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DEBATE ABIERTO, la página de Roberto Pérez Betancourt

CUBA, Revolución y obra

10 de octubre: Aniversario 148 de la Guerra de Independencia

10 de octubre: Aniversario 148 de la Guerra de Independencia

 Roberto Pérez Betancourt    

   Este lunes 10 de octubre se conmemora el aniversario 148 del inicio de la Guerra de Independencia de Cuba frente al colonialismo español, liderada por Carlos Manuel de Céspedes, quien en su ingenio  La Demajagua  dio la libertad a los esclavos al grito de ¡Viva Cuba Libre!

 En el sitio exacto en el que se reunían,  Céspedes hizo un anuncio diferente ese día. Con la pasión contenida en su verbo alto y resuelto exclamó: "Ciudadanos, ese sol que veis alzarse por la cumbre del Turquino  viene a alumbrar el primer día de Libertad e Independencia de Cuba".

  Repiquetearon las campanas al convite de la insurrección armada. Los negros se miraron unos a otros, sorprendidos. Los blancos miraron a los negros y quizás por vez primera, para algunos, la emoción  de aquel instante borró los pigmentos  de la piel para ver a  seres  semejantes, igualados en el despertar de la conciencia libertaria.

  Lo cierto es que ese momento histórico marcaba el inicio de la gran lucha que a lo largo de muchas décadas conduciría a un primero de enero de 1959, cuando Fidel Castro, al frente del relevo de la tropa alzada aquel día en el alto oriente cubano, proclamaría el triunfo definitivo de las armas de la Revolución  frente al despotismo y al neocolonialismo para emprender  otra gran batalla en la que aún los cubanos estamos enfrascados: la consolidación de la victoria, hacia un estado de plena justicia social.

 148 años de historia

  Han transcurrido 148 años del alzamiento insurreccional en La Demajagua.   En rigor, aquel empeño de Céspedes de  estallido cristalizaba  anteriores esfuerzos  de quienes, en diferentes escenarios dentro de Cuba, y en el exterior,  laboraban para lograr de  España un reconocimiento que les permitiera participar de manera activa de la vida política y económica de la Isla.

  La expulsión de los cubanos de las Cortes Españolas, había  demostrando la  imposibilidad de llegar a acuerdos por la vía de las negociaciones y abría al entendimiento la única vía que quedaba: la lucha armada.

   Correspondió a Carlos Manuel  de Céspedes,  hacendado bayamés, romper las hostilidades frente al colonialismo español, anticipándose al momento  conciliado entre los conspiradores, quienes buscaban una salida a la opresión económica que la metrópolis imponía a la Isla, sumiéndola en el estancamiento y el inmovilismo, factores propiciatorios del yugo, derivados de la experiencia ibérica ante la insurrección y liberación colonial de otras naciones americanas.   

  En el documento programa firmado por Céspedes donde se  exponían las razones del levantamiento armado, conocido también como  Manifiesto del 10 de Octubre, expresaba: "Cuando un pueblo llega al extremo de degradación y miseria en que nosotros nos vemos, nadie puede reprobarle que eche mano a las armas para salir de un estado tan lleno de oprobio. El ejemplo de las más  grandes naciones autoriza este último recurso".

  Iniciadas las acciones en la región que actualmente ocupa la provincia de Granma, posteriormente se extenderían  a Camagüey y  Las Villas.

  Fue larga y cruenta aquella primera etapa de la lucha por la independencia: 10 años en los que el mundo asistió a la epopeya de los humildes reunidos en torno a los intereses surgentes de la burguesía cubana,  empeño inspirado en el fervor patriótico de la estrella refulgente sobre el fondo rojo, y en la ambición de ser por sí mismos dueños de sus destinos. 

El Padre de la Patria

El ejercicio de la real soberanía de la patria  es el mejor de los tributos que el pueblo cubano puede rendirle a Carlos Manuel de Céspedes. 

   Al destacar los méritos del bien llamado “Padre de la Patria Cubana”,  Eusebio Leal, historiador de la Ciudad de La Habana,  ha  afirmado que fue un hombre de profunda cultura, humanista, soldado, caballero y fundador.

   Con la decisión de liberar a  sus esclavos en el ingenio La Demajagua y liderar el levantamiento armado frente al colonialismo español, el 10 de octubre de 1868, Céspedes inició el largo proceso  de Revolución  en Cuba, y devino símbolo de  la dignidad y la rebeldía del pueblo, constataron los panelistas    Para  el profesor Eduardo Torres, presidente de la Casa de altos estudios Fernando Ortiz, Céspedes fue un hombre de gran amplitud de pensamiento. Realizó estudios superiores de derecho en España, recorrió varios países de Europa y se nutrió del saber más avanzado de su época.

   Venerable maestro de la logia masónica Buena Fe, en Manzanillo, Céspedes cultivó las relaciones conspirativas con jóvenes miembros de diferentes centros de esa fraternidad, inspirados en el pensamiento de libertad, igualdad y fraternidad, con una concepción democrática popular inclaudicable.

    Desde el principio de su alzamiento, en la manigua Céspedes supo que la política del Gobierno de Estados Unidos se dirigiría a apoderarse de Cuba, por ello se opuso

resueltamente a los movimientos anexionistas y alerto de que cada día el pueblo cubano tendría que valerse de sus propias fuerzas.

    El temple indoblegable del patriota se puso a prueba cuando el enemigo español intentó el chantaje tras haber capturado a su hijo Oscar, pero Céspedes no cedió, y enviril gesto que trascendería al mundo, expresó: "Hijos míos son todos los que mueren por la independencia de Cuba".

   De ese ejemplo también se nutrió   la inspiración que José Martí, apóstol de la Independencia cubana,  organizar y desatar la guerra necesaria que en 1995 condujo a la derrota del colonialismo español.

   Y entre los muchos méritos de Céspedes, quien fue capaz de amar intensamente, cultivar las artes y devenir pionero de la difusión ajedrecística en Cuba, destaca su fidelidad a los ideales y a la unión, incluso cuando fue depuesto como presidente de la República en Armas.

   Con solo un revolver y seis balas, Carlos Manuel de Céspedes enfrentó a las huestes españolas en su combate final de San Lorenzo, Sierra Maestra, desde donde trascendió

a la historia,  para seguir inspirando con su inmortal ejemplo de rebeldía al pueblo y a la nación que fundó.

 

 

 

El bloqueo contra cuba, retórica y hechos

El bloqueo contra cuba, retórica y hechos

 Roberto Pérez Betancourt

  La retórica y los hechos se contradicen cuando Cuba anuncia que volverá a presentar ante el plenario de las Naciones Unidas el proyecto de Resolución: “Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos de América contra Cuba”,  el próxi­mo 26 de octubre.

  En esa fecha habrá transcurrido 22 meses desde que el 17 de diciembre de 2014  el presidente Barack Obama calificara ese mismo bloqueo de obsoleto, anclado en el pasado, una pieza de la Guerra Fría.

  También el mandatario estadounidense ha reconocido  que el bloqueo ha significado una carga humanitaria para los cubanos, que provocó aislamiento a Estados Unidos y significó un obstáculo insuperable a sus vínculos con América Latina y el Caribe.

  Según consta en archivos, también  Obama ha reiterado que el bloqueo no funcionó y  hay que levantarlo; dijo que no ha funcionado para los objetivos históricos de Estados Unidos, para los objetivos de estas más de cinco décadas.

   Pero el propio presidente Obama No ha dicho ni reconocido que el bloqueo es extraterritorial, porque afecta a otros países y empresas, ni ha admitido que se trata de una violación del Derecho Internacional y de  los derechos humanos de los cubanos.

  Por supuesto, tampoco consta que el ocupante actual de la Casa  Blanca haya reconocido públicamente que el bloqueo es  inmoral y  viola toda ética, ni ha dicho que es una práctica sistemáticamente cruel que se mantiene a pesar de sus propias formales palabras de rechazo.

   La retórica de Obama se contradice y contrapone a los hechos.

   Sin dejar de reconocer avances en la solución de algunos problemas prácticos mediante la acción del Ejecutivo estadounidense, lo cierto es que este podría hacer mucho más para ser consecuente con sus criterios positivos acerca de levantar el bloqueo, pero todavía no lo hace, cuando apenas  restan mes y medio para que Obama de hecho abandone la Casa Blanca.

  Es obvio que el informe de Cuba en la ONU, el 26 de octubre próximo, por vigésima quinta ocasión anual, es procedente, oportuno y necesario por razones de ética, y porque por más de cinco décadas  el criminal bloqueo se ha convertido en el acto de guerra silenciosa más perverso y vergonzoso del gran país del Norte.

Alimentando el alma

Alimentando el alma

 El ejemplo de un hombre de  cumpleaños 90 que, sin ser médico de profesión, ha contribuido a la sanación de la sociedad latinoamericana.

 Roberto Pérez Betancourt

  ¿Y de qué se alimenta su espíritu de cooperante internacionalista?, pregunté a un médico cubano,  a quien sorprendí muy afanado en las intrincadas sierras cafetaleras de la Nicaragua sandinista.

  Corría agosto del año de 1987 y hasta aquel destino había llegado el joven galeno para cumplir la noble  misión de sanar enfermos, llevar remedios y consejos sanitarios, y aprender también de aquellos hombres,  mujeres y niños, recolectores del rojito, como le llaman por allá al café maduro.

    Sin  responder la pregunta, serenamente, el médico me miró fijo a los ojos y por vez primera descubrí que unos iris relumbrantes pueden comunicar mil sentimientos sin el auxilio de  palabras.

    Antes de que el hombre hablara supe que no repetiría consignas ni frases trilladas, ni pronunciaría ninguna formalidad  para salir del paso. Simplemente, dijo que su memoria le alimentaba el alma. Y comprendí que además de científico, era poeta.

   Hoy, de esa memoria misma, o parecida, debe estarse nutriendo el espíritu internacionalista de  los  muchos  médicos cubanos que se adentran  en  barrios de  Venezuela, y  de otras comunidades del mundo, y que en estos días recuerdan el cumpleaños 90 de un hombre que, sin ser médico de profesión, ha contribuido a la sanación de la sociedad latinoamericana.

  Aquella frase golpeaba con la fuerza de un terremoto, porque encerraba la rara sabiduría de los espíritus triunfadores.

    Me refiero a lo vivido por el médico y por sus padres y abuelos, a la cultura que heredó de sus mayores, quienes se ocuparon a tiempo de explicarle,  cuando era niño, cómo eran las cosas en su país antes de que él naciera.

     Sin teque, como califican los cubanos a la verbosidad, o chagüite, como le dicen los nicaragüenses, sino a pulso de verdad sufrida, el joven refirió algunas de aquellas experiencias.

   El profesional sabía el significado de irse a la cama sin comer, y estar enfermo sin disponer de  asistencia hospitalaria ni  medicinas, ni siquiera de un techo para cobijarse.

    Sus ojos acababan de aprender lo que representa contar seis añitos de edad y cargar un jolongo, desde el amanecer hasta que el sol se despide, para ir llenándolo con granitos de café maduro, uno a uno, escogidos, mientras las lágrimas recuerdan que todavía no es tiempo de irse a tomar el cocimiento de frijoles para mitigar el hambre.

    De todo eso hablé aquel día, hace años,  con mi amigo el médico mientras cabalgábamos las lomas centroamericanas que todavía recuerdan a Sandino.

  En realidad la historia se repetiría muchas más veces con una constante actual: el ejemplo de Fidel Castro ha sido motor y guía de miles de profesionales honestos y fieles a los principios de solidaridad humana y justicia social, en cualquier lejano rincón del mundo donde un cubano, además de sus conocimientos, porta el sentimiento inmenso de la solidaridad internacionalista, un bien sin precio que alimenta el alma.

    (TVY)(11/08/16)

 

 

 

Honor y gloria a todos los mártires de la patria

Honor y gloria a todos los mártires de la patria

Roberto Pérez Betancourt

Los cubanos dedicamos cada 30 de julio a reconocer los excepcionales méritos de quienes ofrendaron sus vidas, haciendo valer la esencia del pensamiento martiano de que Patria es ara y no pedestal, y así honramos a todos los mártires, aquellos que desinteresadamente pusieron el honor por delante.

El 30 de julio del año 1957, hace 59 años, cayeron asesinados los revolucionarios Frank País García, jefe del Movimiento 26 de Julio en Santiago de Cuba, y su compañero de luchas Raúl Pujol.

En igual fecha de 1958 murió en combate René Ramos Latour, sucesor de Frank en la dirección revolucionaria, que ya comandaba Fidel Castro en la Sierra Maestra.

Este reconocimiento no puede apartarse en la memoria de los mambises que batallaron contra las huestes coloniales españolas. Ellos se integran en continuidad histórica con los que lograron más tarde la definitiva independencia de Cuba.

Suele recordarse particularmente cada 30 de julio los rasgos de la personalidad admirable de Frank País, por constituir paradigma del joven revolucionario, desprendido y sincero.

Al enterarse de la muerte de Frank, el pueblo de Santiago de Cuba se lanzó a la calle, desafiando la represión de los guardias de la dictadura.

A la hora indicada salió el sepelio. A Frank lo vistieron con el uniforme verde olivo y el brazalete rojo y negro del 26 de Julio. Sobre su pecho situaron una boina y una flor blanca, y fue condecorado con tres estrellas como General de la Revolución.

René Ramos Latour (Daniel) había sido dirigente del Movimiento 26 de Julio en la “Nicaro Nickel”. Más tarde subió a la Sierra Maestra en el primer grupo de refuerzo. De nuevo en el llano llevó a la práctica la idea de Frank de crear milicias urbanas. Participó en los preparativos de la huelga de abril de 1958 y dirigió el ataque al cuartel de Boniato. De regreso a la Sierra, Fidel le entregó a Ramos Latour el mando de una nueva columna. El 30 de julio de ese año, en la zona conocida como “El Jobal” un obús de mortero le arrancó la existencia.

Frank País García, insustituible

En un proceso iniciado desde la prisión, entre mayo y junio de 1955, surgió el Movimiento Revolucionario 26 de Julio comandado por Fidel Castro, a partir de los moncadistas, al que confluyeron figuras procedentes de otras organizaciones.

Se abría una nueva etapa en la lucha revolucionaria. Entre los incorporados se distinguía Frank País García, dirigente estudiantil y profesor de la Escuela Normal para Maestros de Oriente, quien llegaría a ser el jefe nacional de Acción y Sabotaje del Movimiento 26 de Julio.

Procedente de una familia humilde, Frank experimentó desde temprana edad las privaciones y el sacrificio; se percató de las necesidades objetivas de su Patria; de los males que la aquejaban, al ser pisoteados sus más elementales derechos por parte de las administraciones que se sucedían en Cuba desde 1902, y comprendió que la única vía posible para la plena soberanía del pueblo era la lucha armada.

Frank inició la creación de un frente común de lucha contra la tiranía de Fulgencio Batista, y núcleo a elementos verdaderamente revolucionarios. Fue el artífice del movimiento clandestino; el que sentó las bases para la lucha guerrillera en las indómitas montañas orientales y el que forjó la retaguardia del heroico Ejército Rebelde que surgía en la Sierra Maestra.

Cimentaba Frank su ideología política en el pensamiento de José Martí y lo traducía en conciencia de disciplina de la lucha y del sacrificio. Organiza las direcciones del Movimiento 26 de julio desde la base, forma la Resistencia Cívica y reestructura el sector obrero con vistas a la huelga general y su pensamiento evoluciona hacia ideas cada vez más radicales.

El 30 de julio de 1957, poco después del mediodía, Frank País García y su compañero de lucha revolucionaria, Raúl Pujol Arencibia, fueron vilmente asesinados por fuerzas de la policía en un lugar conocido por el Callejón del Muro, en Santiago de Cuba. Su sepelio fue la más grande demostración de duelo popular que jamás se viera en esa heroica provincia. Su caída, como expresara Ernesto Che Guevara, fue “…la pérdida más grande de la Revolución”.

Hoy, en el altar de la patria agradecida, Frank País sigue siendo el insustituible compañero de todas las batallas, cuyo ejemplo de abnegación y sacrificio compromete y obliga. Ciertamente, el 30 de julio de cada año es un día especial para los cubanos: Día de todos los mártires.

26 de Julio de 1953: Hoy con la misma Rebeldía Nacional

26 de Julio de 1953: Hoy con la misma Rebeldía Nacional

 Roberto Pérez Betancourt

Los cubanos que habitamos el largo caimán verde de nuestro Caribe proseguimos aferrados a nuestros ideales de plena justicia social, rebeldía, independencia y soberanía nacional, que inspiraron a Fidel Castro y sus compañeros el 26 de Julio del año 1953 a asaltar los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, en el oriente nacional, para prender la chispa que derrocara a la tiranía pro-imperialista de Fulgencio Batista, y abrir un camino de dignidad plena al hombre y a la mujer, al campesino y al obrero, al niño y al anciano, con todos y para el bien de todos, como quería José Martí, Apóstol de la independencia e inspirador de aquella gesta, que 63 años después sigue enarbolando banderas de victorias y fe en el futuro de la nación, contra todos pronóstico fatalista, frente a los adversarios de todas las tendencias diversionistas.

Los importantes bastiones militares del régimen dictatorial, que desde el 10 de marzo de 1952 había asumido el poder en Cuba tras perpetrar un golpe de Estado contra los poderes constitucionales, se estremecieron y saltaron a los cintillos de la prensa internacional, anunciando que Cuba emprendía una nueva revolucionaria en pos de su futuro.

Conmover la conciencia nacional ante la realidad de injusticia social que padecía el país, y obtener armas con las cuales emprender la lucha armada por la verdadera independencia y la soberanía nacionales eran objetivos estratégicos de aquella temeraria acción.

El intento de tomar los cuarteles resultó fallido y costó mucha sangre de decenas de cubanos humildes que fueron asesinados a sangre fría por orden de la dictadura.

Pero el aldabonazo estremeció de un extremo a otro a la Mayor de las Antillas y sembró en terreno fértil la idea de la Revolución necesaria para dar continuidad a la lucha armada que en 1868 emprendieran los patriotas cubanos contra el colonialismo español.

Esta vez la batalla sería decisiva para sacudirse las garras del neocolonialismo norteamericano, alcanzar la libertad política y la independencia económica, hacer realidad la justicia social y solidificar bases institucionales sobre pilares de dignidad y honestidad.

La memoria histórica recuerda razones y motivos, tantos, y tan justos, que bastaba mirar alrededor para comprenderlos.

  Diseminadas en el entorno de cinco décadas atrás, pobreza, hambre, insalubridad, corrupción, ignorancia, analfabetismo, discriminación, abusos, opresión, asesinatos, drogadicción, y cualquier otra caracterización conocida de la injusticia social aguda, afectaba cotidianamente a la inmensa mayoría de la población cubana.

  Muy especialmente eran víctimas niños, mujeres, ancianos, campesinos, y desempleados, tantos, que ni contarlos se podía.

 Los disparos de hombría para asaltar la historia despertaron al pueblo que se levantó y echó a andar hasta alcanzar el poder en enero de 1959.

  A partir de entonces, las conquistas sociales que progresivamente se fueron alcanzando con esfuerzo, trabajo y voluntad colectivos, cimentaron una realidad diferente en Cuba, aunque siempre preñada de dificultades, provocaciones, amenazas y actos terroristas.

  Tales acciones, procedentes de sucesivos gobiernos norteamericanos y de esbirros y sus congéneres, que perdieron privilegios en Cuba y fueron a asentarse principalmente en Miami, no solo se han mantenido, sino que se acrecientan en la actualidad.

 Desde el sur de la Florida, antiguos y novísimos lacayos insisten ilusamente en revertir a Cuba años atrás, con métodos que van desde clásicos cantos de sirenas para atraer incautos, hasta la procreación de odios y la diseminación de terrorismo y veneno.

El cubano patriota se acostumbró a batallar en un ámbito de múltiples agresiones enemigas, y tradujo su respuesta en una consigna reveladora del quehacer diario: estudio, trabajo y fusil.

Pero las conquistas y logros sociales que hoy continúa exhibiendo la realidad cubana, tan contrastantes con el entorno opresivo que aún padecen los pueblos en los restantes países latinoamericanos, no deben relegar la historia a simples anécdotas, ni minimizar las poderosas razones que ayer dieron vida a la rebeldía nacional.

La vida, insustituible maestra de tantas cosas, enseña que la conciencia se nutre mejor cuando se alimenta de realidades vistas, sentidas, y honestamente razonadas. Entonces esa comprensión impulsa voluntades. Las verdades de aquel entorno social de 1953 necesitan seguir siendo transmitidas de generación en generación, cara a cara, de forma tal que, para los más jóvenes, interiorizarlas no dependa solamente de la lectura o del cine. Intentos anexionistas de tergiversar sucesos y desvirtuar el sentido de las acciones patrióticas se desintegran cuando la palabra sincera del hombre mayor transmite a sus descendientes las razones del sentimiento, que solidifican la memoria imprescindible, porque lo único que moralmente no les está permitido a los cubanos es olvidar.

A 63 años de la Gesta del Moncada, surgen nuevos intentos de confundir y desestabilizar, pero como los anteriores volverán a fallar ante la determinación unitaria del pueblo cubano, en condiciones nuevas, sobre la base de los lineamientos políticos y económicos emanados del séptimo Congreso del Partido Comunista de Cuba, con la experiencia acumulada, con las aperturas al mundo realizadas con sinceridad, sin perder la confianza y sobre todo con la firme determinación de no ceder ni un tantito así en la soberanía y la independencia de la patria.

Sobre adivinadores y otros charlatanes

Sobre adivinadores y otros charlatanes

 Roberto Pérez Betancourt

En el ámbito del aniversario 63 del 26 de Julio, Día de la Rebeldía Nacional, fecha imborrable de nuestra historia, cuando Fidel Castro, al frente de un grupo de valientes cubanos pertenecientes a la  Generación del Centenario del Apóstol José Martí se lanzó a la conquista del futuro, mediante el asalto a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, sucede que adivinadores y otros mal intencionados  echan a rodar bolas, vaticinios, cábalas y otras charlatanerías con rebotes y amplificaciones en la tradicional prensa amarillista, multiplicada en sitios web de perfil anticubano.

  Se trata de intentos orquestados  de alimentar la desestabilización en nuestro país, crear confusiones, infundir pánico, en fin,  de seguir jorobando, mientras auguran un nuevo Periodo Especial --en alusión a la crisis económica severa que afectó a Cuba en la década del 90 del siglo anterior,  como consecuencia del derrumbe de la antigua Unión Soviética y el campo socialista del este de Europa--  para nuestra economía.

   Los agoreros del mal utilizan oportunistamente las informaciones oficiales sobre reducción del gasto de portadores energéticos en Cuba y la instrumentación de medidas de control Estatal dirigidas acertadamente a defender los recursos de la nación, luchar contra la corrupción, el desvío de bienes y otras manifestaciones de delito.

  Y es que en verdad las ilegalidades podrían  corroer las bases de justicia social del proyecto cubano que, aunque le duela a los adivinadores y charlatanes, se prolonga en el tiempo sobre la base de la unidad nacional, que no puede ser erosionada, porque los cubanos que residen y se aferran a sus ideales lo largo de este caimán verde  siguen enarbolando con fe  las banderas de victoria de Fidel y los Héroes del Moncada.

  Lo alertó Raúl en el Parlamento cuando señaló sobre estas intenciones de  augurar un inminente colapso económico, con el propósito de sembrar el desánimo y la incertidumbre en la ciudadanía.

  Pero estos tiempos  son otros. Cuba goza de capacidad propia y respaldo internacional para proseguir con viento en Popa, sin renunciar a los ideales de justicia social, sin tremendismos, pero con control, mucho  más control.

 

 

Raúl: Confianza total

Raúl: Confianza total

Roberto Pérez Betancourt

El discurso del Presidente Raúl Castro en la clausura del VII Período Ordinario de Sesiones de la Octava Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular, el viernes último,   puede resumirse en cinco palabras: Confianza total en el pueblo.

   Tras explicar las dificultades financieras que afronta la nación como consecuencia de  la disminución de ingresos en las exportaciones, por la caída de los precios en los rubros tradicionales, así como afectaciones en las relaciones de cooperación con varios países, en particular con  Venezuela,  Raúl  informó sobre varios aspectos de la economía que exigen extremar  esfuerzos para el ahorro y la racionalización del gasto en todos los sectores de  las entidades estatales y cooperativas, en  la producción y los servicios, así como de la propia población,  en cuyo beneficio se dictan disposiciones administrativas para minimizar  las afectaciones y  garantizar las actividades principales, que aseguren la vitalidad de la economía nacional.

  En este contexto, la nación  prosigue sin titubeos su programa de desarrollo, sobre la base de los lineamientos del Partido, y del plan de la economía, ajustado para el segundo semestre de este año, en un ámbito en el que el bloqueo económico, comercial y financiero que mantiene el Congreso estadounidense contra nuestro país, continúa limitando las opciones y frenando iniciativas que podrían favorecer a ambos países.

 La burocracia no cede, y a más de tres meses de los anuncios del presidente Obama, el 15 de marzo, de que se eliminaría la prohibición a Cuba para utilizar el dólar en sus transacciones internacionales, lo cierto es que no se ha logrado todavía efectuar pagos ni depósitos en efectivo en esa moneda, como subrayara el propio Raúl en su intervención ante el pleno del Parlamento cubano.

   Frente a las dificultades y amenazas no hay espacio para las improvisaciones y mucho menos para el derrotismo, enfatizó el primer secretario del Partido, quien reiteró la confianza total en el pueblo,  la seguridad y el futuro de la Revolución, que sin dudas tiene en la tradicional Unidad su principal carta de triunfo para afrontar cualquier contingencia y salir victorioso.

 

 

Análisis y criterios de todos para todos

Análisis y criterios de todos para todos

Roberto Pérez Betancourt

En la provincia de Matanzas, al igual que en todo el país, se desarrolla el proceso de consulta popular de los principales documentos emanados del VII Congreso del Partido Comunista de Cuba (PCC), el cual se extenderá hasta el 20 de septiembre, con la participación de millones de ciudadanos de nuestro país, incluidos los que cumplen misiones laborales en el exterior, con el propósito común de analizar, reflexionar y emitir criterios en relación con los proyectos de Conceptualización del Modelo Económico y Social de Desarrollo Socialista, y del Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social hasta 2 030: propuesta de visión de la nación, ejes y sectores estratégicos.

En estas reuniones desempeñan un papel fundamental los militantes del Partido y de la Unión de Jóvenes Comunistas, además de representantes de las organizaciones de masas, y de amplios sectores de la sociedad, conforme a las orientaciones del primer secretario del Partido, Raúl Castro.

Para facilitar el estudio y la elaboración de criterios, circula una publicación tipo tabloide, contentiva de los citados documentos, y un glosario de términos utilizados en ellos, para posibilitar su comprensión y alcance.

Nadie queda excluido del debate y de los aportes. Toda persona que lo desee puede hacer llegar sus opiniones y sugerencias.

Se espera que antes de fin de año, tomando en cuenta todos los planteamientos que se formulen, ideas y recomendaciones surgidas durante la masiva consulta, los documentos señalados sean aprobados primeramente por el Comité Central del Partido, como acordó el Congreso, y después por la Asamblea Nacional del Poder Popular, en aras de su institucionalización.

Como vemos, se trata de un amplio proceso democrático, de inclusión ciudadana en pos de alcanzar el necesario consenso para fundamentar y precisar el quehacer nacional en las esferas políticas, ideológicas, económicas y sociales del país, con todos y para el bien de todos.