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DEBATE ABIERTO, la página de Roberto Pérez Betancourt

CUBA, Revolución y obra

26 de Julio de 1953: Día de la Rebeldía Nacional

26 de Julio de 1953: Día de la Rebeldía Nacional

Roberto Pérez Betancourt

 

  El 26 de Julio del año 1953 un suceso trascendental sacudió a la República de Cuba y trascendió al ámbito mundial en titulares de los más importantes medios de difusión masiva: Un numeroso grupo de cubanos procedentes de varias provincias, encabezados por un joven abogado nombrado Fidel Castro asaltó los cuarteles del ejército nombrados Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, en la región oriental del país.

  Se trataba de importantes bastiones militares del régimen dictatorial de Fulgencio Batista, que desde el 10 de marzo de 1952 había asumido el poder en Cuba tras perpetrar un golpe de Estado contra los poderes constitucionales.

  Conmover la conciencia nacional ante la realidad de injusticia social que padecía el país, y obtener armas con las cuales  emprender la lucha armada por la verdadera independencia  y la soberanía nacionales eran objetivos estratégicos de aquella temeraria acción.

  El intento de tomar los cuarteles resultó fallido y costó mucha sangre de decenas de cubanos humildes que fueron asesinados a sangre fría por orden de la dictadura. Pero el aldabonazo estremeció de un extremo a otro a  la Mayor de las Antillas y sembró en terreno fértil la idea de la Revolución necesaria para dar continuidad a la lucha armada que en 1868 emprendieran los patriotas cubanos contra el colonialismo español.

  Esta vez la batalla sería decisiva para sacudirse las garras del neocolonialismo norteamericano, alcanzar la libertad política y la independencia económica, hacer realidad la justicia social y solidificar bases institucionales sobre pilares de dignidad  y honestidad.

 

RAZONES  PARA  NO  OLVIDAR

 

   Los motivos eran tantos, y tan justos, que bastaba mirar alrededor para comprenderlos.     Diseminadas en el entorno de cinco décadas atrás, pobreza, hambre, insalubridad, corrupción, ignorancia, analfabetismo, discriminación, abusos, opresión, asesinatos, drogadicción, y cualquier otra caracterización conocida de la injusticia social aguda,  afectaba cotidianamente a la inmensa mayoría de la población cubana.

    Muy especialmente eran víctimas  niños, mujeres, ancianos, campesinos, y desempleados, tantos, que ni contarlos se podía.

  Los disparos de hombría para asaltar  la historia  despertaron al pueblo  que  se levantó y echó a andar hasta alcanzar el poder en enero de 1959.

   A partir de entonces, las conquistas sociales que progresivamente se fueron alcanzando con esfuerzo, trabajo y voluntad colectivos, cimentaron una realidad diferente en Cuba, aunque siempre preñada de dificultades,  provocaciones, amenazas y actos terroristas.

    Tales acciones,  procedentes de sucesivos gobiernos norteamericanos y de esbirros y sus congéneres,  que perdieron  privilegios en Cuba y fueron a asentarse principalmente en Miami, no solo se han mantenido, sino que se acrecientan en la actualidad.

   Desde el sur de la Florida, antiguos y novísimos lacayos insisten ilusamente en revertir a Cuba  51 años atrás, con métodos que van desde  clásicos  cantos de sirenas para atraer incautos, hasta la procreación de odios y la diseminación de  terrorismo y  veneno.

   El cubano patriota se acostumbró a batallar en un ámbito de múltiples agresiones enemigas, y tradujo su respuesta en una consigna  reveladora del quehacer diario: estudio, trabajo y fusil.

   Pero las conquistas y logros sociales que hoy exhibe la realidad cubana, tan contrastantes con el entorno opresivo que aún padecen los pueblos en los restantes países latinoamericanos, no deben relegar la historia a simples anécdotas, ni minimizar las poderosas razones que  ayer  dieron vida a la rebeldía nacional.

    La vida,  insustituible maestra de tantas cosas, enseña que la conciencia se nutre mejor cuando se alimenta de realidades vistas, sentidas, y honestamente razonadas. Entonces esa comprensión  impulsa voluntades.

    Las verdades de aquel entorno social de 1953 necesitan seguir siendo  transmitidas de generación en generación, cara a cara, de forma tal que, para los más jóvenes, interiorizarlas no dependa solamente de la lectura o del cine.

    Intentos anexionistas de tergiversar sucesos y  desvirtuar  el sentido de las acciones patrióticas  se desintegran cuando  la palabra sincera del hombre mayor transmite  a sus descendientes las razones del sentimiento, que solidifican la memoria imprescindible, porque lo único que moralmente no le está permitido a los cubanos es olvidar.

 

 

 

 

¿Magia del eufemismo o ignorancia encubierta?

¿Magia del eufemismo o ignorancia encubierta?

Roberto Pérez Betancourt

 

  El inspirado presidente Barack Obama anuncia la reanudación de las facilidades para viajar desde Estados Unidos a  Cuba por parte de “enviados especiales”,  individuos que dan el salto de 90 millas con la misión de entregar pertrechos y dinero a quienes, desde dentro de la Isla, han hecho de la “disidencia” una ocupación  por cuenta propia de tiempo completo, encaminada a  mentir, difamar, calumniar y montar escenas teatrales para oficio de la prensa encargada de esta cuenta publicitaria llamada “Plan de desestabilización del gobierno cubano”, que  anualmente brinda decenas de millones de dólares oficialmente declarados y  extraídos de los impuestos que para otros destinos abonan los contribuyentes norteamericanos.

   A ese ejercicio de verdadero Terrorismo de Estado, la Administración actual de Estados Unidos lo presenta  bajo el eufemístico manto semántico de “Ayuda a la democracia”.

  Con la misma aparente ingenuidad  con la que una debutante en su baile de 15 le pregunta al señor que la saca a danzar cómo se llaman y de dónde salieron los globos translúcidos que adornan el salón, la secretaria de Estado Hillary Clinton acaba de afirmar que los  hermanos Fidel y Raúl Castro no quieren el fin del bloqueo a la Isla, porque “perderían todas sus excusas por lo que no ha pasado en Cuba en los últimos 50  años“.

   En un sospechoso lapsus mentis, la señora Clinton olvida que la Asamblea General de la ONU ha rechazado reiteradamente el bloqueo (“embargo”) de EE.UU. contra Cuba por abrumadora mayoría de votos, mientras que los oradores en ese foro mundial han desgranado razones y expuesto datos irrefutables sobre el carácter genocida del bloqueo que, como demuestra las propias insinuaciones de la alta funcionaria,  sigue utilizándose  con intención chantajista.

  La señora Clinton ha añadido  que si se levanta el bloqueo a Cuba el gobierno de este país “perdería todas sus excusas por lo que no ha pasado en Cuba en los últimos 50 años”.

   ¿A qué se refiere realmente esta afirmación? ¿Qué no ha pasado en Cuba en los últimos 50 años?

    La verdad es que gracias a los esfuerzos del pueblo que mayoritariamente respalda a su Revolución, en Cuba han dejado de suceder muchas cosas en ese lapso: En primer lugar los niños cubanos no han sufrido más las calamidades que bajo la república mediatizada se expresaban en elevados índices de mortalidad infantil.

  Tampoco cientos de miles de hijos de obreros y campesinos han debido permanecer sumidos en la más absoluta incultura y analfabetismo, como sucedía antes de enero de 1959,  porque el Gobierno que hace 50 años  expulsó del país a los explotadores nativos y foráneos les garantizo acceso total a la enseñanza, desde el preescolar hasta la universidad, y hoy Cuba muestra el más elevado nivel educacional percápita en América, incluidos los propios Estados Unidos.

  Otras cosas han pasado en Cuba que la señora Clinton aparentemente no conoce, a pesar de que su importante cargo gubernamental le exige saber.

   Muchas páginas habría que escribir para enunciar las cosas que han pasado en estos 50 años en Cuba. Bastaría recordar que ningún cubano ha quedado abandonado a su suerte, aún después del derrumbe del campo socialista y las documentadas acciones criminales de ametrallamiento y sabotajes que desde Estados Unidos se han lanzado contra los hijos de esa tierra, pequeña, pero inmensa en la grandeza de su alma, y que ha visto morir a más de tres mil de ellos y quedar inválidos a otros muchos producto de esas acciones criminales, ejecutadas  por terroristas que siguen cobijándose bajo la sombrilla cuyo soporte hoy está en manos de funcionarios como la propia señora Clinton.

   Perdió el cubano el temor a enfermarse por falta de asistencia médica, se quedó sin discriminación racial que le impedía entrar a un restaurante o simplemente acceder a un centro recreativo. Le falta hoy al cubano el planazo del guardia rural que martirizaba al campesino, también los ametrallamientos a que las dictaduras y los regimenes democráticos representativos que  amamantaron los gobiernos estadounidenses llevaron a la tumba a miles de hijos de esta tierra caribeña.

   Mucho mas  falta hoy a los cubanos: Marines norteamericanos que se orinen sobre la estatua de José Martí; presidentes que rindan informes en inglés y se inclinen serviles ante el embajador estadounidense de turno; políticos corruptos que exijan votos por una cama para operar a un ser humano; legiones de mendigos que arrastren su humanidad  implorando un trozo de pan;  terratenientes yanquis que acaparen la tierra productiva mientras los hombres laboriosos vagan sin rumbo.

  También se acabaron los cementerios a la vera de los caminos, se extinguieron las genuflexiones, las humillaciones y otras formas denigrantes de soportar la prepotencia de señoras y señores de narices respingadas…, y hasta las elevadas facturas funerarias por enterrar a los muertos desaparecieron  y los cubanos perdieron hasta el miedo a morirse y dejar endeudadas a sus familias.

  Luego, Clinton repitió una a una las mismas mentiras y ocultó las  verdades que la cartilla de orquestación propagandística contra la Isla repite una y otra vez en estos días, a partir de las matrices desinformativas diseminadas desde Washington a  grandes medios de difusión norteamericanos, europeos y de otras regiones del mundo, beneficiarios de millones de dólares y tráfico de influencia.

  Tan pedestre fue la repetición de esas falacias  por parte de la Clinton en la universidad de Louisville (Kentucky), donde impartió una conferencia sobre la no proliferación nuclear, que si usted se toma el trabajo de comparar su contenido con lo que repiten los referidos medios de prensa en cualquier soporte, hallará las semejanzas, no sorprendente por su contenido idéntico, porque ya se conoce su origen, pero sí por la falta de rigor profesional, que no ha sido capaz al menos de cambiar el recitado en lo que cualquier publicista de quinta categoría consideraría elemental para ganar algo de credibilidad.

  No es posible hacerlo, porque la mentira camina con piernas cortas.

  Pero creo que en algo tiene razón la señora Clinton y sus escribidores de discursos: En Cuba habrá cambios dirigidos a perfeccionar su perfectible sistema social. Esas rectificaciones no han de pasar por la sumisión al dictamen de ningún gobierno extranjero, ni responderán al chantaje sistemático bajo amenazas de prolongar el genocida bloqueo, ni tampoco serán fruto de la acción de “disidentes cibernéticos cifarreros”, ni de enviados especiales con radios de onda corta, celulares, computadoras y dólares devaluados para comprar conciencias de judas caribeños.

  Los cambios en Cuba ocurrirán por determinación del propio pueblo cubano y de sus dirigentes y estarán regidos por la experiencia de mas de 50 años de lucha ininterrumpida, continuación de aquella que se inicio en la manigua redentora el 10 de octubre de 1868 con el levantamiento armado de Carlos Manuel de Céspedes, el Padre de la Patria, y de los cubanos dignos, cuyos descendientes,  patriotas del siglo XXI, no se venden  ni se dejan deslumbrar por mágicos eufemismos ni por la ignorancia encubierta con oropeles coloridos.(TVY)(12/04/10).  

 

http://www.cubadebate.cu/coletilla/2010/04/10/hillary-clinton-dice-que-a-cuba-le-encanta-el-bloqueo/

 

secretaria de estado Hillary Clinton.

 

http://www.tvyumuri.icrt.cu/index.php/provinciales/2723-ciberdisidentes-y-otros-comecatibias-preparan-conciliabulo-anticubano.html

 

“disidentes cibernéticos cifarreros”

 

http://www.ain.cu/historia/octubre.htm

10 octubre 1868

 

http://aniversario50.cubava.cu/index.php?option=com_content&view=article&id=57%3Acarlos-manuel-de-cespedes&catid=60%3Abiografias&Itemid=54&lang=es

carlos manuel de cespedes

 

 

http://www.antiterroristas.cu/index.php?tpl=./interface.sp/design/home.tpl.html

 

plan de desestabilizcion del gobierno cubano

 

http://www.cubavsbloqueo.cu/Informe2009/index.html

 

informe cuba bloqueo 2009

 

Viejos planes, nuevas difamaciones, eterna respuesta

Viejos planes, nuevas difamaciones, eterna respuesta

Roberto Pérez Betancourt

 

La nueva campaña de  difamaciones contra Cuba, desatada por  Washington se hunde en sus raíces de vieja historia de agresiones  y  frustradas intenciones de apoderarse de la Isla. La orquestación de los infundios abarca a los amanuenses de la mentira dentro y fuera de Estados Unidos, incluida la Unión Europea, otros países satélites de la órbita imperial y medios de difusión masiva que cobran cada pulgada de espacio a precio de veneno de cobra.

   El proyecto original contra la Revolución cubana se inició bajo la batuta del desaparecido presidente republicano Eisenhower. Se nombró Programa de Acción Encubierta, y parte de él fue publicado por el Departamento de Estado norteamericano en 1991.

  El engendro terrorista  cita cuatro cursos principales para derribar a la Revolución. Incluyen textualmente la creación de la oposición y una poderosa ofensiva de propaganda para inflarla “y hacerla creíble”.

  A pesar de los cientos de millones de dólares de los contribuyentes norteamericanos, derrochados en esas y otras maldades, solo han conseguido reclutar a unos cuantos mercenarios domésticos,  calificativo que se han ganado por el salario que cobran de Washington a partir de sus profesiones de fe  anexionistas.

   La actual  andanada de mentiras contra Cuba no debe sorprender.  No es nueva ni será la última.  Es dirigida por la extrema derecha fundamentalista de Estados Unidos a partir de regar  muchos dólares para comprar conciencias, corromper,  fabricar banderas desflecadas de oficio,  extorsionar a políticos y ejecutar otras maldades ilegales, ninguna ingenua ni festinada, todas pensadas con  intención de estrangular a las familias cubanas.

   Lástima de tanto derroche fatuo.

   Los perros siguen ladrando. La caravana pasa.

   Aquí no se rinde nadie. No es consigna, sino determinación exclamada por un hombre valiente en la Sierra Maestra cuyo eco cada vez resuena más alto  y se proyecta, infinito, hacia el futuro.  

 

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Viejos planes, nuevas difamaciones, eterna respuesta

Viejos planes, nuevas difamaciones, eterna respuesta

Roberto Pérez Betancourt

 

La nueva campaña de  difamaciones contra Cuba, desatada por  Washington se hunde en sus raíces de vieja historia de agresiones  y  frustradas intenciones de apoderarse de la Isla. La orquestación de los infundios abarca a los amanuenses de la mentira dentro y fuera de Estados Unidos, incluida la Unión Europea, otros países satélites de la órbita imperial y medios de difusión masiva que cobran cada pulgada de espacio a precio de veneno de cobra.

   El proyecto original contra la Revolución cubana se inició bajo la batuta del desaparecido presidente republicano Eisenhower. Se nombró Programa de Acción Encubierta, y parte de él fue publicado por el Departamento de Estado norteamericano en 1991.

  El engendro terrorista  cita cuatro cursos principales para derribar a la Revolución. Incluyen textualmente la creación de la oposición y una poderosa ofensiva de propaganda para inflarla “y hacerla creíble”.

  A pesar de los cientos de millones de dólares de los contribuyentes norteamericanos, derrochados en esas y otras maldades, solo han conseguido reclutar a unos cuantos mercenarios domésticos,  calificativo que se han ganado por el salario que cobran de Washington a partir de sus profesiones de fe  anexionistas.

   La actual  andanada de mentiras contra Cuba no debe sorprender.  No es nueva ni será la última.  Es dirigida por la extrema derecha fundamentalista de Estados Unidos a partir de regar  muchos dólares para comprar conciencias, corromper,  fabricar banderas desflecadas de oficio,  extorsionar a políticos y ejecutar otras maldades ilegales, ninguna ingenua ni festinada, todas pensadas con  intención de estrangular a las familias cubanas.

   Lástima de tanto derroche fatuo.

   Los perros siguen ladrando. La caravana pasa.

   Aquí no se rinde nadie. No es consigna, sino determinación exclamada por un hombre valiente en la Sierra Maestra cuyo eco cada vez resuena más alto  y se proyecta, infinito, hacia el futuro.  

 

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Viejos planes, nuevas difamaciones, eterna respuesta

Viejos planes, nuevas difamaciones, eterna respuesta

Roberto Pérez Betancourt

 

La nueva campaña de  difamaciones contra Cuba, desatada por  Washington se hunde en sus raíces de vieja historia de agresiones  y  frustradas intenciones de apoderarse de la Isla. La orquestación de los infundios abarca a los amanuenses de la mentira dentro y fuera de Estados Unidos, incluida la Unión Europea, otros países satélites de la órbita imperial y medios de difusión masiva que cobran cada pulgada de espacio a precio de veneno de cobra.

   El proyecto original contra la Revolución cubana se inició bajo la batuta del desaparecido presidente republicano Eisenhower. Se nombró Programa de Acción Encubierta, y parte de él fue publicado por el Departamento de Estado norteamericano en 1991.

  El engendro terrorista  cita cuatro cursos principales para derribar a la Revolución. Incluyen textualmente la creación de la oposición y una poderosa ofensiva de propaganda para inflarla “y hacerla creíble”.

  A pesar de los cientos de millones de dólares de los contribuyentes norteamericanos, derrochados en esas y otras maldades, solo han conseguido reclutar a unos cuantos mercenarios domésticos,  calificativo que se han ganado por el salario que cobran de Washington a partir de sus profesiones de fe  anexionistas.

   La actual  andanada de mentiras contra Cuba no debe sorprender.  No es nueva ni será la última.  Es dirigida por la extrema derecha fundamentalista de Estados Unidos a partir de regar  muchos dólares para comprar conciencias, corromper,  fabricar banderas desflecadas de oficio,  extorsionar a políticos y ejecutar otras maldades ilegales, ninguna ingenua ni festinada, todas pensadas con  intención de estrangular a las familias cubanas.

   Lástima de tanto derroche fatuo.

   Los perros siguen ladrando. La caravana pasa.

   Aquí no se rinde nadie. No es consigna, sino determinación exclamada por un hombre valiente en la Sierra Maestra cuyo eco cada vez resuena más alto  y se proyecta, infinito, hacia el futuro.  

 

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José Martí sigue al frente en la Batalla de Ideas

José Martí sigue al frente en la Batalla de Ideas

Roberto Pérez Betancourt

   Este jueves 28 de enero de 2010 se conmemora el aniversario 157 del nacimiento de José Julián Martí y Pérez, cuyo pensamiento humanístico, de alcance universal, incluye la anticipación en el tiempo para alertar sobre peligros potenciales que trascenderían su propia época.
  El Apóstol de la independencia cubana frente al colonialismo español predicó el sentido de la lucha  necesaria  a fin de conquistar  la soberanía política   para la nación a que aspiraba.
  Dejar de ser simple accidente geográfico del Caribe y devenir República con todos y para el bien de todos era la síntesis del sueño lúcido de Martí.
  Rosas blancas y una bandera tricolor de estrella  fulgurante sobre fondo rojo, que niega  determinismos heráldicos, y una nación verdaderamente soberana, de hijos
dados al estudio y al trabajo,  entrenados también en el fusil, es el presente del país que él contribuyó a forjar y que hoy le rinde reverenciado homenaje.
  Desde la historia misma, la voz de José Martí  resuena vigente en un alerta a los hombres,  no solo de  su Cuba, sino  aún más allá, cuando dice en "Nuestra América": "Cree el aldeano vanidoso que el mundo entero es su aldea, y con tal que él quede de alcalde o le mortifique al rival que le quitó la novia, o le crezcan en la alcancía los ahorros, ya da por bueno el orden universal, sin saber de los gigantes que llevan siete leguas en las botas y le pueden poner la bota encima, ni de las peleas de los cometas en el cielo, que van por el aire dormidos engullendo mundos. Lo que quede de aldea en América ha de despertar. Estos tiempos no son para acostarse con el pañuelo a la cabeza, sino con las armas a la almohada, como los varones de Juan de Castellanos: las armas del juicio, que vencen a las otras. Trincheras de ideas valen más que trincheras de piedra".
  Así andan hoy los americanos al sur del Río Bravo, con Martí  al frente, en la vanguardia  del batallón de inmortales,   comandando  la Batalla de Ideas, en los
albores del siglo XXI.

 

PERIODISTA, MULTIFACETICO Y ACTUAL
 
  Sin dudas es la de periodista una polémica profesión que magistralmente desempeñó nuestro José Martí.

  Sus esfuerzos, vicisitudes y creaciones en el afán reporteril  son ejemplarizantes, y  sin  retórica alguna  su conocimiento contribuye a fortalecer la ética  para afrontar  frustraciones en el cotidiano desempeño del reporterismo,  disfrutar con  modestia éxitos comunicativos, proyectar la gestión con el profundo sentimiento y la intención de hacer el bien social, sin claudicaciones, con profesionalidad y pasión, y sobre todo   permite comprender mejor que en el  periodismo, la especialización no puede contradecir la universalización de los conocimientos.
   Y viene al caso citar esta anécdota que refirió un día Bernardo Figueredo, hijo de Fernando Figueredo, combatiente de la Guerra del 68.
    Cuando Bernardo contaba 14 años de edad solía conversar con José Martí durante viajes que realizaban por Estados Unidos, en el empeño organizativo de la insurrección del año 1895. En cierta ocasión, asombrado por la sabiduría de Martí, Bernardo le preguntó: "¿Cómo sabe usted tantas cosas señor Martí?"
  El Maestro le respondió: "Pues las he aprendido leyendo; acuérdate que he sido periodista; me he ganado mi vida escribiendo, y creo que lo primero que tiene que hacer el que escribe es saber, conocer el tema, y conocer la mayor cantidad posible de temas para ponerlos de forma grata para el conocimiento de los demás"
  Y añade Figueredo: "Todo le interesaba, por todo mostraba interés. Cuando viajábamos en tren hablaba con los maquinistas, les hacía preguntas, observaba el funcionamiento de las máquinas, los émbolos, todo".
   José Martí fue especialista en organizar la guerra necesaria para lograr la Independencia de Cuba. A ese empeño se consagró, lo que no le impidió ser, a la vez, un periodista profesional con  visión de lo universal, que abordaba múltiples temas con  profundidad y  amenidad capaces de subyugar a sus lectores.
   Así es, en presente,  el periodista José Martí y Pérez, cuyo ejemplo multifacético y vital, actual,  nos permite a todos seguir nutriéndonos para crecer.

 

Fidel y Haití, vigencia de una alerta 12 años atrás

Fidel y Haití, vigencia de una alerta 12 años atrás

 

Roberto Pérez Betancourt

 

   El líder cubano Fidel Castro alertó 12 años atrás que sobre  Haití  se cernía un permanente huracán, aludió  al calamitoso estado sanitario y económico de ese país, y propuso  un programa de ayuda conjunta con médicos cubanos y aportes financieros de otras naciones, que aún aguarda por oídos receptivos.

   En su discurso de clausura del V Congreso de los Comités de Defensa de la Revolución (CDR), el 28 de septiembre de 1998, al analizar la situación que afrontaba Haití tras el embate de un huracán, Fidel fue claro al exponer:

   "Partiendo de la premisa de que el gobierno y el pueblo de Haití aceptarían gustosos una importante y vital ayuda en ese campo, proponemos que si un país como Canadá, que tiene estrechas relaciones con Haití, o un país como Francia, que tiene estrechas relaciones históricas y culturales con Haití, o los países de la Comunidad Económica Europea, que están integrándose y ya tienen el euro, o Japón, ponen los medicamentos, nosotros estamos dispuestos a poner los médicos para ese programa, todos los médicos que hagan falta, aunque haya que enviar una graduación completa o el equivalente."

   En años posteriores la hermana nación afrontaría otros graves embates de la naturaleza, hasta el más reciente terremoto que ha causado un desastre de proporciones inimaginables.

   Situaciones dramáticas no le han faltado a los haitianos para conmover la sensibilidad humana en naciones poderosas, que cuentan con recursos abundantes, las que con ínfimo aporte podrían contribuir a que cada año no mueran los  25 mil niños haitianos que perecen por causas prevenibles.

   Fidel recordaba que en Haití diariamente fallece tanta gente por ausencia de atención sanitaria y otras calamidades sociales, como la que un ciclón

aniquila en su paso por allí.

   "Un programa de salud --esto lo hemos hablado nosotros con algunos dirigentes políticos que han visitado nuestro país-- podría salvar a 15 mil de esos niños, y en un cálculo muy conservador, otras 10 mil vidas más de niños entre 5 y 15 años y de jóvenes y adultos pueden salvarse sin grandes gastos",  subrayaba Fidel, y a seguidas preguntaba:

   "¿Por qué a partir de esta amarga experiencia, de este daño que sufre ese país, que nos viene a recordar la larga tragedia de ese pueblo, no se le

ayuda en ese campo?"

   Aunque en aquella ocasión no hubo respuesta de los grandes y poderosos, la pequeña y bloqueada isla caribeña envió sus médicos, enfermeros y paramédicos para librar la titánica batalla y allí los sorprendió ahora, junto al pueblo haitiano, el terrible terremoto y ahí permanecen.

   Desde hace años la contribución activa del personal médico y otros técnicos cubanos de la salud ha sido permanente en Haití, con brigadas que han afrontado todas las dificultades in situ, bajo huracanes y en tiempos normales, y que hoy no dejan de laborar incansablemente para salvar vidas de entre los escombros.

   Y en otro orden de temas, Fidel precisaba en 1998:

   "Haití no necesita soldados, no necesita invasiones de soldados; lo que necesita Haití son invasiones de médicos para empezar, lo que necesita Haití, además, son invasiones de millones de dólares para su desarrollo. Eso no lo tenemos nosotros, pero lo tienen de sobra los organismos internacionales: lo tiene el Banco Mundial, lo tienen las otras instituciones y lo tiene Occidente, con capacidad suficiente para dar un ejemplo de humanidad.

   "Ese es el país que se encuentra entre los más pobres del mundo y es el más pobre de América Latina, sin discusión: poco espacio, tierra erosionada, montañas desforestadas, zonas pesqueras agotadas”.

   Ahora que un gran terremoto ha vuelto a poner al pueblo haitiano en los cintillos de toda la prensa mundial, esta redescubre como novedad la miseria, el desempleo, el atraso en general que prevalece allí. Es buena ocasión para que en la conciencia mundial, Haití deje de significar solo estadísticas fatales y se convierta en ocupación real de la humanidad.

   En el actual  minuto de tragedia, las palabras del máximo líder de la Revolución cubana hace 12 años, vuelven a adquirir plena vigencia para recordar que Haití no necesita limosnas, sino atención permanente y eficaz de la comunidad de naciones desarrolladas, campo en el que Cuba es ejemplo de referencia.

 

Celia, compañera inolvidable en la memoria del pueblo

Celia,  compañera inolvidable en la memoria del pueblo

 

Roberto Pérez Betancourt

 

   Este 11 de enero el pueblo de Cuba recuerda con entrañable cariño a una mujer que supo ganarse la simpatía de todos mediante su carácter jovial, su sencillez en el trato coloquial, sin distingos, como una vecina más; con sus hazañas de revolucionaria activa, en el llano y en la Sierra, y luego, desde la Revolución triunfante, siempre atenta, siempre cordial, siempre ella, para todos, simplemente Celia.

   La muchacha enamorada de la Mariposa –la flor nacional--, la mujer a la que acudían una y otra vez los combatientes de la Sierra para platicarle sus problemas y hallar la atención esperada, de compañero a compañero; la consejera siempre dispuesta, optimista, aún en los instantes más difíciles, hasta aquel aciago 11 de enero de 1980, cuando su presencia física dejó de estar, pero dejó una estela de cariños y de recuerdos imborrables.

   Y es que la presencia de Celia renace en cada logro de la Revolución y en cada evocación de quienes tuvimos el privilegio de tratarla en algún instante de nuestras vidas.  Los más jóvenes, quienes conocieron de sus hazañas y desvelos a través de testimonios de otros, también han aprendido a querer a Celia, por eso, en estos días de recuerdos se le dedican poemas, flores y canciones en actos sencillos

   En Media Luna, provincia Granma, en el oriente cubano, donde nació un nueve de mayo de 1920, sitio donde transitó 20 años de su vida fecunda, culminará este lunes 11 la suma de rememoraciones  con un acto  que congregará a muchos, y un coloquio en el que sus compañeros de todas las luchas simplemente evocarán su recuerdo y contarán anécdotas, teniéndola a ella como testigo presente en la memoria de todos y de cada uno.    

   Desde diversas localidades llegan noticias a través de la AIN de los honores que en estos días ha recibido la combatiente, especialmente en los municipios de Pilón, donde ella se incorporó a la Guerra de Liberación Nacional, y en Manzanillo, escenario de sus misiones clandestinas.        

  Celia organizó la ayuda imprescindible a los expedicionarios del yate Granma que desembarcaron en Las Coloradas para proseguir la guerra necesaria el dos de diciembre de 1956. Fue ella la primera mujer en vestir el uniforme del Ejército Rebelde en la Sierra Maestra, y durante 23 años, la ejemplar colaboradora del Comandante en Jefe Fidel Castro.

  Celia Sánchez es de esas mujeres que entran en la historia desbordando sentimientos, porque su personalidad y su obra  poseen el don, siempre en presente, de conmover a quienes las conocieron, o de alguna forma supieron  de sus hazañas en el tránsito terrestre, como a la madre propia, como a la compañera inolvidable de todos.