Blogia
DEBATE ABIERTO, la página de Roberto Pérez Betancourt

El MUNDO EN QUE VIVIMOS

Glosa Internacional

Glosa Internacional

Roberto Pérez Betancourt

Jair Bolsonaro o Gatillo alegre…--- Naciones Unidas  Convocará a cumbre sobre el clima en septiembre…--- Donald Trump, aspirante a los records  Guinness…---

El flamante presidente brasileño Jair Bolsonaro ahora es llamado “Gatillo alegre” por buena parte de la población brasileña. Así los brasileños resaltan  el confeso amor por las armas del oscuro capitán devenido mandatario del mayor país sudamericano, gracias al apoyo de los sectores más reaccionarios y armamentista, a las campañas de mentiras que caracterizaron su postulación en los más recientes comicios, y a la complicidad de la administración del presidente Donald Trump de Estados Unidos, de la que el ejecutivo verde-amarillo se ha declarado fanático absoluto. Consecuente con sus ideas armamentistas, Bolsonaro aprobó el martes anterior  un nuevo decreto para legalizar el uso de armas de fuego en Brasil.

Observadores hacen notar que desde hace décadas Brasil ha sido líder mundial en homicidios. El año pasado se cometieron casi 64.000, la mayoría con armas de fuego. A pesar de las leyes estrictas, las armas se obtienen fácilmente en este territorio. Muchas adquiridas legalmente son robadas a personal policial y militar o vendidas por estos.

 La disposición armamentista  representa la primera de muchas otras  que el nuevo mandatario prevé para reformar las leyes sobre armas en el gigante sudamericano.  Según  parecer  del jefe de Estado brasileño, homofóbico o por auto titulación, su iniciativa doméstica  “ayudará a la gente a defenderse”. Además, aseguró que su elección el año pasado fue la señal de que los ciudadanos del país más grande de América Latina quieren armarse. En un alarde de gran elocuencia populista dijo también: “El pueblo decidió a favor de comprar armas y municiones, y no podemos negar lo que el pueblo quiere en este momento”, y de esa manera ratificó el significado de la señal que reitero millares de veces durante su campaña electoral: apuntar con los dedos y hacer el gesto de disparar. La ley establece una serie de categorías de personas autorizadas a poseer armas.

No obstante, funcionarios del gobierno dijeron que está diseñada para incluir casi a cualquier ciudadano que quiera un arma. Las categorías incluyen habitantes de zonas rurales, residentes de zonas urbanas con alta incidencia de homicidios, propietarios de negocios, coleccionistas y cazadores. Entre los  requisitos necesarios está ser mayor de 25 años, no tener antecedentes penales, someterse a un examen psicológico y realizar un curso en un club de tiro. Antes del decreto, la ley disponía que todo civil que deseara poseer un arma debía justificar su interés, un requisito considerado arbitrario por Bolsonaro y otros partidarios de flexibilizar las leyes, recuerda un despacho e la Agencia AP. El precepto extiende de 5 a 10 años el período para renovar el registro de cada arma. En caso de vivir con niños, adolescentes o discapacitados mentales,  el dueño está obligado a tenerla en una caja de seguridad. Aunque más personas podrán comprar armas, sigue siendo ilegal su portación en público por parte de la mayoría de los civiles, aunque Bolsonaro también planea derogar esa disposición, precisa la fuente noticiosa.

Naciones Unidas  Convocará a cumbre sobre el clima en septiembre

El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, acaba de advertir que  convocara una Cumbre sobre el clima el 23 de septiembre para movilizar la acción de los líderes políticos, la comunidad empresarial y la sociedad civil en torno a la necesidad  actual de  una mayor ambición en temas como la mitigación, la adaptación, la innovación y las finanzas para hacer frente al cambio climático.

 Consecuentemente,  llamó a los líderes mundiales a aportar soluciones y compromisos que se correspondan con la verdadera escala del desafío, y con ese objetivo, convocó la víspera a varias reuniones sobre el tema, de acuerdo con agencias de prensa.

  Guterres recordó que para 2020, en virtud del Acuerdo de París, los Estados miembros de la ONU están destinados a evaluar el progreso y presentar nuevas promesas con el fin de cumplir los objetivos que acordaron. Para 2050, necesitamos alcanzar emisiones globales netas igual a cero, añadió. El máximo representante de Naciones Unidas también insistió en la necesidad de acelerar las acciones en aras de lograr los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) porque, a pesar de considerables esfuerzos, los cambios transformadores exigidos por la Agenda 2030 aún no se realizan.

Aquí es oportuno recordar que la administración del mayor país contaminante del mundo, Estados Unidos de América, mantiene su actitud de espaldas a la realidad del cambio climático y se niega a colaborar, aunque sus científicos estén anonadados por el desconocimiento manifiesto del señor presidente Trump,  quien, como en otros aspectos de las relaciones internacionales, pretende condicionar la colaboración y el sentido común a exigencias troglodíticas y chantajes manifiestos.

 Por eso, cuando el Secretario general de la ONU dice: “Necesitamos un mayor enfoque para reducir la pobreza y la desigualdad, y lograr economías sólidas e inclusivas a la vez que protegemos el medio ambiente, y todo ello demanda más financiamiento”, el rubio que se sienta en la Casa Blanca en vez de escuchar las sabias palabras, se coloca audífonos para entretenerse con un reguetón que alabe su omnipotente presencia, y prefiere obviar  verdades reveladas por  un estudio divulgado la semana pasada, el cual afirma que  las temperaturas del océano aumentan un 40 por ciento más rápido que lo proyectado por los científicos hace apenas cinco años, por lo que  para  mantener el aumento de la temperatura solo en 1,5 grados, durante la próxima década deben transformarse las economías a una escala sin precedentes.

 Donald Trump, aspirante a los records  Guinness

El rubio despeinado que desgobierna desde la presidencia de Estados Unidos, don Donald Trump, aspira a un récord Guinness, o quizás a más de uno, a juzgar por la tozudez de sus disposiciones, que han mantenido “paralizado” el gobierno de su país durante un mes, el mayor período en la historia estadounidense. La  consecuencia más visible ha sido el desempleo de unas 800 mil personas, cuyas vidas personales, obviamente, nada le importan al magnate multimillonario. El cierre del Gobierno ha provocado la clausura parcial de nueve departamentos (ministerios) del gobierno federal, entre ellos los  de Seguridad Nacional, Justicia, Vivienda, Agricultura, Comercio, Interior y Tesoro.

 Consecuentemente con su condición de celebridad televisiva, Trump no desaprovecha oportunidad para ganar espacios publicitarios en la misma prensa que dice despreciar, pero que intrínsecamente ama por  su condición de promotora de simpatías u odios, fenómenos afectivos opuestos, pero que siempre dan de qué hablar. Y se trata de eso, de mantenerse en la boca de los comentarios cotidianos de quienes Trump considera súbditos al estilo de los siervos de la gleba del pasado feudal, que él añora al considerarse Rey y señor, habida cuenta sus recurrentes manifestaciones absolutistas.

Como parte de ese circo mediático ha sido visto el “banquete” de hamburguesas que Trump acaba de ofrecerles a deportistas en la Casa Blanca, alegando la falta de dinero por el cierre del gobierno, lo que lo obligó a pagar de su bolsillo el festín de comida chatarra. Por supuesto, el magnate inmobiliario no ha movido un centavo para costear su añorado muro en la frontera con México, que cuesta, según cálculos oficiales, casi seis mil millones de dólares, con los cuales podría remediar muchas de las lacras sociales que “embellecen” a su amado país del primer mundo.

 No, Trump insiste en que los demócratas aprueben en el Parlamento el presupuesto del año 2019 con esa partida de sangría a los contribuyentes estadounidenses, y no escatima oportunidad mediática para hacer ver que son ellos, los opositores en el Congreso,  los culpables de que la situación perdure, mientras él intenta sacar provecho publicitario de cara a la reelección con la que sueña despierto de cara a 2020, y secretamente, añora su párrafo en el Guinness, el libro donde aparecen los más excéntricos del mundo, desde mujeres barbudas, hasta comecandelas aburridos.(TVY)(Con informaciones de agencias, sitios especializados en Internet y archivos del autor)(21/01/19).

 

 

Trump: cuesta abajo en su rodada…

Trump: cuesta abajo en su rodada…

 Roberto Pérez Betancourt

Al cumplir este mes dos años ejerciendo el poder ejecutivo al estilo del absolutismo monárquico, el presidente estadounidense Donald Trump ha entrado en una espiral que lo lleva cuesta abajo en su rodada, de acuerdo con signos y acontecimientos de las últimas semanas.

  Son hechos que han ubicado al rubio mandatario  muy por debajo de la popularidad que lo llevó a sentarse en la silla imperial, de acuerdo con  encuestas de agencias de investigación política y social, y la opinión explícita de  importantes medios de difusión masiva de su propio país, y de otros que siguen el hilo de los acontecimientos desencadenados por las “trumpadas” de quien para algunos entendidos califica ya como el político más inepto de los que se han hospedado en la Casa Blanca.

   Según las encuestas s de FiveThirtyEight, el porcentaje de aprobación de Trump es de solo 41%. Esa es la cifra más baja desde septiembre, abajo por un punto. Mientras tanto, su índice de desaprobación se sitúa en el 54%, que es el más alto, por un punto, desde septiembre, lo que evidencia que su base de sustentación en los votantes se debilita progresivamente.

   Lo primero que salta a la vista es la lucha interna en el propio partido. De una parte, grupos que rinden pleitesía  al señor del que esperan ascensos y favores, y de la otra los tradicionalistas,  que no necesitan del prepotente señor de los “tuiteos”  sorpresivos y se afanan para reconstruir la conservadora imagen  de los republicanos, en un afán que se extiende de cara a la estrategia para afrontar las elecciones presidenciales de 2020, año en el que Trump, sin ocultar ni un ápice de prepotencia, ha asegurado que será de nuevo el candidato y que una vez más se impondrá en las urnas, con lo que al parecer no está de acuerdo buena parte de sus acólitos, unos porque han sufrido en carne propia los desmanes del zar norteño, y otros porque simplemente se avergüenzan de un individuo que cada día da señales de soberbia absoluta, como se califica a sus propias palabras del 4 de enero, cuando afirmó, sin ruborizarse, que no se puede sustituir a alguien que está haciendo un gran trabajo, ante rumores cada vez más sonados, de que algunos congresistas puedan iniciar un proceso político ((“impeachment”) en su contra.

En realidad la acumulación de tropiezos y fracasos de Trump alcanza ya proporciones evidentes de su incompetencia política.

 En diciembre último algunos de sus allegados íntimos (Cohen, Manafort y Flynn ) fueron condenados por diversas causas que salpicaron al mandatario.

 A esto se ha sumado el cierre del gobierno ante la impertinencia del señor presidente de exigir al Congreso que apruebe sus multimillonarios sueños de construir una especie de “muralla china” en la frontera con México, lo que ha conllevado que unos 800 mil funcionarios estén a la deriva, en tanto la bolsa de valores de Wall Street se precipita peligrosamente ante los ojos de inversionistas y crece la crisis diplomática ante el increíble anuncio en solitario de un mensaje  trumpiano en redes sociales  de que las tropas estadounidenses abandonarán Siria, sin que previamente ni siquiera lo conversara  con sus más encumbrados jefes castrenses, ni con  sus aliados en la arena internacional.

Al respecto, el diario español El país publica: “…tan ensimismado en su egolatría (está Trump), que, por lo general, no parece darse cuenta de la magnitud de lo que se le avecina, tanto política como judicialmente (17 investigaciones pesan sobre él y su entorno).

Recientemente, el conservador diario The Wall Street Journal advirtió en un editorial sobre lo calificó el  “ocaso” de Trump y la “espiral de declive” en que ha entrado. Se hacía eco también del creciente debate interno del Partido Republicano sobre si Trump debe ser de nuevo candidato o hay que ir pensando en otro nombre.

Lo más reciente en el ámbito político interno, la elección de la experimentada demócrata Nancy Pelosi, de 78 años de edad, como líder de la Cámara de Representantes (con mayoría demócrata), se suma a los desvelos del presidente en descenso.

 Ella es  la tercera figura en importancia política en la nación norteña, solo detrás del presidente y del vicepresidente, y exhibe  una trayectoria que la califica como objetiva y pragmática. Para los analistas significa que está dispuesta a reiterar No a cada antojo del gran ególatra, aunque este se empeñe en chantajes como paralizar eternamente el gobierno si no le aprueban su soñado ideal de “muralla tipo china a lo mexicana”.

No nos olvidemos que se trata de cosas típicas  de un sistema que pretende erigirse ante los ojos y oídos del universo como el más democrático de todos, aunque tenga que cargar con el lastre de personajes como Trump al frente de sus destinos… ¿hasta cuándo?  Es la gran pregunta que ahora mismo se formulan decenas de millones de ciudadanos estadounidenses, y otras decenas de millones de seres humanos que residen en ese país en las sobras de la indocumentación, temblando cada día ante temor de la deportación, rezando también para que el “sueño americano” se transforme en el gran milagro de expulsar a quien debe pasar a la historia como uno más en el saco de los despreciables. (TVY) 10/01/19).

 

 

Jair Bolsonaro en la mirilla de escándalos y corrupción

Jair Bolsonaro en la mirilla de escándalos y corrupción

Roberto Pérez Betancourt

Cuando se inicia la cuenta en reversa para la toma de posesión el primero de enero de 2019 de Jair Bolsonaro como presidente electo de Brasil, el ex capitán, rodeado de una corte militar, ya enfrenta hechos  de corrupción y su gobierno se avizora dentro de cánones de extrema derecha, represión, neoliberalismo y exclusiones sociales.

  El asunto gana notoriedad en los medios de difusión, incluidas agencias de noticias que ponen la sazón en el tema de la corrupción, junto al de  los controversiales perfiles de los ministros que Bolsonaro ha elegido para su gobierno y a sus declaraciones públicas, las cuales lo dejan mal parado y  lo colocan como gran admirador del supremacista Donald Trump.

  Ha trascendido que  a través de la cuenta bancaria del asesor de su hijo, el senador electo Flavio Bolsonaro, pasaron 1,2 millones de reales (algo más de 300.000 dólares) entre enero de 2016 y enero de 2017,  considerados incompatibles con sus ingresos.

   La información  figuraba en un informe del Consejo de Control de Actividades Financieras (COAF), y este dinero llegó a salpicar las cuentas de la futura primera dama, Michelle Bolsonaro, lo que fue rápidamente difundido por  los periódicos durante el fin de semana último.

  El diario español El País se pregunta: ¿Errores ingenuos, insinuaciones malintencionadas de los medios o un político que creyó en el propio personaje que ganó las elecciones en una cruzada anticorrupción contra el Partido de los Trabajadores?

  Recordemos además  las mentiras a raudales difundidas por Bolsonaro y su equipo de campaña electoral en torno a los ex mandatarios brasileños Luis Inacio Lula da Silva (2003-2010) y Dilma Rousseff (2011-2016), las cuales  ocuparon cintillos en la prensa derechista para contribuir a desacreditar al Partido del Trabajo y a Fernando Haddad, su candidato presidencial en los últimos comicios, quien asumió esa responsabilidad luego del golpe judicial que arrebató a Lula la candidatura cuando reconocidas encuestas lo ubicaban como  amplio favorito para retornar a la presidencia de Brasil.

  En este contexto, analistas subrayan el apoyo de los militares al gobierno de Bolsonaro, quien increíblemente ha elogiado a la dictadura castrense que dominó a Brasil desde 1964 hasta 1985, y  se ha declarado partidario de los métodos represivos, incluidas las torturas, que caracterizaron la actuación de los “hombres de armas” a quienes aplaude junto con ideales neofascistas  que no oculta.

  Junto con Bolsonaro, acaba de recibir la acreditación como vicepresidente de la nación el general de la reserva Hamilto Mourao.  Igualmente, siete de los 22 ministros de Bolsonaro (suprimió otros siete antiguos ministerios, incluido el de Trabajo) son militares y para analistas expertos son ellos los que en la práctica gobernarán,  lo que no extraña, habida cuenta el propio Jair advirtió antes de ganar los comicios que contaría con el apoyo de sus compañeros  de tropa.

  Al respecto, la prensa local y los corresponsales extranjeros dan cuenta de que en el  Centro Cultural Banco do Brasil (CCBB), de Brasilia, que sirve de base para el Gobierno de transición, “los militares circulan con la misma desenvoltura que los políticos y los periodistas que cubren la actualidad política de la capital”.

  Esa misma prensa destaca que Jair Bolsonaro moderó el lunes último su habitual discurso despectivo. A pesar de sus incontables  declaraciones racistas, homófobas y misóginas, hizo un llamamiento a la unidad nacional al recibir el diploma de electo de manos de la presidenta del Tribunal Electoral, Rosa Weber.

  En el plano económico, basta saber que será el economista Paulo Guedes, moldeado en la Universidad de Chicago (cuna del liberalismo económico moderno),  obcecado con privatizar todo lo que se pueda,  quien dirigirá un súper ministerio de Economía, encargado de  Hacienda, Planificación, Comercio Exterior y lo que quedará en orden burocrático-funcional de lo que antes fue el Ministerio del Trabajo. Lo hará auxiliado por un grupo de viejos amigos de la misma escuela, quienes se harán cargo, entre otras instituciones, de la petrolera Petrobrás, el Banco de Fomento y del Banco Central de Brasil.

  Igualmente se ha dado a entender que  Guedes gozará de amplia autonomía para actuar sin injerencias de otras esferas del gobierno, lo que parece incluir… al mismo Bolsonaro!, quien antes de comenzar a gobernar ya aparece en la mirilla como blanco de próximos escándalos de múltiples aristas.

 

Amplia repercusión sobre retirada de médicos cubanos de Brasil

Amplia repercusión  sobre retirada de médicos cubanos de Brasil

Roberto Pérez Betancourt

 La retirada de los médicos cubanos de Brasil, anunciada por el ministerio de Salud Pública de Cuba (MINSAP), atendiendo a cuestiones de principio y la falta de garantías que ofrece Jair Bolsonaro, electo presidente del país  sudamericano, quien ha hecho pronunciamientos ofensivos inaceptables, ha repercutido en la opinión pública mundial, que conoce la larga trayectoria de la medicina cubana en la atención de pacientes de decenas de países y de una colaboración sin paralelo en la historia de la medicina mundial.

El  Consejo Nacional de Secretarías Municipales de Salud y el Frente Nacional de Alcaldes de Brasil llamaron la atención sobre el daño que ocasionará  la ruptura de la cooperación técnica entre la Organización Panamericana de la Salud y el Gobierno de la Mayor de las Antillas, en el programa Más médicos para Brasil, la cual garantiza la presencia allí de unos 8 500 galenos  cubanos,  más de la mitad de todos los profesionales que participan de ese  Programa.

  De acuerdo con criterios autorizados, se estima que la salida de los médicos antillanos afectará a más de 29 millones de brasileños, quienes quedará  desatendidos luego de que se rescindan los contratos en vigor, responsabilidad que apunta a las arbitrariedades de un presidente que sin haber tomado aun posesión de su mandato ejecutivo ya ha comenzado a desandar el largo camino de justicia social que desbrozaron los presidentes Lula y Rousseff.

 

Millones de brasileños podrían quedar sin atención médica

 

 Precisamente, en  declaraciones públicas, la ex presidenta brasileña Dilma Rousseff consideró que la acción precipitada y arrogante del jefe de Estado Electo de Brasil Jair Bolsonaro en relación con los médicos cubanos podría dejar a millones de personas sin atención primaria de salud en esa nación sudamericana.

En un comunicado dado a conocer el  miércoles último, Rousseff aseguró que el fin del convenio entre Cuba y la OPS, Organización Panamericana de la Salud,  fue provocado por las declaraciones intempestivas de Bolsonaro, que ignora la dimensión diplomática en la relación entre los dos países,

Para la población más humilde de Brasil --subraya el texto-- el cierre del Programa Mas Médicos será una pérdida irreparable a corto y mediano plazos. Creado bajo mi gobierno, apuntó Dilma Rousseff, hasta 2016 el programa  había ofrecido atención médica a 63 millones de brasileños, muchos de los cuales nunca  habían tenido acceso a un profesional de la salud. En realidad, subrayó 700 municipios del país  no tenían un médico siquiera para atender a la población local.

Agrega que la decisión de Bolsonaro fue unilateral e irrespetuosa, al criticar por twitter los términos del convenio firmado durante su gobierno y renovado sin modificaciones hasta por el gobierno del presidente Temer.

 

Declaraciones del Ministerio de Salud de Cuba

 

El Ministerio  de Salud Pública de Cuba  anunció en un comunicado su decisión de retirar a los más de 11 mil médicos cubanos que laboran en Brasil ante las declaraciones hostiles contra Cuba.

Precisa la nota que en  cinco años de trabajo, cerca de 20 mil colaboradores cubanos atendieron a 113 millones 359 mil pacientes, en más de 3 mil 600 municipios de Brasil, llegando a cubrirse por ellos un universo de hasta 60 millones de brasileños en el momento en que constituían el 80 por ciento de todos los médicos participantes en el programa. Más de 700 municipios tuvieron un médico por primera vez en la historia.

El presidente electo de Brasil, Jair Bolsonaro, con referencias directas, despectivas y amenazantes a la presencia de  los médicos cubanos, ha declarado y reiterado que modificará términos y condiciones del Programa Más Médicos, con irrespeto a la Organización Panamericana de la Salud y a lo convenido por esta con Cuba, al cuestionar la preparación de nuestros médicos y condicionar su permanencia en el programa a la reválida del título y como única vía la contratación individual.

Las modificaciones anunciadas imponen condiciones inaceptables e incumplen las garantías acordadas desde el inicio del Programa, que fueron ratificadas en el año 2016 con la renegociación del Término de Cooperación entre la Organización Panamericana de la Salud y el Ministerio de Salud de Brasil y el Convenio de Cooperación entre la Organización Panamericana de la Salud y el Ministerio de Salud Pública de Cuba. Estas inadmisibles condiciones hacen imposible mantener la presencia de profesionales cubanos en el Programa, destaca el comunicado público del Ministerio cubano de salud.

   Igualmente, la nota subraya que  es aceptable que se cuestione la dignidad, la profesionalidad y el altruismo de los colaboradores cubanos que, con el apoyo de sus familias, prestan actualmente servicios en 67 países. En 55 años se han cumplido 600 mil misiones internacionalistas en 164 naciones, en las que han participado más de 400 mil trabajadores de la salud, que en no pocos casos han cumplido esta honrosa tarea en más de una ocasión. Se destacan las hazañas de la lucha contra el ébola en África, la ceguera en América Latina y el Caribe, el cólera en Haití y la participación de 26 brigadas del Contingente Internacional de Médicos Especializados en Desastres y Grandes Epidemias “Henry Reeve” en Pakistán, Indonesia, México, Ecuador, Perú, Chile y Venezuela, entre otros países.

 

Temores ante salida de galenos cubanos de Brasil

 

  Un despacho de Prensa Latina refiere que las autoridades sanitarias de pequeñas ciudades al interior del nordeste de Brasil temen hoy una grave crisis de salud por la salida de los médicos cubanos, a causa de posiciones ofensivas del futuro gobierno del ultraderechista Jair Bolsonaro.

'Volveremos a un nivel de ocho años atrás, son casi tres millones de bahianos que quedarán sin médico', dijo al diario Folha de Sao Paulo el director de atención básica de la Secretaría de Salud de Bahía, Cristiano Soster.

El nordeste de este gigante país sudamericano fue una de las regiones que más absorbió a los profesionales cubanos en el marco del programa.

En Bahía, el total de 846 médicos cubanos repartidos en 313 municipios corresponde al 20 por ciento de los galenos que actúan en la atención básica de salud.

Con la salida de estos profesionales, esa cobertura que actualmente es del 63 por ciento deberá caer al 43.

Fuera del nordeste, alertan autoridades sanitarias brasileñas, el temor está en el impacto junto a las poblaciones indígenas y en las periferias de los grandes centros urbanos, pues los médicos cubanos son los únicos que se disponen a atender a la población en áreas conflictivas, como las favelas.

Especialistas cubanos de la salud, a su llegada a La Habana este 15 de noviembre, procedentes de Brasil, lamentan el impacto en la población más humilde de ese país, su salida del programa Más Médicos, postura que calificaron de necesaria ante los cuestionamientos del presidente electo Jair Bolsonaro.

Luego de tres años de trabajo en el gigante suramericano, la doctora Doraida Aldana comentó a la agencia Prensa Latina que ellos cumplieron con su deber de acercar los servicios de salud a personas de escasos recursos. "Ellos sí sentirán nuestra ausencia", enfatizó. (TVY)(Con informaciones de agencias y archivos del autor)

 

Brasil: Bolsonaro ya no es la amenaza virtual, ahora es el terror real

Brasil: Bolsonaro ya no es la amenaza virtual, ahora  es el terror real

Roberto Pérez Betancourt

Cuando el ultraderechista ex militar Jair Bolsonaro declaró antes de su elección como presidente de Brasil que no aceptaría un resultado electoral diferente a su proclamación, fue considerado por analistas y políticos de variadas tendencias como  amenaza potencial para la democracia en su país y en la región sudamericana;  hoy,  luego de haber obtenido su ambicionada posición el 28 de octubre último, es visto  como el terror real.

  La dictadura militar en Brasil se extendió desde 1964 hasta 1985, período que el flamante mandatario brasileño ha elogiado. También ha  suspirado por  los métodos represivos que caracterizaron la referida etapa de oscuridad y arbitrariedades,  que él no se ha ocultado para aplaudir como parte de su plataforma de ideales neofascistas, a pesar de lo cual, fue “bendecido”  en las urnas donde obtuvo  ventaja decisiva sobre su antípoda, el candidato  Fernando Haddad del Partido de los Trabajadores, que bajo la regencia presidencial de Lula y de Dilma había materializado importantes logros de justicia social para el pueblo brasileño.

  Quienes analizan en detalle el resultado de los comicios presidenciales en Brasil, anotan  que el individuo electo, con un pasado gris como diputado, recibió  57,5 millones de votos de los 147 millones de electores.  Fernando Haddad obtuvo  47 millones de votos. El resto del sufragio potencial se comportó así: 31,3 millones de abstenciones, 8,6 millones de votos nulos y 2,4 millones de votos en blanco.

  La resultante de la cuenta es clara: Bolsonaro ejercerá el poder ejecutivo  a pesar de que  89,3 millones de brasileños no votaron por él, lo que  hace presumir la oposición popular que le espera y abre ventanas al clima de hostilidad en la vida cotidiana de los brasileños.

  Bolsonaro presidente es, entre otras cosas, un producto de la activa ola de intromisión imperial orquestada en el área latinoamericana para revertir los avances  democráticos   registrados en naciones como Argentina,  Ecuador y  Honduras, que han creado situaciones desestabilizadoras  en Venezuela y Nicaragua, Nicaragua y que en el caso de Cuba han fracasado, aunque continúan afectando seriamente las condiciones de vida del pueblo, como es el caso del bloqueo económico, comercial y financiero que directamente la administración estadounidense se empeña en sostener a contrapelo del reiterado consenso mundial en la ONU.

  Las más recientes declaraciones de Bolsonaro han ido escalando las tonalidades del terror, cuando anuncia que reprimirá  el Movimiento Sin Tierra y al Movimiento de los Sin Techo y concebirá a los participantes en luchas sociales  como enemigos internos, como peligros terroristas a los que hay que combatir con leyes especiales, clara alusión a los procedimientos vinculados con la venalidad del Poder Judicial, encaminados a criminalizar a dirigentes de izquierdas y llevarlos a la cárcel, realidad que igualmente ha estado presente en  el propio Brasil con el arbitrario e ilegal enjuiciamiento y encarcelamiento de Luis Inacio Lula da Silva, y en Argentina y Ecuador con la persecución y amenazas reiteradas contra los también  ex mandatarios Cristina Fernández  y Rafael Correa, respectivamente.

   Pero Bolsonaro presidente también producto de errores de la izquierda. El eminente sociólogo y sacerdote brasileño Frei Betto ha caracterizado  fallos  cometidos por la izquierda en Brasil, y en particular por el Partido del Trabajo, que contribuyeron a abonar la llegada al poder del amenazante Bolsonaro. Cito: El involucramiento de algunos de sus líderes en casos comprobados de corrupción, sin que la Comisión de Ética del partido haya sancionado a alguno de ellos (Palocci se excluyó del partido antes de que lo expulsaran). La desatención a la alfabetización política de la población y a los medios de comunicación favorables al gobierno, como radios y televisoras comunitarias y a la prensa alternativa. No haber implementado ninguna reforma estructural a lo largo de 13 años de gobierno, excepto aquella que alteró el régimen de contribución a la seguridad social del funcionalismo federal. El PT es hoy víctima de la reforma política que no logró promover (fin de la cita).

  Se pregunta el prestigioso intelectual brasileño: ¿Qué hacer ahora? Y se responde: “Los movimientos progresistas y lo que queda de la izquierda en Brasil con seguridad van a promover marchas, manifestaciones, abajo firmantes, etc., en un esfuerzo para evitar un gobierno fascista. Nada de eso me parece suficiente. Hay que retornar a las bases populares. Los pobres votaron por el proyecto de los ricos. La izquierda se llena la boca con la palabra «pueblo», pero no está dispuesta a «perder» fines de semana para ir a las favelas, a las villas, a la zona rural, a los barrios donde viven los pobres. He ahí las prioridades de la actual coyuntura brasileña: que el PT se haga una autocrítica y se recree; que la izquierda retome el trabajo de base; que el movimiento progresista rediseñe un proyecto de Brasil que resulte un proyecto político viable. En caso contrario, Brasil ingresará durante un largo periodo en la edad de las tinieblas”.

Ciertamente el manto amenazador del fascismo se abre sobre Brasil y sus tentáculos apuntan  con extenderse  en Latinoamérica”.

  No bastarán  las proclamas, las protestas callejeras, las consignas y los comunicados desde la izquierda para frenar el avance fascista en Brasil. Será menester retornar a las masas y desde el contacto directo con el pueblo de a pie para reconstruir lo perdido y activar conscientemente la ofensiva política e ideológica.

  Para Brasil y el resto del área: recordar aquel alerta del periodista mártir, Julius Fucik, bajo la bota del naci fascismo: “¡Hombres, estén alertas!”

 

 

 

 

 

 

Resultados de Elecciones en EE.UU.: Piedras en los zapatos de Trump

Resultados de Elecciones en EE.UU.: Piedras en los zapatos de Trump

Roberto Pérez Betancourt

  • -Demócratas ganan mayoría en Cámara de Representantes
    • Presidente Trump sufre rechazo del electorado estadounidense

   El gobierno del presidente Donald Trump sufrió importante revés en las elecciones de medio término efectuadas el martes en Estados Unidos, cuando mayoritariamente los votantes prefirieron a candidatos del Partido Demócrata en la Cámara de Representantes, que luego de ocho años pasó a ser controlada por los rivales del usufructuario de la Casa Blanca.

  Este resultado, difundido por todas las agencias de prensa,  significa piedras en los zapatos de Trump, obstáculos para el desempeño futuro de este y un mensaje desalentador para sus aspiraciones de ser reelegido en el año 2020. 

  El propio Donald Trump había proyectado públicamente que  los comicios serian  especie de plebiscito de los dos años transcurridos de su gobierno y esperaba que le resultara favorable para catapultarlo en sus aspiraciones de  prolongar cuatro años más su mandato presidencial, lo que ahora parece más lejano.

  Tras conocer resultados numéricos irreversibles, Trump escribió en su cuenta de Twitter:  “tremenda victoria”, restándole importancia al suceso, aunque en realidad analistas de todas las tendencias subrayan que significó un revés para el criticado mandatario   en el ámbito político inmediato y mediato;  en particular un golpe contundente a su megalomanía manifiesta,  a sus proyecciones xenofóbicas y excluyentes, habida cuenta la nueva composición de la cámara baja incluye mayor número de mujeres y personas de diversidad sexual.

  Aunque los Republicanos lograron  mantener ventaja en el Senado, perdieron el control total del Poder Legislativo del que gozaron durante dos años, lo que significará dificultades  en el desempeño del gobierno de Trump, pues no podrá ya  pasar sus proyectos de leyes con la facilidad que lo ha estado haciendo,  aunque podrá conservar la facultad de nombras magistrados.

  Sin embargo, la nueva situación frenará la aprobación congresional  de cualquier medida restrictiva en inmigración, como el  muro con México que pretende levantar Trump, así como sus aspiraciones de  endurecer acciones contra inmigrantes  o desmantelar la reforma sanitaria de Obama.

   El influyente diario español El País, anota en su edición de hoy en relación con la nueva situación creada en la política estadounidense: “Los progresistas podrían impulsar un ‘impeachment’ al presidente, paralizar su proyecto de un muro con México o reclamar sus declaraciones fiscales”.

    Observadores hacen notar  el hecho de que numerosos votantes, que apoyaron a Trump y a los Republicanos en los comicios de 2016, en esta ocasión cambiaron sus preferencias, en tanto se observó un mayor número de afiliados al Partido Demócrata que asistieron a las urnas, en relación con anteriores  cifras de abstención.   

  A partir de la nueva situación en el balance partidista del Congreso, los Demócratas podrían entorpecer las decisiones ejecutivas e incluso indagar con mayor profundidad en las críticas que recibe el Ejecutivo y en particular en sus negocios multimillonarios que formalmente dirigen los hijos del controversial mandatario, lo que podría derivar en  algún proyecto de revocación de su mandato.

La Constitución concede a la Cámara la votación inicial de cualquier proceso de destitución. Debe ser aprobada por una mayoría simple, lo cual teóricamente sería factible dado el control demócrata del hemiciclo. Sin embargo, para establecer un juicio político contra Trump se necesitan las dos terceras partes del voto de los 100 senadores, es decir 67 de estos, pero  los demócratas no cuentan ni con los curules suficientes ni con el apoyo de los republicanos para poder lograrlo.

  Solo ha habido dos impeachments a un presidente en la historia de Estados Unidos, ambos del Partido Demócrata: en 1868 a Andrew Johnson y en 1998 a Bill Clinton. Ambos procesos fueron aprobados por la Cámara de Representantes pero rechazados por el Senado.(TVY)(07/11/18).

 

 

 

Estados Unidos, Trump y su “English only”

Estados Unidos, Trump y su  “English only”

 

Roberto Pérez Betancourt

Los arrebatos que suele mostrar el actual presidente de Estados Unidos, míster Donald Trump, cuando insiste, martilla y machaca exigiendo que solo se hable inglés en el país que gobierna, en realidad carecen de algún fundamento legal, de acuerdo con el criterio de afamados lingüistas, políticos y  juristas, quienes parten de la premisa fundamental: La Constitución de la nación norteña no establece la obligatoriedad de emplear el idioma inglés, tampoco los estados de la Unión han aprobado alguna ley al respecto.

   Si eso es así, ¿por qué a Donald Trump se le ponen las orejas coloradas cuando se acalora,   exigiendo: “English only” a los moradores en Estados Unidos,  ya sean ciudadanos, residentes o indocumentados?

   “Arrogancia”, estiman numerosas personas;  “xenofobia”, aducen otras;  “discriminación”, consideran no pocos interlocutores;  “payaserías”, dicen los más benévolos…

  Todavía la prensa recuerda los días en que el rubio mandatario solo era un aspirante al Trono con pocas posibilidades, de acuerdo con encuestas, y en uno de sus arranques “nacionalistas” criticó al entonces también ilusionado con prolongar el clan Bush en el Poder Ejecutivo, el señor Jeb, antiguo gobernador de la Florida, que intentaba captar los votos de los hispanoparlantes dirigiéndose a ellos en español.

"Me gusta Jeb. Es un buen hombre. Pero debería dar ejemplo y hablar en inglés mientras esté en Estados Unidos", declaró míster Trump a la prensa, cuando todavía no era su “enemiga declarada”, de acuerdo con  valoraciones  posteriores del ya proclamado nuevo inquilino de la Casa Blanca.

Ni la Constitución estadounidense ni ninguna ley federal establecen la oficialidad del inglés, le recordaron entonces los Medios, y Trump hizo uno de sus clásicos gestos despectivos ante las cámaras y micrófonos.

  Por supuesto, en su afán idiomático exclusivo, Trump no está solo. Lo acompañan otros personajes conocidos por sus desplantes y extremas posiciones antinmigrates, como  la ex aspirante a la Casa Blanca Carly Fiorina y la ex gobernadora de Alaska, Sarah Palin. Esta última, sin encomendarse al diccionario ni a la educación elemental, simplemente ha declarado: “los inmigrantes deben hablar  estadounidense".

  Bueno, en realidad si nos atenemos a los enfoques académicos de los ingleses, en Estados Unidos la inmensa mayoría de los hablantes no lo hacen en  inglés, el legítimo, el bien pronunciado, el de su “madre patria”, sino una jerga que bien podría llamarse “estadounidense”, con  matices, del sur,  interjecciones del norte y el “spaninglish” de los latinos asentados en esos lares, más las incorporaciones idiomáticas  multifacéticas y pintorescas  del Bronx y de  comunidades indígenas y  etnias africanas y asiáticas, todas las que se integran en un gran caldero comunicacional de un país de… inmigrantes, todos inmigrantes, y los que allí nacieron, hijos de inmigrantes, todos  ellos. También Trump, por supuesto.

Pero seamos justos. No solo Trump ha abogado por el “English only” en Estados Unidos.

El célebre  Benjamín Franklin expresó en 1753  sus temores de que la creciente población de origen alemán hiciera que el inglés se convirtiera en una lengua minoritaria. Mucho tiempo después, en  1919, el presidente de EE.UU. Theodore Roosevelt,  aseguró que en el país "sólo había espacio para una lengua". Y precisó:"Sólo tenemos sitio para un idioma en este país, y es el inglés, porque queremos que el crisol haga a nuestra gente estadounidenses, de nacionalidad estadounidense, y no huéspedes de una pensión políglota".

Para Dennis Baron, profesor de lingüística de la Universidad de Illinois, quien formuló declaraciones a BBC Mundo,  el hecho de que el inglés no haya sido reconocido como la lengua oficial de EE.UU. es un testimonio de la diversidad sobre la que fue fundada este país".

 El experto dijo de paso  que tampoco el inglés es oficialmente la lengua del Reino Unido.

 Jaime González, de  BBC Mundo, nos recuerda que en realidad el consenso reconoce que Estados Unidos es territorio multilingüe desde la colonización misma.

  Precisemos. En esa época las lenguas  de los originarios eran diversas y nada tenían que ver con el inglés. Después llegaron el español, con sus diversas curvas melódicas; el francés, el holandés, el alemán, el sueco, el chino, el vietnamita, el coreano y una etcétera larga que continúa creciendo, aunque, ciertamente,  el inglés progresó como la más común de las hablas.

  Añade González que  quienes  se oponen a la oficialidad del inglés aseguran que ello iría en contra de los principios de diversidad y libertad sobre los que se fundó el país a fines del siglo XVIII y, señalan que tras el movimiento "English-only" se oculta un sentimiento antiinmigrante, en particular en contra de los ciudadanos de origen hispano, la primera minoría del país, que ha hecho que el español sea la segunda lengua más utilizada en EE.UU., con cerca de 40 millones de hablantes”. (TVY)(Con información de BBC Mundo) y archivos del autor (15/09/16)

 

 

 

 

Brasil: Renace la esperanza con la Arrancada de la victoria

Brasil: Renace la esperanza con la Arrancada de la victoria

Roberto Pérez Betancourt

El pueblo brasileño, el de a pie,  de las favelas,  de los talleres y la tierra, de las escuelas y las artes: millones de seres humanos que luchan desde la humildad para reconquistar la senda del desarrollo económico y humano mediante un gobierno de más justicia social, protagoniza la Arrancada de la victoria con la reformulación de su candidatura para ganar el Poder Ejecutivo en los comicios de octubre a través de Fernando Haddad, del Partido del Trabajo (PT), y Manuela D´Ávila, del Partido Comunista, como sus nuevos candidatos a presidente y vicepresidenta, respectivamente.

  Es un binomio respaldado públicamente por Luis Inacio Lula da Silva, candidato al que las autoridades judiciales, en franco contubernio con el régimen elitista que se apoderó del poder en Brasil mediante un golpe plagado de argucias, mentiras y confabulaciones mafiosas, le han negado su derecho constitucional de  figurar en la boleta electoral, e incluso ha desacatado un mandato del  Comité de Derechos Humanos de la ONU, que el 17 de agosto último  había indicado al Estado brasileño que Lula debe tener garantizado el pleno ejercicio de sus derechos políticos, incluso los inherentes a su candidatura presidencial, «hasta que todos los recursos pendientes de revisión contra su condena sean completados en un procedimiento justo».

  Hoy las agencias de noticias y los analistas más sobresalientes en el ámbito internacional destacan la oficialización de Haddad y D´Ávila como nuevos candidatos del PT, y su pública proclamación  en  ceremonia  convocada en la vigilia Lula Libre,  frente a la sede de la Superintendencia de la Policía Federal (pf) en Curitiba, capital del estado de Paraná, el martes último, cuando  el Comité de Derechos Humanos de la ONU acaba de reiterar  que el Estado brasileño debe garantizar a Luiz Inácio Lula da Silva el pleno ejercicio de sus derechos políticos, incluso los inherentes a su candidatura presidencial.

  Resaltan los despachos noticiosos desde Brasil que en una carta leída en un acto celebrado en el teatro de la Pontificia Universidad Católica de Sao Paulo (tuca), Lula  afirmó que su voz es «la de Fernando Haddad y la de todos los compañeros, en nuestra audaz jornada para rescatar la dignidad nacional en todos los rincones del país».
«Aquí de lejos consigo sentir la energía que irradia de otra noche histórica en el tuca», escribió Lula desde su celda en Curitiba refiriéndose a la llamada «Arrancada de la Victoria», acto que puso en marcha cuatro semanas de intensa campaña con miras a las elecciones del próximo 7 de octubre.
«Sao Paulo se organiza para decir basta al gobierno de las élites», que siempre dio las espaldas a los más pobres, señaló el líder del pt, mientras denunció que el rico potencial en las áreas de educación, ciencia, tecnología y de todos los segmentos de la cultura «vuelve a ser diezmado por un gobierno federal ilegítimo y sus apoyadores estaduales».
  Igualmente, Lula subrayó que  estas jornadas deben significar también la arrancada para elegir a Luiz Marinho como gobernador de Sao Paulo y así caminar de la mano con todo el pueblo brasileño, «un pueblo que ya dejó claro cómo votará en las elecciones de octubre».
 Instó Lula a firmar un compromiso de lucha en nombre de la esperanza que renace y de un Brasil que será feliz de nuevo, y reiteró su convicción en que «la verdad vencerá». (TVY)(Con informaciones de agencias y archivos del autor)