Blogia
DEBATE ABIERTO, la página de Roberto Pérez Betancourt

CUBA, Revolución y obra

Ecos de la eliminación de prohibiciones

Ecos de la eliminación de prohibiciones

Roberto Pérez Betancourt

En los últimos años, Cuba eliminó prohibiciones trascendentes en el ámbito económico y social, algunas de ellas originadas a partir de la hostilidad creada por el gobierno estadounidense contra la Isla. Esas decisiones políticas y gubernamentales han sido aplaudidas por amplios sectores de la población.

Destacan el establecimiento de la libre compra y venta de viviendas y la flexibilización de otros actos de transmisión de la propiedad para garantizar el ejercicio efectivo de los derechos de los propietarios.

También la supresión de trámites engorrosos para reparar viviendas, al igual que para la venta de automóviles, el hospedaje de los cubanos en hoteles de turismo, y la eliminación de restricciones obsoletas para viajar y residir en el exterior, entre otras medidas aplaudidas.

La matancera Concepción Acosta, dice que reparar su casa dejó de ser tragedia, y Juan Pichardo se muestra satisfecho porque pudo vender su auto Lada, que ya no podía mantener por el alto costo de piezas y reparaciones, y Agustín, el comprador, está contento porque ahora trabajar como chofer de alquiler.

Mi vecina Cuca elogia la decisión de suprimir restricciones para viajar al extranjero y afirma que numerosos conocidos, de aquí y de allá, están alegres porque la medida contribuye al acercamiento familiar.

Criterios como estos se multiplican en el diálogo con los matanceros y cubanos en general. Algunos indican que todavía restan prohibiciones que deben ser resueltas en el ámbito de  temas muy vinculados a la disponibilidad de recursos materiales necesarios. Otros son sencillos, pero irritantes, como las largas colas en bancos, cajas de cambio monetario (cadecas) y otros establecimientos administrativos que siguen prohibiendo el acceso de mayor número de público a mejor comodidad en el interior de los inmuebles.

Es obvio, la supresión de prohibiciones absurdas que restan, implica también que los funcionarios administrativos comprendan que prohibir no soluciona lo que todavía no han sabido organizar. Bienvenidos sean los cambios que refuerzan la sustentabilidad de nuestro socialismo, en Matanzas y en todo el país.

Se va abril, que llega mayo

Se va abril, que llega mayo

 Roberto Pérez Betancourt 

Abril  se está terminando, y también él primer cuatrimestre de 2013, que a decir de mi vecina Cuca marcha a  velocidad supersónica.  Julito insiste en contar  cada día hasta que lleguen las vacaciones de fin de curso. 

  Abril es primavera y  alerta roja para los cañeros, que no alcanzan sus metas de producción en la zafra,  con caña por moler y lluvia amenazante. Ellos  desean que los aguaceros se detengan para moler y moler, aunque el viejo Max siga diciendo que él no cree en milagros…

   Igual andan los paperos de Matanzas, enfrascados en la mejor cosecha del país, apurados para recolectar los tubérculos que quedan en los campos, aunque saben que este abril  no marcará record por afectaciones climáticas.

  Celebró abril el aniversario 52 de Playa Girón y la victoria electoral de Maduro en Venezuela, continuador de Chávez.

  Aquí los sindicatos se aprestan a  los desfiles del Primero de Mayo, que prometen marcar otras jornadas gloriosas para el movimiento obrero de la provincia en sus 13 municipios.

  Y en la pelota los parciales de los Cocodrilos de Matanzas saltan  entusiasmados, porque apenas restan tres semanas para concluir el calendario y están instalados en el tercer piso del campeonato, con amplias posibilidades de  discutir las medallas en los play off. Ahora las tácticas de dirección  exigen más, dice Milián, desde su sapiencia de gradería, recordando  que Cienfuegos y Sancti Spíritus están sembrados para la gran final.

   En el ámbito internacional abril  deja nuevos proyectos de movilización social en  Estados Unidos y otros países, en pos de la liberación de Gerardo, Antonio, Ramón, Fernando y René, nuestros cinco héroes injustamente prisioneros en Estados Unidos, y aunque René está en estos días en Cuba por razones familiares, tendrá que retornar a territorio estadounidense donde una arbitraria decisión lo retiene por tres años, después de haber cumplido su condena injusta.

  Sí, abril se acaba este martes, y  mayo toca a las puertas  recordándonos  que la vida sigue para todos, compleja, difícil, pero también cargada se sorpresas y alegrías, y con el quinto mes, flores y celebraciones.  

 

Aniversario 52 de la Victoria de Playa Girón: Martín Hernández pide la palabra

Aniversario 52 de la Victoria de Playa Girón: Martín Hernández pide la palabra

 Roberto Pérez Betancourt

(En la foto: Mercenarios capturados en Girón)

Hay seres que trascienden el tiempo y las circunstancias. Son los que pueden tomar la palabra aunque físicamente no se encuentren entre los vivos. Así es el cienaguero(*) Martín Hernández, un hombre sencillo, de una fuerza tremenda.

La primera vez que tuve noticias de él fue a través del periódico Prensa Libre, el 26 de julio del año 1953, el mismo día en que Fidel Castro y un grupo de sus compañeros asaltaron los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, en un intento encaminado a derribar la sangrienta dictadura de Fulgencio Batista. --- El fotógrafo nos puso delante del bohío donde vivíamos, a mí y a siete de mis hijos, desnudos y muertos de hambre.

La foto la publicaron porque estaban haciendo propaganda. Un ciclón había dejado sin nada a los que habitábamos en la Ciénaga de Zapata y la ayuda que nos habían prometido no se veía por ninguna parte, y jamás se vio... Así me contó el viejo Martín de 80 años de edad la última vez que conversé con él, hace muchos años, cuando todavía su mente estaba lúcida y sus ojos relampagueaban de entusiasmo por la vida nueva que les había nacido a los cienagueros después del triunfo de la Revolución cubana, decía.

--Tuve 15 hijos, más de 70 nietos y una cantidad de biznietos que ni yo mismo sé bien. Yo vivía en Playa Morena, un poco más pa’llá de Playa Girón (Bahía de Cochinos), y sentí clarito el tronío de la metralla cuando la invasión de los mercenarios en abril de 1961. Si hasta se podía ver las balas trazadoras, como cocuyos que volaban. El día 17 los invasores apresaron a Martín y a dos de sus hijos, y les ordenaron que cavaran trincheras para sus tropas. El viejo cienaguero se acordó entonces de todo lo que había vivido entre los pantanos y la “montaña”, como le llaman a la zona donde no llega el agua.

---Yo era hachero y me pagaban un centavo por la arroba de carbón. Un día los latifundistas me botaron del horno y tuve que ir a “burrear” leña en Caleta Buena, donde me daban cuatro centavos por cada saco de 18 arrobas que cargaba sobre las espaldas, desde el muelle hasta las barcazas. Pagar es un decir, porque lo que recibía realmente era un vale para comprar en una bodega. En la historia de Martín hubo muchos días en los que no pudo llevar de comer a sus hijos. Entonces recurría al ingenio: cigua (especie de molusco) que recogía en la costa y la salcochaba, una maravillosa jutía cazada en el monte con puntería de lanzador de béisbol de grandes ligas, o guanito con miel de la tierra para engañar a las tripas.

La esposa de Martín nunca conoció a un médico en ninguno de sus partos. Sus hijos jamás supieron el significado de la palabra escuela, ni se calzaron un par de zapatos. Sus camas eran de palo seco, y cuando hacía frío se tapaban con hojas de plátano.

--Yo hacía comparaciones y me enfurecía, y oía a los invasores aquellos diciendo que traían armas para tumbar al comunismo. Querían que la gente de la Ciénaga se les unieran y se apuntaran para pelear al lado de ellos. Pero mis hijos y yo, como la mayoría de los cienagueros, nos acordábamos de muchas cosas, de muchas...

 ---Así que les dije: “Miren, como no tengo herramientas para abrir los huecos, voy a ir más pa’lante a recogerlas”. Ahí mismito aprovechamos y en cuanto nos quedamos solos tumbamos mi cría y yo pa’l medio de la Ciénaga, porque allí, entre los pantanos, sabíamos que nadie nos podría agarrar, y yo estaba seguro que los revolucionarios íbamos a ganar.

Después, en su humilde vivienda del poblado de Caletón, Martín habló de los planes que tenía y de las esperanzas de sus hijos y nietos, y vi en los ojos de ese hombre de piel curtida el orgullo nacido de las raíces, cuando afirmaba que su mayor capital lo tenía en su familia: “toiticos aquí, formando un gran nudo, apretado y firme.”

Comprendí entonces que el viejo Martín Hernández un día se despediría de este mundo orgulloso de trascender el tiempo con la fuerza de la memoria multiplicada. En eso anda, como ahora mismo, que recién acaba de retomar aquí la palabra para recordar instantes imborrables de la historia, 52 años después de la heroicidad cubana en Playa Girón.

 (*)cienaguero: natural de la ciénaga, Diccionario Cervantes, de F.Alvero Francés, III Edición Instituo Cubanodel Libro. 1976 http://www.ecured.cu/index.php/Playa_Gir%C3%B3n Playa Girón http://www.ecured.cu/index.php/Fidel_Castro Fidel Castro http://www.radiorebelde.cu/26-julio-rebelde/index.html 26 de julio http://www.tvyumuri.icrt.cu/index.php/cienaga.html cienaga de zapata

Aniversario 52 de Playa Girón: Victoria del Socialismo

Aniversario 52 de Playa Girón: Victoria del Socialismo

 
  Roberto Pérez Betancourt

 

   En Playa Girón, Bahía de Cochinos, hace 52 años, los combatientes revolucionarios conscientemente defendieron el socialismo y en su nombre conquistaron la victoria que trascendería su importancia militar en el contexto nacional y repercutiría en la conciencia de hombres y mujeres de otros países.

   A partir de entonces los humildes de América serían un poco  más libres y sabrían que, a pesar de la propaganda imperial,  decir socialismo  no sería más una mala palabra.
   Hace más de cinco siglos, el florentino Nicolás Maquiavelo, considerado un genio en el arte militar, alertó: "Quien fíe su poder en las tropas mercenarias nunca lo tendrá firme y seguro, porque carecen de unión, son ambiciosas, indisciplinadas, infieles, valerosas contra los amigos y cobardes contra los enemigos".
   El 17 de marzo de 1960, el general D. Eisenhower, entonces presidente de los Estados Unidos de América, ignoró la advertencia del diplomático florentino y ordenó a la Agencia Central de Inteligencia (CIA en inglés) armar y pagar a los apátridas mercenarios para invadir a Cuba.
   Poco más tarde correspondería al presidente siguiente, John F. Kennedy, asumir la responsabilidad de los sucesos que se desencadenaron, y que a partir de abril de 1961 siempre serían aludidos en los medios oficiales de EE.UU como la invasión de Bahía de Cochinos, evitando cualquier explícita alusión al nombre de Playa Girón, último reducto mercenario, donde se consumó la rendición y la gran derrota del Imperio.
   En vano los expertos analistas contratados trataron de justificar aquel formidable revés de la diplomacia y las armas yanquis. Echaron mano a aparentes contradicciones y desvergüenzas de los gobernantes, a errores logísticos, geográficos y militares para inculpar a técnicos hidrográficos, quienes habrían confundido arrecifes con playas, y a "expertos" trasnochados cuyos cálculos matemáticos habrían fallado en  sincronizar operaciones aéreas, navales y terrestres.

 

    NI  FUTURÓLOGOS  NI   ASTRÓLOGOS


   Nada de eso sirvió. Ni siquiera achacar la derrota a tribulaciones de un presidente temeroso de propaganda adversa, que no sospechaba entonces que poco después él mismo caería asesinado en las calles de Dallas, Texas, y que un poco más adelante su hermano Robert correría semejante suerte.
    Fallaron doctores en ciencia, expertos de alto nivel académico, futurólogos y hasta astrólogos capaces de acomodar cualquier horóscopo de última hora a las fantasías de sus creyentes. Los multimillonarios gastos en propaganda se sumaron a los de la invasión misma. Pagaron los contribuyentes norteamericanos.
   La enseñanza, la moraleja de la confrontación, cuarenta años después sigue siendo actual: un pueblo pequeño es capaz de vencer al opresor, aunque este posea muchas más armas y recursos económicos, siempre que el agredido cuente con la unión interna y la conciencia para mantener su lucha en cualquier circunstancia.
   Las huestes mercenarias fueron integradas reuniendo a esbirros, asesinos, politiqueros corrompidos y otros individuos que emigraron en los primeros años como representantes de las clasificaciones más degradantes de la sociedad burguesa.
   No cabe dudas que los expertos norteamericanos subestimaron al cienaguero, al obrero, al campesino. Llegaron a creer en sus propias mentiras, pues esperaban que los trabajadores se unieran a los invasores.


   El propio presidente Kennedy reconoció el error en el análisis de los factores que a su juicio determinaron la derrota.
   En Girón los combatientes revolucionarios defendieron el socialismo, y en su nombre conquistaron la victoria que trascendería su importancia militar en el contexto nacional para repercutir en la conciencia de hombres y mujeres de otros países, quienes a partir de entonces supieron que decir socialismo en América no sería más una mala palabra.
   Maquiavelo había escrito: " Los mercenarios no tienen más afición y motivo para servir con las armas que el corto estipendio que reciben, insuficiente para dar la vida por quien defienden; por ello desean el servicio en tiempo de paz, pero cuando llega la guerra, o huyen o desertan".
   A pesar de los muchos años transcurridos desde que el autor de "El Príncipe" escribiera sus ensayos, la lección no fue asimilada por los estudiosos del Pentágono y la CIA: La conciencia del hambre ancestral de los anónimos hombres del pueblo es una fuerza colosal. (TVY)(Actualizado en 16/04/13)

 

 

 


http://www.ecured.cu/index.php/Playa_Gir%C3%B3n

Playa Girón

 

 

http://www.ecured.cu/index.php/Eisenhower

Eisenhower

 

http://www.ecured.cu/index.php/John_F._Kennedy

Kennedy

 

http://www.ecured.cu/index.php/CIA

CIA

 

http://www.ecured.cu/index.php?title=Especial%3ABuscar&search=mercenarios+playa+giron

Mercenarios playa girón

 

 

 

Martí invita a su tertulia

Martí invita a su tertulia

Roberto Pérez Betancourt

 La obra toda de José Julián Martí y Pérez, el cubano mayor, es fuente de inagotable aprendizaje.

Se podría eslabonar numerosos adjetivos en afán de calificar el verbo martiano, pero lo mejor es conocerlo a través de un diálogo abierto con él.

Seguir estudiando a Martí es el mejor de los homenajes en el aniversario 160 del natalicio del que a través de varias generaciones con certeza ha sido llamado El Maestro.

Es una misión que sigue correspondiendo promover a la Oficina del Programa Martiano, y a todas las instituciones cubanas, las que en sus respectivas proyecciones debieran incluir, sin falta, el deber de contribuir a que se conozcamos más a Martí a través de un diálogo abierto con sus páginas de verbo y pensamiento.

 También la obligación moral convoca a quienes alguna vez entraron en contacto con las ideas de ese hombre, que transitó 42 años de la historia del siglo XIX cultivando su inteligencia con la voluntad alimentada por una fe infinita en el destino de la humanidad.

 Martí es un hombre intemporal por muchas razones, especialmente por su capacidad de visionar el futuro.

Con su admirable sagacidad El Maestro alerta contra los peligros que entraña la voracidad política de individuos y gobiernos no percatados de que su tránsito en la vida es tan efímero como toda la gloria del mundo, que, afirmó él, puede reunirse en un grano de maíz.

Representan los aniversarios de los próceres singulares momentos para la reflexión y el repaso de sus vidas ejemplares.

Pero existen inmortales hombres, como Martí, que no deben esperar un día o un año en el calendario.

 Lo que ellos dijeron, y consecuentemente hicieron en su momento, conserva la frescura de la inmediatez, sin asomo de hojarasca ni egocentrismo, con la sencillez del amigo que da un consejo sabio, con la profundidad del sabio que ayuda a enrumbar la nave, ya sea de frente al sol o bajo un cielo sin estrellas.

 Más allá de aniversarios y conmemoraciones, festivas o luctuosas, el verbo de nuestro amigo José Julián Martí y Pérez abre todos los días su tertulia política y literaria, humanística, a cualquier hora, con todos y para el bien de todos, e invita a visitarla y dialogar con él.

A 54 años de la victoria, seguimos aprendiendo de la historia

A 54 años de la victoria,  seguimos aprendiendo de la historia

Roberto Pérez Betancourt

 

   Aquel primero de enero de 1959, cuando el sol habanero arrastraba sus primeros destellos dorados en las aguas del malecón frente a la Embajada Norteamericana, míster Earl Smith se asomó detrás de un grueso vidrio y lo que vio  desde su altura lo horrorizó:  “La chusma ha tomado las calles”.

   El dictador Fulgencio Batista había huido  junto a un selecto grupo de criminales, políticos corruptos y parte de su familia. En el aire ordenó rectificar el destino del avión.  Poco después el dictador Leónidas Trujillo le daría la bienvenida en Santo Domingo y  le cobraría cada día a peso de oro.

   Mientras, en la capital cubana se orquestaba un golpe militar auspiciado por Estados Unidos, vano intento de  evitar que las guerrillas triunfantes con Fidel Castro a la cabeza tomaran el poder.   Esta vez el Tío Sam se quedaría con las ganas. Ni Smith  ni el presidente Eisenhower  imaginaban los acontecimientos que vendrían.

    Desde la oriental ciudad de Palma Soriano, Fidel Castro llamaba a la huelga general, ordenaba  a sus tropas avanzar  hacia Santiago de Cuba y La Habana, exigía la rendición de las guarniciones y  reafirmaba: "Revolución sí, golpe militar no".

   Poco después, al frente de la columna uno José Martí, Fidel entraba en la capital oriental donde pronunciaría  esa noche un histórico discurso. En las primeras horas de la tarde la soldadesca de Batista se había  rendido en  Santa Clara.

   La victoria  revolucionaria sería irreversible.

  Tras un siglo de luchas con la participación de varias generaciones, legiones de mambises  de la mano de Fidel Castro entrarían triunfantes en cada una de las principales ciudades de Cuba para proclamar el triunfo de la libertad.

   Los esbirros  corrían su consigna del momento: “sálvese quien pueda”.  Prepotentes, Earl Smith y sus jefes  aún confiaban en sus  “métodos de persuasión”. Pero se inquietaban cuando Fidel decía: “Este no es el final, apenas estamos comenzando”.

   Juicios, condenas y ajusticiamiento de asesinos; Reforma Agraria, profunda y socialista; Alfabetización, Reforma Urbana, Confiscación de empresas norteamericanas, Nacionalización de la banca y del comercio exterior y Reforma educacional,  materializaron esa respuesta.

     También la organización de Milicias Nacionales; Rechazo a la invasión mercenaria de Playa Girón auspiciada  por Estados Unidos, virilidad  a prueba en la Crisis de los mísiles, Justicia social total.  Sí, era solo el comienzo. Ante cada nueva agresión procedente de Estados Unidos, Fidel reiteraba: Más Revolución.

    Este primero de enero se cumplen 54 años del histórico triunfo armado. Desde entonces prácticamente no ha transcurrido una sola jornada sin que el pueblo cubano no haya conocido de algún nuevo intento imperial para frenar su obra de infinito amor.

   En eso anda aun, enfrentando  a un bloqueo más genocida, y una administración estadounidense empeñada en repetir viejos errores de sus predecesoras, sin acabar de comprender que nada ni nadie podrá dar marcha atrás a la rueda de la historia, y que ella es sabia consejera, presente en los signos de rectificación que se implementan a través de los lineamientos de la política económica y social delineados en el VI Congreso del Partido Comunista de Cuba.

   Los 54 años transcurridos también han servido para madurar, aprender y entrenar. Los habitantes del archipiélago codiciado por Estados Unidos aprendieron a responder como un avispero a las amenazas y agresiones,  y  convirtieron a su territorio en un bastión inconquistable, hoy con la fuerza multiplicada de la unidad latinoamericana en la Alianza Bolivariana para nuestros pueblos de América ALBA y en las relaciones de amistad y confraternidad que se amplían con muchas otras naciones del orbe.(TVY)(Actualizado en 01/01/13).

 

 

 

http://www.ecured.cu/index.php/Fidel_Castro_Ruz

Fidel castro Ruz

                     

 

http://www.giron.co.cu/Sitios_Web/Playa_Giron/Indice.html

 

Playa Girón bahía de Cochinos

 

 

http://www.prensa-latina.cu/Dossiers/LineamientosVICongresoPCC.pdf

 

Lineamientos aprobados en el VI congreso del Partido comunista de cuba

 

 

 

 

 

 

 

Desembarco del yate Granma: principio de una lucha perdurable

Desembarco del yate Granma: principio de una lucha perdurable

Roberto Pérez Betancourt

 Cada aniversario del desembarco de los 82 expedicionarios del yate Granma, el 2 de diciembre de 1956, signa el recuerdo del inicio de la lucha guerrillera en Cuba contra una sangrienta tiranía pro imperialista, y marca la renovación del espíritu rebelde que inspiró aquella gesta.

Este año el pueblo cubano conmemora el aniversario 56 de aquella travesía desde el puerto mexicano de Tuxpan hasta Las Coloradas, en el litoral norte oriental de la Isla, que hizo realidad el sueño de Antonio Guiteras (1906-1935) y materializó la acción de Fidel Castro y sus compañeros del Movimiento 26 de Julio de romper esquemas y hacer la Revolución popular armada.

Cuando se disponía a partir hacia el exilio con intención de retornar al mando de una expedición armada, Guiteras, quien se enfrentó a la burguesía genuflexa y al poder hegemónico norteamericano, fue asesinado en El Morrillo, provincia de Matanzas –100 kilómetros al este de La Habana--, por huestes del pichón de dictador que entonces era Fulgencio Batista . Aquella idea, retomada por Fidel, sería la chispa imprescindible que prendería la llama insurreccional en las montañas orientales, iniciadora de una experiencia inédita, de la que aprenderían los propios expedicionarios y sus seguidores hasta conformar un poderoso ejército popular revolucionario que derribó a la tiranía pro imperialista de Batista, el primero de enero de 1959.

Combatientes clandestinos del Movimiento 26 de Julio, al mando de Frank País, habían llevado a cabo en Santiago de Cuba un levantamiento de apoyo al desembarco, pero al no coincidir las acciones la movilización fracasó. Los expedicionarios se dispersaron después de sufrir un revés en Alegría de Pío, pero Fidel, con un pequeño grupo, logró asentarse en el firme de la Sierra Maestra. Fue aquel el núcleo inicial del Ejercito Rebelde, que un mes más tarde estremecería a la tiranía con la toma del pequeño cuartel de La Plata.

Así se desmentían las falacias propaladas sobre la muerte del líder revolucionario y todos sus compañeros, y se reavivaba la llama de la esperanza puesta en la unidad en torno a la lucha armada.

Fueron sucesos concretos en el devenir histórico de Cuba, que rompían la retórica infértil de los partidos políticos tradicionales y trazaban la única vía posible en las circunstancias de entonces para aspirar a alcanzar la verdadera independencia política y económica del país. Tras 53 años de poder revolucionario enfrentado a los fallidos designios imperiales de apoderarse de Cuba, sin claudicar en los principios, a un alto costo de sacrificios, el pueblo antillano halla inspiración renovadora de sus esperanzas en cada aniversario del desembarco del yate Granma, sueño hecho realidad que abrió nuevas dimensiones a una lucha que prosiguen las nuevas generaciones para preservar la independencia plena de la patria.

Votaron más de ocho millones 100 mil cubanos en elecciones municipales

Votaron más de ocho millones 100 mil cubanos en elecciones municipales

-       Electos 13  mil 147 delegados, más del 33 por ciento de ellos son mujeres .- Irán a segunda vuelta 1 410 circunscripciones el próximo domingo.  

   Más de ocho millones 100 mil  cubanos  ejercieron su derecho al voto,  el 91,9 de quienes debieron hacerlo, destacó Alina Balseiro Gutiérrez, presidenta de la Comisión Electoral Nacional (CEN) ante la prensa reunida en el Palacio Central de Computación, en La Habana, y calificó de nueva  victoria del proceso revolucionario los resultados preliminares.

    Tras resaltar que la CEN se encuentra enfrascada en la validación de los datos de los sufragios, Balseiro resaltó que luego de los conteos en los colegios durante la madrugada del lunes, siete millones 338 mil 569 boletas resultaron válidas, sólo el 4,9 por ciento estaban en blanco y el 4,4 por ciento resultaron anuladas.

   Ante preguntas de los periodistas, la funcionaria señaló que el 14,07 por ciento de los delegados electos el domingo son jóvenes en tanto el 33,57 por ciento son mujeres, lo cual consideró ejemplos del elevado papel que esos segmentos de la población cubana tienen en la masa de representantes del pueblo elegidos.  

   Esa segunda oportunidad de los comicios ha sido prevista para aquellos casos en que los candidatos obtengan menos de la mitad de los votos o exista en empate entre dos de ellos.    

   Luego de alabar la masividad y disciplina mostradas por el pueblo en la jornada comicial de este domingo, Balseiro Gutiérrez señaló que los sufragios sufrieron afectaciones por inclemencias del tiempo, en algunas zonas del centro y el oriente del país, por lo cual en 14 municipios los escrutinios tuvieron demoras.

Un total de 13 mil 127 delegados resultaron elegidos en los comicios  del pasado domingo, quienes en su momento integrarán las Asambleas   Municipales del Poder Popular, de ahí que irán a la segunda vuelta 1  410 circunscripciones, el próximo domingo 28, para completar la  cifra de 14 mil 537 en que está dividido el territorio nacional para  estas elecciones.