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DEBATE ABIERTO, la página de Roberto Pérez Betancourt

Verdades apagan rugidos mediáticos contra Cuba

Verdades apagan rugidos mediáticos contra Cuba

Roberto Pérez Betancourt

               

  Atacar a Cuba en medios de difusión de EE.UU. y Europa es   antigua práctica que renueva la beligerancia de añejos  intereses oligárquicos, no escarmentados aún, a pesar de sus  reiterados fracasos en intentos por desestabilizar a la Isla   con mentiras y medias verdades.

   Corporaciones de prensa plana, televisión, radio e Internet y  la novísima incorporación de una red de "blogueros de tiempo  completo", orquestan infundios contra la Isla, iniciados hace  más de medio siglo.

   Son estrategias de terrorismo mediático las cuales también  incluyen entre sus objetivos tácticos a las democracias latinoamericanas que han osado alzar la voz y la acción más  allá de lo usualmente permitido por los tradicionales amos de  la desinformación: Venezuela, Bolivia, Ecuador...

  "Paraperiodistas" llama justamente el colega ecuatoriano  Alberto Maldonado a esta suerte de mercenarios de la noticia, quienes disparan contra la conciencia social de los pueblos, remedos de los paramilitares que en Colombia hacen el trabajo  sucio pagado por mafias de poder bien estructurado.

   No es práctica nueva, sino copiada de la Agencia Central de  Inteligencia (CIA) norteamericana, patrocinadora de viejos y nuevos plumíferos.

   En España, el diario El País en otra muestra de su tradicional  política editorial de derecha, titula "Bancarrota cubana" un  reciente artículo editorial donde arremete contra Cuba y sus  dirigentes, adornando los adjetivos con burdas mentiras sobre                   la situación socioeconómica en la Isla.

   ¿Cómo es posible que una publicación de tantos recursos ignore  que millares de españoles que visitan a Cuba pueden fácilmente  obtener in situ los elementos cognitivos que les permiten  apreciar los infundios de El País?

   Cayo Lara, coordinador general de Izquierda Unida, español que  llegó a Cuba a finales de enero de este año para conocer la  realidad, conversando con cubanos,en un solo día caminó más  de 20 kilómetros por calles habaneras y en declaraciones al                   diario La República calificó de muy positivo el balance de lo  que observó

   Explicó que en España suelen difundir mensajes muy deteriorados acerca de la situación en la Isla, y afirmó lo  visto le ha servido para reafirmarse que si Cuba no sufriese  el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por  EE.UU. desde hace medio siglo, tendría un desarrollo  impresionante.

   Periodistas conocedores de interioridades del sector de la  prensa española, como Patricio Montesinos, afirman que el grupo editorial Prisa, dueño de El País, paga y publicita a  mercenarios para desacreditar sin éxito a Cuba.

  Mientras, el mundo se entera a través de la gran prensa la  inclusión de Cuba en una lista de 14 naciones que EE.UU.  estima patrocinan terrorismo y por ello los pasajeros  provenientes de la Isla son sometidos a ultrajantes revisiones aeroportuarias, nueva fórmula para entorpecer la ascendente  industria turística del país antillano.

   Sin embargo, la propia prensa sigue ocultando la naturaleza  criminal de numerosos cubano-americanos de largos historiales  terroristas contra la Antilla Mayor, documentados por la  propia CIA, refugiados durante decenios en la Florida con la  complacencia y el aplauso de las administraciones norteamericanas.

                        

José Martí sigue al frente en la Batalla de Ideas

José Martí sigue al frente en la Batalla de Ideas

Roberto Pérez Betancourt

   Este jueves 28 de enero de 2010 se conmemora el aniversario 157 del nacimiento de José Julián Martí y Pérez, cuyo pensamiento humanístico, de alcance universal, incluye la anticipación en el tiempo para alertar sobre peligros potenciales que trascenderían su propia época.
  El Apóstol de la independencia cubana frente al colonialismo español predicó el sentido de la lucha  necesaria  a fin de conquistar  la soberanía política   para la nación a que aspiraba.
  Dejar de ser simple accidente geográfico del Caribe y devenir República con todos y para el bien de todos era la síntesis del sueño lúcido de Martí.
  Rosas blancas y una bandera tricolor de estrella  fulgurante sobre fondo rojo, que niega  determinismos heráldicos, y una nación verdaderamente soberana, de hijos
dados al estudio y al trabajo,  entrenados también en el fusil, es el presente del país que él contribuyó a forjar y que hoy le rinde reverenciado homenaje.
  Desde la historia misma, la voz de José Martí  resuena vigente en un alerta a los hombres,  no solo de  su Cuba, sino  aún más allá, cuando dice en "Nuestra América": "Cree el aldeano vanidoso que el mundo entero es su aldea, y con tal que él quede de alcalde o le mortifique al rival que le quitó la novia, o le crezcan en la alcancía los ahorros, ya da por bueno el orden universal, sin saber de los gigantes que llevan siete leguas en las botas y le pueden poner la bota encima, ni de las peleas de los cometas en el cielo, que van por el aire dormidos engullendo mundos. Lo que quede de aldea en América ha de despertar. Estos tiempos no son para acostarse con el pañuelo a la cabeza, sino con las armas a la almohada, como los varones de Juan de Castellanos: las armas del juicio, que vencen a las otras. Trincheras de ideas valen más que trincheras de piedra".
  Así andan hoy los americanos al sur del Río Bravo, con Martí  al frente, en la vanguardia  del batallón de inmortales,   comandando  la Batalla de Ideas, en los
albores del siglo XXI.

 

PERIODISTA, MULTIFACETICO Y ACTUAL
 
  Sin dudas es la de periodista una polémica profesión que magistralmente desempeñó nuestro José Martí.

  Sus esfuerzos, vicisitudes y creaciones en el afán reporteril  son ejemplarizantes, y  sin  retórica alguna  su conocimiento contribuye a fortalecer la ética  para afrontar  frustraciones en el cotidiano desempeño del reporterismo,  disfrutar con  modestia éxitos comunicativos, proyectar la gestión con el profundo sentimiento y la intención de hacer el bien social, sin claudicaciones, con profesionalidad y pasión, y sobre todo   permite comprender mejor que en el  periodismo, la especialización no puede contradecir la universalización de los conocimientos.
   Y viene al caso citar esta anécdota que refirió un día Bernardo Figueredo, hijo de Fernando Figueredo, combatiente de la Guerra del 68.
    Cuando Bernardo contaba 14 años de edad solía conversar con José Martí durante viajes que realizaban por Estados Unidos, en el empeño organizativo de la insurrección del año 1895. En cierta ocasión, asombrado por la sabiduría de Martí, Bernardo le preguntó: "¿Cómo sabe usted tantas cosas señor Martí?"
  El Maestro le respondió: "Pues las he aprendido leyendo; acuérdate que he sido periodista; me he ganado mi vida escribiendo, y creo que lo primero que tiene que hacer el que escribe es saber, conocer el tema, y conocer la mayor cantidad posible de temas para ponerlos de forma grata para el conocimiento de los demás"
  Y añade Figueredo: "Todo le interesaba, por todo mostraba interés. Cuando viajábamos en tren hablaba con los maquinistas, les hacía preguntas, observaba el funcionamiento de las máquinas, los émbolos, todo".
   José Martí fue especialista en organizar la guerra necesaria para lograr la Independencia de Cuba. A ese empeño se consagró, lo que no le impidió ser, a la vez, un periodista profesional con  visión de lo universal, que abordaba múltiples temas con  profundidad y  amenidad capaces de subyugar a sus lectores.
   Así es, en presente,  el periodista José Martí y Pérez, cuyo ejemplo multifacético y vital, actual,  nos permite a todos seguir nutriéndonos para crecer.

 

Haití: Impedir que muera la esperanza

Haití: Impedir que muera la esperanza

Roberto Pérez Betancourt

 

  Estremece conocer que las mortales víctimas del terremoto  en Haití, estimadas en mas de 150 mil, sobrepasan al conjunto de muertes de civiles registradas en las guerras de agresión de Estados Unidos contra Afganistán e Iraq, e incluso superan a las causadas por el Tsunami de 2004, que estremeció al mundo cuando aquel tren de olas gigantescas aplastó a multitudes.

  Conocer la magnitud de la  tragedia haitiana rebasa la imaginación cuando científicos añaden sospechas,  dadas a conocer en la prensa internacional, en relación con ensayos de armas que estarían realizándose por Estados Unidos, capaces de dirigir un conjunto de ondas energéticas hacia sitios específicos del planeta con  premeditada intención de causar conmociones sísmicas como la sucedida en Haití.

  Hoy,   hambruna e insalubridad  en Haití convierten en realidad la más especulativa  de las ficciones cinematográficas, matizada con más de 20 mil soldados armados –16 mil de ellos norteamericanos--, los que en vez de escarbar escombros en busca de vidas posibles, amedrentan con su beligerante presencia.  Símil ideal de los jinetes del Apocalipsis

  ¿Se imaginan a un marine norteamericano armado hasta en los calzoncillos, apuntando con su misil a un puñado de haitianos que buscan comida en un basurero preñado de inmundicias? Pues no es metáfora, sino realismo puro sobre excrementos humanos pisados por los tiernos infantes junto a madres que han debido parir allí mismo ante la imposibilidad de ser atendidas en otro sitio.

   La alternativa de reventar no era viable para esas madres. La Naturaleza, sabia, lo impedía… y con cada alumbramiento en tiempo real se originaba un milagro cotidiano: La vida sigue a  pesar de los muertos y del  aguacero de noticias trágicas.

    Renace la esperanza  entre los haitianos de la mano de la ayuda solidaria internacional,  la labor ejemplar de más de 600 médicos y técnicos cubanos y haitianos que estudian en Cuba, sumados a los de otras naciones que hombro con hombro demuestran in situ el valor de la palabra solidaridad.

  Las naciones de la Alianza Bolivariana para los pueblos de nuestra América (ALBA), que estaban en Haití antes y  durante el terremoto, y siguen  allí,  multiplicarán su contribución, que debe sumarse a la prometida por  otras naciones  y organismos internacionales, en un llamado esfuerzo para refundar a Haití, pero  con la garantía exigida de que la soberanía de de esa nación  ha de permanecer intacta, a pesar de los marines, a quienes todas las fuerzas de buena voluntad unidas deben exigir: ¡Go home!, para que no muera la esperanza…

 

Fidel y Haití, vigencia de una alerta 12 años atrás

Fidel y Haití, vigencia de una alerta 12 años atrás

 

Roberto Pérez Betancourt

 

   El líder cubano Fidel Castro alertó 12 años atrás que sobre  Haití  se cernía un permanente huracán, aludió  al calamitoso estado sanitario y económico de ese país, y propuso  un programa de ayuda conjunta con médicos cubanos y aportes financieros de otras naciones, que aún aguarda por oídos receptivos.

   En su discurso de clausura del V Congreso de los Comités de Defensa de la Revolución (CDR), el 28 de septiembre de 1998, al analizar la situación que afrontaba Haití tras el embate de un huracán, Fidel fue claro al exponer:

   "Partiendo de la premisa de que el gobierno y el pueblo de Haití aceptarían gustosos una importante y vital ayuda en ese campo, proponemos que si un país como Canadá, que tiene estrechas relaciones con Haití, o un país como Francia, que tiene estrechas relaciones históricas y culturales con Haití, o los países de la Comunidad Económica Europea, que están integrándose y ya tienen el euro, o Japón, ponen los medicamentos, nosotros estamos dispuestos a poner los médicos para ese programa, todos los médicos que hagan falta, aunque haya que enviar una graduación completa o el equivalente."

   En años posteriores la hermana nación afrontaría otros graves embates de la naturaleza, hasta el más reciente terremoto que ha causado un desastre de proporciones inimaginables.

   Situaciones dramáticas no le han faltado a los haitianos para conmover la sensibilidad humana en naciones poderosas, que cuentan con recursos abundantes, las que con ínfimo aporte podrían contribuir a que cada año no mueran los  25 mil niños haitianos que perecen por causas prevenibles.

   Fidel recordaba que en Haití diariamente fallece tanta gente por ausencia de atención sanitaria y otras calamidades sociales, como la que un ciclón

aniquila en su paso por allí.

   "Un programa de salud --esto lo hemos hablado nosotros con algunos dirigentes políticos que han visitado nuestro país-- podría salvar a 15 mil de esos niños, y en un cálculo muy conservador, otras 10 mil vidas más de niños entre 5 y 15 años y de jóvenes y adultos pueden salvarse sin grandes gastos",  subrayaba Fidel, y a seguidas preguntaba:

   "¿Por qué a partir de esta amarga experiencia, de este daño que sufre ese país, que nos viene a recordar la larga tragedia de ese pueblo, no se le

ayuda en ese campo?"

   Aunque en aquella ocasión no hubo respuesta de los grandes y poderosos, la pequeña y bloqueada isla caribeña envió sus médicos, enfermeros y paramédicos para librar la titánica batalla y allí los sorprendió ahora, junto al pueblo haitiano, el terrible terremoto y ahí permanecen.

   Desde hace años la contribución activa del personal médico y otros técnicos cubanos de la salud ha sido permanente en Haití, con brigadas que han afrontado todas las dificultades in situ, bajo huracanes y en tiempos normales, y que hoy no dejan de laborar incansablemente para salvar vidas de entre los escombros.

   Y en otro orden de temas, Fidel precisaba en 1998:

   "Haití no necesita soldados, no necesita invasiones de soldados; lo que necesita Haití son invasiones de médicos para empezar, lo que necesita Haití, además, son invasiones de millones de dólares para su desarrollo. Eso no lo tenemos nosotros, pero lo tienen de sobra los organismos internacionales: lo tiene el Banco Mundial, lo tienen las otras instituciones y lo tiene Occidente, con capacidad suficiente para dar un ejemplo de humanidad.

   "Ese es el país que se encuentra entre los más pobres del mundo y es el más pobre de América Latina, sin discusión: poco espacio, tierra erosionada, montañas desforestadas, zonas pesqueras agotadas”.

   Ahora que un gran terremoto ha vuelto a poner al pueblo haitiano en los cintillos de toda la prensa mundial, esta redescubre como novedad la miseria, el desempleo, el atraso en general que prevalece allí. Es buena ocasión para que en la conciencia mundial, Haití deje de significar solo estadísticas fatales y se convierta en ocupación real de la humanidad.

   En el actual  minuto de tragedia, las palabras del máximo líder de la Revolución cubana hace 12 años, vuelven a adquirir plena vigencia para recordar que Haití no necesita limosnas, sino atención permanente y eficaz de la comunidad de naciones desarrolladas, campo en el que Cuba es ejemplo de referencia.

 

¿Por qué los norteamericanos no viajan a Cuba?

¿Por qué los norteamericanos no viajan a Cuba?

Roberto Pérez Betancourt

 

   La administración de Estados Unidos mantiene la  prohibición anticonstitucional a sus ciudadanos de viajar a Cuba, implementada 49 años atrás y que la inmensa mayoría de los estadounidenses rechaza.

   Tras dictar la ruptura de relaciones diplomáticas y consulares con la Isla a principios de enero de 1961, preludio de ataques de diversa índole contra la naciente Revolución Cubana, el 17 de ese mes el gobierno de John F. Kennedy eliminó el derecho de los estadounidenses de visitar a la mayor de las Antillas, sin que existiera alguna razón para hacerlo.

   Las raíces de esa política hostil no surgieron, como erróneamente algunos piensan, después del primer mes de 1959, cuando la Revolución implementó leyes de amplio beneficio popular en virtud de la soberanía política alcanzada y en pos de consolidar la independencia económica.

   Se conoce de la ambición hegemónica de apoderarse de Cuba desde que líderes de la lucha de las 13 colonias por la emancipación del colonialismo británico adelantaran tales deseos.

   Frustración tras otra, la Isla siempre fue la manzana codiciada. El triunfo de la lucha armada ante la tiranía de Batista, puso en jaque esas aspiraciones estadounidenses tras la toma del poder político por el pueblo cubano.

   Al cumplirse en este enero 49 años de la ilegal decisión de Washington, la cual impide a los norteamericanos darse un salto de 90 millas para beneficiarse de múltiples servicios que pueden obtener en la tierra de José Martí, en esa población se constata el reclamo creciente para suprimir esa imposición arbitraria.

   El reciente despacho de la Agencia Francesa de Prensa (AFP) es elocuente. En este se afirma que el 70 por ciento de los estadounidenses es favorable al levantamiento de restricciones a la población en general para viajar a Cuba, y el 59 por ciento piensa que llegó el momento de intentar una nueva política con el gobierno cubano.

   Tanto los votantes republicanos (62 por ciento) como demócratas (77) e independientes (66), quieren viajar sin restricciones a la isla caribeña, señaló el sondeo de World Public Opinion org.

   El 59 por ciento de los entrevistados contestó afirmativamente a la pregunta ¿es tiempo de intentar una nueva política hacia Cuba?

   En círculos legislativos norteños el tema es motivo de renovados debates pues en su seno crecen las opiniones de que es hora de derogar la prohibición y que los nativos de esa nación viajen a Cuba, como lo pueden hacer a China, Viet Nam o Corea del norte, naciones con las cuales Washington aún mantiene diferendos.

   Al respecto, el legislador republicano Jeff Flake admitió a principios de diciembre de 2009 que el proyecto de ley para levantar las restricciones de los viajes de los estadounidenses a Cuba ha avanzado, pero aún no cuenta con los 218 votos requeridos para ser aprobada en la Cámara de Representantes.

   Los razonamientos subrayan que la cuestión de fondo no se centra en si la prohibición entraña o no una sanción contra Cuba, sino que de hecho y de derecho representa la supresión de la libertad constitucional de los norteamericanos de desplazarse libremente hacia donde deseen, precepto que desde hace 49 años se viola y  debe restituirse.

Contra el supuesto derecho de mentir

Contra el supuesto derecho de mentir

Roberto Pérez Betancourt

 

  Con la inclusión de Cuba en una supuesta relación de 14 países auspiciadores del terrorismo, el actual gobierno de Estados Unidos ha proclamado universalmente su derecho de mentir, con la misma frialdad con la que el  Tribunal federal de Apelaciones de Washington afirma olímpicamente que “el Presidente estadounidense está por encima del Derecho Internacional”.

   Pareciera que el mundo ha retrocedido a  tiempos medievales y un nuevo orden inquisitorial se arroga la facultad omnímoda de discernir sobre el bien o el mal, más allá de toda lógica, de cualquier evidencia, por encima de la ética elemental, saltando todas las barreras de la moral y de la decena pública, como si los seres humanos que escuchan los dictámenes fueran estúpidos incapaces de razonar por sí mismos.

   Es esta una interpretación derivada de los actos que se han sucedido: El gobierno norteamericano, sin avenirse a ninguna formalidad del derecho internacional, decide quién es bueno y quién es malo; quién patrocina actos terroristas y quién debe ser beatificado,  y así baja y sube pulgares imperiales para condenar o absolver al que le venga en ganas, así de simple, y de horripilante a la vez.

   Para quienes conocen que el territorio estadounidense, en especial el sur floridano, es  santuario para terroristas connotados, de expedientes abundantes y conocidos por las autoridades de ese país, la flamante lista proclamada por la Administración de Barack Obama es un insulto total a la inteligencia.

   ¿Dónde están los fundamentos que supuestamente deben sustentar a la publicitada inclusión de Cuba en esa lista espuria?  ¿Cuáles son los hechos verídicos que pueden atribuirse a la nación cubana para tamaña calumnia?

  Simplemente no existen. Se inventan con la mala intención de seguir dañando a la nación que 51 años atrás proclamó su decisión de no seguir dejándose avasallar , enarboló su independencia total de cualquier señor imperial y se dispuso a pagar el precio de la dignidad.

   Es por eso que en estos días oleadas de cubanos alzan sus voces en todos los puntos de la geografía nacional para protestar airadamente la ofensa pública que implícitamente los nombra ciudadanos de una nación terrorista, obviamente con las implicaciones políticas y prácticas que tal arbitrariedad conlleva en el plano internacional.

  Terrorismo verdadero es la práctica genocida de bloquear a la nación cubana, con carácter extraterritorial,  en los ámbitos económico, comercial y financiero, situación mantenida por 10 administraciones estadounidenses  con intención de estrangular a los cubanos.

  Verdaderamente  incurre en terrorismo la nación  que  continúa amparando en su territorio a probados delincuentes, autores de crímenes horrendos, como Luís Posada Carriles y Orlando Bosh Ávila, actores intelectuales de la explosión de  un avión y la muerte de 73 seres humanos, y a la vez ese gobierno reitera una vocación antiterrorista que a diario desmiente.

   La traducción de esto es cinismo puro.

  Es cínico el gobierno que llegó al poder dando a entender que  cambiaría el historial  sangriento dejado por el ex inquilino de la Casa Blanca, y en vez de acabar las guerras de agresión se empeña en seguir enviando a jóvenes norteamericanos a matar y a morir en Afganistán e Iraq.

  Multiplica ese cinismo la Administración de Obama cuando mantiene en prisión a Gerardo Hernández, René  González, Ramón Labañino, Antonio Guerrero y Fernando González, cinco verdaderos luchadores antiterroristas, cuyas valerosas acciones condujeron a que el gobierno de ese propio país conociera actos criminales que se fraguaban en su territorio.

    Para comprender mejor la madeja de intencionalidades cínicas, también ayuda asomarse a  la actualidad estadounidense para enterarnos que “el Presidente de esa nación  está por encima del Derecho Internacional”, según acaba de dictaminar el poderoso Tribunal federal de Apelaciones de Washington.

   El fallo  de 25 páginas confiere autoridad suprema al mandatario de EE.UU. para detener en la cárcel que mantienen en la ilegal base de Guantánamo -ocupada a Cuba-  a los "no-ciudadanos" que el gobierno  estima son sospechosos de haber cometido actos de terrorismo.

   Nos enteramos, además, que la  redacción del citado texto corresponde a la jueza Janice Rogers  Brown,  apoyada por el juez Brett M. Kavanaugh, ambos   nombrados por el cínico anterior, el ex presidente George W. Bush.

  Cinismo es  sustantivo que en idioma español expresa desvergüenza en defender o practicar acciones o doctrinas con intención de causar deshonor a otros, es descaro en el mentir, grosería y obscenidad.

  El actual gobierno de Estados Unidos, para frustración de quienes confiaron en el slogan de cambio de su presidente Barack Obama, ha abierto el año 2010 incurriendo en un acto de cinismo al cuadrado, es decir, cinismo por cinismo, cuando olímpicamente incluye a Cuba en una arbitraria lista negra de naciones auspiciadoras del terrorismo.

  No es para echarse a reír, aunque mueva a hilaridad este descaro a pulso.

     ¿Y no temen los funcionarios, servidores del poder hegemónico, que el cinismo oficial se convierta en bumerang?

   Es obvio que, inspirados en viejas experiencias heredadas, los tanques pensantes del supuesto “cambio” confían en que la propaganda repetidamente orquestada por los grandes medios de difusión al servicio de los que pagan, seguirá multiplicando las falsedades en su maquinaria de producir cinismo digerible por multitudes de votantes.

  Sin embargo, a pesar de los monopolios mediáticos de la desinformación, a veces se filtran voces cuerdas, como la de Eugene Robinson, columnista del Washington Post, cuando niega absolutamente el calificativo de terrorista endilgado a Cuba y afirma que en este país subsiste  una de las sociedades más duramente bloqueadas del mundo.

  En este contexto, el pueblo cubano se convocó a sí mismo en mítines obreros, estudiantiles, campesinos, populares,  para rechazar, una vez más, el cinismo  de Washington.

  La declaración oficial de Cuba el siete de enero, a través de  su Ministerio de Relaciones Exteriores, fue amplia, documentada y precisa  en sus conclusiones:

 “El gobierno cubano, con toda su moral y dignidad, condena la inclusión arbitraria de Cuba en la lista de 14 países cuyos   ciudadanos serán sometidos a nuevas medidas restrictivas por  decisión del Gobierno de los Estados Unidos.

  “El gobierno cubano demanda también la inmediata exclusión de Cuba de  la lista de "Estados patrocinadores del terrorismo internacional",  por constituir una designación injusta, arbitraria y políticamente  motivada, que contradice la conducta ejemplar de nuestro país en el  enfrentamiento al terrorismo y pone en tela de juicio la seriedad de  los Estados Unidos en la lucha contra este flagelo.

    “Asimismo, insta al gobierno de los Estados Unidos a que, como expresión de compromiso con la lucha antiterrorista, actúe con  firmeza y sin dobles raseros contra quienes desde el territorio norteamericano han perpetrado actos terroristas contra Cuba; y a que libere a los Cinco Héroes antiterroristas cubanos injustamente  encarcelados en ese país.”

  El supuesto  derecho de mentir es práctica cínica que jamás será admitida por la humanidad racional y justa; es  aberración que los hombres de buena voluntad rechazan, porque  se inspira en la fuerza bruta, en la imposición arbitraria.

   El supuesto derecho de mentir fue uno de los grandes errores del nazi- fascismo que, a pesar de su aparente poderío y de sus crimines horrendos, fue derrotado por los hombres de buena voluntad.

 

 

Celia, compañera inolvidable en la memoria del pueblo

Celia,  compañera inolvidable en la memoria del pueblo

 

Roberto Pérez Betancourt

 

   Este 11 de enero el pueblo de Cuba recuerda con entrañable cariño a una mujer que supo ganarse la simpatía de todos mediante su carácter jovial, su sencillez en el trato coloquial, sin distingos, como una vecina más; con sus hazañas de revolucionaria activa, en el llano y en la Sierra, y luego, desde la Revolución triunfante, siempre atenta, siempre cordial, siempre ella, para todos, simplemente Celia.

   La muchacha enamorada de la Mariposa –la flor nacional--, la mujer a la que acudían una y otra vez los combatientes de la Sierra para platicarle sus problemas y hallar la atención esperada, de compañero a compañero; la consejera siempre dispuesta, optimista, aún en los instantes más difíciles, hasta aquel aciago 11 de enero de 1980, cuando su presencia física dejó de estar, pero dejó una estela de cariños y de recuerdos imborrables.

   Y es que la presencia de Celia renace en cada logro de la Revolución y en cada evocación de quienes tuvimos el privilegio de tratarla en algún instante de nuestras vidas.  Los más jóvenes, quienes conocieron de sus hazañas y desvelos a través de testimonios de otros, también han aprendido a querer a Celia, por eso, en estos días de recuerdos se le dedican poemas, flores y canciones en actos sencillos

   En Media Luna, provincia Granma, en el oriente cubano, donde nació un nueve de mayo de 1920, sitio donde transitó 20 años de su vida fecunda, culminará este lunes 11 la suma de rememoraciones  con un acto  que congregará a muchos, y un coloquio en el que sus compañeros de todas las luchas simplemente evocarán su recuerdo y contarán anécdotas, teniéndola a ella como testigo presente en la memoria de todos y de cada uno.    

   Desde diversas localidades llegan noticias a través de la AIN de los honores que en estos días ha recibido la combatiente, especialmente en los municipios de Pilón, donde ella se incorporó a la Guerra de Liberación Nacional, y en Manzanillo, escenario de sus misiones clandestinas.        

  Celia organizó la ayuda imprescindible a los expedicionarios del yate Granma que desembarcaron en Las Coloradas para proseguir la guerra necesaria el dos de diciembre de 1956. Fue ella la primera mujer en vestir el uniforme del Ejército Rebelde en la Sierra Maestra, y durante 23 años, la ejemplar colaboradora del Comandante en Jefe Fidel Castro.

  Celia Sánchez es de esas mujeres que entran en la historia desbordando sentimientos, porque su personalidad y su obra  poseen el don, siempre en presente, de conmover a quienes las conocieron, o de alguna forma supieron  de sus hazañas en el tránsito terrestre, como a la madre propia, como a la compañera inolvidable de todos. 

La bandera de Conrado Benítez tremola en América Latina

La bandera de Conrado Benítez tremola en América Latina

--El joven alfabetizador,  nacido en Matanzas,  fue asesinado por

 bandidos de la CIA norteamericana en enero de 1961

 

Roberto Pérez Betancourt

 

  El mejor homenaje de hoy al alfabetizador cubano Conrado Benítez, asesinado vilmente hace 49 años, es constatar que su bandera invicta tremola en otras naciones de América Latina donde sus  compatriotas  contribuyen a erradicar el analfabetismo.

 Venezuela, Nicaragua y Bolivia son algunos de los actuales testigos  de la prolongación de la hazaña que el 22 de diciembre de 1961 proclamó a Cuba territorio libre de analfabetismo.

  Aquel joven de 18 años, a quien el poeta Nicolás Guillén evocó  como el "maestro, amigo puro, verde joven de  rostro detenido", fue apresado por bandidos financiados por la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos, en el lomerío del Escambray, donde enseñaba a campesinos, pero lejos de prestarse a colaborar con sus captores les  reiteró su vocación de servir al pueblo.

  Benítez fue torturado y asesinado. Su cadáver apareció tapado con hojas junto con el de Heliodoro Rodríguez Erineo, combatiente del  Ejército Rebelde y fundador de las Milicias  Nacionales Revolucionarias en el Escambray, cuando los revolucionarios tomaron el campamento de los alzados donde ultimaron a cinco y e hicieron prisioneros a otros siete.

  Conrado había nacido en la provincia de Matanzas  el 19 de febrero de 1942, y desde  niño tuvo que limpiar zapatos para ayudar a su familia a sobrevivir, esforzándose además por asistir a la escuela.

  Minas de Frío, en la Sierra Maestra, lo vio llegar el 12 de mayo de 1960 junto a muchos otros jóvenes que respondieron al llamado de la Campaña de Alfabetización, imbuidos del fervor revolucionario de servir a su patria y afrontar los rigores que fueran necesarios.

  Allí, entre trajines y sueños, Benítez se hizo maestro, como diría al encontrarse con una de sus antiguas profesoras. Al despuntar enero de 1961, tras breve visita a la capital, retornó al Escambray con juguetes para los niños de la comarca donde alfabetizaba.

  Cuentan que en la mañana del día cinco el pequeño  hijo de un campesino fue a buscar a su Maestro al  cuartico donde este dormía, pero solo encontró los                               regalos que había traído desde La Habana. El alfabetizador ya no estaba más.

  En su discurso  en la plaza de la Revolución José Martí, en el acto donde se proclamó a Cuba Territorio Libre de Analfabetismo, el Comandante en Jefe Fidel Castro expresó:

“… ¡Qué vergüenza para el imperialismo comprobar que el crimen fue inútil, comprobar que el asesinato de un maestro humilde de nuestro pueblo, Conrado Benítez, se convirtió en 100 mil brigadistas "Conrado Benítez"!

“…¡Este minuto de hoy, este minuto de silencio en memoria de los que cayeron, este minuto de dolor y de recuerdo a los que no nos acompañan, pero que con su vida pagaron el noble tributo de nuestro pueblo, este minuto será un minuto

inolvidable, será un minuto eterno, porque en ese minuto se juntó el júbilo con la tristeza, se juntó la alegría con el dolor, se juntó el premio y con el precio de ese premio, se juntó la esperanza con la indignación, se juntó la generosidad con la ira!”

  A 49 años de aquel crimen, sin olvidar la lágrima, el recuerdo se ilumina porque Conrado Benítez, junto con sus compañeros invictos, sigue enarbolando la bandera de la alfabetización, haciendo historia por tierras de Nuestra América. (TVY) (31/12/09)

 

  Museo Nacional de Alfabetización arriba a su aniversario 45

 

  El Museo Nacional de la Campaña de Alfabetización, en Ciudad de La Habana, arribó hoy a su aniversario 45  inmerso en la recopilación y conservación de pruebas documentales  sobre el histórico acontecimiento y  la colaboración  internacionalista de Cuba en ese campo, afirtma un despacho de la AIN.

  Luisa Campos Gallardo, su directora, declaró que allí se  encuentra en diversos soportes la más completa muestra y fuente  infográfica acerca de esa epopeya, concluida el 22 de diciembre de 1961 con la proclamación  de Cuba como territorio libre de analfabetismo, por el Comandante en Jefe Fidel Castro.

   En Ciudad Escolar Libertad, en el municipio de Marianao, se halla el  mencionado recinto, donde sus 10 trabajadores a diario se esmeran  porque cada año miles de cubanos y visitantes foráneos, en  particular las nuevas generaciones, conozcan pormenores de la  cruzada contra la ignorancia librada en campos y ciudades del país.

   El Museo Nacional de la Campaña de Alfabetización cuenta con  archivos completos de los diferentes frentes de trabajo de esa tarea  desarrollada en 1961, y que involucró a más de 100 mil brigadistas  Conrado Benítez, como se les denominó, y otras fuerzas continuaron  después.

   También en sus salas la institución recoge distintas etapas de la  obra educacional de la Revolución, como los inicios del Plan de Becas y la colaboración internacionalista, que incluyó el envío de  maestros voluntarios hace 30 años a Nicaragua y hoy se extiende a 28 naciones del mundo mediante el método cubano Yo sí puedo.

  Campos Gallardo recordó que mediante este sistema de enseñanza,  naciones como Venezuela, Bolivia y Nicaragua ya están declaradas  Libres de Analfabetismo, y a diario aprenden a leer y escribir miles de gente humilde, diseminada en intrincados parajes de esas decenas de países, en su mayoría tercermundistas. 

  Desde septiembre el colectivo del Museo Nacional desarrolla  múltiples actividades por el aniversario 45 de su fundación, entre  ellas, encuentros con alfabetizadores de las brigadas Conrado  Benítez y Pepito Tey, y con miembros del Destacamento Pedagógico             Internacionalista Ernesto Che Guevara, que laboró en la República Popular de Angola.

(TVY)( 31/12/09).   

 

                           

                              

   http://www.tvyumuri.icrt.cu/index.php/municipios.html

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