injerencias en asuntos de otras naciones que incluyen asesinatos, sobornos, prevaricaciones y muchos delitos más.   Mientras esté sujeto a reclamación judicial en EE.UU., la administración  Bush rehúsa la extradición presentada en tiempo y forma por Venezuela, de donde se fugó de una cárcel cuando esperaba veredicto por el sabotaje en pleno vuelo  de un avión cubano en 1976, donde perecieron 73 personas.   "El hombre es un asesino que debería ser extraditado a Venezuela para rendir cuentas o procesado en Estados Unidos por la voladura del avión, y de otras causas pendientes, no como quien mintió a inmigración en un formulario", acaba de decir José  Pertierra, experimentado abogado que representa a la nación bolivariana en el citado caso.   El jurista estimó que los argumentos de la Fiscalía, presentados el martes último para apelar la decisión de mantener en libertad al terrorista, buscan  conservar el caso en el contexto de un delito menor, en lugar de  extraditarlo.   También recordó que la jueza del caso admitió que, aunque el tribunal lo hubiera condenado por mentiroso, Posada solamente estaría un año preso y, por tanto, aun cuando la Fiscalía gane la apelación, el delincuente quedaría libre, pues pasó ya ese tiempo en la cárcel.   La nueva bufonada del gobierno de Bush no es para reír, sino para seguir aquilatando hasta dónde puede llegar el cinismo de quienes se proclaman en escena  "paladines de la democracia y la legalidad" y detrás del telón se refocilan violando a la señora justicia.      

Asesino de Félix García sigue libre en Miami

Asesino de Félix García sigue libre en Miami Asesino de Félix García sigue libre en Miami Por Roberto Pérez Betancourt    Después de 27 años de haber apretado el gatillo a sangre fría para matar aquel 11 de noviembre de 1980 al diplomático cubano Félix García Rodríguez, en lo más céntrico de Nueva York, su asesino, Pedro Crispín Remón, continúa burlándose de la justicia en la ciudad de Miami. Allí reside, junto a otros compinches como Luis Posada Carriles y Orlando Bosch, cobijados bajo la sombrilla de los Bush.   El terrorista aprovechó que el auto de la representación de Cuba en la Organización de Naciones Unidas se detuvo ante la luz roja del semáforo en el barrio de Queens y disparó sobre García.   Los ojos del funcionario apenas debieron percibir el destello del arma homicida. Era otro episodio en la larga lista de actos vandálicos cometidos por organizaciones terroristas creadas por la Agencia Central de Inteligencia (CIA) para actuar contra la Revolución cubana.   ¿Quién es este siniestro personaje? Pedro Crispín Remón  nació en Cuba en  l945. Abandonó el país 15 años más tarde para trasladarse a Estados Unidos, donde fue captado por la CIA y entrenado en Fort Benning como uno de los "especialistas" en armas y explosivos que intervendrían en la fracasada invasión por Playa Girón, en abril de 1961, la cual fue derrotada en apenas 66 horas.   A partir de entonces engrosaría su expediente delictivo durante 45 años con decenas de tareas cumplidas en función del terrorismo de Estado auspiciado por gobiernos estadounidenses  sucedidos en la Casa Blanca.   Fichado por el Buró Federal de Investigaciones (FBI) de Estados Unidos como miembro activo del grupo terrorista Omega 7, un informe confidencial lo cita como asesino de García Rodríguez y del emigrado cubano Eulalio José Negrín, en 1979, en la casa de este en Nueva Jersey,  frente al menor hijo del joven que apoyaba un diálogo entre cubanos de la Isla y la emigración.   También el criminal fue uno de los que intentó matar al entonces embajador ante la ONU, Raúl Roa Kourí, el 25 de marzo de 1980, y al jefe de la Sección de Intereses de Cuba en Washington, Ramón Sánchez Parodi.   En su historial delictivo  aparecen el asesinato  del joven de origen cubano Carlos Muñiz Varela, en Puerto Rico, el 28 de abril de 1979, quien mantenía activas relaciones con Cuba, así como la colocación de decenas de bombas en diferentes objetivos en Estados Unidos.   Es conocido que con otros terroristas intentó, el 23 de julio de 1976, el secuestro del cónsul cubano en la ciudad mexicana de Mérida, Daniel Ferrer Fernández, donde resultó asesinado el técnico de la Flota Camaronera Caribe, Artagnan Díaz Díaz.   Luego de varios meses en prisión, Pedro Crispín logró evadirse, y un año después fue detenido por las autoridades norteamericanas, acusado de violar la Ley de Neutralidad del Gobierno de EE.UU., aunque fue puesto en libertad.   El FBI lo arrestó en 1985. Luego de  negociaciones con la Fiscalía recibió solo 10 años de prisión y 20 mil dólares de multa.   Tras su liberación, de nuevo se vincula con Luis Posada Carriles, quien se refugiaba en El Salvador, donde trabajaba para la CIA. Ambos reaparecieron en Panamá junto a Gaspar Jiménez Escobedo y Guillermo Novo Sampoll para preparar un atentado dinamitero contra el presidente Fidel Castro, en ocasión de efectuarse allí la Cumbre Iberoamericana del año 2000.   Los terroristas fueron sometidos a juicio en Panamá y condenados a leves penas que no completaron porque la ex presidenta de ese país, Mireya Moscoso, en complicidad con la mafia anticubana y el Gobierno de EE.UU. los indultó ilegalmente.   Hoy los criminales se ufanan de sus fechorías bajo el sol de la Florida, donde representan  evidencia palpable de la doble moral del "antiterrorismo" de W. Bush.

W. Bush: Cínica retórica y amenazas bélicas contra Cuba

W. Bush: Cínica retórica y amenazas bélicas contra Cuba Por Roberto Pérez Betancourt 

 Con amenazas de agresión armada y promesas de beneficios para traidores y mafiosos anticubanos, el presidente de EE.UU. George W. Bush reiteró el miércoles  más de la fracasada política imperial contra la Isla durante casi 50 años.

    En transmisión diferida, la Mesa Redonda Informativa de la televisión y la radio cubanas dio a conocer este miércoles la respuesta oficial de Cuba a través de una conferencia de prensa del Canciller Felipe Pérez Roque, realizada dos horas después de que el mandatario estadounidense concluyera su ensarta de diatribas.   Randy Alonso, moderador del espacio radiotelevisado, explicó que al iniciar Bush su discurso, apenas había 40 personas en una sala del Departamento de Estado, con capacidad para 200, lo que fue resuelto con personal administrativo, ante la ausencia de diplomáticos extranjeros y otros invitados, dieron a conocer reportes de prensa.   El discurso de Bush, matizado de frustraciones y plañideras escenas preparadas para consumo de periodistas de 'páginas sociales', fue ofrecido en transmisión simultánea de amplia versión en la Mesa Redonda.   Dijo el mandatario de EE.UU. que para su Gobierno la palabra de orden en Cuba no era estabilidad, sino libertad, entendida por observadores como la reconquista de la Isla por la fuerza, y reiteró que mantendrá vigente el bloqueo económico, comercial y financiero mientras la Isla no aplique cambios de política y de estructuras gubernamentales que satisfagan a Washington.   Bush apeló vehementemente a otros gobiernos para que se sumen y colaboren con las agresiones económicas anticubanas, lo que evidencia el aislamiento real de la fracasada hostilidad de su Administración.   También Bush se dirigió directamente a los cubanos, y en particular a militares que en Cuba pudieran escuchar sus palabras, y en abierta injerencia imperial los exhortó a la sedición y  traicionar a su Patria, mientras ofrecía más dinero a la contrarrevolución.   Felipe Pérez Roque advirtió que la palabra de orden en Cuba es coraje, serenidad absoluta y confianza en nuestra fuerza, frente a la escalada de agresión sin precedentes anunciada por el mandatario de EE.UU.   Precisó que una guerra de anexión contra la Isla significaría la ruptura de la estabilidad de Estados Unidos, duraría 100 años y no terminaría sino con la victoria del pueblo cubano, ya que -dijo- el único resultado posible es preservación de la independencia y soberanía de la nación.   El Canciller cubano calificó de mentirosa y ridícula la descripción de Cuba hecha por el inquilino temporal de la Casa Blanca, en la que profirió mentiras absurdas, obviamente preparadas por viejos amanuenses anticubanos, algunas de las cuales relató, como el haber dicho que en 2006 EE.UU. fue el país que más ayudó monetariamente a Cuba.   Ante los interesados ofrecimientos de Bush de entregar computadoras y becas a sectores proclives a la desestabilización del país, y su aspiración de recaudar dinero para la contrarrevolución entre naciones donantes, Pérez Roque  ridiculizó esas ilusiones y brindó datos demostrativos de los avances sostenidos de Cuba en la informática, la educación superior y la institucionalización.   También exigió de Washington cesar inmediato de la política de agresiones y amenazas, dejar de intervenir groseramente en asuntos internos de la Isla y renunciar a la idea fallida de pagar dinero para fabricar una oposición interna, además de que debe dejar de financiar a sus grupos mercenarios dentro del país caribeño.   Añadió que EE.UU. debe poner fin a las acciones subversivas, guerra radial y televisiva, desmontar las mal llamadas Radio y TV Martí, levantar de inmediato el bloqueo genocida sin condiciones y lograr que el Congreso de EE.UU. derogue las leyes que instrumentan ese cerco económico, comercial y financiero.   El ministro de Relaciones Exteriores instó a Washington a suprimir las prohibiciones de Washington a los viajes de ciudadanos norteamericanos a Cuba; a permitir que los cubanos residentes en EE.UU. visiten libremente a su país de origen; además de eliminar el estímulo a la emigración ilegal desde la Isla, la política de pies secos y mojados y cumplir los acuerdos migratorios.   Cesar las agresivas campañas mentirosas contra Cuba y liberar a los cinco luchadores antiterroristas presos políticos en cárceles norteamericanas, fue otra de las exigencias de Pérez Roque, quien llamó a extraditar al terrorista Luis Posada Carriles a Venezuela.   Asimismo exigió que el gobierno norteamericano cierre la base ilegal de Guantánamo, territorio de Cuba donde EE.UU. aplica torturas y tratos degradantes a los prisioneros que allí mantiene, y dejar de ejercer presiones contra la comunidad internacional para que se incorpore a la política represiva contra la Ínsula, condenada eternamente al fracaso.   Un mensaje de respeto y de amistad envió Pérez Roque al pueblo norteamericano, al que expresó su certeza de que un día llegará en que no habrá bloqueo y los norteamericanos podrán tener relaciones normales con los cubanos.   El pueblo cubano no será engañado, ni comprado, ni rendido, dijo el Canciller, quien rechazó cada frase de odio proferida por Bush y enfatizo que lo que en realidad está llegando es el día en que el pueblo norteamericano se libre del actual mandatario estadounidense.  

EE. UU.: ARMAS MEDIÁTICAS PARA REFORZAR LA GUERRA ECONÓMICA CONTRA CUBA

Por Roberto Pérez Betancourt   
En  fallido afán por derrocar a la Revolución y extinguir el ejemplo 
que irradia su sistema de igualdad y beneficios sociales, la actual
administración de Estados Unidos no escatima en gastos propagandísticos
y emplea sofisticadas armas mediáticas para reforzar su bloqueo
económico contra Cuba.

   Desde que en 1985 fue creada la Office of Cuba Broadcasting (OCB) en
Estados Unidos, mucho más de 500 millones de dólares fueron destinados
allí para diseñar y progresivamente intensificar las agresiones
radiales y televisadas contra la Isla a través de las mal llamadas
Radio y TV Martí.
   Este año los gastos de ambos medios han superado los 37 millones,
según lo establecido en el Plan Bush.
   Se trata de engendros cuya intención mediática declarada es
desestabilizar a la nación caribeña. Se valen de la difusión de
calumnias arropadas con lentejuelas de sensacionalismo y mala
intención, sobre todo cuando insuflan veneno, aprovechando en ocasiones
dificultades objetivas creadas por los propios Estados Unidos.
   En la práctica, las citadas emisoras han constituido una fuente de
enriquecimiento para elementos pertenecientes a la contrarrevolución
anticubana radicada en el sur de la Florida, y otros cercanos al clan
Bush, beneficiarios todos de  presupuestos multimillonarios que costean
los contribuyentes, ajenos al destino de su dinero.
   Aunque esa es una verdad conocida por los altos niveles de la
política estadounidense, voceros de la mafia, encarnados en los
hermanos Díaz-Balart e Ileana Ross-Lethinen, representantes federales
por la Florida, y otros influyentes aliados de los Bush, se desgañitan
y rompen lanzas contra quienes  denuncian la corrupción manifiesta en
torno a la OCB.
   Cuando uno de esos especímenes,  Salvador Lew, se vio precisado a
renunciar  como director de la Office, después de  denuncias por
corrupción, W. Bush lo reemplazó por  Pedro Roig, cuya hoja de
servicios evidenciaba "aptitudes" que superan a su predecesor en el
arte de aprovecharse del dinero ajeno.
   En  2006 alquilaron   un avión militar por 10 millones de dólares
para intentar lo que todavía no logran: invadir las pantallas de
televisión de Cuba con la señal emponzoñada de TV Martí, ilegal y
violatoria de las normas mundiales de la Unión Internacional de
Telecomunicaciones (UIT), y trasgresora de numerosos instrumentos
internacionales sobre la materia.
   A pesar del fracaso manifiesto, el negocio de la TV que no se ve
continúa, habida cuenta los muchos que se benefician del abundante
presupuesto.
   Como  no les basta con ese ridículo, los estrategas de la guerra
mediática contra la mayor de las Antillas asignaron 182 mil 500 dólares
para comprar espacios en la llamada Radio Mambí de Miami, y 195 mil más
para Azteca América, otra desprestigiada emisora, vinculadas ambas con
la mafia anticubana que, como se puede apreciar, se beneficia por
diferentes vías.
   La reiterada violación del espacio radioeléctrico cubano forma parte
consustancial del Plan Bush dirigido  a derrocar al gobierno cubano, 
aprobado en mayo del 2004, y que en julio de 2006 especificaba su
intención: "Acelerar el fin. Transición, no sucesión", seguido de  un 
anexo secreto que se niegan a revelar.
   Paralelamente, se inflan  nóminas de plumíferos que escriben contra
Cuba o cacarean el mensaje que les dictan en  medios de difusión de
Miami y  otros sitios de la Unión Americana y del Mundo.
   Son realidades de la  doctrina de  gobernantes norteamericanos para
apoderarse  de Cuba, que data desde antes de que los antillanos
lograran la independencia de España, reforzada mediante el bloqueo tras
el triunfo armado de la Revolución en enero de 1959 y recrudecido por
la actual administración de George W. Bush.
   Contra esa realidad de opresión y maldad anualmente se ha
pronunciado la comunidad de naciones a través de la Asamblea General de
la ONU, de manera casi absoluta.
  

►31 AÑOS DESPUÉS, SIGUEN LIBRES AUTORES DEL SABOTAJE A UN AVIÓN CUBANO

►31  AÑOS  DESPUÉS, SIGUEN LIBRES AUTORES DEL SABOTAJE A UN AVIÓN CUBANO Por Roberto Pérez Betancourt    A pesar de los 31 años transcurridos el sabotaje a una nave de Cubana de Aviación,  el seis de octubre de 1976, todavía impacta al mundo, por la crueldad del hecho donde perecieron 73 inocentes y la prevalencia de la injusticia.   Increíblemente, el gobierno norteamericano sigue amparando a los autores intelectuales de esa masacre:   Luis Posada Carriles y Orlando Bosch Ávila,  a quienes públicamente brinda refugio  en la ciudad de Miami.   Con repetidas maniobras leguleyas, el clan Bush impide que los citados asesinos respondan ante la justicia  por sus múltiples crímenes, lo que reiteradamente ha puesto en evidencia la doble moral respecto a las actividades terroristas.   Hombres y mujeres de todas las latitudes se conmueven cuando rememoran aquella masacre, que tronchó sueños y esperanzas de los pasajeros del  avión, en el instante mismo en que  estalló en el aire, poco después de haber despegado del aeropuerto de Barbados.   El mar tragó los cadáveres de  57 cubanos, incluidos todos  los integrantes de los equipos juveniles de esgrima, femenino y masculino, 11 guyaneses,  y cinco funcionarios coreanos.   Mientras  los familiares de las víctimas no logran todavía contener las lágrimas, la noticia actualizada es que Bosch y Posada Carriles continúan alardeando públicamente de la "hazaña" que  ubica sus nombres   en la historia entre los mayores asesinos conocidos.   Las autoridades de EE.UU. conocían detalles del hecho antes de que sucediera y nada hicieron para impedirlo. Igualmente ocultaron información a los tribunales venezolanos que en su momento juzgaron el caso, como lo demuestran   documentos de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y el Buró Federal de Investigaciones (FBI) estadounidenses, recientemente desclasificados.   Tales revelaciones indignan más cuando se sabe que Bosch fue "perdonado" por George Bush (padre) al término de su mandato presidencial, y el hijo, actual usufructuario de la Casa Blanca, impide que Posada  sea extraditado a Venezuela, de donde se fugó de una cárcel mientras aguardaba el fallo de un tribunal.   Los detalles de la desvergüenza oficial se exhiben con inusitada desfachatez ante la opinión pública mundial y elevan a la categoría de burla la doctrina "antiterrorista" proclamada por el mandatario norteamericano para masacrar a pueblos enteros, mientras consiente a los asesinos que le han servido.   La mano tenebrosa de la CIA estuvo involucrada en el crimen de Barbados.  Hernán Ricardo y Freddy Lugo, dos mercenarios venezolanos que colocaron la  bomba en el trayecto de Trinidad-Tobago a Barbados, fueron arrestados y confesaron  su participación.   Ambos afirmaron que trabajaban para la CIA y mostraron sus credenciales.  Pero esa revelación no debe  extrañar a nadie, si tomamos en cuenta los tres mil 478 cubanos que han    muerto  por  acciones agresivas, incluidas la   invasión de Playa Girón y todos los actos terroristas que ha sufrido Cuba  originados y financiados  en Estados Unidos.   Son realidades que todavía no trascienden con la intensidad y magnitud que reclama la gravedad de los hechos, por la complicidad de la gran prensa, interesada más en servir intereses hegemónicos y oligárquicos que en honrar los principios de decir la verdad, toda la verdad, pertinente y actual.  

TERRORISTAS PREFIEREN OCTUBRE PARA MATAR

TERRORISTAS PREFIEREN OCTUBRE PARA MATAR

Por Roberto Pérez Betancourt  

El registro de  acciones terroristas contra Cuba  desde el triunfo de la Revolución en 1959, demuestra que los asesinos entrenados, financiados y organizados por la Agencia Central de Inteligencia (CIA) norteamericana en grupos mercenarios, han preferido octubre para cometer sus fechorías.  

Más de 120 hechos documentados así lo atestiguan: ametrallamientos de personas y locales de entidades cubanas, en la Isla y en el exterior; secuestros de naves aéreas y marítimas, bombardeos de objetivos económicos y civiles, y colocación de artefactos explosivos, entre otros. 

  Por la enorme magnitud de la tragedia, el más connotado de los sucesos aludidos ocurrió el seis de octubre de 1976, cuando, víctima de un sabotaje,  estalló en pleno vuelo la nave de Cubana de Aviación DC-8, matrícula CUT-1201, donde viajaban  73 personas, de las cuales 57 eran cubanas, incluido  el equipo nacional juvenil de esgrima. 

  Poco antes de partir el avión, en Barbados, los venezolanos Hernán Ricardo Lozano y Freddy Lugo colocaron dos cargas explosivas en la aeronave, por instrucciones de los  terroristas de origen cubano Luis Posada Carriles y Orlando Bosch, ambos radicados hoy libremente en la ciudad de Miami, donde, 31 años después, siguen siendo protegidos por la Casa Blanca.  

 Octubre también ha sido  predilecto para infiltrar bandidos a través de las costas  cubanas,  asaltar barcos de pesca en alta mar y atentar contra establecimientos comerciales relacionados con la Isla, como las bombas  colocadas en 1972 en comercios miamenses, desde los cuales se tramitaba el envío de paquetes de personas que allí residen con destino a sus familiares en la ínsula.   

 No han respetado los terroristas las leyes de otros países para cometer fechorías: El primero de octubre de 1977 detonaron un potente artefacto explosivo en el buque cubano Río Damují, que se encontraba atracado en el puerto de El Callao,  Perú, y provocaron daños por 900 mil pesos. 

  El  10 de octubre  de 1972 terroristas en  lanchas artilladas atacaron los pesqueros cubanos Aguja y Plataforma IV. Hirieron a un pescador, secuestraron a otros 11, dinamitaron sus barcos y los  hundieron frente a las costas de la isla Andros. Los pescadores fueron abandonados en una pequeña lancha y rescatados por un helicóptero el 13 de octubre. Las acciones de los criminales provocaron pérdidas por 140 mil pesos.  

 El 30 de octubre de 1997  fue hallado y desactivado un artefacto explosivo  debajo de un kiosco  de la terminal dos del aeropuerto internacional José Martí, en Ciudad de La Habana.

 Se  demostró que este hecho  se vinculaba a otros semejantes y formaban parte de un plan financiado por la Fundación Nacional Cubana Americana, entidad  creada por la CIA.   Luis Posada Carriles daba órdenes desde el exterior a mercenarios  contratados para colocar sus explosivos en la capital cubana, de lo cual resultó víctima el turista italiano Fabio di Celmo, en el Hotel Copacabana. Como consecuencia de esos hechos fueron detenidos dos ciudadanos de origen salvadoreño y otros tres guatemaltecos.  

 También en el 97 se produjo un plan de atentados contra el Comandante en Jefe para ser ejecutado por criminales  durante la VII Cumbre Iberoamericana en la Isla Margarita. Los terroristas fueron finalmente encontrados en Puerto Rico, detenidos, juzgados y finalmente absueltos. 

 Se les incautó un alijo de armas que contenía los fusiles de asalto Barret calibre 50, con mira telescópica, equipos especiales de comunicación y de visión nocturna, y 10 cajas de municiones, entre otros medios.  

Pepe Hernández, uno de los principales integrantes de la mafia anticubana de Miami, era el dueño de uno de los fusiles. Finalmente un amañado tribunal boricua absolvió a todos los terroristas.  

Hemos visto  solo algunas muestras del dolor, el luto y los costos materiales que ha tenido que sufrir y pagar el pueblo cubano en octubre, desde 1959, consecuencia de la política criminal del gobierno norteamericano contra Cuba, ejercida por medio de sus asalariados, los mismos que desde el sur de la Florida prosiguen hoy día sus acciones criminales amparados bajo la sombrilla de Washington.    

AFECTADOS 20 PAÍSES EN AGOSTO POR ACCIONES TERRORISTAS CONTRA CUBA

AFECTADOS  20  PAÍSES  EN  AGOSTO  POR  ACCIONES TERRORISTAS  CONTRA  CUBA


Por Roberto Pérez Betancourt


   Acciones criminales ejecutadas por terroristas agrupados en
organizaciones anticubanas entrenadas y financiadas por la Agencia
Central de Inteligencia (CIA) de EE.UU., solo en el mes de agosto
afectaron intereses de 20 países en un lapso de 39 años.
   De los más de 70 ametrallamientos, colocación de bombas, secuestros
de naves aéreas y marítimas, asesinatos y amenazas entre los años 1959
y 1998, en el octavo mes de cada año, Cuba ha sufrido las mayores
consecuencias, pero también 49 sucesos han involucrado a territorios y
propiedades extranjeras.
   En propio suelo norteamericano, especialmente en Miami, se registran
22 de los señalados hechos, lo que implícitamente responsabiliza a las
autoridades estadounidenses que apañan a terroristas como Luis Posada
Carriles, Orlando Bosch y otros de igual calaña, quienes actúan en la
Florida bajo la protección de Washington.
   La larga relación de naciones que de alguna forma han padecido ese
permisivo terrorismo incluye también a Bahamas, República Dominicana,
Costa Rica, Japón, Gran Bretaña, Francia, Venezuela, Puerto Rico,
Jamaica, Canadá, México, Argentina, Colombia, Perú, Panamá, Italia,
Chile y la antigua Unión Soviética.
   En fecha tan temprana como el cuatro de agosto de 1959 ya el
accionar terrorista destruía cuatro aviones C-46, a un costo de medio
millón de dólares cada uno, propiedad del gobierno cubano, los cuales
se encontraban pendientes de entrega en un hangar de la Air
International Corporation, en Miami.
   Fue solo un anticipo de lo que vendría, incluidas 12 acciones
piratas en aguas marítimas aledañas a la Antilla Mayor.
El primero de agosto1963 fueron atacadas tres embarcaciones pesqueras
cubanas, en el canalizo El Sombrero, zona de Cayo Galindo, en Matanzas
--100 kilómetros al este de La Habana--, por un grupo terrorista a
bordo de una lancha artillada procedente de Estados Unidos.
   En igual día del año siguiente resultó saboteado el mercante cubano
Manuel Ascunce Doménech, con saldo de un marinero muerto.
   Otro primero de agosto, pero de 1974, fueron capturados por unidades
de la Marina de Guerra Revolucionaria, en aguas próximas a Boca Ciega,
norte de la ciudad de la Habana, los terroristas Luis Manuel Zúñiga,
Miguel Sales y Rodolfo Juan Verdecia, quienes pretendían infiltrarse en
Cuba.
   Embajadas cubanas en otras naciones han sido blanco recurrente para
los agentes de la CIA. El primero de agosto de 1975 colocaron una bomba
en la Embajada de Costa Rica en Washington. El dos de igual mes, del
año 1968, el blanco escogido fue la sede diplomática de Cuba en Japón,
donde el artefacto explosivo causó pérdidas por siete mil dólares.
   Sin importarles las consecuencias dramáticas que acarrean sus
acciones, los criminales escogieron las comunicaciones aéreas como
blanco de sabotajes el seis de agosto de 1969.
   Ese día la autodenominada organización terrorista "Poder cubano"
colocó bombas en líneas aéreas de Francia y Japón, ambas en territorio
de EE.UU.
   El ocho de agosto de 1994 fue asesinado el teniente de navío Roberto
Aguilar Reyes al ser secuestrada, en el Mariel, provincia de La Habana,
una nave auxiliar de la Marina de Guerra Revolucionaria por un
individuo que logró huir hacia Estados Unidos, donde permanece en
libertad.
   La demencia criminal no ha respetado ni los escenarios del arte,
como lo evidencian los sucesos del 28 de agosto de 1998, cuando se
colocaron sendas bombas incendiarias en el centro MIDEN durante una
actuación de Francisco Repilado, "Compay Segundo", y en el club Amnesia
también en Miami, donde actuaría otro artista cubano.
   Ese mismo día fueron agredidos violentamente personas que asistieron
a la presentación en Miami de la orquesta cubana Van Van , mientras se
recibía amenaza de bomba en el hotel Seville, de la propia ciudad,
donde debía aparecer la vedette Rosita Fornés, lo que obligó a cancelar
ese espectáculo.
   Mucho más queda en el teclado, disponible para quien desee hurgar en
la memoria del terrorismo de Estado, ejercido por diversos gobiernos
norteamericanos a través de agentes propios y vulgares mercenarios, que
a lo largo de la historia no han respetado fronteras para dañar y
asesinar.